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‘Somos un pueblo que camina’

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El camino de la sinodalidad es el camino que Dios espera de la Iglesia del tercer milenio[1]. Caminar es siempre sinónimo de vida, de avances, de búsqueda, de reseteo de nuestra existencia. Como en Emaús (Lc 24, 13-35), solo caminando juntos, entorno a Jesús, nuestra vida cobra sentido. Como la de aquellos comerciantes, viajeros, soldados y familias enteras, en suma, cristianos sencillos que propagaron el Evangelio como el fuego en un cañaveral, por contagio.

He utilizado para titular este post, un canto de José Antonio Espinosa, muy popular en nuestras Eucaristías hace años, que nos sitúa ante una realidad, que no por repetida es suficientemente conocida. Todos los bautizados somos el Santo Pueblo de Dios. Quizás a muchos esto no les interese e incluso no le diga nada en su vida, pero es una realidad hermosa que tiene que iluminar el día a día de nuestra existencia como cristianos.

En los últimos años, hemos redescubierto la sinodalidad, el caminar juntos. El Concilio Vaticano II nos mostró, de nuevo, esta realidad hace más de 50 años. Sin duda, ello marcó un momento clave en la comprensión que la Iglesia tiene de sí misma, que nos ayuda a asumir una eclesiología de comunión. San Juan XXIII en su discurso de apertura dijo que la Iglesia había tomado la decisión de caminar juntos, quizás caminemos más lentos, pero lo haremos más unidos. En Sevilla, ya vivimos un Sínodo, en 1973, el Sínodo Hispalense para poner en práctica las enseñanzas del Concilio y adaptarlas a la realidad diocesana. Toda una experiencia que fue vivida con pasión e ilusión por muchos, sus frutos permanecieron en el tiempo y ayudaron a consolidar el Concilio Vaticano II en los difíciles y complejos años setenta en Sevilla.

Muchos otros hitos se han ido entretejiendo en todos esto años, ya en este siglo hemos podido vivir en primera persona dos momentos importantes para el laicado, uno en clave diocesana, y otro en clave nacional: La Asamblea Diocesana de Laicos (2006-2007) impulsada por el Cardenal Carlos Amigo Vallejo y la fase diocesana del Congreso Nacional de Laicos (2019-2020) acompañada por mons. Juan José Asenjo Pelegrina.

Cada iniciativa con su singularidad, aunque no tuvieron ni el sentido, ni la estructura de un Sínodo, si suscitó, de una u otra forma, una alta participación e interés diocesano, más de 11.000 personas en la Asamblea de Laicos y más de 8.000 en la fase diocesana del Congreso de Laicos, reunidos en unos 500 grupos por todo lo ancho y largo de nuestra geografía diocesana.

En estos meses, a pesar de la pandemia, hemos seguido trabajando en el Poscongreso de Laicos, siguiendo las indicaciones de la Comisión Episcopal de Laicos, Familia y Vida de la CEE. Hemos agradecido lo vivido y constituido el Equipo Diocesano de Trabajo del Poscongreso en Sevilla que tendrá que seguir trabajando, ya acompasando sus tareas, con la nueva convocatoria de Francisco del próximo Sínodo de los Obispos que iniciaría un nuevo proceso en todas las diócesis del mundo, el próximo 17 de octubre.

Este anuncio ha coincidido en el tiempo con un hecho singular en nuestra archidiócesis, la llegada de un nuevo arzobispo mons. José Ángel Saiz Meneses, al que hemos recibido con alegría y esperanza. Él nos exhortó en sus primeras palabras en Sevilla a “seguir caminando juntos en la vida y en la misión de la Iglesia, en sinodalidad, poniendo en práctica la espiritualidad de la comunión”, porque “el Señor nos ha elegido y nos envía para que demos un fruto abundante y duradero. A pesar de las dificultades del momento presente, a pesar de nuestra pobreza y pequeñez”. Subrayando que, para ello, es preciso “que demos testimonio del ideal de vida cristiana, con una espiritualidad recia y profunda”, todo un programa para vivir en plenitud nuestra fe.

En estos días, nuestro arzobispo nos ha ofrecido su primera carta pastoral, preñada de esperanza, donde nos anuncia que también en Sevilla en este curso, iniciaremos y viviremos el inicio, en su fase diocesana, de la XVI Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, que lleva por título “Por una Iglesia sinodal: comunión, participación y misión”. Este proceso sinodal de 2021 a 2023 nos llevará a seguir reflexionando de “abajo a arriba” en todas las diócesis y después seguirán dos fases más, la última ya Roma.  La noticia que ha pasado desapercibida en muchos ámbitos, nos situará en poco más de un mes ante un nuevo ejercicio de comunión. La sinodalidad no solo nos llevará a generar nuevas estructuras, simplificando las actuales, sino que tiene que llevarnos a una dinámica eclesial de mayor conversión personal y pastoral del modo en que concebimos la Iglesia, de cómo nos relacionamos con Dios y entre nosotros.

