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Cáritas Diocesana presenta hoy martes su memoria anual

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Cáritas Diocesana presenta hoy martes su memoria anual

El administrador apostólico de Sevilla, monseñor Asenjo Pelegrina, y el director de Cáritas Diocesana, Mariano Pérez de Ayala, presentan esta mañana la memoria anual de la institución social de la Iglesia Católica en Sevilla correspondiente al ejercicio de 2020.

El acto se celebrará en el aula Antonio Domínguez Valverde del Arzobispado hispalense a partir de las once de la mañana.

 

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“La sed de ser felices tiene que ver con sed de Dios”

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Homilía en la Eucaristía del Sacramento de la Confirmación en la parroquia Santo Tomás de Villanueva, el 1 de junio de 2021.

 

El Evangelio que ha leído el padre Ángel habla de que “el que tenga sed que venga a Mí y beba”, dijo Jesús un día, en una fiesta que se celebraba en Palestina, cuando todo el mundo estaba ya pidiendo la lluvia, para que pudiera haber la siembra en el otoño, y si no llovía…. Entonces, Jesús, en ese contexto en el que se pide la lluvia, dice un poco como le dijo a la samaritana: “Yo tengo un agua que salta hasta la vida eterna. El que tenga sed que venga a Mí y beba”.

Ese Evangelio se refiere también al Espíritu Santo, porque yo pienso que todos podemos reconocernos como teniendo sed. No teniendo sed de agua (también la tenemos, pero sabemos lo que es tener sed de agua, pasar calor). Tenemos otra sed más grande, más honda. Os hablo como adultos porque ya no sois niños. Entonces, ¿de qué tenemos sed? De ser felices, de eso tenemos una sed muy grande. Y nos damos cuenta ya de que eso de ser felices tiene algo que ver con que a uno le quieran. Si uno se siente bien querido, está más contento; y si te das cuenta de que algún amigo del cole, o algún primo tuyo, no te quiere demasiado bien, o alguien que tú esperas que te quiera y te das cuenta de que no te quiere demasiado bien, nos hace sufrir bastante no sabernos ni sentirnos bien queridos. Y al revés, lo que nos da más alegría es sentirnos queridos. Luego, ese cariño se expresa de muchas maneras y de formas, a veces muy sencillas: una sonrisa, una mirada. Pero nos damos cuenta de que el ser felices tiene mucho que ver con el amor y con ser queridos. Y la sed de ser felices es la sed de amor. La frase es muy solemne para que, a lo mejor, vosotros la podáis coger entera, pero san Juan Pablo II escribió (un Papa que ha habido antes del Papa Francisco y a lo mejor habéis visto fotos de él) que el ser humano no puede vivir sin amor. Sin amor la vida se vuelve como oscura, como si no hubiera luz en la vida y, por eso, tiene necesidad de Jesucristo y tiene que acercarse a Jesucristo con su pobreza, con nuestros defectos, con todo, buscar al Señor.

Por lo tanto, la sed de ser felices tiene que ver con sed de Dios. Tenemos sed de Dios. Aunque no nos demos cuenta, a lo mejor de lo que tenemos sed es de que nos compren algo. O que nos regalen algo. O de jugar con nuestros amigos, de poder jugar tranquilamente sin tener que guardar demasiadas distancias sociales (…). Pues, la sed de todas esas cosas refleja una sed más profunda que es siempre la sed de Dios.

Estamos en la parroquia de san Agustín y a mí me da mucha alegría porque san Agustín es un santo de los grandes que ha habido en la Iglesia y él hablaba mucho de la búsqueda de Dios. Tanto que, en una frase muy famosa, que yo creo que resume mejor que nada cómo vemos los cristianos al ser humano, él dijo al principio de un libro que se llama “Confesiones” (…), en el principio de ese libro: “Nos hiciste, Señor, para Ti y nuestro corazón anda inquieto hasta que descanse en Ti”. Es decir, estamos hechos para Dios. La sed de amor que tenemos. No nos vale cualquier amor. Nosotros necesitamos un amor que no se acabe nunca, que no nos ponga condiciones, que también cuando nos equivocamos, o no llegamos, no se enfade con nosotros, que no se canse con nosotros, a la primera o la quinta. Un amor, una amistad así es el amor de Dios.

Lo que sucede en esta tarde es que Dios os vuelve a decir a cada uno de vosotros lo que os dice desde toda la eternidad, lo que dijo el Señor en la cruz cuando derramó Su sangre por nosotros y lo explicó en la Última Cena la víspera de morir: “Esta es la Alianza nueva y eterna en Mi sangre”. El Señor ha hecho con cada uno de los hombres y mujeres de este mundo una alianza de amor para siempre. Porque Dios es Amor. Tal y como lo hemos conocido en Jesucristo, Dios es Amor. Por lo tanto, Dios no sabe hacer otra cosa que querer. No sabe hacer otra cosa ni puede hacer otra cosa más que querer. Lo grande de ser cristianos es haber conocido ese amor. Y empezar a participar de esa Alianza. Vosotros todos participáis de ella el día que os bautizaron, pero eráis pequeños y no os podíais dar cuenta del regalo que era entrar en esa Alianza de amor, por la que Jesús se une a vosotros y os entrega Su principio de vida, su Espíritu Santo, su aliento de vida, que nos permite ser y saber que somos hijos de Dios y tener la vida del hijo de Dios en nosotros.

