La Diócesis de Jaén establece un protocolo para acompañar estos métodos de primer anuncio y favorecer la integración de sus participantes en la vida parroquial.
El Obispo de Jaén ha nombrado a los miembros del equipo diocesano de coordinación de los retiros Emaús, Effetá y Bartimeo. Este equipo acompañará el desarrollo de estas iniciativas de evangelización y facilitará la coordinación con las parroquias en las que se llevan a cabo.
El equipo está integrado por:
Carlos Beltrán López, coordinador general.
Manuel Aceituno Valdivia, coordinador de Emaús hombres.
Laura García Valdivia, coordinadora de Emaús mujeres.
Nazaret Poza Marcos, coordinadora de Effetá.
Pilar Gómez-Puig Siles, coordinadora de Bartimeo.
Jesús Manuel Millán Cubero, consiliario diocesano.
Junto a estos nombramientos, la Diócesis ha establecido el «Protocolo para iniciar y ordenar los retiros Emaús, Effetá o Bartimeo en la Diócesis de Jaén», fechado el 18 de septiembre de 2026 y aprobado ad experimentum por dos años. El documento establece un marco de acompañamiento para la implantación y el desarrollo de estos retiros, a través de la Vicaría Episcopal de Evangelización, con el fin de cuidar sus frutos y garantizar la fidelidad a sus principios originales.
Emaús, dirigido a adultos; Effetá, a jóvenes; y Bartimeo, a adolescentes, son herramientas de primer anuncio que buscan propiciar el encuentro personal con Jesucristo. A través del testimonio y de una experiencia compartida durante un fin de semana, ofrecen una oportunidad para renovar la fe y acercar el Evangelio a quienes se encuentran alejados de la vida de la Iglesia.
El protocolo sitúa a la comunidad parroquial en el centro de este camino. Los retiros deben organizarse por iniciativa de una o varias parroquias y contar, antes de su celebración, con un itinerario de formación y acompañamiento que permita a los participantes continuar creciendo en la fe e incorporarse a la vida de su comunidad.
Las parroquias que deseen iniciar alguno de estos retiros deberán comunicarlo al coordinador diocesano correspondiente, a instancias del párroco y con el apoyo del Consejo Pastoral. El documento recomienda, además, el acompañamiento de otra parroquia con experiencia, que ayude a formar a los servidores y a preparar los primeros retiros.
Asimismo, se establecen criterios para la renovación de los coordinadores parroquiales, la transparencia económica y la celebración de, al menos, un encuentro anual de coordinación diocesana que permita revisar la marcha de los retiros y atender las necesidades que puedan surgir.
El protocolo recoge también las orientaciones de la nota doctrinal Cor ad cor loquitur —«El corazón habla al corazón»—, de la Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe de la Conferencia Episcopal Española. En esta línea, subraya la importancia de una formación integral que una razón, afectividad y voluntad, y de un acompañamiento que ayude a madurar la fe, descubrir la propia vocación y asumir un compromiso concreto en la Iglesia y en el mundo.
Con estas medidas, la Diócesis de Jaén quiere acompañar el impulso evangelizador de Emaús, Effetá y Bartimeo, favoreciendo que el encuentro con Cristo dé fruto en la vida cotidiana, en la comunión eclesial y en el servicio a los demás.






















