Según explica el delegado diocesano para la Pastoral con Jóvenes, el sacerdote Manuel Jiménez, se trata de «un curso de jóvenes para jóvenes que quieran despertar su deseo evangelizador y responder al mandato de Jesús: «Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación»».
La iniciativa está especialmente orientada a jóvenes enviados por sus parroquias, hermandades, movimientos, asociaciones o congregaciones, con el objetivo de que puedan convertirse en referentes dentro de sus respectivas comunidades.
«Desde la Delegación animamos a que se proponga para este curso a jóvenes que ya desempeñen alguna responsabilidad en sus grupos o que tengan capacidad para asumirla. De este modo, además de favorecer su crecimiento personal y formativo, promovemos el conocimiento mutuo y la comunión entre las distintas realidades juveniles de la Archidiócesis», señala Jiménez.
Durante el fin de semana, los participantes vivirán una experiencia que combina ponencias, dinámicas de grupo, momentos de oración, celebraciones litúrgicas y espacios de convivencia, con el propósito de renovar su encuentro con Cristo y descubrir nuevas motivaciones para anunciar el Evangelio a otros jóvenes.
Inscripciones
Las personas interesadas pueden solicitar más información escribiendo al correo jovenes@archisevilla.org.
Ya están en Honduras el obispo de Guadix y el vicario general, en representación e la diócesis, y en Huéneja, su pueblo natal, seguirán la celebración en una gran pantalla
Cada vez está más cerca la ordenación episcopal de monseñor Patricio Larrosa como obispo de Danlí, en Honduras. Será el sábado 25 de julio, en la Universidad Católica de Honduras, en la ciudad de Danlí, y todos los preparativos ya están en marcha. Hasta Honduras se han desplazado el obispo de Guadix, monseñor Francisco Jesús Orozco, y el vicario general, José Francisco Serrano, para participar en la celebración, en representación de la diócesis accitana. El sacerdote Manuel Millán, compañero de curso del nuevo obispo, y algunos familiares suyos, también han viajado hasta Danlí, al igual que lo hará monseñor Ginés García, obispo de Getafe, que también es compañero de curso de monseñor Patricio.
Así, a pesar de la distancia, el nuevo obispo de Danlí estará arropado por sus paisanos y familiares, en un día que es todo un acontecimiento para aquella diócesis de reciente creación, en la que Patricio Larrosa será el segundo obispo de su historia.
Como han comunicado en rueda de prensa desde el obispado de Danlí, a la celebración de monseñor Patricio se espera que asistan unos 7000 fieles, de toda Honduras, que llenarán el recinto de la Universidad, pues es una persona muy conocida y querida en el país: “Él es de origen español, pero la mayor parte de su vida y de su sacerdocio lo ha ejercido en estas tierras catrachas. Es un hombre que ha liderado una gran obra social en favor de niños y de jóvenes a través de la educación, promoviendo muchos colegios, ayudando a muchas generaciones, a muchas personas, a poder realizar el sueño de profesionalizarse. Es un hombre muy conocido en el país. Es un hombre que maneja muchos contactos, que está muy relacionado en el país, precisamente por todas las obras sociales que él ha liderado. Y, claro, frente a una personalidad como lo es él, pues la asistencia que esperamos va a ser masiva”.
Desde la parroquia de Huéneja, de donde es natural Patricio Larrosa, se va a seguir en directo la ordenación de su paisano. El ayuntamiento dispondrá una pantalla grande para que todos los que quieran puedan participar de este gran acontecimiento, en directo, a pesar de la distancia.
Monseñor Patricio apura los últimos días como sacerdote, antes de ser consagrado obispo. Y lo hace, acompañando al obispo de Guadix, que aprovecha su viaje a Honduras para volver a visitar algunos de los colegios e iniciativas de la misión que este sacerdote de Huéneja viene realizando en Honduras desde hace más de 30 años. Una misión que seguirá adelante, con el apoyo de la Fundación Acoes y de tantos y tantos que la han apoyado en estos años desde toda España. Allí, muy cerquita de los colegios, en Danlí, estará ejerciendo su ministerio episcopal monseñor Patricio Larrosa desde el próximo 25 de julio, festividad de Santiago Apóstol.