Sin duda, no es lo mismo hacer un Sínodo, que hacer, pensar de forma sinodal, para ello se necesita una conversión sinodal, que lleva implícita esa conversión personal y pastoral, que respeta la pluralidad, la diversidad en la unidad. No es fácil, pero hemos de suscitar de nuevo la esperanza. Ello nos lleva a pasar del “yo” al “nosotros”. Pero no podemos dejarnos llevar por simples eslóganes, si estos están vacíos, la realidad no cambia, no transforma personas y estructuras, como nos recuerda Francisco una y otra vez. Por eso, es esencial en nuestros grupos, comunidades, parroquias, diócesis pasar de las palabras a los hechos, con prudencia y mesura. Siendo creativos, pasando de las buenas ideas a concretar nuevas iniciativas, simplificando estructuras y generando procesos, con prudencia y sencillez, pero con audacia, determinación y entrega.

Entonces ¿cuáles podrían ser algunos signos de avance en la sinodalidad? Sin duda, hay uno que es esencial en toda comunidad eclesial: la necesidad de tener un presbiterio unido, entre si y entorno a su obispo. Además, necesitamos más que responsables de la pastoral de la comunidad, que también; personas, grupos, comunidades responsables. Por eso, es esencial no olvidar tan rápido lo vivido, hacer memoria, así tenemos siempre que construir sobre lo acontecido, e integrarlo, enriquecerlo. Por otro lado, tenemos que estar atentos, pues podríamos confundir el dinamismo que genera la comunión con los criterios con los que se organiza la sociedad a nivel institucional, y no es ese el camino por el que debemos avanzar, como insisten los responsables del próximo Sínodo. Lo nuestro es otra cosa, ya sabemos el Espíritu sopla donde quiere.

Para ir finalizando, me parece interesante destacar unas palabras que al respecto ha pronunciado recientemente el presidente de la Conferencia Episcopal Italiana, el cardenal Bassetti, que plantea que “la sinodalidad es la forma externa que asume el misterio de la comunión en la vida de la Iglesia”. Subraya que la sinodalidad surge desde abajo, pero requiere espiritualidad evangélica y pertenencia eclesial, formación continua, disposición a acompañar y escuchar, a dialogar y mucha creatividad. Por tanto, si queremos crecer en nuestro caminar juntos no olvidemos estos consejos. Bassetti nos recuerda lo que ya planteó el texto Sinodalidad en la vida y la misión de la Iglesia de la Comisión Teológica Internacional de 2018. El documento nos subraya algunos rasgos esenciales del estilo sinodal: escucha, procesos, participación y responsabilidad, carismas, relaciones y diálogo.

Como nos recuerda el Documento Preparatorio del Sínodo de los Obispos  presentado esta semana, la consulta a la Iglesia Diocesana, no es producir documentos, como nos insiste el Papa, sino “hacer que germinen sueños, suscitar profecías y visiones, hacer florecer esperanzas, estimular la confianza, vendar heridas, entretejer relaciones, resucitar una aurora de esperanza, aprender unos de otros, y crear un imaginario positivo que ilumine las mentes, enardezca los corazones, dé fuerza a las manos”.

Vivir la sinodalidad necesita, por tanto, más que técnicas, métodos o programas, sobre todo, un nuevo modo de vivir nuestra espiritualidad como miembros de la Iglesia, y no solo individualmente. Un nuevo modo de vivir como un pueblo que camina, caminando juntos.

[1] Francisco, Conmemoración del 50ª aniversario de la institución del Sínodo de los Obispos, 17 de octubre de 2015.

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Alumnos del CESET visitan la Mezquita de Fuengirola

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El curso de Ecumenismo y Diálogo Interreligioso impartido en el CSET San Pablo durante el curso 2020-21 concluyó el lunes 6 de septiembre con una visita a la Mezquita de Fuengirola, donde «recibieron una calurosa acogida por los jóvenes de la Mezquita y su Imán, Mohamed Kamal», como afirma el delegado de Ecumenismo y Diálogo Interreligioso, Rafael Vázquez.

El grupo perteneciente al CSET San Pablo, Lux Mundi y la Parroquia de San José en Fuengirola hicieron la visita organizada por la Delegación de Ecumenismo, junto a su delegado, Rafael Vázquez, que explica que «tuvieron un tiempo de preguntas y un diálogo muy interesante y enriquecedor intercambiando puntos de vista, que nos permitió superar prejuicios y un mayor acercamiento a la comunidad musulmana».  

En este sentido, afirma Váquez, «a través de la delegación iremos organizando diferentes encuentros a largo del curso para que parroquias y grupos puedan conocer la realidad interreligiosa de nuestra Diócesis». 

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Inscríbete en la Escuela Teológica San Manuel González

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Del 13 al 24 de septiembre se abre el plazo de matriculación en la Escuela Teológica San Manuel González, en su sede en Málaga. Una oportunidad de formación que ofrece la Diócesis de Málaga, por la que ya han pasado 1.387 alumnos en la modalidad presencial y 96 en la semipresencial.

