La parroquia de San Luis Gonzaga de Almería acogió en la mañana del pasado sábado un taller formativo de Manos Unidas bajo el título «La cooperación entre Manos Unidas y la parroquia», solicitado por la Delegación almeriense dentro del programa de formación que los Servicios Centrales de la organización ofrecen a las diócesis.
La jornada fue impartida por Cristina Urrutia de Hoyos y Rufino Sánchez Bravo, formadores del área de Parroquias de Manos Unidas, y contó con la participación de voluntarios y enlaces parroquiales de la Diócesis de Almería, junto a cuatro miembros de la Delegación de Granada, entre ellos su delegada, Paqui García Guirado.
En palabras de José Juan Moreno, delegado episcopal de Manos Unidas en Almería, el encuentro puso de manifiesto «la importancia de la colaboración entre sacerdotes, laicos y voluntarios de Manos Unidas para trabajar desde y por la parroquia», llevando la caridad y la justicia de Jesús a los países más empobrecidos.
El taller permitió también compartir experiencias y algunas de las actividades que ambas delegaciones desarrollan cada año, como Eucaristías, cenas del hambre, mercadillos, subastas o rifas. José Juan Moreno valoró el encuentro como «muy enriquecedor», especialmente por el intercambio de iniciativas entre los voluntarios de Almería y Granada.
La Parroquia de Santa Margarita y la Santísima Trinidad, en La Línea de la Concepción, acogerá el próximo 10 de octubre del XXXIV Encuentro Diocesano de Oración, una cita anual que reunirá a fieles de la diócesis en torno a la reflexión y la experiencia de la oración compartida.
El encuentro dará comienzo a las 10.30 horas y está organizado por el Secretariado Diocesano de Espiritualidad y Oración. Para esta trigésimo cuarta edición se ha elegido como eje temático «El arte de la oración», una propuesta orientada a profundizar en la dimensión espiritual de la oración y en su vivencia tanto personal como comunitaria.
La jornada se plantea como un espacio de comunión, recogimiento y encuentro, abierto a todos los fieles de la diócesis que deseen dedicar un tiempo a la oración y profundizar en esta experiencia desde una perspectiva compartida.
Con esta convocatoria, el Secretariado Diocesano de Espiritualidad y Oración mantiene una iniciativa que cada año busca favorecer la participación de la comunidad diocesana y ofrecer un espacio específico para el crecimiento espiritual y la vivencia de la fe.
Convocados por la Delegación de Educación Católica y Enseñanza Religiosa, presidida por nuestro arzobispo.
La comunidad educativa de colegios católicos concertados y diocesanos, así como cuantos otros docentes o fieles quisieron unirse, celebró su inicio de curso con la Eucaristía presidida por nuestro arzobispo D. José María y convocada por la Delegación episcopal de Educación Católica y Enseñanza Religiosa.
La Eucaristía se celebró en la S.A.I Catedral el pasado viernes, festividad de los Santos Ángeles Custodios. Concelebraron el delegado D. Ildefonso Fernández-Fígares Vicioso y otros sacerdotes vinculados al ámbito educativo.
Mons. José María Gil dio la bienvenida y dirigió unas palabras de agradecimiento por la labor educativa que los centros concertados y profesores están realizando en la Diócesis.
En sus palabras durante la homilía, Mons. Gil Tamayo “agradeció el trabajo de todos los educadores, como cristianos comprometidos, ya que transmiten el estilo de vida y carisma de los colegios católicos donde ejercen su labor”, informó la Delegación de Educación Católica y Enseñanza Religiosa. Nuestro arzobispo recordó que “no es un trabajo profesional más, sino una vocación”, ya que “detrás de vuestro trabajo hay una tradición de fundadores que han hecho de su vida una misión”.
“No sólo transmitís competencias, os toca tiempos en los que hay que tener una pasión grande por la educación”, subrayó. En este sentido, nuestro arzobispo destacó que “hay que transmitir el estilo de Cristo, ya que los sistemas pedagógicos cambian, pero no debe faltar nunca el alma cristiana”, explicó la Delegación. “También comentó en relación a los alumnos, la carencia que a veces tienen en el ámbito familiar, por ello, los profesores de Religión y los docentes cristianos deben poner un plus de acercamiento y cercanía a esos niños, siendo de alguna forma como ángeles, dejando ser protagonistas a los educandos”, informó esta Delegación diocesana.
Mons. Gil pidió “para que ‘el Maestro’, que es el título con el que se dirigían a Jesús, y María nos ayuden a presentarlo a Él en nuestros colegios, viviendo esta tarea como misión en cada uno de vuestros colegios”, señaló la Delegación.
La capilla de los salesianos de Alcalá de Guadaíra acogió el pasado domingo, día 4, la función dedicada a la Virgen del Rosario, de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús de la Oración en el Huerto. El arzobispo de Sevilla, monseñor José Ángel Saiz Meneses, presidió esta función con la que se cerró el triduo que se ha venido celebrando en la sede salesiana, en el marco de la conmemoración del sexagésimo aniversario de la fundación de la hermandad.