El 97% tienen una opinión positiva o muy positiva de la visita
La valoración positiva y el conocimiento de León XVI subió un 8%
Las personas que conocían poco la figura, biografía y mensaje pasaron del 57% al 14% tras la visita
22 de julio de 2026
Estos son parte de los datos resultantes de un estudio realizado por la Consultora GAD3 para la organización del viaje del Papa León XIV a España. El estudio, en el que han participado 5.027 personas se realizó a través de entrevista al finalizar la visita del Papa, que tuvo lugar del 6 al 12 de junio. Los datos de este estudio son coincidentes con los publicados por el CIS en el barómetro de julio de 2026.
La valoración general que hacen los participantes, a la vista de su propia experiencia y del resultado de la visita es positiva (89%) o muy positiva (9%). Al mismo tiempo, la percepción que existía del Papa León XIV entre los asistentes, teniendo en cuenta su figura, su biografía y su mensaje, mejoró en 8 puntos, pasando del 90% antes de la visita a un 98% después de la visita. El porcentaje de personas que conocía poco al Papa León XIV antes del viaje, ese desconocimiento pasó del 57% al 14% al finalizar el mismo.
El estudio realizado por GAD3 analiza también el impacto personal y espiritual y las emociones que suscitó la presencia del Papa en España. Entre los propósitos de los asistentes tras la visita, el 92% manifestaron el deseo de ayudar a mejorar el mundo y el 91% el deseo de reforzar la relación personal con Dios o el compromiso con la Iglesia (87%).
Entre las emociones manifestadas por los participantes, las más presentes son alegría (99%), entusiasmo (97%), esperanza (97%), paz (95%) y unión con los demás (95%).
Los mensajes del Papa con mayor impacto entre los asistentes se relacionan con la importancia de la oración y del encuentro personal con Dios (19%), que les lleva a vivir la fe con alegría y esperanza (17%). Eso se manifiesta después en la acogida de los mensajes de la llamada a servir y ayudar a los demás (13%) y a construir el diálogo la escucha y la reconciliación (12%) o la acogida e integración de migrantes y personas vulnerables (7%).
El impacto de la visita se manifiesta también en los propósitos personales que manifiestan los asistentes a los encuentros con el Papa durante su visita a España. Ellos hacen el propósito de intentar vivir con más esperanza o alegría (45%) y junto a ello cuidar la vida espiritual (41%) y ayudar más a los demás (30%).
El seguimiento de la visita del Papa León XIV por los medios de comunicación ha sido bien valorado por el 91% de los asistente que estiman que esa cobertura reflejó mucho o bastante lo vivido en los diferentes eventos. La red social más utilizada y seguida durante la visita fue Instagram (55%) seguida de Youtube (24%) y Facebook (20%). El 26% de los participantes no la siguieron ni la difundieron por redes sociales.
Cinco palabras definen la experiencia que vivieron los participantes: alegría, maravillosa, inolvidable, amor e Iglesia.
Ya es posible matricularse en Ciencias Religiosas, Teología y DECA en los centros teológicos diocesanos para el curso 2026-2027. El CESET San Pablo ha iniciado su periodo de matriculación, que está abierto hasta el 11 de septiembre de 2026, en periodo ordinario, y hasta el 18 de septiembre en extraordinario.
Los Centros Teológicos San Pablo, que contienen el Centro Superior de Estudios Teológicos y el Instituto Superior de Ciencias Religiosas, ofrecen la posibilidad de cursar el Grado y Máster en ambas titulaciones, así como cursar el bienio de paso de Ciencias Religiosas a Teología o los créditos necesarios para obtener la DECA para ser profesor de Religión en Infantil-Primaria y Secundaria-Bachillerato.
Todos los estudios de los centros teológicos San Pablo están abiertos a alumnos/as seglares, seminaristas, religiosos/as y sacerdotes, y es posible matricularse de asignaturas concretas o curso completo.
El director de estos centros vinculados a la Universidad Loyola Andalucía, Pedro Leiva, explica que «el Concilio Vaticano II, en la constitución Gaudium et spes, ya decía que los cristianos deben vivir estrechamente unidos a los hombres de su tiempo, comprender su forma de pensar, armonizar los conocimientos con la moral y la doctrina cristiana para que la cultura religiosa y el conocimiento de las ciencias no avancen a ritmo desigual. Por eso insistía en que aquellos que se dedican a la teología no deben descuidar su relación con el propio tiempo, de modo que los hombres cultos puedan acceder a un conocimiento pleno de la fe. En este sentido, el Concilio lanzó un desafío: “es de desear que numerosos laicos consigan una formación adecuada en las disciplinas sagradas y que no pocos de entre ellos cultiven estos estudios ex profeso y profundicen en ellos” (GS 62). Este deseo del Concilio, por cierto, muy desconocido, muestra la importancia que daba a la teología en orden al diálogo de la Iglesia con el mundo. Aunque nuestra diócesis tiene una larga andadura en promover la formación teológica de los laicos, todavía hay mucho por hacer en este tema».
