Espacio ‘El Espejo de la Iglesia en Sevilla’, emitido en COPE Sevilla el viernes, 17 de diciembre de 2021. Dirige Adrián Ríos.
Espacio ‘El Espejo de la Iglesia en Sevilla’, emitido en COPE Sevilla el viernes, 17 de diciembre de 2021. Dirige Adrián Ríos.
El Obispo de Jaén, Don Sebastián Chico Martínez, ha querido, en esta primera Navidad en la Diócesis de Jaén, enviar un mensaje de felicitación todos los jiennenses. En él comienza agradeciendo “desde lo más profundo de mi corazón, la cariñosa acogida que me habéis dispensado desde mi llegada a esta tierra como Pastor diocesano. Apenas llevo un mes aquí y he descubierto una gran Diócesis. Grande en lo físico, pero también grande en lo que atesora: historia, cultura, patrimonio histórico, patrimonio natural, espiritual… Una tierra con personas buenas, acogedoras… con cristianos que viven su fe en comunidad, que tienen su fe como el gran tesoro que quieren compartir con los demás. Con hombres y mujeres que, cada día, hacen vida el Evangelio, cada uno desde sus circunstancias, desde su realidad. Personas comprometidas con la sociedad que son, con sus acciones, portadores de la Buena Noticia”.
En su mensaje de Navidad, el Prelado ha querido animar a los diocesanos a caminar juntos hasta el pesebre. “En estos días, en esta noche santa que contemplamos el gran misterio que encierra el «amor infinito de Dios» hacia la humanidad, encarnado en la pequeñez y la ternura de un Niño, el Mesías, os animo a que, de una manera especial, caminemos juntos hasta el pesebre de Belén y juntos contemplemos al recién nacido que nos trae la paz y la salvación”.
Asimismo, Monseñor Chico Martínez ha querido tener muy presentes, también, “a los que, de forma particular, pasan estas fiestas atravesando una enfermedad, en soledad, lejos de su familia o de su tierra, o desprovistos de lo necesario para vivir con dignidad”. Y ha añadido: “que el Niño Dios que nace, sea nuestra esperanza, sea motivo de alegría y podamos contagiar ese sentimiento de amor y paz a todos los que se encuentren con nosotros”.
En este mensaje el Obispo de Jaén, también, ha querido transmitir su felicitación para el año 2022. “Un Año Nuevo es siempre una nueva oportunidad. Es tiempo de comienzos, de poner el contador a cero, de nuevos planes y nuevos retos. Os animo, a que, en medio de todos vuestros anhelos, de vuestros deseos, de vuestros sueños, pongáis a Cristo, príncipe de la Paz: que sea Él vuestro guía y vuestra meta en este año que está por comenzar”.
Don Sebastián termina poniendo en el corazón de María, Nuestra Señora de la Cabeza, a todos y cada uno de los jiennenses, “para que Ella os acompañe, nos acompañe durante estos 12 meses en nuestro caminar juntos haciendo y siendo Iglesia. Feliz Navidad y Feliz 2022, un año en el que la paz llegue a todos los rincones de la tierra, a vuestros hogares, a vuestra familia, y podamos ser más felices. Que el Niño Dios os bendiga a todos”.
Pablo Enríquez entrevista en un nuevo programa de ‘Iglesia Noticia Sevilla’ al nuevo delegado de la Pastoral Penitenciaria, el sacerdote triniatario Ángel García.
Con esta charla conocemos un poco mejor a este sacerdote que sustituye en el cargo a Pedro Fernández Alejo.
Como cada año, la Archidiócesis hispalense invita a vivir con hondura espiritual las fechas navideñas, momento en el que la Iglesia celebra la Encarnación de Dios. Para ello, proponemos gestos sencillos y cotidianos que marquen la diferencia entre una Navidad “laica” y otra vivida con profundo sentido cristiano. Entre estos detalles significativos, destacan la bendición de la mesa durante la cena de Nochebuena y la comida de Navidad, tradicionalmente una cita familiar que puede ser un pretexto para “crear puentes” y dar testimonio de la Iglesia doméstica con la que debe identificarse la familia.
Bendición de la mesa en Nochebuena
Leemos: Cuando partas tu pan con el hambriento y sacies el estómago del indigente, brillará tu luz en las tinieblas, tu oscuridad se volverá mediodía. El Señor te dará reposo permanente, en el desierto saciará tu hambre.
