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Hoja Parroquial Pentecostés 2021

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Hoja Parroquial Pentecostés 2021

Nos preparamos para celebrar la fiesta de Pentecostés, la Pascua del Espíritu. Con la Venida del espíritu Santo sobre los apóstoles reunidos con María nació la Iglesia y los apóstoles salieron a anunciar el Evangelio a todos. También nosotros queremos recibir el Espíritu Santo para cumplir la misión de evangelizar aquí en nuestra parroquia y desde aquí al mundo entero a través de los misioneros de nuestra parroquia.

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Cáritas Ceuta demanda ayuda para afrontar la crisis político-migratoria en la Ciudad Autónoma

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Desde el pasado lunes, que comenzó la entrada descontrolada de personas procedentes de Marruecos a la Ciudad Autónoma, ha sido constante la labor de asistencia de la Iglesia ceutí. Parroquias, sacerdotes, religiosos, Secretariado de Migraciones, asociaciones dedicadas a la atención de migrantes y, como no, Cáritas han redoblado esfuerzos y han hecho todo lo posible por no dejar desamparadas a esas miles de personas, víctimas de esta desgraciada situación.

Así, ante la avalancha de solicitudes de asistencia y ante esta situación sobrevenida que ha hecho mermar los recursos con los que dispone la Iglesia en la ciudad autónoma, Cáritas Ceuta ha puesto en marcha una campaña de donaciones a través de Bizum.

De esta manera, a través del código 01453 se pide a todos los fieles diocesanos y todo aquel que lo desee, que colaboren con la cantidad que puedan para poder seguir afrontando esta crisis humanitaria.

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6 de junio, Corpus Christi

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El próximo 6 de junio se celebra la festividad del Corpus Christi. Este es el mensaje que han publicado los obispos de la Subcomisión Episcopal de Acción Caritativa y Social con motivo del Día de la Caridad.

“Conmigo lo hicisteis”

“Cada vez que lo hicisteis con uno de estos, mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis” (Mt 25,40).

 En este tiempo de pandemia, con la convicción de que el Señor camina con nosotros, celebramos la Solemnidad del Corpus Christi, el Día de la Caridad, en el que estamos haciendo de las dificultades del momento una gran oportunidad para tocar las llagas de Cristo y descubrir que, detrás de sus heridas, encontramos el dolor y sufrimiento de nuestros hermanos abriéndonos al misterio de Cristo crucificado y resucitado donde resplandece la gloria de Dios.

Dios no deja jamás de estar a nuestro lado cumpliendo su promesa: “Yo estaré con vosotros todos los días hasta el fin de los tiempos” (Mt 28, 20). Estos “tiempos recios”, donde se necesitan amigos fuertes de Dios, invitan a recuperar el sentido de nuestra vida sabiéndonos frágiles y necesitados de salvación. Una necesidad que se hace concreta en la vida de cada día, en la projimidad, en la cercanía, en la fraternidad y en la esperanza cristiana que brotan de la Eucaristía.

En estos tiempos singulares en los que se están tomando iniciativas excepcionales para evitar y detener el contagio de un virus trágicamente mortal, todos percibimos cómo se hacen esfuerzos  en muchos lugares de nuestra sociedad para proteger a las personas, a las familias, incluso a las diversas realidades laborales, de los tragicos zarandeos que han herido especialmente a los vulnerables y más empobrecidos, abriendo, así, caminos a la esperanza. En todas esas acciones vamos aprendiendo a hacernos prójimos, hermanos y hermanas. Como discípulos queremos aprender de forma nueva que es a Cristo a quien se lo estamos haciendo, y Él siempre nos responde con su acogida e infinita misericordia.

Entrega

Estar cerca de los pobres, los más vulnerables, los niños, los enfermos, los discapacitados, los ancianos, los tristes y solos, los agobiados por la pesadumbre de la existencia nos cansa, bien por lo abrumador y desbordante de tantas situaciones, bien por la fragilidad que nos descubren en cada uno, bien porque nos enfrentan a nuestra debilidad. A este respecto encontramos aliento en las palabras de san Manuel González: “En la Eucaristía, está el Corazón incansablemente misericordioso, que a cada quejido de nuestros labios y a cada lágrima de nuestros ojos… responde – ¡estad ciertos! – con un latido de infinita compasión” (Un corazón hecho Eucaristía, n 107).