Una experiencia que nació hace 25 años para ofrecer a los jóvenes un voluntariado que les dejara huella.
Medio centenar de jóvenes de diversos puntos de la diócesis concluyeron el domingo 19 de julio la edición del Campo de Trabajo Lázaro (CTL) de este verano. Una experiencia que nació hace 25 años para ofrecer a los jóvenes un voluntariado que dejara huella en sus vidas. Organizado por la Delegación Diocesana de Juventud, Cáritas Diocesana y Pastoral Vocacional, este año invitaba a los jóvenes a ser “chispa de una humanidad nueva”.
Raúl Leal es el coordinador de Juventud para el CTL y explica que, para elegir el lema de este año, «estábamos esperando las palabras del papa León XIV en la vigilia en Madrid, a la que peregrinamos un grupo grande de jóvenes de la diócesis. Al equipo de Juventud nos marcó especialmente esta frase: “En cambio, cuando la vida no sabe a nada, es como si nos fuera arrebatada: ya no la sentimos nuestra. Ante el vacío de la indiferencia y del conformismo, ante la violencia de la guerra y de la mentira, sed vosotros mismos chispa de una humanidad nueva”, y la elegimos como lema porque expresa muy bien lo que queremos vivir en el CTL, que, en el encuentro con Cristo, presente en el necesitado, su corazón vuelva a arder y descubran que están llamados a ser “chispa de una humanidad nueva”. No se trata solo de realizar un servicio durante unos días, sino de dejarse encontrar por el Señor en el camino y regresar renovados, con el deseo de llevar esa esperanza a los demás y comprometerse en el proyecto de voluntariado que viene ofreciendo la diócesis a los jóvenes».
Los participantes en el CTL han dedicado las mañanas a acompañar a los niños, mujeres, ancianos, personas sin hogar, enfermos, personas inmigrantes y familias acogidas en la casa de las Adoratrices, el Cotolengo, la residencia de las Hermanitas de los Pobres, Pozo Dulce, el Buen Samaritano, el Comedor Santa Teresa, Colichet, el Hogar San Carlos, el Centro San Juan de Dios, el Comedor Santo Domingo y Casa Betania. Por las tardes, regresaban al Seminario Diocesano, donde se han hospedado esta semana, para compartir lo vivido con diversas propuestas y veladas creativas. En una de ellas participó el obispo, D. José Antonio Satué, quien estuvo disponible para dialogar con los jóvenes de los temas que ellos propusieran. Una experiencia inolvidable para los cientos de jóvenes que han vivido el CTL en sus 25 años de vida.
Alfonso Clavero, técnico del programa de voluntariado joven y coordinador desde Cáritas del CTL explica que «para Cáritas Diocesana, acercar a los jóvenes a la realidad social de nuestra diócesis supone una valiosa oportunidad. Conocer y colaborar en primera persona en los centros, proyectos y servicios que la Iglesia de Málaga desarrolla en favor de las personas más vulnerables les permite descubrir el compromiso concreto del Evangelio con quienes sufren dificultad, exclusión o soledad. A lo largo de estos años, hemos comprobado cómo esta experiencia favorece una mirada solidaria, fortalece la sensibilidad social y ayuda a entender que la fe se expresa en el servicio, la acogida y la promoción de la dignidad de cada persona, iguales ante los ojos de Dios pese a las distintas situaciones de vida».
Es por esta combinación de encuentro con el Señor y con los hermanos necesitados que el responsable de Pastoral Vocacional, Juan Baena afirma que «el Campo de Trabajo Lázaro ofrece a los jóvenes una experiencia de fe muy completa. Combina dos dimensiones que son esenciales en la vida cristiana: el encuentro con el Señor y el encuentro con los hermanos necesitados. Ambos encuentros se iluminan mutuamente, creando las condiciones óptimas para que la voz de Dios resuene en nuestro interior. Por eso el CTL es una ocasión estupenda para despertar la pregunta por la propia vocación: «Ante la realidad del mundo que descubro estos días, ¿cómo me sitúo? ¿Qué quiere Dios de mí?». En el marco de la convivencia con otros jóvenes y ayudados por el acompañamiento de los monitores, los jóvenes pueden ir buscando la respuesta a esa pregunta, que nos conduce a la vida plena que Dios sueña para cada uno».