Uno (preferiblemente el más joven) dice: La Palabra se hizo carne. Aleluya.
Respondemos todos: Y acampó entre nosotros. Aleluya.
Bendición de la mesa en Navidad
Leemos: Los creyentes vivían todos unidos y lo tenían todo en común; vendías posesiones y bienes, y lo repartían entre todos, según la necesidad de cada uno. A diario acudían al templo todos unidos, celebraban la fracción del pan en las casas y comían juntos, alabando a Dios con alegría y de todo corazón.
Uno (el más joven) dice: La Palabra se hizo carne. Aleluya
Respondemos todos: Y acampó entre nosotros. Aleluya.
El día 21 de diciembre en Orcera el Obispo Don Sebastián Chico Martínez se reunió con los sacerdotes del arciprestazgo de Segura.
La jornada comenzó con una oración. A continuación, Don Sebastián comentó que durante estos días estaba conociendo la vitalidad de la Diócesis en sus diferentes facetas haciendo hincapié en la necesidad de tener clara cuál es la identidad del sacerdocio, así como la importancia de la fraternidad sacramental del orden. Posteriormente, el Arcipreste D. David Martínez presentó la situación actual del arciprestazgo, las distancias entre los diferentes pueblos, el monocultivo, la religiosidad popular…
Por último, cada sacerdote tuvo la oportunidad de hacer una breve presentación de su vida y ministerio. El encuentro terminó fraternalmente con el almuerzo. Fue una mañana muy fructífera que lleno de ilusiones a los sacerdotes del arciprestazgo y de esperanza para toda la Iglesia que camina en la sierra de Jaén.
Arciprestazgo de Segura
Camino hacia Belén para contemplar al Mesías, como es habitual en estas fechas, la Curia diocesana estaba convocada, este miércoles, en el Seminario para mantener un encuentro y felicitar la Navidad al Obispo.
Cada año se elige para esta felicitación a una realidad de la Diócesis para que sean ellos, en nombre de todos los demás, los encargados de hacer público el mensaje de Navidad.
En el curso en el que la Diócesis prepara el Sínodo de la Sinodalidad, han sido dos representantes del equipo diocesano del Sínodo, los encargados de felicitar al Prelado jiennense.
Para Don Sebastián Chico Martínez estas son las primeras Navidades como Obispo de Jaén y también el primer encuentro con la Curia tras su toma de posesión. Al salón de recepciones del Seminario acudió un importante número de personas, entre ellos, cabe destacar al Obispo emérito, Don Amadeo Rodríguez Magro; el Rector y los formadores del Seminario, junto a los seminaristas; la comunidad de religiosas que cuida el Seminario; miembros de las Delegaciones y Secretariados; así como un importante número de sacerdotes y de comunidades religiosas.
Los seminaristas abrieron el acto cantando un villancico. Después, tomó la palabra en Vicario General de la Diócesis, Don Francisco Juan Martínez Rojas, quien tuvo unas entrañables palabras hacia el Obispo en las que quiso trasladar el verdadero sentido de la Navidad. “La Navidad es un tiempo especial. Es tiempo de sueños, como los del bueno de San José. Es tiempo también de magia, como tanto se repite ahora. Esa magia a la que me refiero es la blanca y deslumbrante ansia por conocer la verdad, que llevó a los sabios de Oriente -los conocidos Reyes Magos- a seguir una estrella, que los guio hasta el portal, donde encontraron al Niño Jesús con su Madre, y lo adoraron, reconociéndolo con sus dones como Dios, como Rey y como hombre encarnado, nacido del seno purísimo de María”. A la vez, el Vicario General subrayó en su intervención que ayer, hoy y siempre, es el Niño Dios, nacido de María en un pesebre el que da luz al mundo, y que esa luz la tiene que portar ahora Don Sebastián como Pastor diocesano: “Podemos hacer una comparación entre la sucesión apostólica que hemos vivido como Iglesia particular hace menos de un mes, y el comentario de Cromacio de Aquileya. La Iglesia de Jaén, querido don Sebastián, es un pueblo en camino que buscar encontrarse más íntimamente con Cristo, ese Jesús cuya fisonomía de amor misericordioso contempla en el Santo Rostro. No hacemos el camino solos. Nos guía siempre el pastor que el Señor, a través de la Iglesia, por medio del Papa, pone al frente de esta comunidad diocesana, y que hace presente con su ministerio apostólico el cuidado premuroso y atento del único y buen pastor, Jesucristo. Ayer Amadeo, hoy Sebastián, pero siempre, desde hace muchos siglos y ojalá hasta el final de los tiempos en esta Iglesia, Jesucristo. Por eso, usted, querido don Sebastián, es ahora la estrella que guía el camino de estos bautizados que son pueblo santo de Dios entre olivares, y que quieren encontrarse con Jesús para adorarlo, reconociéndolo como el sentido último y pleno de sus vidas”.