Aquí puede consultar toda la información sobre la Escuela Teológica San Manuel González, en sus diversas sedes.

La Escuela Teológica se inició en Málaga, como Escuela de Agentes de Pastoral el curso 1989-90, promovida por las Delegaciones Diocesanas de Apostolado Seglar y de Catequesis. Posteriormente ha abierto las siguientes sedes: Antequera (1993-94), Melilla (2013-14), Marbella (2017-18), Mijas Costa (2001-02), Nueva Andalucía (Marbella) (2001-02), Ronda (1997-98) y Torre del Mar (2003-04). En el curso 2015-16 se puso en marcha la modalidad semipresencial en los arciprestazgos de Coín y Ronda; posteriormente en los arciprestazgos de Álora (2018-19) y Axarquía Costa (2019-20).

La escuela ha renovado su Plan de Formación en el Curso 2010-11, y ha pasado a denominarse Escuela Teológica San Manuel González.

En sus 31 años de andadura han realizado el ciclo completo de formación 1387 alumnos en la modalidad presencial y 96 en la semipresencial

La Escuela es un ámbito formativo que actualmente desarrolla su actividad en seis sedes: Antequera, Málaga, Marbella, Melilla, Mijas Costa, Ronda y Torre del Mar, todas ellas al servicio de los arciprestazgos más cercanos. Además viene desarrollándose una forma semipresencial al servicio de los Arciprestazgos de Álora, Axarquía Costa, Coín y Ronda.

Además de su actividad propia pone su estructura al servicio de las ofertas formativas supraparroquiales de las distintas delegaciones diocesanas: Catequesis, Cáritas, Pastoral de la Salud, etc.

Objetivos

Entre sus objetivos: 

– Proporcionar una formación básica a todos los agentes y responsables de pastoral que estén dispuestos a colaborar de forma directa en la evangelización, comprometiéndose en las actividades pastorales de la Diócesis y en la vocación específica de los laicos de transformar el mundo según Dios.

– Facilitarles una experiencia de diocesaneidad y de apertura a las diversas sensibilidades o estilos de vida cristiana presentes en la Diócesis.

Los destinatarios de dicha Escuela son aquellas personas que deseen una formación básica articulada y sistemática de la fe cristiana; que estén realizando tareas diocesanas o parroquiales, en las hermandades y cofradías, en asociaciones y movimientos, o que se preparan para ello; o que quieran estar presentes en los ambientes de nuestra sociedad con talante evangelizador.

No se requiere ningún requisito académico para ser admitido, solo ser presentado por el párroco, por el Consejo Pastoral o por el responsable del movimiento o asociación a la que pertenezca; comprometerse a seguir el proceso de formación de la Escuela, dando prioridad a la asistencia a la misma; y estar abierto a realizar un trabajo diocesano, si fuese necesario.

Cada sesión formativa tiene tres momentos: uno primero de exposición de un tema por parte del profesor; la entrega del tema escrito al alumno y estudio personal de este durante la semana; y una reunión de grupo para poner en común el trabajo realizado por los alumnos, con una metodología que facilita la unificación fe/vida. Esta se inspira en el método de la revisión de vida de la Acción Católica: ver/juzgar/ actuar. En la reunión de grupo el alumno presenta por escrito y expone una breve síntesis personal del tema y las respuestas al cuestionario del mismo, sobre las que se dialoga.

Lo temas que se entregan a los alumnos tienen como referencias principales la Palabra de Dios, el Catecismo de la Iglesia Católica y el Plan de Formación Cristiana de Adultos publicado por la CEE.

Modalidad semipresencial

La modalidad semipresencial está al servicio de los arciprestazgos donde está establecida.

Sólo se pueden matricular las personas de dichos arciprestazgos que, por distancia o incompatibilidad de horarios, no pueden asistir a la forma presencial.

La forma semipresencial tiene un desarrollo similar a la presencial, salvo que las explicaciones del profesor se hacen mediante videos. Por tanto, todos los alumnos tienen que estar integrados en un grupo de trabajo, que acompañará un monitor puesto por la Escuela.

Los alumnos tienen que participar en unos encuentros de todos los grupos de la zona para resolver las dudas surgidas en los temas estudiados, conocerse, crear sentido diocesano, introducir los núcleos temáticos de los próximos temas que tendrán que estudiar y abordar las posibles dificultades que surjan.

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El obispo de Málaga felicita a las comunidades judías por sus fiestas

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El obispo de Málaga, D. Jesús Catalá, ha enviado a las comunidades judías de Málaga y Melilla su felicitación por las fiestas de Rosh Hashaná, Yom Kippur y Sukkot.

Descarga aquí el mensaje de felicitación del Obispo a la Comunidad Judía.

