
La exposición se puede visitar en la sala expositiva del Museo Carmen Márquez Criado, ubicado en la calle Tejón y Marín

La Delegación de Patrimonio de la Diócesis de Córdoba, junto a la parroquia de Nuestra Señora de los Ángeles de Alcolea, ha impulsado un concurso artístico para completar las estaciones que faltaban en el Vía Crucis donado por el sacerdote Miguel Varona, en una iniciativa que busca tender puentes entre la tradición devocional y los lenguajes artísticos contemporáneos.
El proyecto, en el que participan ocho artistas, se ha cristalizado en una exposición inaugurada este viernes, 17 de abril, en la sala expositiva del Museo Carmen Márquez Criado, ubicado en la parroquia de la Trinidad, en la calle Tejón y Marín. La muestra reúne propuestas de relieve, escultura y pintura que reinterpretan las escenas de la Pasión desde una sensibilidad actual, ofreciendo una nueva mirada a una de las expresiones más arraigadas de la piedad popular.
Durante la inauguración, miembros del jurado y responsables parroquiales destacaron el valor de una propuesta inédita en el ámbito diocesano, que reivindica el papel del arte como vehículo de evangelización, reflexión y encuentro con la belleza. En palabras del párroco Pablo Lora, “la cultura siempre ha sido la búsqueda de la belleza y de lo estético. Dios siempre es el bello, el perfecto. A través de la belleza nos encontramos con Dios”, subrayando así la capacidad del patrimonio artístico para elevar el espíritu y acercar al creyente al misterio de la fe.
Uno de los miembros del jurado, el artista y profesor de la Universidad Loyola Paco Pérez Valencia, puso el acento en el carácter excepcional de esta convocatoria, al propiciar el encuentro entre el arte contemporáneo y el patrimonio religioso: “No es común que dialoguen el arte contemporáneo y las fuentes patrimoniales de la fe. Por eso, resulta maravilloso imaginar que corazones jóvenes podrán seguir mirando un Vía Crucis con la ilusión de siempre y con los ojos de hoy”, afirmó.
Pérez Valencia destacó, además, la fuerza expresiva de los lenguajes artísticos actuales para suscitar reflexión y emoción dentro de la experiencia creyente. “El arte contemporáneo puede seguir siendo un motor de imaginación y de introspección; poder mirar, soñar e imaginar en medio de un momento de oración me parece un regalo”, indicó. A su juicio, esta iniciativa recupera además una tradición histórica en la que la Iglesia ha sido motor de renovación artística y creadora de espacios de encuentro entre la fe y la belleza.
El jurado ha valorado especialmente la dificultad y la riqueza del reto planteado a los participantes. “Pedirle a un artista que continúe uno de los elementos icónicos más importantes de nuestra tradición con su propio lenguaje no era nada fácil, y el resultado ha sido una sorpresa”, señaló, convencido de que la exposición despertará el interés y la emoción de quienes la visiten.
La parroquia de Nuestra Señora de los Ángeles vive esta propuesta como una ocasión de especial alegría, no solo porque enriquecerá su patrimonio, sino porque permitirá que el Vía Crucis siga interpelando a las nuevas generaciones desde formas renovadas.
La entrada La parroquia de Alcolea abre un diálogo entre fe y arte contemporáneo para completar su Vía Crucis apareció primero en Diócesis de Córdoba. Ver este artículo en la web de la diócesis