A continuación, José Ibáñez y la Hermana María Daniela de Juano Capovilla, Eucarística de Nazaret, y ambos miembros del equipo diocesano del Sínodo, tomaron la palabra para felicitar en nombre de todos los fieles de la Diócesis al Prelado jiennense. Una intervención que quiso trasladar el verdadero sentido del Sínodo al que está llamado la Iglesia.
“Hemos venido en representación del Equipo sinodal diocesano, pero también del pueblo jienense y en especial de todos aquellos que nos han pedido que le hagamos llegar sus saludos, su afecto y sus mejores deseos para estas fiestas. En estos últimos días, el Señor en su Palabra nos ha invitado a contemplar y a aprender de la actitud de María, la mujer que al recibir la más extraordinaria noticia de todos los tiempos se pone en camino para servir, para ayudar a su prima y para compartir y comunicar la gran noticia de la salvación. Ella es nuestra inspiración en este momento tan especial en que somos invitados a caminar juntos, y lo hacemos con la misma ilusión y alegría que María, que en su encuentro con Isabel nos enseña que el Señor siempre sale a nuestro encuentro, en cada tiempo, en cada lugar y en cada realidad”.
El Obispo de Jaén cerró con su intervención esta ya tradicional felicitación navideña. Su intervención, en la que agradeció la presencia de tan numeroso grupo de personas y en especial la de su predecesor, Don Amadeo, quiso también ser un agradecimiento por la acogida que le ha brindado el pueblo de Jaén en su llegada a la Diócesis.
En sus palabras, el Prelado jiennense quiso, contemplando el misterio de la Natividad, hacer un paralelismo por los caminos que juntos recorrieron, de alguna manera, los que estuvieron presentes en este acontecimiento que cambió el curso de la historia de la humanidad: Dios se hace hombre. Y lo comparó con el camino sinodal al que nos invita el Papa Francisco.
“La Iglesia de Jaén que camina unida, que lo hace en sinodalidad, y en la que se está trabajando desde todas las comunidades parroquiales, pequeñas y grandes, desde la capital hasta el último pueblo, con verdadero entusiasmo, para aportar ideas, para suscitar opiniones, para presentar conclusiones en esta llamada del Santo Padre Francisco que nos pide hoy a todos los cristianos del mundo, con vistas al próximo Sínodo de los Obispos, para que caminemos juntos como Iglesia respondiendo siempre a la voluntad de Dios, en este momento de la historia que vivimos, y con vistas a un futuro que siempre para nosotros cristianos es esperanzador”, expresó Don Sebastián.
Después, inspirándose en el recorrido de José y María hicieron camino a Belén; el camino que juntos recorrieron los pastores para llegar hasta el pesebre; el de los Magos de Oriente, siguiendo la estrella quiso poner de manifiesto que la sinodalidad a la que se llama a los fieles, hoy, está incluida, desde siempre, en los planes salvíficos de Dios.
“Recordemos a los que nos han precedido en el camino, a los que antes que nosotros ya caminaron juntos en otro tiempo, en otras situaciones, ante otras circunstancias y realidades. Y no olvidemos que todos y cada uno de esos caminos, como los que contemplamos en el misterio del nacimiento del Señor, están inspirados por el Espíritu, responde a los planes de Dios sobre la humanidad, sobre su plan salvífico. Miremos al Niño nacido en Belén, que desea nacer en nuestro corazón, en nuestra vida. Dejemos acariciarnos por su mirada, por su ternura, por su amor y pongámonos en camino. Mejor dicho, sigamos caminando juntos en ese camino que emprendimos en octubre y que nos llevará desde lo particular de nuestra Iglesia a la universalidad del Pueblo de Dios”.
