
Como “tiempo fuerte” que es, el Adviento contiene numerosas facetas y ofrece pistas variadas, que cada cual puede (y debe) adaptar según su situación concreta y su momento vital. A continuación, voy a detenerme en un aspecto central que puede ayudarnos a vivir sin superficialidades estas semanas antecedentes a la Navidad, de la mano de la encíclica Fratelli Tutti: se trata de la apertura. Y es que el papa Francisco indica que quiere abordar “la doctrina sobre el amor fraterno” deteniéndose “en su dimensión universal, en su apertura a todos” (FT 6).




