Decíais en el canto de entrada: “Ven Espíritu Santo, apodérate de mi”. Pero también vosotros os apoderáis de Él, porque la Alianza es siempre dos que se juntan. Y el Señor ha querido darnos Su Espíritu, a todos los hombres y mujeres de este mundo. Pero no todos hemos conocido al Señor. No todos hemos conocido que Dios es Amor y que Dios nos quiere, pero vuestras familias sí y, por eso, os bautizaron. Y luego, la Iglesia en los documentos importantes de alianza hacen falta siempre dos firmas. El Bautismo es como la primera firma y la Confirmación no es algo que vosotros hacéis por el Señor. Vosotros no os confirmáis; es el Señor el que confirma. Y confirma la Alianza de amor que hizo con cada uno de vosotros, con vuestros nombres y apellidos, con vuestra historia, con vuestro temperamento, con vuestro entorno, con vuestras cualidades y vuestros defectos, tal como sois. El Señor hizo esa Alianza y hoy la ratifica, la confirma: confirma el regalo de Su amor.

En otras palabras, el Señor, en la Confirmación, nos dice lo mismo que nos dijo en la cruz y nos lo dice a cada uno (y nos lo dice no como, a veces, lo decimos los hombres, que puede ser verdad o puede ser mentira, mitad verdad, mitad mentira… con muchas quiebras y con muchas fragilidades). Cuando Dios dice “te quiero”, es sin límites, sin condiciones y es muy importante que caigáis en la cuenta de eso: que es para siempre. Pase lo que pase en la vida, el Señor no va a dejar nunca de querernos, nunca. Y esa es la alegría que nace de la Confirmación. No venís aquí, aunque lo parezca, a decir que desde ahora vais a ser muy buenos. No, que no es eso. Seguramente, os lo han dicho en casa. Aparentemente, vais a salir de aquí igual que habéis entrado, aparentemente. Lo que cambia es que desde esta tarde el Señor está con vosotros y jamás os abandonará, jamás. Aunque vosotros Le abandonéis; aunque vosotros quisierais echarLe de vuestra vida algún día, o perdierais la fe, el Señor seguirá a vuestro lado. Porque Dios no es de los que dice una cosa y luego cambia, no. Cuando Dios dice “te quiero”, es para siempre. Eso es Él quien confirma y lo que confirma es esa alianza de amor que hizo en la cruz, y que nosotros ya empezamos a participar de ella en el Bautismo. Pero viene como una segunda firma que ratifica esa alianza, ese contrato, ese documento de alianza de amor para siempre.

Podéis decir que no vais a cometer ningún error o ningún pecado de ahora en adelante. Ya sois mayores. Cuántas veces hacéis propósitos y luego… eso va a seguir pasando. Y, por lo tanto, si pensarais que la Confirmación es eso, tendríais una alegría esta tarde pequeña, lo que dure vuestro propósito de ser buenos. No por ser pequeños. Los de los mayores duran aún menos. Vuestros propósitos duran lo que duran. (…) Y Dios como no tiene marcha atrás, pues te va a seguir queriendo siempre. Eso es una alegría muy grande. Acometer la tarea y la aventura de la vida con todas las incertidumbres que tiene, con todo lo que pueda pasar en la vida o así, y las puede uno disfrutar mucho más, porque son signo del amor del Señor; otras menos bonitas, otras a veces muy duras, pero el Señor no os deja solos en ese momento, sino que está con vosotros. Eso da una alegría que es más pura, más grande, extraordinaria, y que no tiene por qué acabarse.

A lo que venís es a recibir la Confirmación del Amor del Señor y eso sí que no os va a faltar nunca, pase lo que pase en la vida. Si yo pudiera grabar esto en vuestros corazones a fuego para que nunca se os olvidara, pase lo que pase en la vida, el Señor no va nunca a dejar de quereros. Y eso es lo que celebramos esta tarde y eso es lo que el Señor os da esta tarde, a través de los pobres signos de un pobre sacerdote que es un ser humano igual que vosotros, pero que ha recibido lo que dice el Evangelio: “Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, también os envío Yo. Recibid el Espíritu Santo, a quienes les perdonéis los pecados les quedan perdonados”. Ese poder del Espíritu Santo, yo, que soy un sucesor de los apóstoles, lo tengo para daros a través de los gestos pequeñitos de la Confirmación. Pero la mayoría de los gestos importantes humanos son muy pequeños, por ejemplo, un beso. ¿Os acordáis de un beso muy famoso que fue mentira? El de Judas. Claro. Sirvió para traicionar al Señor, para venderlo por unas monedas. Imaginaros que vuestra madre no os hubiera dado nunca un beso desde que nacisteis. La vida sería muy triste. No tendríais los ojos abiertos ni la cara alegre que tenéis. Por lo tanto, un gesto muy pequeño puede ser portador de algo muy grande, pues el amor de papá o de mamá. Los gestos de la Confirmación, de los Sacramentos, son gestos pequeñitos pero está en ellos el poder que el Señor les ha dado. Y en la Confirmación es el poder de comunicar Su vida divina, de daros Su amor infinito. No despreciéis la pequeñez de los gestos. Una sonrisa, qué gesto tan pequeño, no hay más que abrir un poco la boca y, sin embargo, qué diferente puede hacer el día o si nadie te sonríe nunca.

En una época del siglo XX se hicieron experimentos con niños y si nadie les sonreía no aprendían ellos a sonreír. Es tremendo. Una sonrisa es un gesto pequeño, pero muy importante para vivir. Y los gestos de la Confirmación son muy pequeños, pero por ellos pasa el don más grande que es la vida misma de Jesucristo, la vida misma del Hijo de Dios. Nunca se va a marcha de vosotros. Eso es lo que quiero que se os quede.

Vamos a empezar. Y lo primero que hacemos antes del Sacramento es decirLe al Señor que Le conocéis, que sabéis que os quiere y que esperáis de Él lo que nadie os podría dar, que es el perdón de los pecados, de todos los pecados posibles, la resurrección de la carne y la vida eterna.