La Eucaristía nos ofrece el don de poder amasar de forma inseparable la caridad  y la vida de los pobres. ¿Cómo vivir la Eucaristía sin estar cerca de aquellos más hambrientos , de aquellos con quienes Cristo se identifica al tener hambre, sed, estar desnudo, enfermo o en la cárcel? (Mt 25, 31-46). En esta unión descubrimos la esencia de la dignidad humana que cobra sentido al enraizarse en el mismo Jesucristo.

Él, por medio del amor hecho servicio hasta el extremo, ofreciendo  su vida, ha llevado a plenitud el valor de la dignidad humana haciéndonos hermanos  y adentrándonos en el misterio de la donación. Esta caridad, corazón de nuestra fe y de la propia solemnidad del Corpus Christi, nos lleva a poner en las manos del Dios, que nos ha amado tanto que nos ha entregado a su propio Hijo, todo lo que somos y lo que tenemos, especialmente nuestras pobrezas y fragilidades y nos mueve al amor fraterno, pues “cerrar los ojos ante el prójimo nos convierte también en ciegos ante Dios” (Deus caritas est 16).

Ante el Cuerpo de Cristo tomamos conciencia de que es tiempo de potenciar la capilaridad en los pueblos, barrios y ciudades para cuidar y acompañar tanto sufrimiento. Así nos exhorta el papa Francisco: El servicio es, “en gran parte, cuidar la fragilidad. Servir significa cuidar a los frágiles de nuestras familias, de nuestra sociedad, de nuestro pueblo […] El servicio siempre mira el rostro del hermano, toca su carne, siente su projimidad y hasta en algunos casos la «padece» y busca la promoción del hermano” (Fratelli tutti 115).

Fraternidad

La pandemia está dejando tras de sí muchas vidas rotas y profundas heridas que, sin embargo, están siendo cicatrizadas gracias al fomento de los lazos de colaboración, ayuda mutua y redes comunitarias que brotan de la fraternidad en una comunidad que sostiene. “He ahí un hermoso secreto para soñar y hacer de nuestra vida una hermosa aventura. Nadie puede pelear la vida aisladamente […] Se necesita una comunidad que lo sostenga, que nos ayude y en la que nos ayudemos unos a otros a mirar hacia delante. ¡Qué importante es soñar juntos!” (Fratelli tutti 8).

De estas palabras del Papa son testigos, durante las veinticuatro horas del día, los discípulos misioneros de Jesucristo en Cáritas, las personas que hacen posible el servicio de la caridad en las parroquias o en otras instituciones caritativas de la Iglesia.

Los obispos reconocemos y agradecemos este servicio generoso, al tiempo que animamos a que sean muchos más los cristianos que se comprometan con los más pobres y excluidos de nuestra sociedad. Cáritas, con sus trabajadores y equipos de voluntarios, hace cada mañana que las fronteras y los muros se concreten en la dimensión universal de la caridad: “Al amor no le importa si el hermano herido es de aquí o es de allá. Porque es el amor que rompe las cadenas que nos aíslan y separan, tendiendo puentes; amor que nos permite construir una gran familia donde todos podamos sentirnos en casa […] Amor que sabe de compasión y de dignidad” (Fratelli tutti 62).

Creemos en el Dios que se hace carne y se presenta como compañero de viaje. Él atraviesa la vida de cada pueblo, ciudad, hospital, escuela o centro de trabajo. Y lo hace por medio de sus discípulos, de los pobres y víctimas de esta crisis. Aunque este año no salgamos por las calles acompañando al Señor sacramentado en procesión, proclamemos nuestra fe y hagamos de nuestras parroquias, comunidades, oratorios y de nosotros mismos, custodias del Cristo que comulgamos como expresión de nuestro amor agradecido y fuente de bendición para muchos.

Adoración

En el contexto de esta pandemia, el día del Corpus Christi, día de la Caridad, el Señor, con su Cuerpo entregado y su Sangre derramada, nos urge a la esperanza, que  “nos habla de una sed, de una aspiración, de un anhelo de plenitud, de vida lograda, de un querer tocar lo grande, lo que llena el corazón y eleva el espíritu hacia cosas grandes, como la verdad, la  bondad y la belleza, la justicia y el amor…la esperanza es audaz, sabe mirar más allá de la comodidad personal, de las pequeñas seguridades y compensaciones que estrechan el horizonte, para abrirse a grandes ideales que hacen la vida más bella y digna. Caminemos en esperanza” (Fratelli tutti 55).

