
El Nuevo Testamento está lleno de lecturas que nos deberían ayudar en la vida diaria. Sería bueno consultarlos más a menudo de lo que algunos lo hacemos normalmente, por el tipo de vida acelerada que llevamos. Esta semana queremos hablar del tiempo y la memoria, y para iniciar esta reflexión deseamos compartir una cita de San Pablo. Nos dice en su Carta a los Filipenses, 12-15: “No quiero decir con esto que ya haya alcanzado la meta o conseguido la perfección; pero me esfuerzo a ver si la conquisto, ya que Cristo Jesús la obtuvo para mí. Hermanos, yo no creo haberla alcanzado ya, pero eso sí, olvidando lo que queda atrás, me lanzo de lleno a la consecución de lo que está delante, y corro hacia la meta, hacia el premio al que Dios me llama desde lo alto por medio de Cristo Jesús”.