Me dirijo a vuestros padres ahora más que a vosotros. Alguien que definió una vez el amor de una manera muy bella, en el siglo XX, dijo: “Querer a alguien es decir ‘yo quiero que no mueras nunca’”. Ningún padre quiere que muera su hijo, obviamente. Pero nadie puede cumplir ese deseo. El Señor sí. Y el Señor nos ha prometido, con Su vida divina, la vida eterna. Hasta la muerte ya no es lo último, ni lo más importante. La muerte es un paso para entrar en la vida eterna, que el Señor nos ha prometido y que nos da.

+ Javier Martínez

Arzobispo de Granada

1 de junio de 2021

Parroquia Santo Tomás de Villanueva (Granada)

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San Justino mártir

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San Justino mártir

san_justinoSan Justino nació en Naplusa, la antigua Siquem, en Samaria, a comienzos del siglo Il. Si lo que él mismo nos narra tiene valor autobiográfico y no es —como pretenden algunos— mera ficción literaria, se habría dedicado desde joven a la filosofía, recorriendo, en pos de la verdad, las escuelas estoica, peripatética, pitagórica y platónica, hasta que, insa tisfecho de todas ellas, un anciano le llamó la atención sobre las Escrituras de los profetas, «los únicos que han anunciado la verdad». Esto, junto a la consideración del testimonio de los cristianos que arrostraban la muerte por ser fieles a su fe, le llevó a la conversión.

Más adelante Justino pasa a Roma, donde funda una especie de escuela filosófico-religiosa, y muere martirizado hacia el año 165.

Se conocen los títulos de una decena de obras de Justino: de ellas sólo se han conservado dos Apologías (que quizás no son sino dos partes de una misma obra), y un Diálogo con un judío, por nombre Trifón.

Tanto por la extensión de sus escritos como por su contenido, Justino es el más importante de los apologetas. Es el primero que de una manera que pudiéramos decir sistemática intenta establecer una relación entre el mensaje cristiano y el pensamiento helénicos predeterminando en gran parte, bajo este aspecto, la dirección que iba a tomar la teología posterior.

La aportación más fundamental de Justino es el intento de relacionar la teología ontológica del platonismo con la teología histórica de la tradición judaica, es decir, el Dios que los filósofos concebían como Ser supremo, absoluto y transcendente, con el Dios que en la tradición semítica aparecía como autor y realizador de un designio de salvación para el hombre.

En el esfuerzo por resolver el problema de la posibilidad de relación entre el Ser absoluto y transcendente y los seres finitos, las escuelas derivadas del platonismo habían postulado la necesidad del Logos en función de intermediario ontológico: la idea se remonta al «logos universal» de Heraclito, y viene a expresar que la inteligibilidad limitada del mundo es una expresión o participación de la inteligibilidad infinita del Ser absoluto.

Justino, reinterpretando ideas del evangelio de Juan, identifica al Logos mediador ontológico con el Hijo eterno de Dios, que recientemente se ha manifestado en Cristo, pero que había estado ya actuando desde el principio del mundo, lo mismo en la revelación de Dios a los patriarcas y profetas de Israel, que en la revelación natural por la que los filósofos y sabios del paganismo fueron alcanzando cada vez un conocimiento más aproximado de la verdad.

De esta forma Justino presenta al cristianismo como integrando, en un plan universal e histórico de salvación, lo mismo las instituciones judaicas que la filosofía y las instituciones naturales de los pueblos paganos. Así intenta resolver uno de los problemas más graves de la teología en su época: el de la relación del cristianismo con el Antiguo Testamento y con la cultura pagana. Ambas son praeparatio evangelica, estadio inicial y preparatorio de un plan salvífico, que tendrá su consumación en Cristo.

Sin embargo, al identificar Justino al Logos con el mediador ontológico entre el Dios supremo y transcendente y el mundo finito, a la manera en que era postulado de los filósofos, introduce una concepción que inevitablemente tenderá hacia el subordinacionismo y, finalmente, hacia el arrianismo. Cuando Justino afirma que el Dios supremo no podía aparecerse con su gloria transcendente a Moisés y los profetas, sino sólo su Logos, implícitamente afirma que el Logos no participa en toda su plenitud de la gloria de Dios y que es en alguna manera inferior a Dios.

Los escritos de Justino son también importantes en cuanto nos dan a conocer las formas del culto y de la vida cristiana en su tiempo, principalmente en lo que se refiere a la celebración del bautismo y de la eucaristía.

(Fuente: mercaba.org | Autor: Josep Vives)

La entrada San Justino mártir apareció primero en Diócesis de Córdoba. Ver este artículo en la web de la diócesis

Mejora de la atención a las víctimas de accidentes de trabajo

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Como publica Noticias Obreras, la Conferencia Episcopal Española coincide con el Fiscal de Siniestralidad Laboral en la necesidad de impulsar juzgados y fiscales especializados en esta materia y de crear oficinas de asistencia a las víctimas.

Ante el drama añadido que supone para las personas afectadas la duración en el tiempo de los procesos judiciales, la Iglesia en España ha coincidido con la Fiscalía de Siniestralidad Laboral en reclamar la creación de juzgados y fiscales especializados en esta materia y de oficinas de asistencia a las víctimas.

La reunión, que se produjo en un clima “muy distendido”, en palabras de el director de Pastoral del Trabajo, Antonio J. Aranda, evidenció una amplia coincidencia de objetivos. “Compartimos la necesidad de la prevención en materia de seguridad en el trabajo con campañas institucionales al estilo de las que se vienen desarrollando con los accidentes de tráfico, así como aumentar la dotación de personal de la inspección de trabajo”, según Aranda.