En su mensaje, D. Jesús Catalá afirma que con estas fiestas el pueblo judío hace «memoria agradecida» por las intervenciones del Altísimo en la historia. Asimismo, pide para ellos su abundante bendición, y la fortaleza en la fe para afrontar estos tiempos de dificultad.

Uniéndose a la felicitación extendida por el papa Francisco y la Conferencia Episcopal, el obispo de Málaga anima a las comunidades judías presentes en la Diócesis a que, a través de la Delegación de Ecumenismo y Diálogo Interreligioso, «continuemos fomentando el encuentro, la colaboración y el diálogo sincero para seguir edificando una sociedad cada vez más fraterna».

TEXTO DEL MENSAJE DE FELICITACIÓN

A nuestros hermanos judíos:

En estos días nos unimos a vuestra alegría con ocasión de la celebración del Año Nuevo 5782 (Rosh Hashaná), del Día de la Expiación (Yom Kippur) y la Fiesta de las Tiendas o los Tabernáculos (Sukkot), con las que el pueblo judío hace memoria agradecida por las intervenciones del Altísimo en la historia.

Pedimos al Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, que extienda sobre las Comunidades Judías de Málaga y Melilla su abundante bendición, y las fortalezca en la fe en estos tiempos de dificultad para muchos de nuestros hermanos.

Como Obispo de la Diócesis os transmito mi felicitación en nombre de la Comunidad Cristiana Católica de Málaga, y animo a que, a través de la Delegación de Ecumenismo y Diálogo Interreligioso, continuemos fomentando el encuentro, la colaboración y el diálogo sincero para seguir edificando una sociedad cada vez más fraterna.

Nos unimos en nuestra felicitación a los mensajes enviados por el papa Francisco a la Comunidad Judía, así como la Conferencia Episcopal Española. Shalom alejem.

Jesús E. Catalá Ibáñez
Obispo de Málaga

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Alumnos del CESET vistan la Mezquita de Fuengirola

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El curso de Ecumenismo y Diálogo Interreligioso impartido en el CSET San Pablo durante el curso 2020-21 concluyó el lunes 6 de septiembre con una visita a la Mezquita de Fuengirola, donde «recibieron una calurosa acogida por los jóvenes de la Mezquita y su Imán, Mohamed Kamal», como afirma el delegado de Ecumenismo y Diálogo Interreligioso, Rafael Vázquez.

El grupo perteneciente al CSET San Pablo, Lux Mundi y la Parroquia de San José en Fuengirola hicieron la visita organizada por la Delegación de Ecumenismo, junto a su delegado, Rafael Vázquez, que explica que «tuvieron un tiempo de preguntas y un diálogo muy interesante y enriquecedor intercambiando puntos de vista, que nos permitió superar prejuicios y un mayor acercamiento a la comunidad musulmana».  

En este sentido, afirma Váquez, «a través de la delegación iremos organizando diferentes encuentros a largo del curso para que parroquias y grupos puedan conocer la realidad interreligiosa de nuestra Diócesis». 

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“La Virgen de la Fuensanta desborda nuestra alegría”

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El Obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández,  preside la solemne eucaristía en el Santuario de la Fuensanta. Ante la copatrona de Córdoba pide por las familias y señala la próxima  beatificación de 127 mártires de la persecución religiosa en Córdoba «como lámpara potentísima» de amor a Cristo

 

El Obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández, ha presidido la eucaristía, concelebrada por una representación del Cabildo Catedral, en la solemnidad de Nuestra Señora de la Fuensanta, copatrona de la ciudad. A la celebración ha acudido el Alcalde de Córdoba, José María Bellido, la presidenta de la Agrupación de Hermandades y Cofradías, Olga Caballero y fieles y devotos de la Virgen de la Fuensanta.

A todos ellos se ha dirigido el Obispo para recordar el sentido de esta fiesta cordobesa que “se celebra para contagiarnos de la alegría de Dios, que viene de lo alto”, llegado el día de la Fuensanta, ha explicado el Obispo, abrimos nuestras manos a este don porque “María quiere concedernos su gracias, su bendiciones, su protección, por eso venimos hasta su Santuario: para invocarla y experimentarla como Madre”.

En su homilía, el Obispo de Córdoba, el Obispo ha proclamado que de Jesucristo y la Virgen María viene la salvación de cada uno de nosotros, “porque Dios la ha constituido en causa de nuestra alegría y mediadora de todas las causas” aunque pertenezcamos a “una banda de pecadores, redimidos por su sangre preciosa, a los cuáles Jesús ha dado una Madre, la Llena de Gracia”.

Monseñor Demetrio Fernández ha invitado a elevar la mirada e implorar a María en la Fiesta de Nuestra Señora de la Fuensanta, “la que se parece a Jesucristo, su Hijo, más que nadie y a su vez, el Hijo se parece a Ella, más que nadie”.

