El pasado día 14 de diciembre, tuvo lugar el retiro de Adviento que cómo cada año organiza la delegación de Familia y Vida de la diócesis de Guadix. Este año, el lema elegido por nuestro consiliario ha sido “Despierta tu corazón a la Esperanza, el Señor está cerca”. Se celebró en el Hospital Real de la Caridad y fue dirigido por el sacerdote Antonio Fajardo, consiliario de la delegación de pastoral familiar. Hubo muy buena acogida de este retiro, como de costumbre, reuniéndonos en torno a cuarenta personas, la mayoría matrimonios, de los distintos arciprestazgos de la diócesis, para escuchar las meditaciones del director del retiro y preparar nuestro corazón para la llegada del Señor.
El retiro se inició a las diez de la mañana con la acogida de las personas participantes. Cómo de costumbre, el retiro fue dividido en dos meditaciones y, entre ellas, hubo exposición del Santísimo y un tiempo de reflexión personal y oración conyugal.
El director del retiro habló del “amor”, trasladándonos la siguiente pregunta: ¿se puede vivir sin amor?, y respondiendo: “se puede existir, pero difícilmente vivir de verdad”.
Nos habló de cómo “amar en un mundo deshumanizado” y que “amar no es una estupidez inútil”.
También hubo un momento para hablar de “sexo y ternura”, indicando que “en el matrimonio no olvidar el sexo y la ternura”: “El sexo y la ternura son expresiones concretas del amor, pero no lo agotan ni lo definen”
Y, como siempre, hubo muchas y buenas recomendaciones para cuidar el amor diario, con un mini manual práctico de amor diario. Terminó con cinco reglas de oro y una oración diaria para empezar el día: “Señor, que hoy mi corazón ame con paciencia, ternura y fidelidad; que mis gestos cuiden, mis palabras reconforten y mi vida refleje Tu Amor. Amen”
Tras la comida se mantuvo un coloquio entre todos los asistentes, mediante el que se pudieron compartir inquietudes y necesidades de nuestras familias y matrimonios. También se compartieron unos dulces y licores típicos a modo de celebración del encuentro vivido.
Y antes de terminar, recibimos el regalo de la visita de nuestro obispo, D. Francisco Jesús Orozco, quien nos animó a seguir caminando en presencia del Señor y nos indicó la importancia de la formación y la espiritualidad conyugal mediante la celebración de este tipo de retiros.
Finalizamos el retiro con la celebración de la Eucaristía.
Sin duda alguna fue una jornada preciosa, donde los matrimonios y demás asistentes hicimos una parada en nuestro día a día, alejándonos del mundanal ruido cotidiano. También sirvió para ponernos en presencia del Señor y dialogar y meditar lo que esperamos y buscamos para nuestra felicidad, y conocer o recordar el verdadero sentido de la Navidad y qué es lo que celebramos.
Desde la delegación de Familia y Vida agradecemos a nuestro obispo su presencia en este retiro y, de forma especial, a nuestro consiliario por su esfuerzo y por las magníficas meditaciones.
También agradecemos a las hermanas de la Congregación de Marta y María su colaboración, preparando todo, con mimo y cariño, para que no falte ningún detalle.
Jesús e Inmaculada, delegados de Familia y Vida