Inicio Blog Página 4791

El sacerdote Manuel Amezcua defiende su tesis doctoral en la Universidad Loyola sobre la teología presente en las pinturas de la Catedral de Guadix

0

El sacerdote Manuel Amezcua defiende su tesis doctoral en la Universidad Loyola sobre la teología presente en las pinturas de la Catedral de Guadix

 

El sacerdote accitano y doctorando Manuel Amezcua Morillas ha defendido su tesis doctoral recorriendo un camino desde la iconografía del arte sacro de la Catedral de Guadix a la iconología propia de cada una de las cincuenta pinturas analizadas

 

 

La Facultad de Teología de la Universidad Loyola ha presentado una tesis titulada “Las pinturas de la Catedral de Guadix. Arte sacro en la ciudad mitrada”. La tesis ha sido defendida, el 25 de junio,  por el doctorando Manuel Amezcua Morillas, y ha sido dirigida por el profesor Francisco Juan Martínez Rojas. El tribunal ha estado presidido por Gonzalo Villagrán Medina SJ, decano de la Facultad de Teología de la Universidad Loyola y constituido por los lectores Miguel Córdoba Salmerón SJ y Antonio Navas Gutiérrez SJ. Manuel Amezcua ha estado acompañado por obispo de Guadix, D. Francisco Jesús Orozco, el vicario general, el delegado para el clero,  el secretario canciller,  familiares, amigos y colaboradores suyos. La nota recibida ha sido un 9.

 

El doctorando Manuel Amezcua Morillas es ordenado sacerdote en Guadix desde 1980. Tiene estudios de filosofía y teología y ha cursado estudios de Historia de la Iglesia y periodismo en la Universidad Gregoriana de Roma, así como archivística y bibliotecas en la Escuela Vaticana de Biblioteconomía. Ha publicado numerosos estudios relacionados con el arte sacro, historia y religiosidad, autor de pliegos de la Revista Vida Nueva y colaborador habitual en distintos medios de comunicación.

Actualmente imparte historia de la Iglesia e historia de la Catequesis, así como de Israel en el Centro de Estudios Teológico Pastorales de San Torcuato de Guadix. Además, es miembro del Comité de expertos de las excavaciones arqueológicas de la Basílica de Santa Eulalia de Mérida.

La tesis recorre un camino desde la iconografía del arte sacro de la Catedral de Guadix a la iconología propia de cada una de las cincuenta pinturas analizadas como la vida de la Virgen de la capilla mayor, las numerosas Inmaculadas, la serie devocional de la sacristía y la miscelánea de lienzos que los capitulares y prelados han adquirido a través de los siglos. Esto unido al desarrollo del contexto histórico de la sede accitana y otro de teología del arte sacro en cuanto a la sublime mezcla católica del realismo, idealismo y simbolismo.

La tesis analiza la finalidad de las obras, su consecución estética, su valor ideológico, los signos y símbolos, el misterio de la luz dentro del cuadro, la gradualidad de los personajes, las miradas o los detalles, así como el asunto tratado en cada lienzo, desvelan multitud de aspectos bíblicos, teológicos, espirituales, catequéticos…, pero también ideológicos, estamentales, sociales, políticos… Todo ese proceso se ha analizado en el contexto histórico de la construcción de la catedral en el s. XVII tras la reconquista del reino de Granada.

Se analiza principalmente la figura de Martín Pérez de Ayala como teólogo del arte; la aportación del blanco y azul como colores inmaculistas de Amadeo y Beatriz de Silva; la obra singular de Juan de Montalbán en favor del arte catedralicio y diocesano; la repercusión de los “triunfos” pictóricos de la Inmaculada, desde las embajadas de los Austrias hasta la proclamación misma del dogma, etc. Todo envuelto en la teología subyacente, a veces muy ideologizada, de la Andalucía oriental contra reformista.

El Doctorado en Teología es un doctorado eclesiástico concedido por la Santa Sede a través de la Facultad de Teología de la Universidad Loyola. A partir de este momento, el título de Doctorado de la Facultad de Teología se integra en el nuevo programa de Doctorado Eclesiástico en Teología dentro de la Escuela de Doctorado de la Universidad Loyola. Se han realizado cambios en la normativa de doctorado y en el programa para que, a partir de ahora, los nuevos doctorandos cumplan los requisitos de la Universidad Loyola junto con los requisitos eclesiásticos.

Amezcua Tesis doctoral.