En alusión al Año Josefino que celebramos, el obispo de Córdoba ha llamado la atención sobre la importancia de san José en el orden de la salvación que “quiso a María, su esposa, como no ha querido un esposo a su mujer en el mundo, con un amor no de posesión, sino oblativo, generoso y gratuito”.  En el ejemplo de vida cristiana de la familia de Nazaret ha basado el Obispo su petición especial a la Virgen de la Fuensanta por las familias, “para que se conserven en el amor, el entrenamiento diario del don de sí mismo, que implica sacrificio y olvido de sí”.

El próximo 16 de octubre se celebrará en la Catedral de Córdoba la beatificación de 127 mártires de la persecución religiosa de principios del siglo pasado. Este acontecimiento histórico para la Iglesia de Córdoba ha llevado al obispo a resaltar ante la Virgen María, Reina de los Mártires,  el amor de todos ellos a Cristo“como fuente de energía inagotable”. Esta celebración jubilosa debe animarnos a ser testigos de Cristo y no vivir ese amor a medio gas, porque la beatificación será  “una lámpara potentísima que ilumine nuestra vida, la vida de nuestra ciudad y de la Diócesis”, ha concluido el Obispo.





















 

 

 

 

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Presentación del programa de actividades por el reconocimiento Canónico-Pontificio de la Coronación de La Soledad

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D. Enrique Crespo (izq.) y D. José Cecilio Cabello en la presentación.

La Hermandad de la Soledad presentó en la jornada de ayer, 7 de septiembre, el programa de actividades organizado para el nuevo curso cofrade 2021-2022 con motivo del reconocimiento Canónico- Pontificio de la Coronación de su titular que contará con actos de culto y actividades formativas, culturales y Obra social.

En la jornada de ayer, día 7, tuvo lugar en el Monasterio de San Jerónimo la presentación del programa de actividades organizado por la Hermandad de la Soledad con motivo del reconocimiento Canónico-Pontificio de la Coronación de Nuestra Señora de la Soledad que se desarrollará en el curso cofrade 2021-2022 supeditado a las circunstancias particulares que puedan darse derivadas de la pandemia.

La presentación que contó con la presencia de la Junta de Gobierno y de los hermanos de la Corporación, estuvo introducida por D. Enrique Crespo, Hermano Mayor de la corporación, que expresó su “alegría” y el “deseo de que los hermanos y hermanas participen y lo disfruten en preparación al reconocimiento Canónico- Pontificio”. “Esperemos que todas las actividades podamos realizarlas, sería una bendición”, añadió haciendo mención a las circunstancias sanitarias.

“STABAT MATER GRANATENSIS” Y VIERNES DE LA SOLEDAD

El programa fue presentado por D. José Cecilio Cabello, Comisario para el el Reconocimiento Canónico-Pontificio de la Coronación que hizo un repaso por las principales actividades que tendrá lugar en cuatro áreas: cultos, formación, cultura y Obra social.

Dando inicio al curso cofrade, el próximo viernes, 10 de septiembre, tendrá lugar en la Basílica de las Angustias, a las 18:30 horas, la presentación del libro “Satabar Mater Granatensis” que edita el simposio de la hermandad. Una obra literaria completa sobre las devociones marianas en Granada a lo largo de la historia.

Asimismo, el próximo viernes, día 17, a las 19 horas, darán comienzo los “Viernes de la Soledad”, uno de los principales cultos a la Nuestra Señora de la Soledad que tendrá un viernes al mes como un momento de oración y meditación ante la imagen de la Virgen en el Monasterio de San Jerónimo en comunión y con la presencia de las religiosas jerónimas.

El Monasterio también acogerá la Misa mensual los primeros domingos del mes a las 12 horas y el próximo 1 de noviembre, fecha del aniversario de la Coronación de la Virgen de la Soledad tendrá lugar una Eucaristía a las 12 horas con la imagen titular expuesta para la veneración de los fieles.

FORMACIÓN Y SOLIDARIDAD

Entre los meses de octubre y noviembre darán inicio varios ciclos de charlas formativas bimensuales sobre liturgia y sacramentos. La primera conferencia sobre liturgia será el 21 de octubre a cardo de D. Manuel García Gálvez y D. Andrés Palma será el encargado de impartir el ciclo sobre sacramentos que comenzará el próximo 11 de noviembre.

Durante su interveción, D. José Cecilio Cabello destacó que “la parte solidaria es una de las más importantes” por lo que la Obra social de la hermandad seguirá desarrollando sus colaboraciones solidarias con la Institución benéfica “Sagrado Corazón de Jesús”, el voluntario con la Pastoral Penitenciaria, Cáritas diocesana, el Economato diocesano “Santa María de la Misericordia”, las monjas jerónimas y el Colegio Arrayanes.

Programa de actividades 2021-2022

 

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Valentina Gobbo Coin, nueva Vice-Canciller del Arzobispado de Granada

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En el acto de juramento de la nueva Vice-Canciller, en la Curia Metropolitana de Granada.