El encuentro se produjo el pasado 24 de mayo, entre los departamentos episcopales de Pastoral del Trabajo y Pastoral de la Salud, representados por Antonio J. Aranda y José Luis Méndez, y el Fiscal de Sala Coordinador de Siniestralidad Laboral, Félix Pantoja García, que promovió la cita, en su empeño de dar a conocer su labor a las instituciones preocupadas por los accidentes de trabajo.

La dos partes acordaron mantener una relación constante, dejando abierta la puerta abierta a futuras reuniones donde seguir concretando vías de colaboración mutua. El propio fiscal Félix Pantoja apeló al papel de concienciación que la Iglesia puede desarrollar ante el drama de la siniestralidad laboral.

“Una vez más nos reafirmamos desde nuestra responsabilidades con la petición que nos hacen los obispos”, detalló Aranda, quien se remitió a la Nota sobre la defensa y promoción de la vida en el Trabajo (LXXIV Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española, 2000): “Todos los cristianos debemos implicarnos en la defensa de la vida en el trabajo, porque el compromiso al servicio de la vida obliga a todos y cada uno. Es una responsabilidad propiamente “eclesial” que exige la acción concertada y generosa de todos los miembros y de todas las estructuras de la comunidad cristiana”.

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Santiago: «En Religión acompaño a los jóvenes en su crecimiento integral»

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NoticiaReligión Católica

Publicado: 01/06/2021: 16

Santiago Vela, profesor de Religión en institutos de Málaga, habla sobre la asignatura dentro de la campaña animando a la matriculación. El plazo para Primaria tiene lugar los primeros días de junio, y para Secundaria y Bachillerato, los primeros días de julio.

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Iglesia Católica y Fiscalía coinciden en la necesidad de mejorar la atención a las víctimas de accidentes de trabajo

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Como publica Noticias Obreras, la Conferencia Episcopal Española coincide con el Fiscal de Siniestralidad Laboral en la necesidad de impulsar juzgados y fiscales especializados en esta materia y de crear oficinas de asistencia a las víctimas.

Ante el drama añadido que supone para las personas afectadas la duración en el tiempo de los procesos judiciales, la Iglesia en España ha coincidido con la Fiscalía de Siniestralidad Laboral en reclamar la creación de juzgados y fiscales especializados en esta materia y de oficinas de asistencia a las víctimas.

La reunión, que se produjo en un clima “muy distendido”, en palabras de el director de Pastoral del Trabajo, Antonio J. Aranda, evidenció una amplia coincidencia de objetivos. “Compartimos la necesidad de la prevención en materia de seguridad en el trabajo con campañas institucionales al estilo de las que se vienen desarrollando con los accidentes de tráfico, así como aumentar la dotación de personal de la inspección de trabajo”, según Aranda.

El encuentro se produjo el pasado 24 de mayo, entre los departamentos episcopales de Pastoral del Trabajo y Pastoral de la Salud, representados por Antonio J. Aranda y José Luis Méndez, y el Fiscal de Sala Coordinador de Siniestralidad Laboral, Félix Pantoja García, que promovió la cita, en su empeño de dar a conocer su labor a las instituciones preocupadas por los accidentes de trabajo.

La dos partes acordaron mantener una relación constante, dejando abierta la puerta abierta a futuras reuniones donde seguir concretando vías de colaboración mutua. El propio fiscal Félix Pantoja apeló al papel de concienciación que la Iglesia puede desarrollar ante el drama de la siniestralidad laboral.

“Una vez más nos reafirmamos desde nuestra responsabilidades con la petición que nos hacen los obispos”, detalló Aranda, quien se remitió a la Nota sobre la defensa y promoción de la vida en el Trabajo (LXXIV Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Española, 2000): “Todos los cristianos debemos implicarnos en la defensa de la vida en el trabajo, porque el compromiso al servicio de la vida obliga a todos y cada uno. Es una responsabilidad propiamente “eclesial” que exige la acción concertada y generosa de todos los miembros y de todas las estructuras de la comunidad cristiana”.

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Cáritas invita a «ser más pueblo» para construir una normalidad más justa y fraterna

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Hoy comienza la Semana de Caridad, un período que culmina el próximo domingo, 6 de junio, fiesta del Corpus Christi.

Esta jornada, la Iglesia celebra el Día de Caridad y Cáritas española invita a «ser más pueblo» para recrear «nuestras relaciones y construir una normalidad nueva, más justa y fraterna, construida desde un nosotros que nos hace hermanos».

En este contexto, las 70 Cáritas diocesanas de toda España hacen pública su rendición de cuentas en un año fuertemente marcado por el impacto de una pandemia sanitaria que ha obligado a multiplicar los esfuerzos humanos y económicos para atender a un número creciente de familias acuciadas por los efectos de la profunda crisis social derivada de la covid-19.

Pequeños gestos a favor del bien común

La respuesta a este tiempo de pandemia y de crisis caracterizado por la fragilidad económica y la incertidumbre sociolaboral deben ser, según infoma Cáritas, la de los pequeños gestos a favor del bien común. Eva San Martín ha sido la coordinadora de la campaña institucional de #SeamosMásPueblo.  Queremos que «nos haga tomar conciencia de que, en medio de un tiempo extraordinario y doloroso, necesitamos recrear nuestras relaciones para sostenernos y cuidarnos de una forma nueva». La celebración del Día de Caridad en 2021, «tras este largo período dominado por la adversidad de la enfermedad y la inseguridad, por el dolor de la pérdida y la soledad, debe llevarnos a tender manos y a participar e intervenir en las dinámicas sociales que nos llevan al compromiso por el bien común», añade.