Hoy, al adorar al Señor en el Pan Eucarístico, nos adentramos en el dinamismo del gozo, la alegría y la esperanza que necesita nuestro mundo. Una esperanza que brota de la presencia de Cristo en el mundo y entre nosotros, de sus salidas a los caminos de este mundo sufriente por los estragos del coronavirus para convocar a todos a la alianza del Espíritu.

Santa Teresa de Calcuta, con su vida entregada a los más pobres y su amor a la adoración del Santísimo, donde encontraba la fuerza para la caridad, nos enseña algo que ella experimentaba y alentaba su esperanza: “El fruto del silencio es la oración. El fruto de la oración es la fe. El fruto de la fe es el amor. El fruto del amor es el servicio. El fruto del servicio es la paz”. En las palabras de la Santa tenemos de modo palpable, una concreción de lo dicho por el Señor: “Conmigo lo hicisteis”.

Hoy al adorar el cuerpo sacramental, nacido de la Virgen María, se aviva el dinamismo de nuestra fe, amor y esperanza; nos adentramos en la verdad y la novedad del testimonio apostólico que encuentra ánimo en las palabras del apóstol San Pablo: “Sed, pues, imitadores de Dios como hijos suyos muy queridos. Y haced del amor la norma de vuestra vida, a imitación de Cristo que nos amó y se entregó a sí mismo por nosotros como ofrenda y sacrificio de suave olor a Dios” (Ef. 5, 1-5).

     Nos ponemos en las manos de la Sagrada Familia de Nazaret, Jesús, María y José, en ese hogar donde se fraguaba cada día la caridad, con pensamientos, palabras y obras y pedimos al Señor que nos encuentre dignos de su presencia por haber hecho con nuestro prójimo ejercicio creíble de la caridad.

20/05/21

Subcomisión Episcopal de Acción Caritativa y Social

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Pentecostés. Ven, dulce huésped del alma

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Celebramos este domingo la gran fiesta de Pentecostés, la fiesta del Espíritu Santo, que fue enviado en este día para renovar la faz de la tierra, renovando todos los corazones.

El Espíritu Santo, tercera persona de Dios Trinidad, es el amor que une al Padre y al Hijo. En la historia ya se cernía sobre las aguas en el comienzo de la creación. Ese Espíritu es el que ha convertido el caos inicial en cosmos, es decir, el desorden más absoluto lo ha convertido en la más preciosa armonía sinfónica de Dios en la creación. Es el Espíritu que ha alentado a los profetas, a los jueces, a los reyes en la esperanza del Mesías, el que venía a salvar al mundo y que había de ser ungido por ese mismo Espíritu Santo. Así se presenta Jesucristo, como el Ungido de Dios, el Ungido por el Espíritu Santo.

Este Espíritu Santo ha generado en el seno de María virgen la unión del Verbo con la carne humana, ha conducido la vida de Jesús, llevándolo al desierto para vencer al demonio, ha inspirado las palabras de Jesús, le ha dado el poder de los milagros, lo ha impulsado a entregar la vida en la Cruz y lo ha resucitado de entre los muertos. Ascendido a los cielos, Jesús nos ha prometido y nos ha enviado el Espíritu Santo. El día de Pentecostés ese Espíritu Santo ha venido sobre los apóstoles, reunidos en oración con María.

La Iglesia ha recorrido los caminos del Espíritu, en su nacimiento y en su despliegue misionero. El Espíritu Santo es el alma de la Iglesia, la va conduciendo a la verdad plena, como prometió Jesús, la consuela y la fortalece en medio de las tribulaciones del mundo, va configurando a cada uno de sus hijos, según el modelo de Cristo. Los que dejan mover por el Espíritu, ésos son hijos de Dios y herederos del cielo.

La fiesta de Pentecostés es el fruto maduro de la Pascua. Ven, Espíritu Santo, y renuévalo todo con tu amor. Es el Espíritu Santo el que ha sido derramado en nuestros corazones para que experimentemos que somos hijos de Dios y hermanos de todos los hombres. Él es el autor de nuestra vida espiritual, nuestra vida según el Espíritu. Nos va haciendo parecidos a Jesús, infunde en nosotros sus virtudes y su estilo. El Espíritu Santo nos llena de esperanza y de alegría. Nos hace vivir en gracia de Dios, es decir, en la amistad de Dios, que Cristo nos ha alcanzado por su redención. Las virtudes las alienta el Espíritu en nuestros corazones. Y los dones del Espíritu Santo vienen a perfeccionar todo el organismo espiritual de nuestras vidas. La fiesta de Pentecostés quiere darnos los frutos abundantes del Espíritu: caridad, gozo, paz, paciencia, longanimidad, bondad, benignidad, mansedumbre, fidelidad, modestia, continencia, castidad (Gal 5, 22-23).