En sustitución de la Hna. Teresa Rodríguez Arenas V.D, que, durante 17 años, ha servido generosamente a la Archidiócesis en este puesto.

El Sr. Arzobispo ha nombrado a Dª Valentina Gobbo Coín, nueva Vice – Canciller del Arzobispado de Granada, en sustitución de la Hna. Teresa Rodríguez Arenas V.D., que durante 17 años ha servido generosamente a la Archidiócesis en este puesto, y que seguirá colaborando estrechamente en el Arzobispado desde otras instancias.

El miércoles 8 de septiembre, fiesta de la Natividad de la Virgen María, en las dependencias de la Curia, y ante el Vicario General del Arzobispado, Dª Valentina ha hecho juramento y profesión de fe para su cargo.

Dª Valentina Gobbo Coin, natural de Venezuela, casada y madre de dos hijos, es Doctora en Derecho. Magister en Derecho Matrimonial Canónico, profesora universitaria, con 20 años de experiencia en trabajos de curia en la Diócesis de Ciudad Guayana-Venezuela. Fue patrono estable y, posteriormente, Juez eclesiástico en causas de nulidades matrimoniales en el Tribunal Interdiocesano de Ciudad Bolívar con sede en Ciudad Guayana. Cofundadora de la Asociación Venezolana de Canonistas, ocupando desde el 2013 hasta 2019 cargos de secretaría y Presidencia.

Desde el Arzobispado de Granada, confiamos al Señor su tarea ahora encomendada al servicio del Evangelio y de la Iglesia de Granada, y agradecemos a Valentina su disponibilidad y dedicación, con la que, a partir de ahora, entra a formar parte en dicho Arzobispado en calidad de Vice-Canciller.

 

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Decreto de convocatoria para las elecciones del Consejo Presbiteral Diocesano

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Debiéndose proceder a la constitución del Consejo Presbiteral Diocesano, para el quinquenio 2021-2026, de conformidad con lo establecido en el Código de Derecho Canónico, cc. 495-502, por el presente convoco para los días 20 y 21 del presente mes de Septiembre, las elecciones de los miembros a los que se refiere el artículo 6 de los Estatutos del Consejo Presbiteral.

Dichas elecciones se realizarán siguiendo las disposiciones del Capítulo II del Reglamento del Consejo Presbiteral y las siguientes disposiciones:

1. Número de consejeros. Corresponde elegir al

  1. Colegio electoral de la Zona Pastoral del Litoral, DOS consejeros de entre los presbíteros que ejercen su ministerio en dicha zona.
  2. Colegio electoral de la Zona Pastoral de la Sierra, DOS consejeros de entre los presbíteros que ejercen su ministerio en dicha zona.
  3. Colegio electoral de la Zona Pastoral de la Ciudad de Jerez, CINCO consejeros de entre los presbíteros que ejercen su ministerio en dicha zona.
  4. Colegio electoral de los Sacerdotes seculares extradiocesanos, (según el art. 2 d del Reglamento) en el que se incluyen los miembros de la Prelatura Personal del Opus Dei, UN consejero.

2. Fecha y lugar de la elección. La elección tendrá lugar los días 20 y 21 de Septiembre de 9.30 a 14.00 hs en la Sede del Obispado con motivo de las Jornadas de Teología.

3. Derecho activo y pasivo de elección. Los miembros de los distintos colegios electorales votarán cada uno en la zona correspondiente y siempre a los presbíteros de esa Zona Pastoral.

Quedan excluidos del derecho pasivo de elección los presbíteros que se determinan en el art. 4 del Estatuto del Consejo Presbiteral, es decir los miembros natos del Consejo: Vicario General; Vicarios Episcopales; Vicario Judicial; Secretario General – Canciller; Deán – Presidente del Cabildo Catedral y Rector del Seminario Diocesano.

Queda derogada lo establecido en el artículo 23 del Reglamento respecto a que los miembros electos sólo pueden ser elegidos por dos periodos consecutivos.

4. Voto por correo y delegación. A tenor del art. 6 del Reglamento del Consejo Presbiteral, los sacerdotes jubilados y aquellos que se encuentran transferidos legítimamente fuera de la Diócesis podrán ejercer su voto por Correo enviándolo a la Secretaría General del Obispado. Su voto deberá llegar antes de las 14 horas del día 19 de Septiembre, no computándose los votos que fueran recibidos después de ese momento.

Así mismo, en esta ocasión, se permite que en los propios días de la votación un compañero sacerdote pueda hacer llegar el voto de aquellos sacerdotes que no puedan realizarlo personalmente o no hayan podido cumplir con el voto por correo.

5. Religiosos sin cargo parroquial. El presidente de la CONFER masculina de Jerez deberá comunicar al Secretario General Canciller, antes del día 19 de Septiembre, el nombre del presbítero elegido como consejero de entre los sacerdotes con domicilio en la Diócesis y pertenecientes a algún Instituto de Vida Consagrada, que no participa en alguno de los anteriores colegios electorales.