Esa es la invitación a celebrar, desde ese pueblo universal que somos, la jornada que la Iglesia dedica a Cáritas para reconocer, como dice el Papa Francisco, que el amor, «lleno de pequeños gestos de cuidado mutuo, es también civil y político, y se manifiesta en todas las acciones que procuran construir un mundo mejor».

Es por ello que desde Cáritas han desarrollado cuatro objetivos personales que fomenten la transformación social.

–       Cambia tu estilo de vida. Cultiva la cercanía y la disponibilidad. Hazte vecino y vecina, re-vincúlate con otras personas y grupos, atrévete a dar, pero también a pedir, porque esa interdependencia crea fraternidad.

–       Cambia tu mirada. Acerca tu mirada a la realidad como hace el buen samaritano. Conocer y poner nombre abre el corazón a la compasión para poder escuchar, atender y sanar a quien se encuentra en tu camino.

–       No pases de largo. Seguir a Jesús implica tomar partido y hacer todo lo posible para que la dignidad y la justicia sean realidad para todas las personas. Busca la coherencia en tu vida personal y en las decisiones que tomas con otras personas. Los cambios se gestan desde un nosotros compartido.

–       Cambia tu tiempo. Vive de verdad con el corazón abierto al amor. Agradece, bendice, disfruta de la naturaleza y convierte tu vida en alabanza; comparte tu alegría, acompaña el dolor y la tristeza, hazte una persona cercana. El presente está lleno de tiempo para compartir.

Fuente Ecclesia

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El miércoles comienzan los actos de clausura del Centenario del Beato Lolo

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Este miércoles, 2 de junio es el día previsto por la Comisión del Centenario del nacimiento del Beato Manuel Lozano Garrido, «Lolo» para que den comienzo los distintos actos de clausura de este año dedicado al periodista de Linares.

La urna con los restos de las reliquias del Beato Lolo, que habitualmente se encuentran en una urna de plata ubicada bajo el altar de Santa María la Mayor de Linares, se trasladarán hasta la Catedral jiennense.

A las 18:30 horas está previsto que lleguen las reliquias hasta el Sagrario donde recorrerán en procesión la lonja catedralicia.

A las 19 horas comenzará la celebración eucarística que presidirá el Vicario General y Deán de las Catedrales, D. Francisco Juan Martínez Rojas.

Al finalizar la Santa Misa, el Obispo de Jaén, Don Amadeo Rodríguez Magro presidirá una Vigilia de Oración, a la que se han invitado a asociaciones y movimientos eclesiales relacionados con la vida del beato periodista: Acción Católica; Pastoral de la Salud; Adoración Eucarística; Prensa…

Desde el día 2 y hasta el jueves se celebrará, cada tarde, una Eucaristía en honor a Manuel Lozano Garrido y que concluirá con el piadoso ejercicio de la Novena.

El día 13 de junio, octava del Corpus, se clausurará este año dedicado a recordar, descubrir y recuperar la figura del Beato Lolo, un «santo de la puerta de al lado», que supo vivir con plenitud y alegría la cruz de su enfermedad y que vivió volcado en su profesión, de la que se hizo, sin quererlo, en modelo de periodistas, comunicadores y escritores.

Todas las celebraciones serán retransmitidas por el Canal de Youtube de la Diócesis de Jaén y por la página de Facebook.

De forma paralela, en la Catedral se expone una muestra relicario que bajo el título: «Beato Lolo: santo y periodista» recoge enseres personales del periodista y, a través de paneles se mostrará la vida del Beato.

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 El organismo de la Iglesia celebra la Semana de Caridad, que concluirá el próximo domingo con la fiesta del Corpus Christi, Día de Caridad, con el lema

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Cáritas invita a “ser más pueblo” para construir una normalidad más fraterna

Hoy comienza la Semana de Caridad, un período que culmina el próximo domingo, 6 de junio, fiesta del Corpus Christi y Día de Caridad, en la que Cáritas invita a «ser más pueblo» para recrear nuestras relaciones y construir una normalidad nueva, más justa y fraterna, construida desde un nosotros que nos hace hermanos. La respuesta a este tiempo extraordinario de pandemia y de crisis caracterizado por la fragilidad y la incertidumbre es la que Cáritas quiere transmitir a través del cartel diseñado para el Día de Caridad de este año, bajo el lema «#SeamosMásPueblo», un mensaje con el que, como señala Eva San Martín, coordinadora de la campaña institucional: “Nos haga tomar conciencia de que, en medio de un tiempo extraordinario y doloroso, necesitamos recrear nuestras relaciones para sostenernos y cuidarnos de una forma nueva”.

La celebración del Día de Caridad en 2021, “tras este largo período dominado por la adversidad de la enfermedad y la inseguridad, por el dolor de la pérdida y la soledad, debe llevarnos a tender manos, a realizar pequeños gestos cotidianos y a participar e intervenir en las dinámicas sociales que nos llevan al compromiso por el bien común”, añade San Martín.

El contexto social un año después de la pandemia

En el marco de la celebración del Día de Caridad, el Equipo de Estudios de Cáritas Española lanza un avance de la cuarta oleada del informe del Observatorio de la Realidad Social, dedicado a analizar periódicamente cuál está siendo el impacto de la crisis de la Covid-19 en la población más vulnerable y en las personas acompañadas por Cáritas. Esta nueva entrega del informe se presentará a finales del próximo mes de junio. Según este, persisten las dificultades de acceso a un empleo y aumenta la precariedad y la inestabilidad laborales. Se ha constatado un aumento del número de hogares sin ingresos y en situación de pobreza, así como el sistema de garantías de ingresos mínimos brinda poca protección a las familias que más lo necesitan. El estudio constata múltiples vulneraciones del derecho a la vivienda, la brecha digital ensancha la exclusión, la fatiga de la pandemia hace mella en la salud y se aprecia un agotamiento de la ayuda mutua, junto con un aumento de la soledad.