Para finalizar sus palabras, el Prelado del Santo Reino animó la Curia a vivir con alegría y esperanza este tiempo de Navidad, sin olvidarnos de los más desfavorecidos y pidiendo la intercesión de María: “Vivamos estos días con la mirada puesta en el pesebre, que ineludiblemente, nos acerca a los más necesitados, a los que sufren, a los enfermos, a los ancianos, a los que carecen de hogar, a los migrantes, a los temporeros, en definitiva, a los últimos. Disfrutemos de las pequeñas cosas que nos dejan estas fechas: momentos con la familia, tiempo de compartir, de forjar recuerdos, de recordar a los que no están. Que cada uno de estos días, sean fuente de alegría al sabernos amados por Dios que se hace hombre para seguir naciendo en cada uno de nuestros corazones”.
El acto concluyó entonando, todos juntos, el Adestes Fideles.
El Director de Cáritas Diocesana de Cádiz felicita la Navidad a la comunidad diocesana invitando al compartir con los más pobres.
Con motivo de la celebración de la Navidad, Vicente Pablo Ortells, director de Cáritas Diocesana de Cádiz, ha dirigido a la comunidad diocesana una carta en la que, además de trasmitir un mensaje de felicitación por el nacimiento del Señor, quiere hacer una llamada a la solidaridad con todos aquellos que viven en una situación de pobreza y exclusión social, a la vez que invita al compartir con Cáritas para ayudar a estos colectivos.
Bajo el lema «Esta Navidad, cada portal importa», el director de Cáritas Diocesana desea que vivamos una Navidad en clave de austeridad, sencillez y compromiso con los más desfavorecidos.
Queridos hermanos:
Un año más, vamos a celebrar la Navidad y estamos invitados a centrarnos en el nacimiento de Cristo como fundamento de nuestro ser y nuestro hacer: en Cáritas celebrar la Navidad implica fijarnos, aún más en estos días, en las necesidades de los pequeños, de los vulnerables, de los que son descartados por la sociedad.
Cristo, Hijo de Dios, nació en un pesebre, en el lugar de los animales, en la periferia de un pueblo pequeño. Humildes pastores fueron los primeros en ir a contemplarle y los primeros que lo anunciaron. La Navidad nos enseña desde el comienzo la predilección de Dios por los excluidos, por los desechados, por los que el mundo aparta.
En este año 2021, Cáritas, con su lema “Esta Navidad, cada portal importa”, nos propone que pongamos nuestra mirada en todos esos portales donde viven familias sin recursos y que difícilmente logran cubrir sus necesidades básicas; personas que no ven futuro para sus vidas, que han perdido la familia y el hogar y que hacen de la calle el portal de su existencia.
Nos conforta recordar, en este sentido, que en este año 2021 hemos abierto un nuevo Centro de Día para PSH en La Línea de la Concepción, gracias a la colaboración de la Junta de Andalucía, y hemos renovado nuestros convenios con los Ayuntamientos de Chiclana de la Frontera y San Fernando, en dónde además nos coordinamos con el Albergue Francisco Ozanam de esa localidad que pertenece a la sociedad en la Zona de Cádiz de San Vicente Paul. Sin embargo, a pesar de nuestros esfuerzos y que nuestros recursos son muy limitados, no podemos atender todas aquellas situaciones de pobreza que nos salen al encuentro. Nos apena conocer, por ejemplo, que el colectivo de personas sin hogar que deambula por nuestras ciudades, no dispone de plazas suficientes en el que pasar estos días de más frio del año
Por todo ello Cáritas sugiere un estilo de vida basado en la austeridad y la generosidad y propone la colaboración económica para sostener, durante todo el año, nuestros programas sociales. Esto es posible a través de nuestra web www.caritas.es/cadiz, por Bizum 00883, en la cuenta ES98 2103 4000 67 3300000639 o a través de nuestro teléfono 956214885.
Los ángeles anunciaron a los pastores la feliz noticia del nacimiento de Jesús. Nosotros, además de unirnos a ellos, quisiéramos prestar también nuestra voz a los que no la tienen para insistir una vez más, en que se dispongan más y mejores medidas de protección social para los más débiles por parte de todos los agentes sociales y de las administraciones públicas implicadas que deberían resolverlo.