La capilla de los salesianos de Alcalá de Guadaíra acogió el pasado domingo, día 4, la función dedicada a la Virgen del Rosario, de la Hermandad de Nuestro Padre Jesús de la Oración en el Huerto. El arzobispo de Sevilla, monseñor José Ángel Saiz Meneses, presidió esta función con la que se cerró el triduo que se ha venido celebrando en la sede salesiana, en el marco de la conmemoración del sexagésimo aniversario de la fundación de la hermandad.
Monseñor Saiz Meneses aludió al pasaje del Evangelio del día para recordar que “todos hemos recibido una viña que cultivar”. “También esta hermandad ha recibido una viña”, apuntó, allá por 1965 y estrechamente vinculada desde sus orígenes a la comunidad salesiana. “Aquella semilla fue creciendo, generaciones de hermanos han rezado ante el Señor de la Oración en el Huerto y han aprendido a mirar a Cristo de la mano de María Santísima del Rosario”, añadió.
En relación con las seis décadas de la hermandad, el arzobispo se refirió a “historias personales” que caben en estos años: “Bautizos, primeras comuniones, matrimonios, enfermedades, despedidas de seres queridos; estaciones de penitencia, cultos, encuentros de formación, obras de caridad, momentos de alegría y también tiempos difíciles. Detrás de una Hermandad hay sobre todo personas que han rezado, trabajado, servido y amado. Por eso hoy damos gracias”.
Mons. Saiz Meneses no quiso quedarse en el recuerdo agradecido al pasado. En su homilía afirmó que “no basta conservar magníficas tradiciones, custodiar un patrimonio artístico, organizar espléndidos cultos o realizar una hermosa estación de penitencia. Todo eso es bueno y hemos de cuidarlo. Pero el Señor busca algo más profundo: busca frutos de fe, de conversión, de fraternidad, de caridad y de santidad. Una Hermandad es verdadera cuando conduce a Cristo”.
«Cada avemaría nos conduce a Jesús”
El arzobispo dedicó gran parte de su homilía al título mariano que se celebraba ese día en Alcalá: Rosario. Dirigiéndose a los hermanos que llenaban la capilla salesiana, subrayó que “llevar el nombre del Rosario tiene que convertirse en programa espiritual. Cada avemaría -añadió- nos conduce a Jesús”. Explicó que el Rosario es “como sentarse junto a María para aprender de Ella a mirar a su Hijo”. Y aquí estableció la relación entre los dos titulares de la corporación. “El cristiano necesita volver una y otra vez al Huerto de los Olivos para aprender a rezar”, afirmó.
Relacionó también la dimensión mariana de la hermandad con la vinculación salesiana: “En la escuela de san Juan Bosco sabemos que la devoción a María nunca separa del Señor, sino que lleva a Él; y que la auténtica espiritualidad debe traducirse en cercanía, alegría, educación y preocupación por los jóvenes”. Por ello, pidió a los hermanos que atiendan especialmente a las nuevas generaciones. “Una hermandad que no transmite la fe a los jóvenes ha comenzado a envejecer espiritualmente”, aseveró.
En referencia a la caridad, el arzobispo de Sevilla señaló que “la devoción a la Virgen tiene que producir frutos concretos”, y pidió que nadie cercano a la hermandad se sienta solo: “Que las familias con dificultades encuentren acogida. Que los enfermos sean visitados. Que los mayores sean acompañados. Que los jóvenes que han perdido el rumbo encuentren aquí una puerta abierta. Que los pobres encuentren no solamente ayuda material, sino hermanos que los miren con dignidad y cariño. Entonces la viña dará fruto. Sesenta años después, el Señor sigue enviándonos a trabajar en ella”.
Al término de la misa, el arzobispo firmó en el libro de honor de la hermandad y departió con los hermanos que participaron en la función.
La Diócesis de Almería ha comenzado las actividades del Octubre Misionero con la celebración de la Misa de Envío en la parroquia de Santa María de los Ángeles. La Eucaristía estuvo presidida por el párroco, Jesús Tortosa, y reunió a misioneras procedentes de Congo, Filipinas, Italia, Camboya y Nicaragua, poniendo rostro a la dimensión universal de la misión de la Iglesia.
La celebración fue organizada por los delegados episcopales para las Misiones y directores de las Obras Misionales Pontificias en la diócesis, José Miguel Moreno y María Ángeles Jordán. Esta primera cita ha servido para abrir un mes en el que la Iglesia diocesana quiere recordar especialmente a quienes anuncian el Evangelio en distintos lugares del mundo y renovar el compromiso misionero de todas las comunidades cristianas.
La programación continuará el jueves 8 de octubre con el Rosario Misionero en la Plaza de la Catedral, en el que participarán alumnos de 3.º y 4.º de Primaria y que concluirá con el saludo y la bendición de nuestro obispo D. Antonio Gómez Cantero.
El viernes 16 de octubre, a las 18.30 horas, la iglesia de San Pedro acogerá una Vigilia de Oración por las Misiones, con la colaboración de Pastoral Juvenil, Hakuna, Ecas y el voluntariado de Misiones. Al día siguiente, sábado 17, jóvenes voluntarios instalarán mesas de postulación en distintos puntos de la ciudad para apoyar la campaña misionera.