Seamos más pueblo con las manos tendidas

Ante a toda esta realidad, Cáritas se encuentra adaptada a la pandemia y ha desarrollado todo tipo de ajustes para poder cumplir con su misión en todos los proyectos habituales, a pesar de las restricciones y dificultades añadidas que existen en esta situación. Cáritas acumula también un año de crisis, y lo hace con la invitación a ser más pueblo y a mantener las manos tendidas a nuestros vecinos y vecinas, lo que se traduce en muchas acciones. Entre ellas, un ritmo de trabajo elevado para dar respuestas al agravamiento de la situación de muchas familias por la prolongación de la crisis de la COVID-19, y también para responder a todas aquellas familias que “caen” por los efectos de esta nueva crisis. Un incremento de los recursos invertidos, gracias a la explosión de solidaridad que incrementó las donaciones, dedicados a dar respuesta a un mayor número de demandas y a demandas más complejas.

Destaca una necesaria preferencia por abrir nuestras puertas a los inmigrantes en situación administrativa irregular, especialmente afectados por esta crisis, por la reducción de las oportunidades en la economía informal, y por la inexistencia de recursos y de otras puertas a las que llamar. De igual modo, se materializa un intenso acompañamiento en la solicitud del Ingreso Mínimo Vital y de otras prestaciones sociales, para apoyar a las familias en su acceso a los derechos establecidos, y para reclamar el papel de garante de derechos que la Administración Pública debería de cumplir. Igualmente, se ha constatado la incorporación de nuevos voluntarios que se han acercado a Cáritas en los últimos meses, y el acompañamiento, formación y adaptación de los voluntarios veteranos en el escenario de necesidades y restricciones actual. Finalmente, un compromiso de apertura a nuevas formas de acercarnos a las personas y familias que más nos necesitan mediante canales digitales que nos han permitido seguir cerca cuando la recomendación sanitaria nos obligaba a estar distanciados.

 

Cáritas diocesana de Jaén

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Magisterio es uno de los más antiguos de la provincia

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En casi seis décadas Magisterio «Sagrado Corazón» ha egresado a más de ocho mil alumnos

“Queremos formar excelentes maestros católicos”

Jesús Poyato, director adjunto del Centro de Magisterio del Centro de Magisterio “Sagrado Corazón”  

El centro de Magisterio “Sagrado Corazón” finaliza un curso donde la calidad educativa y la seguridad sanitaria del alumnado han compartido protagonismo. Con casi seis décadas de experiencia, este centro adscrito a la Universidad de Córdoba, ofrece los grados de Infantil y Primaria y un máster oficial de Neuropedagogía. Un profesorado con clara identidad cristiana y alumnos que se identifican plenamente con la naturaleza del centro hacen crecer curso a curso una oferta educativa de calidad. Su director adjunto repasa en esta entrevista como el edificio se ha provisto de todas las medidas necesarias para garantizar la presencialidad en las aulas también el próximo curso

 

Está a punto de finalizar un curso complicado, ¿cuáles han sido las medidas de seguridad aplicadas?

Se ha hecho una inversión considerable de más de cien mil euros para la adaptación de aulario, ampliación de wifi y dotación de pantallas. Eso ya está hecho, a la espera de las recomendaciones que nos den desde la Universidad de Córdoba, ya que somos centro adscrito. Mantendremos todas esas medidas porque lo más importante para nosotros es garantizar la total presencialidad en las clases, igual que hemos hecho durante el presente curso. Es una presencialidad que los alumnos demandan de manera considerable en las encuestas que hemos venido haciendo, en ellas un 95% prefiere la docencia en el aula, porque es su espacio habitual. A la espera de esas recomendaciones últimas de la Universidad de Córdoba, en las que pueda modificarse la distancia de seguridad, el aforo y otras cuestiones, vamos a mantener las mismas medidas porque han funcionado. No hemos tenido ningún caso de contagio dentro del aula, de  manera que seguiremos el protocolo que hemos venido aplicando.

Los alumnos valoran la capacitación profesional que obtienen con los grados ofrecidos en el Centro de Magisterio Sagrado Corazón y también la identidad del centro, ¿cómo se construye la identidad cristiana del alumno?

Se hace, en primer lugar, contando con un claustro de profesores muy cualificados que también tiene una marcada identidad cristiana y se manifiesta en el modo de tratar a los alumnos, en el modo de presentar las materias y asignaturas. Los dos pilares sobre los que asentamos esta propuesta educativa son una educación de excelencia, usando los últimos métodos pedagógicos y herramientas digitales aplicadas a la educación y, al mismo tiempo, esta identidad cristiana que es un plus como institución académica de la Iglesia. El éxito de nuestra propuesta es que los alumnos reciben una fantástica formación y al mismo tiempo esta identidad, en resumen, queremos formar excelentes maestros católicos.

¿Qué está pidiendo el sistema educativo para alejarlos de los malos datos que registra España en el contexto europeo?