6. Sesión constituyente. La sesión constituyente del nuevo Consejo Presbiteral será convenientemente comunicada a los miembros que resulten elegidos y designados.

7. Constituido el Consejo del Presbiterio el Sr. Obispo constituirá conforme a la norma establecida el Colegio de Consultores.

Y para que así conste, lo sello y firmo con el refrendo del Secretario General-Canciller de este obispado en Jerez de la Frontera, a 5 de Septiembre de 2021.

+José Rico Pavés

Sr. Obispo de Asidonia-Jerez

Diego Valle Serrano, pbro.

Secretario General- Canciller

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Homilía en la Fiesta de la Bienaventurada Virgen María

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Lecturas bíblicas: Miq 5,2-5; Sal 12,6 (R/. «Desbordo de gozo con el Señor»); Rm 8,28-30; Aleluya: «Dichosa eres Santa Virgen María, y muy digna de alabanza…»; Mt 1-16.18-23.

Queridos hermanos y hermanas:

La fiesta de la Natividad de la Santísima Virgen María es ocasión de numerosas fiestas marianas en nuestro país y en otros lugares del mundo católico, donde las comunidades cristianas celebran a María glorificando a Cristo el Señor, nacido de sus purísimas entrañas por designio de Dios para salvación del mundo. Esta fiesta llena de gozo este santuario, casa de María, donde la imagen sagrada de la Virgen preside desde hace tres centurias la vida de las poblaciones que se acogen al amparo de su manto maternal. Esta iglesia del primer santuario de la diócesis, cuya construcción autorizó en 1712 el obispo Fray Manuel de Santo Tomás, de la Orden de Predicadores, sustituyó la antigua capilla de 1681. La sagrada imagen de Nuestra Señora de la Asunción los Desamparados tuvo por morada esta ermita, a la que se refería don Lázaro de Martos, el místico vidente del misterio de la gloria de María; una vez autorizada la nueva construcción, su ejecución tuvo que esperar hasta que el gran Obispo D. Claudio Sanz y Torres levantara la esbelta iglesia que nos acoge junto con el complejo conventual, convirtiéndose en meta de peregrinaciones marianas.

La visión del Apocalipsis inspira la talla de la Virgen, que es representada como mujer victoriosa sostenida por los ángeles, a la cual no pudo arrebatar el dragón de las siete cabezas el hijo que esperaba dar a luz la mujer. La imagen de la Virgen el Saliente reúne en sí el misterio de la Madre del Mesías, la inmaculada Virgen María, nueva Eva cuyo linaje aplastará la cabeza de la serpiente (cf. Gn 3,15); y el misterio de la Madre exaltada a los cielos, la mujer protegida por Dios del dragón infernal, a la que el vidente contempla «vestida del sol, con la luna bajo sus pies y coronada de doce estrellas sobre su cabeza» (Ap 12,1).

Madre del Hijo de Dios, la Virgen María ha dado a luz al Redentor del mundo, acontecimiento de salvación que ha hecho universalmente célebre la pequeña población de Belén, como profetizó Miqueas: será grande siendo «pequeña entre las aldeas de Judá, porque de ti —dice el profeta— saldrá el jefe de Israel» (Miq 5,2). La maternidad divina es la gloria de María, como decía en la reciente fiesta de la Virgen del Mar, y lo será por toda la eternidad, pues por ella hemos recibido al Autor de la vida, Cristo nuestro Señor. De ella nació el Pastor de Israel, que, crucificado por nosotros, «murió por todos, para que ya no vivan para sí los que viven, sino para aquel que murió y resucitó por ellos» (2Cor 5,15). Entregando su vida por nosotros en la cruz el Hijo de María, siendo Hijo de Dios atrajo hacia sí a cuantos ha salvado con su sangre redentora (cf. Jn 12,32), para que formen parte de su rebaño y no haya más que «un sólo rebaño y un solo pastor» (Jn 1016).

El dominio de este Pastor prometido será, como anunciaron los profetas, el universo de las naciones, que él reconciliará en su sangre suprimiendo el arco de guerra y proclamando la paz a las naciones, y así «su dominio alcanzará de mar a mar, desde el gran Río al confín de la tierra» (Zac 9,10). Ante este Pastor universal «se postrarán los reyes y le servirán todas las naciones», y él «se apiadará del pobre y del indigente / y salvará la vida de los pobres; / él rescatará sus vidas de la violencia, / su sangre será preciosa a sus ojos» (Sal 71,8.11-12). Nacido de la Virgen María, Jesucristo es el Pastor de Israel prometido y el mesiánico Rey de paz que trae la salvación a las naciones.

