
Con la llegada del frío se hace más duro vivir en la calle. Desde Cáritas lo saben bien y a través de su proyecto Ola de Frío ayudan a templar los cuerpos y la esperanza de las personas sin hogar. Dos días a la semana, jueves y domingos, un grupo de voluntarios recorre en furgoneta las calles de Cartagena para ofrecer mantas, bocadillos, chocolate caliente y algo de conversación a estas personas, muchas veces, olvidadas por la sociedad.















