
El Obispado de Córdoba remitió a la Real Archicofradía de María Santísima de Araceli el decreto firmado el 1 de junio por el obispo de Córdoba, Mons. Demetrio Fernández, en el que declarara “Santuario Diocesano de María Santísima de Araceli” al actual Real Santuario, construido en el siglo XVII en la cima de la Sierra de Aras.
