 

Ver este artículo en la web de la diócesis

Hacer frente a las adicciones

0

Hacer frente a las adicciones

En la revista Fiesta digital de esta semana ofrecemos el Informe 2020 del Observatorio de Proyecto Hombre en el que se dan a conocer datos relevantes sobre el perfil general y específico, por género y sustancia de consumo, de las personas tratadas durante el pasado año, así como las tendencias desde 2013.

Entre otros contenidos de la actualidad de las Iglesias de Granada y de Guadix, en “Voz del Papa” les ofrecemos el discurso del Santo Padre pronunciado a los seminaristas y formadores del Seminario Pontificio Regional “San Pío XI” de las Marcas.

En el apartado de “Testimonio” les hablamos del 25º aniversario de la declaración como Venerable de D. Antonio Amundarain, fundador del Instituto Secular Alianza en Jesús por María presente en nuestra diócesis de Granada.

Leer Fiesta
Suscribirse a Fiesta

Ver este artículo en la web de la diócesis

Fallece el sacerdote D. José Hernández Callejas

0

Ha fallecido el sacerdote diocesano  D. José Hernández Callejas. La eucaristía – funeral se celebrará mañana sábado, 26 de junio, a las 18 horas en la iglesia parroquial de San José de Pulianas. La capilla ardiente está situada en el tanatorio de Pulianas.

Descanse en paz, rogad al Señor por su alma.

Ver este artículo en la web de la diócesis

III Congreso Internacional Avilista. Córdoba- Montilla. 29 de junio a 2 de julio

0

Del 29 de junio al 2 de julio se celebra en Córdoba y Montilla el III Congreso Internacional Avilista, con motivo del 75 aniversario de la proclamación de San Juan de Ávila como patrono del clero secular español.

Tendrá lugar de forma presencial y virtual, simultáneamente.

Podéis acceder a la información e inscripción del congreso en http://www.sanjuandeavilacordoba21.com/

Hoy, Oración Vocacional desde San Pedro de Torredonjimeno

0

Con motivo de la ordenación sacerdotal de Antonio J. Blanca Ortega el Seminario diocesano organiza la última oración vocacional del curso. Y lo hace no desde su sede habitual, la capilla del Seminario, sino desde la parroquia a la que pertenece el futuro sacerdote, San Pedro de Torredonjimeno.

Tendrá lugar a partir de las 20:30 horas y en ella se pedirá por el ministerio presbiteral que mañana emprende Antonio Blanca y por las vocaciones en nuestra Iglesia de Jaén.

El diácono estará acompañado de sus compañeros del Seminario y de los formadores, así como de los miembros de su comunidad parroquial. Puede unirse todos aquellos fieles que lo deseen, según aforo. O también puede seguirse a través de la fan page de Facebook del Seminario de Jaén.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Don Amadeo ordenará, mañana, a Antonio Blanca como presbítero diocesano

0

Mañana, sábado 26de junio, el Obispo de Jaén, Don Amadeo Rodríguez Magro, ordenará presbítero al diácono Antonio José Blanca Ortega.

Antonio José Blanca, natural de Torredonjimeno, contará con la presencia de su familia, amigos y de su comunidad parroquial de San Pedro de su pueblo natal.

La celebración tendrá lugar en la Catedral de Jaén, a las 11 de la mañana y será retransmitida en directo por la cuenta de Facebook de 7 TV y de la Diócesis de Jaén.  EscuchArte pondrá la nota musical a la ordenación.

La primera Misa de Antonio José  se celebrará el lunes, 28 de junio, a las 20 horas, en su parroquia, San Pedro de Torredonjimeno.

Antonio recibió el ministerio el pasado mes de octubre. Desde entonces ha estado destinado a las parroquias de Bailén y tras el repentino fallecimiento del párroco de su pueblo, también ha ejercido las labores de diácono en su parroquia de San Pedro.

Se puede participar en esta ordenación, cumpliendo con las medidas frente a la COVID-19 y respetando el aforo impuesto por las autoridades sanitarias.

Desde el Seminario diocesano se invita a los fieles jiennenses a orar por este joven, para que sea un santo sacerdote, fiel servidor y buen pastor de la misión que el Señor les encomiende. El Obispo le dará a conocer en breves fechas su primer destino pastoral.