Leal explica que «a través de esta experiencia he podido orientar mi vida profesional ya que a día de hoy soy trabajador social en la Fundación Don Bosco y coordino un proyecto en prisión; pero también el CTL ha impregnado mi vida de fe y mi compromiso con los jóvenes en la Delegación de Juventud. Cada año sigue dejando huella porque el Señor siempre hace nuevas todas las cosas».
El testimonio de los jóvenes que han vivido la experiencia es clave para conocer hasta qué punto ha dejado huella en ellos. Blanca Valera, joven de 23 años que ha participado en la experiencia, lo tiene claro: «el CTL ha sido una experiencia increíble que voy a recordar siempre. Es un chute de energía y de espiritualidad para afrontar el verano cargada de la fuerza del Señor».
Pablo Sánchez de la Rosa, de 24 años, añade que el CTL ha sido para él «un momento de encuentro, de crecimiento y de volver a retomar cosas con las que estaba distanciado, como la fe. En esos días he podido conocer a muchísimas personas que me recibieron con los brazos abiertos y que han dejado una huella muy profunda en mí. También he compartido con las personas momentos de alegría y de tristeza, y momentos de oración delante del Santísimo que guardaré para siempre en mi corazón. El CTL me ha ayudado a reflexionar sobre mi fe, en qué punto me encontraba y qué necesitaba. He podido reencontrarme con Dios, a quien anhelaba. Estoy muy agradecido».
Carmen Gaspar, 23 años, se queda con dos cosas de la experiencia: «La suerte de que pudiera dedicarle una semana completa al Señor, sin que importara nada más, y la suerte de ser partícipe de esa red de ayuda a la sociedad, de dar un poquito a los demás. Y añado la experiencia compartida con los otros jóvenes, que se llevaron un trocito de mi corazón».
Del 4 de julio al 15 de agosto, comparten vida y fe en la JARA, bajo el lema “Cuenta conmigo”.
Del 4 de julio al 15 de agosto, 1.050 niños, jóvenes y responsables del movimiento Misionero de la Esperanza (MIES) están viviendo los campamentos de verano en la JARA, bajo el lema “Cuenta conmigo”.
Se han dividido en seis turnos: dos de juveniles (12-16 años) y cuatro de infantiles (9-12 años); además de un campo de trabajo para jóvenes, mayores de 16 años, que tiene lugar en la Casa de Paz de Mollina.
Este verano, «la naturaleza volverá a ser una oportunidad para conectar con Dios, siempre de la mano de María. Tengámoslos presentes en nuestras oraciones y agradezcamos la generosidad de los 350 responsables que los acompañarán», expresaban sus responsables en sus redes sociales.
El lunes 20 de julio recibieron la visita del obispo, D. José Antonio Satué, quien compartió la tarde con los niños y jóvenes que participaban en el campamento, conoció las instalaciones de la JARA, tuvo un encuentro con los monitores y monitoras, celebró la Eucaristía con todos los acampados y se quedó a cenar con ellos. «Ha sido toda una experiencia de encuentro y de compartir», expresaban los responsables del campamento tras la visita.
Tras un curso especialmente intenso, que comenzaba con la celebración del Jubileo y concluía con la visita del Santo Padre a nuestro país el pasado mes de junio, podría deducirse que el verano es el momento perfecto para disfrutar de un merecido descanso. Sin embargo, hay pastorales de la Iglesia Diocesana que es precisamente ahora cuando no pueden bajar el ritmo. Es el caso de la Delegación Diocesana de Pastoral Universitaria, que ha organizado diversas actividades durante los próximos meses para que los jóvenes se acerquen a Dios y sirvan a los hermanos en distintos voluntariados. Pablo Guija, responsable de este área pastoral en la Archidiócesis de Sevilla, presenta la propuesta estival para los universitarios.
Hay muchas citas previstas para este verano, ¿qué actividad es la más inminente?
