Vicente Molina Pacheco es pintor, escultor y sacerdote vinculado a la diócesis de Osma-Soria. Desde pequeño descubrió la belleza que el ser humano materializa en el arte. Su reto fue unificar vocación sacerdotal con inquietud artística. A través de sus reflexiones y propuestas pictóricas en la Exposición “Símbolo: Luz de Nicea” nos revela que el arte también puede verse como vía que nos lleva, en silencio, a contemplar el misterio de Dios. Su obra “Caridad” está integrada en la muestra. Forma parte de la colección particular del autor, realizada en carbón y pan de oro.
¿Qués el arte para Vicente Molina Pacheco?
– El arte para mí no es estética, ni artificios, ni decoración. El arte es dejar hablar al corazón por medio de imágenes de formas, de colores, donde uno busca lo verdadero, esa nota que habla de eternidad. Es la búsqueda de lo inefable y cuando uno lo toca siente un descanso una misión cumplida, una comunión con la Bondad.
– El arte contemporáneo es el arte que al realizarse en cada momento de la historia nos hace percibir el nivel de sacralidad. Cuando la sacralidad está dirigida a mostrar la religación con Dios, podemos hablar de arte religioso. Hoy el arte goza de una libertad que en muchas ocasiones se pierde el rumbo de manera especial en mostrar la imagen sagrada como invitación a vivir determinada devoción.
– El arte no tiene porque comprenderse como no se puede comprender lo infinito. Es como un reflejo de eternidad que nos a ir más allá de nuestra propia limitación. Porque le ayuda a contemplar, ir a Dios por la belleza, por la sensibilidad, por el asombro de ver un trabajo que le habla de lo esencial, de lo bello, de lo incomprensible a veces.
– Como un acto de caridad hacia los demás y a mí mismo.
– Porque es de las cosas más interesantes que en este mundo me he encontrado. Es como descubrir el espíritu humano en un artificio, en objeto, en unos colores, etc
– Ante lo absurdo del mundo que me rodeaba quemé las naves para poder vivir la luz del Espíritu santificador que por las oraciones de mi madre se me otorgó y así llegué a entrar en el seminario.
– El color de la enfermedad comienza con la visión material de negro como fusión de todos los colores en la materia pero que por medio del Espíritu se torna en blanco porque es la fusión de todos los colores en luz.
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Mons. José Antonio Satué Huerto nació en Huesca el 6 de febrero de 1968. Completa su formación como técnico especialista en electrónica industrial en el Instituto Politécnico de Huesca en 1987, año en el que ingresa en el seminario metropolitano de Zaragoza como seminarista de la diócesis de Huesca. Realiza sus estudios eclesiásticos en el Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragón (CRETA) donde obtiene el Bachiller en Teología. Recibió la ordenación sacerdotal el 4 de septiembre de 1993. Es licenciado en Derecho Canónico por la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma (2004).
Mons. Jesús E. Catalá Ibáñez nació en Villamarchante (Valencia) el 22 de diciembre de 1949. Cursó los estudios de bachiller (1961-1967) y los estudios eclesiásticos (1968-1974) en el seminario diocesano de Valencia. Fue ordenado diácono en 1973, ministerio que ejerció durante los tres años en los que completó su formación teológica, con la diplomatura (1973) en la Universidad Pontificia de Salamanca y la licenciatura (1976) por la Facultad de Teología San Vicente Ferrer de Valencia. El 3 de julio de 1976 recibió la ordenación sacerdotal.