Ver este artículo en la web de la diócesis

El Obispo celebra el 125 aniversario de la parroquia de Arbuniel en el día de su titular, San Juan Bautista

0

Después de la espera, viene la alegría. Y  es que no todos los días una parroquia cumple 125 Años como comunidad, como familia de hijos de Dios que vive la alegría de la Fe, se nutre de los sacramentos y la Palabra y sigue la Misión redentora de Cristo. Después de los impedimentos de la pandemia, después de preparativos, trabajos y los cultos que han servidopara vivirlo  pudimos celebrar en la Misa presidida por el Obispo, Don Amadeo Rodríguez Magro, los 125 años de camino que llevamos.

En una mañana preciosa de verano la plaza de la Iglesia de Arbuniel se engalanaba para acoger esta Eucaristía de acción de gracias en el día que la Iglesia celebra el nacimiento de San Juan Bautista, titular de nuestra parroquia. Con alegría damos gracias a Dios por tener la imagen ya entre nosotros y que se bendijo en la Misa del 13 de junio presidida por el Vicario General de la Diócesis como apertura de este aniversario. Imagen que ha acompañado, también, en el altar mayor de la parroquia para la celebración de un quinario en su honor que han presidido y celebrado sobre todo los párrocos anteriores de esta comunidad, a los que desde aquí le agradecemos su visita: D. Manuel García, Don Blas Pegalajar, Don Juan Jiménez, Don Carlos y Don Antonio Garrido.

Cuando pasaban las 11 de la mañana Arbuniel recibía al Obispo para celebrar la Misa, Eucaristía, que estuvo concelebrada por un grupo amplio de sacerdotes, entre ellos la mayoría los sacerdotes de este Arciprestazgo de Mágina. Después de la monición de entrada, nos disponíamos a celebrar con alegría e ilusión esta Misa tan especial, bajo el amparo de San Juan Bautista y las imágenes, también, de los patrones de Arbuniel: el Nazareno y la Virgen del Rosario. El Obispo en su homilía destacó la persona del Precursor  reflejando su entrega, ejemplo y modelo a seguir por los cristianos en la bella tarea de la Misión, una Misión que principalmente se vive y nutre en las parroquias.

La Eucaristía siguió como de costumbre, hasta que después de la bendición del Obispo el párroco, D. José Navarrete, hizo lectura de una acción de gracias en nombre de toda la comunidad recogiendo los sentimientos que el pueblo vivía en este día. Después nuestro conocido Pepe “el civil” nos sorprendió a todos con una bella poesía resumiendo muy bien el fervor vivido en esos momentos. A continuación, el Obispo recibió regalos de la comunidad y los sacerdotes presentes también, acabando con unas palabras de agradecimiento a todos por la celebración y la festividad de nuestro titular San Juan Bautista, no sin antes hacernos una foto de recuerdo.

Finalmente, una vez dentro de la Iglesia, Don Amadeo bendijo un lienzo que se preparó a la entrada del templo con la imagen del cartel que se ha realizado con motivo de este 125 Aniversario de la parroquia y con una leyenda que grabaría para siempre la visita del Obispo a nuestro pueblo.

Agradecemos a todas las personas que han hecho posible vivir estas efemérides con alegría, en familia, en comunidad. Han sido muchas manos las que han trabajado, desde los agentes de pastoral hasta muchos voluntarios      que han querido aportar su grano de arena y que desde aquí le queremos dar las gracias. De igual forma a la institución del Ayuntamiento en el nombre del Alcalde de Cambil, D. Camilo Torres, y la alcaldesa pedánea, Dña. Fátima Espinosa, gracias por colaborar y aportar los medios necesarios  para llevar a cabo todo. No podemos olvidar y agradecer de corazón a D. Blas Pegalajar, que ha hecho posible que tuviésemos la imagen del Bautista entre nosotros y que ha sido cedida por el Obispado gracias a su ayuda. De igual forma una mención especial al que ha tomado el cargo de nuevo hermano mayor de este nuevo grupo parroquial San Juan Bautista, nuestro querido Juan Antonio Ortega, y que con tristeza no ha podido acompañarnos estos días debido a la enfermedad del coronavirus, desde aquí y toda la parroquia le queremos felicitar por su labor, ilusión y esmero en esta nueva etapa, pidiendo por su familia y por Él para que esté entre nosotros cuanto antes. Y finalmente un gracias al Sr. Obispo por acompañarnos y a los sacerdotes que también se unieron a la alegría de este acontecimiento.

Le pedimos al Precursor que sigamos con ilusión, esperanza y ánimo a seguir creciendo en comunidad, a seguir llevando la Misión de Cristo y no cansarnos nunca de preparar los caminos para que se encuentre con nosotros y con muchos más que aún no lo conocen, para que descubran la alegría de su salvación.

