
Desde nuestro archivo y biblioteca diocesanos queremos dejar constancia de la gratitud a don Antonio Cascales, durante veinte años (1986-2006) colaborador eficaz en la clasificación de documentos y libros. Con una labor silenciosa y callada, muestra inequívoca de su sencillísima humildad, dejó constancia de un trabajo minucioso cuya autoría se define por una caligrafía inequívoca.