Como este año es el octavo centenario de la muerte de san Francisco, año jubilar franciscano, vamos a Venecia, a la isla San Francisco del Desierto. La isla entera es el convento donde san Francisco, cuando vuelve de Tierra Santa, malherido, casi ciego, se va recuperando. Allí trabajaremos con los frailes en la granja, en el huerto… Vamos a colaborar con ellos y a vivir su vida de oración. El viaje se completa con tres días en Asís para conocer los lugares más representativos de la vida de san Francisco e imbuirnos de la espiritualidad de este gran santo de la Iglesia.
Esta iniciativa es, realmente, el plan B, ya que la primera opción planteada no se ha podido llevar a cabo este año por causas de fuerza mayor.
Pues sí. Teníamos un proyecto muy interesante que intentaremos ejecutar en agosto del año que viene. Concretamente era un campo de trabajo en Tierra Santa. La idea era vivir dos semanas en un convento de monjas que tienen escuela. Allí trabajaríamos tres horas al día pintando paredes, desbrozando el campo, etc. El resto del tiempo visitaríamos los Santos Lugares. Además, tendríamos la oportunidad de conocer el testimonio de los cristianos que viven allí. Lamentablemente, con la guerra tuvimos que cancelarlo. Seguimos rezando para que haya paz y se pueda celebrar el año que viene.
El próximo destino del delegado de Pastoral Universitaria este verano es París.
Así es. Tras el campo de trabajo en Venecia me iré seis días al Encuentro Internacional de los Equipos de Nuestra Señora de Jóvenes, en París. Este encuentro permite a muchos universitarios que están también en este movimiento conocer a equipistas de distintos lugares del mundo. Sin duda, será un momento de gran enriquecimiento.
Y en agosto, ¿qué les depara a los jóvenes universitarios?
La primera semana de agosto, del 5 al 9, hemos organizado unos ejercicios espirituales para jóvenes, en colaboración con la Delegación Diocesana para la Pastoral con Jóvenes. Estos tendrán un marcado carácter de discernimiento vocacional. No podemos olvidar que la etapa universitaria es una etapa de discernimiento y para muchos supone una oportunidad de descubrir qué es lo que Dios quiere para ellos. De hecho, este año, si Dios quiere, entrarán varios chicos de la Pastoral Universitaria en el Seminario y eso es una bendición.
Pero aquí no acaba el calendario de actividades…
No, aún nos queda una. Como soy director del SARUS en la Universidad de Sevilla, es decir, del Servicio de Asistencia Religiosa, lo que implica la atención no solamente de católicos, sino de todas las confesiones, hemos organizado una actividad de carácter ecuménico. Nos vamos a la comunidad de Taizé, que aglutina a creyentes de distintas confesiones cristianas, y también a no creyentes en búsqueda. Allí, del 15 al 24 de agosto, nos uniremos alrededor de 4000 jóvenes para rezar con la música, profundizar en la Biblia, también en los diálogos sobre la paz, sobre la ecología… Todo ello supone una oportunidad para que el joven dedique ese tiempo a Dios.
En definitiva, vamos a vivir un verano entretenido y muy variado, por el que yo me siento muy agradecido al Señor, porque sin duda va a ser muy enriquecedor a nivel personal y espiritual.
La Parroquia del Buen Pastor de La Antilla conmemoró este martes, 21 de julio, el X aniversario de la consagración de su templo con una intensa jornada de acción de gracias que reunió a numerosos fieles, sacerdotes y miembros de la comunidad parroquial.
Los actos comenzaron con la bendición, por parte del obispo de Huelva, Mons. Santiago Gómez Sierra, de la pintura que servirá de retablo para la Capilla de los Pescadores que alberga la Virgen del Carmen. La obra, realizada por el artista marchenero Alberto Vega, enriquece el patrimonio artístico y devocional del templo, constituyéndose en un nuevo signo de fe para cuantos acuden a este espacio de oración. Los gastos, en su inmensa mayoría, ha sido sufragado por los devotos y fieles.
Posteriormente, a las 21:00 horas, Mons. Santiago Gómez Sierra presidió la Solemne Eucaristía conmemorativa del aniversario de la consagración del templo. La celebración contó con la concelebración de numerosos sacerdotes que colaboran pastoralmente en la parroquia durante los meses de verano, reflejando la riqueza y el espíritu de comunión que caracteriza a esta comunidad en el tiempo estival.