Parroquia de San Juan Bautista de Arbuniel

Galería fotográfica: «Misa acción de gracias 125 aniversario de la parroquia de Arbuniel»

Ver este artículo en la web de la diócesis

La Delegación para la Familia y Defensa de la Vida celebra su último encuentro prematrimonial intensivo del curso

0

El pasado fin de semana, 19 y 20 de junio, el seminario diocesano acogió la última tanda de Encuentros Prematrimoniales Intensivos correspondientes al curso pastoral 2020/2021 que ahora se cierra.

Los novios participantes en el encuentro, junto con los delegados, participaron en la Misa de clausura del encuentro en la mañana del domingo en el Santuario de Ntra. Sra. de la Cinta, poniendo bajo la protección de María su preparación inmediata al sacramento.

La delegación dará a conocer el calendario del próximo curso una vez puedan ser consultados a todos los párrocos en sus nuevos destinos.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Alegría en la diócesis por un nuevo diácono

0

El lepero Juan José Feria Toscano, de 29 años de edad, recibirá  el orden diaconal por la imposición de manos de nuestro obispo, Santiago Gómez, mañana,  sábado 26 de junio, en la Santa Iglesia Catedral a partir de las 11. 00 h.

«Sin el servicio, no solo no se entiende la misión del diácono, sino la misión misma de la Iglesia.»

Ya queda muy poco para este momento en el que das un paso más en el camino hacia el sacerdocio y para el que has escogido como lema la cita del Evangelio de Lucas: «Yo estoy en medio de vosotros como el que sirve». Sin el servicio no se entiende la labor de un diácono…

Sin el servicio, no solo no se entiende la misión del diácono, sino la misión misma de la Iglesia. Pero es cierto que en el diaconado el servicio cobra una relevancia especial, ya que quien ha sido ordenado diácono está en medio de la comunidad cristiana haciendo presente, de una forma misteriosa pero real, la presencia de Cristo servidor. Mirar al diácono tendría que llevar a los demás a decir: «¡He ahí la imagen de Cristo que sirve, especialmente a los más débiles y necesitados del alma y del cuerpo!». Pero este servicio no consiste principalmente en ser «el más bueno y entregado» moralmente hablando, sino en vivir «dentro» de esa relación de amor entre Dios Padre y su Hijo amado, para así, con la fuerza del Espíritu Santo, servir en nombre de Cristo a los demás. ¡Gran tarea!

Eres lepero y en tu pueblo acudías asiduamente a la parroquia, más tarde, en tu época de estudiante te implicaste en la pastoral universitaria. ¿Cómo descubriste tu vocación?

Descubrir que el Señor me llamaba a seguirlo de una forma más radical fue todo un proceso. Por supuesto, mi fe, la fe de la Iglesia que profeso e intento vivir, se la debo a mi familia y a mi parroquia. Una fe que ha dado muchos vaivenes, pero que nunca se ha apagado del todo. Fue durante mis años de estudiante en Sevilla cuando en mi corazón fue tomando fuerza la idea de ser sacerdote, pasando primero por el orden de los diáconos. No fue fácil hacer el discernimiento. En esto, el compartir mi fe con otros compañeros de la pastoral universitaria y la ayuda del sacerdote que estaba al frente fueron de gran ayuda. Y cómo no, el trato con el Señor en la oración, sin la cual hubiese sido difícil hacer un buen discernimiento. Todo esto fue haciendo que descubriera que esa «idea» de la que hablaba más arriba se desvelara realmente como lo que era, una llamada, la voz de Dios que me hablaba al corazón y me descubría la misión que Él tenía para mí.

Antes de entrar en el Seminario estudiaste Medicina. Podemos decir que los caminos de Dios te han llamado finalmente a curar almas. ¿Qué medicina crees que necesita la sociedad de hoy?

¡Medicina del cuerpo y del alma! Sin duda, la medicina del cuerpo es importantísima. Y más en estos momentos de pandemia que estamos viviendo, donde muchas personas sufren y fallecen por la Covid-19 y por otras enfermedades que no pueden ser atendidas a tiempo. No obstante, me parece que la sociedad necesita una medicina aún mayor, la medicina que nos trajo Jesucristo, el Hijo de Dios. Medicina que Él mismo nos sigue dando por medio de su Iglesia a través de los ministros ordenados. En una sociedad donde el cristianismo tiene cada vez menos fuerza vitalizadora o incluso se reniega de Él, ¿no se hace aún más necesario que el hombre descubra que su vida no es vida verdadera sin el Dios que lo ha creado y redimido? Pero para esto, haciendo uso de una expresión coloquial, los que nos confesamos «creyentes y practicantes», tenemos que empezar por creernos que no podemos vivir sin Jesús, el Señor. Y yo soy el primero que he de creerlo y vivirlo.