En este gran día de Pentecostés celebramos el Día de la Acción Católica y del Apostolado Seglar. Tuvo origen en Pentecostés la misión de los hijos de la Iglesia, y particularmente de los laicos, para llevar al mundo entero la savia nueva del Evangelio. Este año el lema dice: “Los sueños se construyen juntos”, tomando referencia de la encíclica Fratelli tutti: “Nadie puede pelear la vida aisladamente. (…) Se necesita una comunidad que nos sostenga, que nos ayude y en la que nos ayudemos unos a otros a mirar hacia delante. ¡Qué importante es soñar juntos!” (n. 8).

Que el Espíritu Santo rompa nuestras cadenas, disipe nuestros miedos, nos abra a la esperanza de una santidad plena y de un mundo nuevo. No es una utopía, es una realidad que ya ha acontecido en Jesús y que él extiende a todos sus discípulos. La fiesta de Pentecostés es fiesta de Iglesia, de comunidad, de apostolado, de renovación profunda de nuestra vida personal y comunitaria. Dejemos que el Espíritu non inunde con su amor, y así renovará todas las cosas.

Recibid mi afecto y mi bendición:

+ Demetrio Fernández

Obispo de Córdoba

Nueva conferencia de San José en Lucena

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En esta ocasión ha sido el sacerdote Agustín Moreno el encargado de la ponencia

La hermandad de San José Artesano de Lucena continúa con el ciclo de conferencias que ha preparado con motivo del año jubilar de San José. Como cada día 19 del mes ha tenido lugar la conferencia “San José y el trabajo” en esta ocasión a cargo del canónigo de la Santa Iglesia Catedral, Agustín Moreno. El objetivo de la hermandad con este ciclo es acercar la figura de San José a los devotos del Santo Patriarca en el año jubilar Josefino.




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Guadalcázar se consagra al Inmaculado Corazón de María

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La celebración coincidió con el décimo aniversario del nombramiento de la patrona de esta localidad como alcaldesa perpetua de la villa

El pasado domingo, 16 de mayo, la Hermandad de la Virgen de la Caridad y del Santísimo Cristo de la Salud de Guadalcázar honró a su titular con una solemne eucaristía para conmemorar el décimo aniversario del nombramiento de la patrona de esta localidad como alcaldesa perpetua de la villa.

La imagen fue trasladada en parihuelas hasta el exterior de la parroquia de Nuestra Señora de Gracia, donde trascurrió el acto oficiado por José Ángel Moraño Gil, Vicario episcopal del Valle del Guadalquivir, y José Miguel Bracero, párroco de la localidad.

La celebración litúrgica contó con la participación de un nutrido número de fieles, representantes de las distintas asociaciones y autoridades.

Al finalizar la eucaristía, en la que puso la parte musical la Capilla de la Hermandad del Santísimo Cristo de la Misericordia de Córdoba, se procedió a la consagración de la villa de Guadalcázar al Inmaculado Corazón de María y a la bendición e imposición de un corazón realizado en metales preciosos ofrendado a la centenaria imagen mariana por la Junta de Gobierno de su Hermandad.

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San Juan de Ávila modelo de catequista

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El Papa Francisco firma el Motu Proprio “Antiquum ministerium”, instituyendo así el ministerio de catequista

En la fiesta litúrgica de San Juan de Ávila, el Santo Padre firmó el Motu Proprio “Antiquum ministerium”. Se trata de un acontecimiento eclesial de gran importancia y precisamente dado a luz en la memoria del Santo Maestro Ávila.

Mons. Fisichella en la presentación de este documento pontificio recalcó de forma especial la dimensión catequética de San Juan de Ávila afirmando: «Es significativo que el Papa Francisco haga público este Motu proprio en la memoria litúrgica de San Juan de Ávila (1499-1569). Este Doctor de la Iglesia fue capaz de ofrecer a los creyentes de su tiempo la belleza de la Palabra de Dios y la enseñanza viva de la Iglesia en un lenguaje no sólo accesible a todos, sino revestido de una intensa espiritualidad. Era un magnifico teólogo, y por ello un gran catequista. Redactó en 1554 el catecismo La Doctrina Cristiana, dividido en cuatro partes, con un lenguaje tan sencillo y accesible para todos que podía ser cantado como una cantilena, y aprendido de memoria como una canción infantil útil para todas las circunstancias de la vida. La elección de esta fecha no es casual, porque compromete a los catequistas a inspirarse en el testimonio de un santo que hizo fecundo su apostolado catequístico a través de la oración, el estudio de la teología y la simple comunicación de la fe».