Este es un amplio debate. Partimos de una constatación: la educación que parecía una cuestión resuelta sobre todo en los países desarrollados se ha vuelto problemática. La educación no “educa” lo que debiera y nos encontramos en una situación de crisis. Esta situación obliga a una revisión profunda del sistema educativo, no quedarnos en las periferias para potenciar lo que funciona y modificar lo que no funciona, y sabemos que no funciona. Señalaría dos aspectos, primero; plantearnos lo qué necesita la educación hoy. En mi opinión, lo que necesita es que la educación sea personalizadora, que sitúe a la persona en el centro y desde ahí poder diseñar las propuestas, programaciones y evolución. Al mismo tiempo, debemos plantearnos los fines de la educación porque hay un eclipse de la educación, los medios de la educación son muy importantes pero han ocupado el centro y creo que el problema de la educación no es de medios sino de fines. ¿Hacia dónde os dirigimos?¿qué queremos educar? ¿qué sujeto queremos educar? Este es un debate amplísimo pero exigiría una revisión profunda y no contentarnos. Estamos instalados en una inercia y no queremos cambiar nada, aunque sabemos que hay cosas que no funcionan, por eso es necesario aparcar los  prejuicios ideológicos que están detrás dela educación para poner en el centro a la persona.

¿El maestro nace o se hace?

Creo que las dos cosas. Hay personas con cualidades innatas, dotados de vocación desde que nacen, pero el maestro se está haciendo continuamente. También tenemos casos de estudiantes que han llegado con cierta incertidumbre, porque no sabían si esa era su carrera; llegaban reticentes y con propósito de cambiar y, sin embargo, se les ha despertado la vocación cuando han visto las dinámicas de las clases o han comenzado las prácticas en los colegios se han dado cuenta de que se han ilusionado. Es decir, el maestro nace y se hace

El Centro oferta becas a estudiantes con pocas posibilidades económicas, ¿de qué se trata?

Dentro de nuestro presupuesto contamos con una amplia partida de becas propias compatibles con las del ministerio. Estas ayudas se concretan en reducción de cuotas de enseñanza y becas de excelencia porque queremos premiar a los mejores expedientes de cada curso y de cada grado. Queremos recompensar ese trabajo. También tenemos una serie de becas de colaboración para que alumnos con recursos más limitados puedan hacer colaboraciones en biblioteca o fotocopiadora. Por otra parte, a través del instituto Idea de derechos de la infancia, unos veinticinco niños de barrios desfavorecidos de Córdoba van al Centro donde reciben clases de apoyo por parte de nuestros profesores y alumnos voluntarios. Este año, nos enorgullece mucho la beca creada íntegramente para un alumno del barrio de las Palmeras que estudia en el centro gracias a un convenio firmado con la Universidad de Córdoba. A su disposición se ha puesto también las herramientas que necesitas para el estudio: ordenadores y señal wiffi para poder seguir las clases. Esta beca social la hemos iniciado este curso y seguimos dispuestos a seguir ayudando a chicos de este perfil que lo puedan necesitar. Nuestro obispo, como presidente del Foro Osio, titular del centro, siempre está pendiente de la vida diaria del Centro de Magisterio y nos recomienda que cualquier chico que quiera estudia con nosotros no puede quedarse sin venir al centro y sin estudiar porque tenga problemas económicos. Hay que ayudarles y estamos encantados de hacerlo.

¿En qué consiste el proyecto de voluntariado por el que se atiende las necesidades educativas de niños de barrios desfavorecidos?

Dentro del Centro, el instituto Idea se dedica a apoyar las necesidades de niños en etapa escolar. Cada año se coordinan hasta cuarenta niños de entre 8 a 14 años que acuden al centro y están bajo la tutela de profesorado voluntario y un grupo de alumnos que también colaboran como voluntarios, un experiencia que además les sirve como prácticas porque se hacen grupos, se les acompaña, se les explican las tareas y clases del día siguiente. Queremos que tengan un espacio cada tarde para favorecer ese clima adecuado para el estudio.

 

“El buen maestro es el que enseña de corazón”

María Luisa Barasona es profesora en “Sagrado Corazón” desde 2011, donde imparte la asignatura de Matemáticas y didácticas asociadas en los grados de infantil y primaria. Como valor del centro universitario destaca la “formación integral de la persona, uniendo el factor académico, humano y cristiano”, algo que consigue trabajando día a día con los alumnos de forma directa y dando un trato individual, personalizado, haciéndoles ver que cada uno es único.

La vocación de esta profesora es transmitir a los alumnos “valores sólidos que les ayudarán en el futuro cuando sean maestros”, unos valores que mucho tienen que ver con la alegría, la educación, el compañerismo, el trabajar en equipo, la responsabilidad, el respeto, el orden, el esfuerzo, la humildad y el servicio, asegura María Luisa; consciente de que el “sentido cristiano de la vida en el día a día” es el medio para que los alumnos crezcan y maduren “viendo la vida como un don de Dios”.

Para esta profesional de la docencia el mayor reto al que cada día se enfrenta es conseguir que “el alumno que empieza, cuando termine no sea un maestro más”. Para eso es necesario promover su ilusión y poner pasión en la elección de estudios. María Luisa Barasona persigue desvelar a los alumnos que el buen maestro no es solo el que enseña conocimientos, si no el que transmite valores humanos, cristianos y el que «enseña de Corazón».

“El amor al alumno es elemento esencial en la vocación del maestro”

El profesor Miguel Ángel Martínez Dalmau imparte cuatro asignaturas del ámbito de Religión Católica desde el año 2017. Es el encargado enseñar Pedagogía de la asignatura de Religión y también Iglesia, Moral y Sacramentos, por eso entiende la educación como algo que “está en el corazón de la misión de la Iglesia”, una pertenencia estrecha que da respuesta a todas las dimensiones de la persona, aquella que es mucho más que instruir, aquella que enseña “a ser” y a ser-con, es decir a convivir.