Ahora se abre una nueva etapa en la que sales del Seminario para experimentar más de cerca la labor en las parroquias. ¿Qué es lo que más te ilusiona?

Me ilusionan muchas facetas de la vida del diácono. Por ejemplo, el querer estar más cerca de los enfermos y los que sufren como ministro del Señor, llevándoles el consuelo y la paz de Cristo. O poder servir a los jóvenes, ya sea en catequesis, en algún encuentro, y que puedan ver en mi persona un signo del amor de Dios para con ellos (¡ojalá así sea!). Y cómo no, el poder predicar la Palabra de Dios, algo que me apasiona y, a la vez me asusta.

Ver este artículo en la web de la diócesis

«No es muerte, sino sueño», comentario al Evangelio del XIII Domingo del Tiempo Ordinario – B

0
Foto:  La resurrección de la hija de Jairo. Vasily Polenov (1871) Museo de la Academia de Bellas Artes, San Petersburgo, (Rusia)

Nada hay tan humano ni que nos haga tan humanos como la experiencia del sufrir y la certeza del morir. Y la razón es bien simple: la ingenua pretensión de ser dioses se deshace como niebla cuando el sol implacable del sufrimiento o la muerte asoma en el horizonte de nuestra vida. Como un muro que se desplomara sobre nuestras cabezas, así se nos viene encima la conciencia de que somos pequeños, débiles y limitados y lo evidente se impone: ni comprendemos, ni aceptamos, ni podemos evitar. Ante ello caben dos posturas: o renunciamos a encontrar el sentido de las cosas -aceptando resignada­mente que somos víctimas de un destino fatal- o luchamos contra el absurdo -buscando respuesta a nuestras preguntas, caminando hacia la aceptación y la superación-; o dejamos que la adversidad nos destruya o nos apoyamos en ella para crecer. La curación de la hija de jairo y de la hemorroisa ofrecen claves para avanzar en esa búsqueda.

La hemorroisa llevaba doce años probando remedios para sus males y había gastado en ello su fortuna -su vida-, pero sólo se curó cuando la cercanía de Jesús despertó su fe. Eran muchos los que le rodeaban y le apretujaban, pero sólo ella se benefició de esa cercanía. No por creerse más cerca de Dios se tiene a Dios más cerca. El milagro del encuentro con él y su virtud sanadora sólo es posible cuando se vive con fe.

Más grave -o importante- es el asunto de la niña: la suya no es una enfermedad crónica sino mortal. El desenlace se produce antes de que Jesús haya hecho nada. La fe, en este caso, ha sido inútil porque no hay billete de vuelta para la muerte. Y, a pesar de ello, Jesús anima al padre de la niña a creer. Más aún: parece insinuar que la fe verdadera empieza cuando ya todo está perdido. Contrasta con esto la postura de los acompañantes: «¿Para qué seguir insistiendo?» ¿Para qué seguir rezando? ¿Para qué seguir creyendo? Pero la respuesta de Jesús es clara y firme: «Porque no es muerte, sino sueño». Ese es el secreto, la clave -la llave- que, en medio de la adversidad, abre la puerta al sentido de las cosas: ver sueño donde los demás ven muerte. Sólo viendo así las cosas se persevera en el esfuerzo y se conserva la esperanza. En no pocas ocasiones, la postura no debería ser duelo, sino espera.

En la más completa oscuridad, en el más profundo de los fracasos, en el abandono, el que cree sigue insistiendo: sabe que -más tarde o más temprano- amanecerá; está convencido de que la noche no dura siempre porque su vida y su ser están en manos del Señor del tiempo. Está seguro de que, enmedio de su sueño, oirá una voz: ¡Levántate!. Se me ocurre que son muchos los que duermen y que el creyente -con el espíritu de Jesús- debería ser esa voz que les despierte. A no ser que él mismo esté dormido, cosa que ocurre cuando la fe y la esperanza no conviven en lo más hondo del corazón.

Francisco Echevarría Serrano,
Licenciado en Sagradas Escrituras y vicario parroquial de Punta Umbría

Ver este artículo en la web de la diócesis

Enlaces de interés