
Nos encontramos ante un cáliz recuperado de una de las iglesias profanadas por el estado islámico en Irak. Un país qué, como tantos otros, ha vivido el horror de la guerra y donde los cristianos sufren persecución. Vemos que ha sufrido un impacto de bala que lo atraviesa y es debido a que los terroristas lo usaban para afinar su puntería. Providencialmente, este cáliz fue encontrado entre los escombros y fue de nuevo consagrado para viajar por todo el mundo siendo signo vivo de esta iglesia que sufre como cuerpo de Cristo.



