Durante la celebración se tuvo un emotivo recuerdo por todos los sacerdotes que han ejercido su ministerio pastoral en La Antilla a lo largo de esta década. De manera especial, la comunidad quiso reconocer la figura de D. José Ramón Verea, impulsor de la construcción del templo del Buen Pastor, agradeciéndole su entrega y dedicación con la entrega de una imagen del Buen Pastor, elaborada por las Hermanas de Belén.
La jornada concluyó con un ambiente fraterno en el patio del templo, donde los asistentes compartieron una velada organizada por la parroquia. Para la ocasión se instaló una barra cuyos beneficios irán destinados al sostenimiento de la propia comunidad parroquial, favoreciendo así la continuidad de su misión evangelizadora y pastoral.
La celebración de este décimo aniversario ha supuesto una ocasión privilegiada para dar gracias a Dios por el camino recorrido durante estos años, renovar el compromiso de la comunidad cristiana y seguir fortaleciendo la vida parroquial al servicio de quienes viven y visitan La Antilla.
Ayer, un grupo de 46 feligreses de las parroquias de La Encarnación y de San Gabriel de Loja disfrutaron de la visita nocturna inmersiva “Silentia” en el Monasterio de La Cartuja.
Recorrieron las diferentes estancias del monasterio, permitiendo que el silencio dialogara con su interior. Se entregaron “a la contemplación de un espacio sagrado donde el tiempo parece detenerse ante Dios”, afirmó D. Iván Maximiliano Cáceres, sacerdote de la localidad.
“Ante la cruz del refectorio, aquella máxima cartujana cobró un sentido profundo porque,mientras el mundo gira, la Cruz permanece. En este sentido, sumergidos en las urgencias y el ruido cotidiano, pudimos descubrir la certeza de aquello que permanece inmutable, que es el amor de Cristo entregado por nosotros”, expuso D. Iván.
Regresaron a Loja con el corazón transformado y la certeza de que, a veces, las respuestas más profundas no se encuentran en las palabras, sino en lo que el silencio permite escuchar.
La Librería Diocesana de Sevilla ha informado que permanecerá cerrada durante el mes de agosto. Por este motivo, animan a planificar las compras durante estos últimos días de julio, cuyo horario de apertura se mantiene de lunes a viernes, de nueve de la mañana a dos de la tarde.
Además, como promoción de verano están ofreciendo un 20 % de descuento en todos los polos clérimans.
Junto a estas prendas, en la Librería también se venden camisas y camisas cubanas para sacerdotes, en tallas estándar y tallas grandes. Igualmente, el clero puede encontrar todo lo necesario para el altar y la celebración litúrgica, desde las albas, casullas o dalmáticas, hasta los ornamentos litúrgicos.
Libros de catequesis
La Librería Diocesana también se presenta como una aliada de los párrocos, catequistas y responsables de grupos jóvenes, ya que ofrece una amplia variedad de libros, materiales y recursos para la catequesis y el acompañamiento espiritual.
Así, en sus estanterías hay libros para todas las etapas de la Iniciación Cristiana (Primera Comunión y Confirmación), así como para preparar el sacramento del matrimonio o el bautismo, para grupos de fe de adultos o formación durante el noviazgo. Entre su oferta, además, no solo hay libros, sino que también se incluyen guías, cuadernos, juegos o distintas ediciones del catecismo.
El regalo perfecto
Más allá de materiales para la preparación de los sacramentos o la profundización en la fe, la Librería Diocesana cuenta con numerosos detalles para regalar con motivo de la celebración del sacramento del Bautizo, Primera Comunión o Confirmación (concha y toalla de bautismo, medallas y cruces, recordatorios, marcapáginas, etc.). Así como decoración para el hogar, como iconos, crucifijos, productos textiles, velas, cuadros, tazas y distintas imágenes de la Virgen o la Sagrada Familia, en colaboración con reconocidas marcas como The Fishermen o Have a God Time. Igualmente, tiene a la venta joyas (pendientes, anillos y colgantes) con motivos religiosos que suponen una apuesta segura, tanto como regalo, como para declarar de forma elegante y pública la fe que profesamos.
Los pedidos pueden realizarse bien de forma presencial, en la propia Librería Diocesana sita en el Arzobispado de Sevilla (Plaza Virgen de los Reyes, s/n), bien a través de WhatsApp o por teléfono al número 616 237 290.