Para él, esta es la razón de ser del Centro de Magisterio Sagrado Corazón: ofrecer una enseñanza de calidad para formar maestros, educadores, “pastores del ser “los llamaba Martin Heidegger.  El humanismo cristiano es el que articula todos los valores que rigen en el centro de Magisterio “Sagrado Corazón” por eso para Miguel Ángel el itinerario de los alumnos aquí “es una formación basada en la experiencia fundante del amor y en la dignidad infinita de la persona” y cita “Me ensañarás el sendero de la vida” para formar a educadores que “empujen” a las nuevas generaciones hacia una vida plena.

La identidad cristiana del centro proporciona un enfoque integrador del trabajo de toda la comunidad académica, que en su totalidad se ve motivada y estimulada a la luz de la fe, según la experiencia de este profesor. De ahí que el alumno del Centro Sagrado Corazón se perciba y sienta como individuo, como persona, que es acompañado y ayudado en su preciosa tarea de llegar a ser maestro, afirma Martínez Dalmau, que añade : “nuestro mayor reto, es desde el más escrupuloso respeto a la libertad religiosa,  formar  maestros según el corazón de Jesucristo. “El relativismo es antagónico a la educación”, continúa el profesor: “si todo vale, si todo es relativo, ¿qué es merecedor de ser enseñado y aprendido?”.

“La felicidad de la persona es directamente proporcional a la calidad de su amor”, finaliza Miguel, por eso también en la docencia, como García Morente, habla de “amor pedagógico”, para afirmar que el amor al alumno es elemento esencial en la vocación del maestro.

 

“Hay algo capaz de cambiarlo todo: “una mirada llena de estima hacia nuestro alumnado”

Inmaculada Saco es profesora de Psicología de la Educación y del Desarrollo en el Centro de Magisterio “Sagrado Corazón” donde trabaja desde el año 2007 y tiene muy presente en su tarea docente la propuesta del Papa Francisco en el mensaje para el lanzamiento del Pacto Educativo del 12 de septiembre de 2019. Para esta profesora que también ha impartido psicología de la personalidad y de la Salud, “el Centro de Magisterio Sagrado Corazón apuesta por renovar la pasión por una educación abierta, capaz de un diálogo y una escucha comprensiva y constructiva”. Inmaculada Saco sabe que “vivimos en una sociedad escéptica y herida por las dificultades que parecen vencer” pero para ella, ser maestro hoy en día aparece a los ojos de todos como una vocación difícil, sin embargo, para ella “la experiencia nos demuestra año tras año que, hay algo capaz de cambiarlo todo, “una mirada llena de estima hacia nuestro alumnado”, esto es más eficaz que cualquier otra cosa.

Esta profesora, al enseñar las distintas asignaturas que componen el currículum de Magisterio, “intentamos comunicar el significado de la vida, de cada cosa que enseñamos, uniendo lo que se enseña con la realidad en su totalidad”.  En el Centro de Magisterio “Sagrado Corazón” no solo se transmiten contenidos actualizados sobre didáctica o nuevas metodologías, sino que “intentamos transmitirles que el ideal cristiano es el motor para todo lo que se estudia y se trabaja”, explica Inmaculada. Esta certeza “nos lleva a abrazarlo todo, a valorar cada cosa y a cada persona, descubriendo que cada uno es siempre más grande que sus límites y sus errores, que es un misterio y un regalo. Intentamos no limitarnos a dar lecciones, sino contagiar esa manera de educar”

El reto mayor como profesora al que se enfrenta a la hora de formar a maestros es el de acompañarlos en el descubrimiento de su yo verdadero, del valor infinito que tienen como personas, hacerles conscientes de la belleza de ser maestros, transmitirles la pasión por su propia vida, por su destino y por el de sus futuros alumnos, convencerles de que en esta comunicación de sí mismos en la educación de sus futuros alumnos, se juega su felicidad. Una tarea exigente que “será más cansado, a veces agotador, pero será la posibilidad de estar contentos cada día, de disfrutar, aprender de sus alumnos y vivir con la satisfacción de ver que ellos crecen felices”.

 

“El Centro de Magisterio me abrió las puertas”

Jesús Campos abandonó los estudios con trece años y cinco años más tarde comenzó a estudiar un grado medio y superior de Integración Social gracias a la orientación de trabajadores sociales de su barrio de Las Palmeras de Córdoba, uno de los barrios más pobres de España.

Tras comenzar este itinerario, quería acceder a la Universidad para realizar estudios de educación social, algo que para él resultaba inalcanzable. Fue entonces cuando “Jesús, el director adjunto del Centro de Magisterio me abrió las puertas” a través de una beca social habilitada para personas con dificultades económicas. Allí encontró grados con “asignaturas comunes con educación social” mientras sigue motivado por ser educador social al tiempo que completa un año “rarillo por el covid” en el Centro de Magisterio.

 

“Sagrado Corazón es una familia, me siento querida”

Para María de los Ángeles Sánchez Montilla recibir la beca de excelencia, por tener uno de los cuatro mejores expedientes del Grado de Primaria, ha supuesto un motivo de satisfacción y alegría al ver que el trabajo diario y el esfuerzo se ve recompensado. Por eso “agradezco al Centro de Magisterio Sagrado Corazón  y al Obispo, don Demetrio, que se dedique un pequeño espacio a reconocer el trabajo y dedicación a nuestros estudios”. Dice  sentirse muy orgullosa de ser alumna del Centro porque,  “en él se crea un sentimiento de pertenencia, de familia que significa sentirse querida y acaba formando parte de tu corazón y de tu identidad para siempre”. María de los Ángeles Sánchez Montilla manifiesta su clara vocación de maestra y asegura que siente una felicidad profunda por dedicarse a aquello que le gusta, mientras subraya que “el mejor Maestro es Jesucristo que nos llama cada día a seguirle para intentar dar lo mejor de nosotros mismos”.

 

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