El momento central llegará el domingo 18 de octubre con la celebración del DOMUND, Domingo Mundial de las Misiones, en todas las parroquias de la diócesis. El programa se completará el día 23 con la proyección de la película Bella en la Escuela de Música EMMA, mientras que durante todo el mes distintos misioneros visitarán centros educativos, la Universidad y parroquias de la diócesis.
La Fraternidad Velad y Orad dará comienzo, del 20 al 22 de noviembre, a una nueva edición de sus retiros espirituales correspondientes al presente curso pastoral. La convocatoria tendrá lugar en la Casa de Espiritualidad Villa Milagrosa, de las Hijas de la Caridad, en Jerez de la Frontera.
El retiro estará dirigido por el sacerdote Lázaro Albar y tendrá como eje de reflexión el tema «El misterio de la mirada de Cristo», una propuesta orientada a profundizar en la experiencia de la fe y en la relación personal con Jesucristo desde la espiritualidad y la oración.
Con esta nueva convocatoria, la Fraternidad Velad y Orad continúa ofreciendo un espacio de encuentro, silencio y reflexión dentro de su programación para el actual curso pastoral.
Las personas interesadas en participar o en obtener más información sobre el retiro pueden ponerse en contacto con la organización a través del teléfono 616 262 514.
La parroquia de Nuestra Señora del Rosario de Serrato celebra la novena en honor a su Patrona desde el 27 de septiembre al 6 de octubre, a las 19.00 horas. El 1 de octubre contaron con la visita del Obispo, D. José Antonio Satué.
La hermandad de Nuestra Señora del Rosario de Serrato comparte cada día, en sus redes sociales, una reflexión con motivo de la novena y algunos de los mejores momentos vividos en estos días.
También informan de las novedades de este año como una nueva lona de la Virgen del Rosario para la fachada, guirnaldas que adornan la parte superior del altar y nuevas flores de talco para completar la decoración.
El 1 de octubre publicaban una selección de imágenes de la visita recibida, la de D. José Antonio Satué.
La Diócesis de Huelva celebró el pasado sábado, 3 de octubre, el Encuentro Diocesano de Catequistas, una jornada dirigida a quienes desarrollan su servicio catequético en las distintas comunidades parroquiales de la Diócesis.
El encuentro reunió a catequistas procedentes de diferentes puntos de la geografía diocesana en la Sede de la Hermandad Matriz de Nuestra Señora del Rocío de Almonte, donde pudieron compartir experiencias, profundizar en su formación y vivir juntos un tiempo de oración y fraternidad.
La catequesis ocupa un lugar fundamental en la misión evangelizadora de la Iglesia, acompañando a niños, jóvenes y adultos en sus procesos de crecimiento en la fe. Por ello, este encuentro quiso ser también una oportunidad para renovar la vocación y el compromiso de los catequistas y fortalecer la comunión entre quienes desempeñan este servicio pastoral.
Formación y presentación del nuevo curso pastoral
La jornada comenzó a las 10.30 horas con la acogida de los participantes y un café de bienvenida en la sede de la Hermandad Matriz de Nuestra Señora del Rocío.
Posteriormente, a las 11.30 horas, tuvo lugar la presentación de la información correspondiente al curso pastoral 2026-2027, a cargo de José Ángel Romero, delegado de Catequesis de Iniciación Cristiana y Catecumenado de Adultos, quien dio a conocer las principales líneas de trabajo para este nuevo curso.
A las 12.00 horas, los participantes rezaron juntos el Ángelus, dando paso después al espacio de formación, que estuvo a cargo de María de la Peña Madrid, miembro de la Comisión de Catequesis de la Conferencia Episcopal Española.
Durante su intervención, María de la Peña Madrid abordó distintas cuestiones relacionadas con la labor catequética, entre ellas la formación en el ámbito de la discapacidad, una realidad que plantea importantes retos y oportunidades para avanzar hacia una catequesis cada vez más inclusiva y capaz de acompañar a todas las personas en su camino de fe.
En el transcurso de la jornada, el obispo de Huelva, Mons. Santiago Gómez Sierra, animó a las catequistas a continuar desarrollando con entrega su misión evangelizadora, poniendo en valor el servicio que prestan en las comunidades cristianas.
Peregrinación y oración en el Año Jubilar Rociero
Como conclusión del encuentro, los catequistas realizaron una peregrinación hasta la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción de Almonte, prolongando así la jornada en un ambiente de oración y fraternidad.
El encuentro culminó con una oración final, en el contexto del Año Jubilar Rociero, permitiendo a los participantes vivir este momento de comunión diocesana también como una experiencia de peregrinación y encuentro con el Señor.
La jornada sirvió, de este modo, para iniciar el nuevo curso pastoral fortaleciendo la formación, la comunión y la misión de quienes, desde las distintas comunidades parroquiales de la Diócesis, están llamados a acompañar a niños, jóvenes y adultos en el camino de la fe.