
A las 12 de la mañana el repique de campanas de todos los templos de la geografía española anunciaba la resurrección de Cristo, que ha vencido a la muerte. Además, con este gesto, propuesto por la Conferencia Episcopal Española, se recordaba a las víctimas de la de la pandemia del COVIC-19 y se llevaba la esperanza y el consuelo a sus familias.