Este acontecimiento servirá para profundizar más en la figura de San Juan de Ávila como catequista.

San Juan de Ávila, catequista

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Clausura del Reading Course sobre Laudato Si´

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La entrega de diplomas tuvo lugar en la parroquia Ntra. Sra. de la Aurora el miércoles, 19 de mayo

Clausurado el Reaging Course sobre Laudato Si´ organizado por el Instituto Superior de Ciencias Religiosas Beata Victoria Díez y la Delegación Diocesana de Enseñanza. La entrega de diplomas a los alumnos que han participado en esta edición, que empezó en noviembre de 2020, tuvo lugar el miércoles, 19 de mayo, en la parroquia Ntra. Sra. de la Aurora.

Galería fotográfica































 

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Encuentro diocesano del Movimiento de Vida Ascendente

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El pasado martes, la presidenta diocesana , María Luisa Marente, la responsable de espiritualidad, Milagros Ortolá y el Consiliario Diocesano de la Diócesis de Cádiz y Ceuta el P. Valentín Vivar, celebraron un fraterno encuentro con miembros de Vida Ascendente en la Iglesia de Nuestra Señora de la Palma de Algeciras.

«No sería justo empezar sin expresar nuestra gratitud al P. Juan José Marina Janeiro por la facilidad para el desarrollo de la reunión» dice así Valentín Vivar, Consiliario del movimiento.

El encuentro comenzó, en clave de meditación orante, subrayando la sintonía vital cristiana de Vida Ascendente con la experiencia de “Cristo en Ascensión Permanente” empezando (en el seno de María) ascendiendo las montañas de Judá para visitar a la prima Isabel …»que estaba de 6 meses la que llamaban estéril» y con otras escaladas , resplandeciente alguna como en el Tabor, transfigurándose, o cruenta en el Calvario y, gloriosa, desde el Monte de los Olivos, en la Ascensión del Señor a los Cielos.

La presidenta diocesana, con su andador como “carro de combate” cristiano y que recibirá, el día de Pentecostés la Medalla “Pro Ecclesia Gadicense et Septense”, por su dedicación al servicio de nuestra Diócesis, ha recordado la naturaleza y compromiso apostólico de quienes forman el movimiento. Seguidamente, con una profunda actitud de fe, a la lectura y proyección con imágenes de las 14 Estaciones del  Vía Lucis, proclamando la 15ª con el Prefacio VI del Misal Romano inspirado en Hechos 17 “…en Él vivimos, nos movemos y somos…”, terminando con el canto “Hoy el Señor resucitó”

Milagros Ortolá, apeló, con entusiasmo, al Espíritu Santo para «animarnos en este compromiso de Iglesia, ya es momento de superar miedos. Cautela y compromiso no están reñidos. Que un exceso de cautela y de prudencia, sin embargo, ocultan, a menudo, falta de fe, valor y compromiso con la palabra dada a Dios de trabajar por el Evangelio en Vida Ascendente».

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“Oración Scout” Este viernes en la casa de Nazaret

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La Delegación del Movimiento Scout Católico de Asidonia-Jerez celebra como cada mes la Oración Scout este viernes 21 de mayo a las 19:00hrs.

Este viernes 21 de mayo a las 19:30hrs en Casa Nazaret, la Delegación Movimiento Scout Católico de Asidonia-Jerez, llevara a cabo la “Oración Scout” que celebra un viernes al mes. Este será el momento perfecto para vivir en intimidad y profundidad la celebración de la venida del Espíritu Santo, la Solemnidad de Pentecostés.

Asimismo, este momento de oración será retransmitida en directo a través del Facebook de la Delegación de Movimiento Scout Católico de Asidonia-Jerez para facilitar a las personas que puedan seguirlo desde sus casas. Cumpliendo con las correspondientes medidas higiénico-sanitarias, los seminaristas Pablo Mula y Pablo Lobato que llevarán a cabo la dinámica de esta celebración nos invitan asistir y abrir el corazón a Dios.

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