Cuando pensamos en los conflictos y violencia que afligen a tantos pueblos y en el sometimiento y opresión que pesa sobre tantos pueblos de la tierra, el nacimiento de María, Madre del Rey de paz que trae la salvación, alegra nuestro corazón y fortalece la certeza de la fe que da alas a la esperanza, porque Dios no ha abandonado a la humanidad. La fe en Cristo Jesús libra al hombre del miedo al abandono, porque Dios se nos ha revelado como amor y ha predestinado desde toda la eternidad a la Virgen María a dar a luz al Redentor del mundo. De esta predestinación habla el apóstol san Pablo, poniendo de manifiesto que la esperanza no puede defraudarnos, porque Dios ha predestinado al hombre desde toda la eternidad «a ser imagen de su Hijo para que él fuera el primogénito de muchos hermanos» (Rm 8,29). Esta predestinación es fruto del amor de Dios por la humanidad, de su misericordia que perdona los pecados de los hombres y los justifica por la fe en Cristo Jesús, y abre su vida a una esperanza cierta en la plena redención de nuestra existencia, pues «a los que justificó, los glorificó» (Rm 8,30). En este camino de fe y esperanza consumada, nos precede la inmaculada Virgen María, a la que contemplamos unida a la obra redentora de su Hijo, del pesebre de Belén hasta la cruz del Calvario. María compartió la suerte dolorosa de su divino Hijo, y por su asunción a los cielos la contemplamos glorificada junto a Cristo Resucitado.

Por este motivo, el evangelio según san Mateo que acabamos de proclamar comienza con la genealogía de Jesucristo, nacido en Belén «la menor de los clanes de Judá, cuyos orígenes vienen desde antiguo, de tiempo inmemorial» (Miq 5,1), porque tal como anunciaron los profetas Belén, “casa del pan”, es la ciudad de David, origen del Mesías. Por esto la genealogía de Jesús comienza haciendo alusión a su condición de hijo de David, como lo invocaban cuantos acudían a él pidiendo ser curados y liberados del mal; y como aclamaron a Jesús en la entrada en Jerusalén el domingo de Ramos. Jesús es hijo de David e hijo de Abrahán, David es el padre de la dinastía real de Israel y a su vez desciende de Abrahán, padre del pueblo hebreo, elegido por Dios en favor de la humanidad. En la genealogía el evangelista aúna las generaciones en tres grupos de catorce generaciones cada uno: de Abrahán a David, desde David a la deportación de Babilonia, y desde la deportación hasta Cristo (Mt 1,17). Por todas ellas pasa la ascendencia mesiánica del Salvador, que está por encima de la condición de quienes forman la cadena de generaciones transmisoras de la vida que nutre la humanidad de Jesús, en una continuidad histórica que conduce hasta «José, esposo de María, de la cual nació Jesús, llamado el Cristo» (Mt 1,16).

El evangelista, inserta de este modo la naturaleza humana de Cristo en la historia que la fe como humanidad del Hijo de Dios, porque «el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros» (Jn 1,14). El evangelio afirma la concepción virginal de Cristo, que colocó a José ante el misterio de María y con la ayuda de Dios, que en sueños le dio a conocer que lo que había en ella venía del Espíritu Santo, José acogió a la mujer con la que estaba desposado, dando crédito de fe plena a cuanto se le anuncia: «Dará a luz un hijo y tú le pondrás por nombre Jesús, porque salvará a sus pueblo de sus pecados» (Mt 1,21). Es misión de san José dar nombre a Jesús y como cabeza de familia hacer las funciones de padre ante los hombres, haciendo de la sagrada Familia el ámbito humano querido por Dios para el nacimiento y el desarrollo de la vida de su Hijo.

Cuando se cumplen los 150 años de la declaración de san José, el santo esposo de María como Protector de la Iglesia por el beato Pío IX, la Iglesia nos presenta al padre de Jesús a los ojos del mundo y ante la ley, como el hombre de fe que acoge la palabra de Dios. San José como la Virgen María viven de la palabra de Dios, por eso ambos son presentados a la congregación de la Iglesia como realización perfecta de la obediencia de la fe, que sostiene la vida en el amor de quienes se fían de Dios. José es modelo de quien es justo por su fe y ha puesto toda su esperanza en Dios: el modelo de la paternidad vivida y realizada conforme a la mente de Dios, que hoy tanto necesita el padre de familia, que en íntima comunión de fe y vida con su esposa hace de la familia el ámbito de amor, de procreación y educación de la vida de los hijos que es garantía de estabilidad y futuro de la sociedad. Por eso lamentamos que una sociedad como la nuestra no tenga toda la protección que necesita la familia, y que hoy es tan agredida y desestabilizada por una cultura que es contraria al proyecto de Dios para el ser humano.

Pidamos a María y a José su intercesión en favor de las familias de cuantos hoy acudimos a esta casa de María. Pidamos a Nuestra Señora su amparo maternal, invocándola como refugio de pecadores, salud de los enfermos y cobijo de todos los desamparados.

A. I. Catedral de la Encarnación
Almería, a 8 de septiembre de 2021

+ Adolfo González Montes
Obispo de Almería

 

 

 

 

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