La Buena Noticia del nacimiento de Jesús genera un cambio interior que nos pone en movimiento y nos dirige hacia el otro, hacia un compromiso transformador. Donde hay Evangelio hay mejora, donde hay Evangelio hay vida.
Quiero terminar estas líneas felicitando la Navidad a todos los agentes de Cáritas y a vuestras familias. Deseo que os encontréis bien de salud y mantengáis firme el ánimo y el espíritu para seguir afrontando este tiempo difícil que estamos viviendo.
Nuestro obispo, Monseñor Zornoza, nos tiene en sus oraciones y nos da su bendición y agradecimiento por llevar esperanza y ayuda a todos aquellos que acuden a nosotros pidiendo ayuda.
En la certeza de que vuestro corazón está preparado para recibir al Señor que nace, recibid un fraternal saludo,
Vicente Pablo Ortells Polo
Director de Cáritas Diocesana de Cádiz
Nadie duda de que estas Navidades serán muy diferentes a las que venimos celebrando año tras año. Sin embargo, estas circunstancias no deben impedir que, como cristianos, festejemos la venida del niño Jesús haciendo partícipe a toda la familia. Y una buena forma de hacerlo es con la bendición del Árbol de Navidad y del Belén.
De hecho, la Iglesia reconoce que la costumbre de colocar en los hogares cristianos un árbol adornado durante las fiestas de Navidad es recomendable, ya que este árbol “puede recordar a los fieles que Cristo es el verdadero Árbol de la vida”. Asimismo, este signo de luz invita a los fieles a ver a Cristo como “la luz del mundo, que con su nacimiento nos conduce a Dios”.
Por otro lado, la colocación del Belén navideño en el hogar también puede ayudarnos a vivir mejor el misterio de la Navidad.
Rito de bendición del Árbol de Navidad
Al comenzar la celebración el padre o la madre dice:
Nuestro auxilio es el nombre del Señor.
R/. Que hizo el cielo y la tierra.
Uno de los presentes lee un breve texto de la Sagrada Escritura.
Luego, con las manos juntas, se reza la oración de bendición:
Oremos. Bendito seas, Señor y Padre nuestro, que nos concedes recordar con fe en estos días de Navidad los misterios del nacimiento de Jesucristo. Concédenos, a quienes hemos adornado este árbol y lo hemos embellecido con luces, vivir también a la luz de los ejemplos de la vida santa de tu Hijo y ser enriquecidos con las virtudes que resplandecen en su santa infancia. Gloria a él por los siglos de los siglos.
R/. Amén.
Rito de bendición del Belén navideño
Reunida la familia, el padre o la madre dice:
En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
R/ Amén.
Alabemos y demos gracias al Señor, que tanto amó al mundo que le entregó a su Hijo.
R/. Bendito seas por siempre, Señor.
Luego el que dirige la celebración dispondrá a los presentes para la bendición con estas palabras:
Durante estos días contemplaremos asiduamente en nuestro hogar este pesebre y meditaremos el gran amor del Hijo de Dios, que ha querido habitar con nosotros. Pidamos, pues, a Dios que el pesebre colocado en nuestro hogar avive en nosotros la fe cristiana y nos ayude a celebrar más intensamente estas fiestas de Navidad.
Uno de los miembros de la familia lee Lc 2, 4-7a.
Después de la lectura, puede cantarse un canto adecuado. Por ejemplo, un villancico.
El padre o la madre dice:
En este momento en que nos hemos reunido toda la familia para iniciar las fiestas de Navidad, dirijamos nuestra oración a Cristo, Hijo de Dios vivo, que quiso ser también hijo de una familia humana; digámosle:
R/. Por tu Nacimiento, Señor, protege a esta familia.
A continuación, toda la familia puede realizar las peticiones en voz alta.
Finalmente, se reza la oración de bendición
Señor Dios, Padre nuestro, que tanto amaste al mundo que nos entregaste a tu Hijo único nacido de María la Virgen, dígnate bendecir este nacimiento y a la comunidad cristiana que está aquí presente, para que las imágenes de este belén ayuden a profundizar en la fe a los adultos y a los niños. Te lo pedimos por Jesús, tu Hijo amado, que vive y reina por los siglos de los siglos.
R/. Amén.
El padre o la madre concluye el rito santiguándose y diciendo:
Dios, Padre todopoderoso, que en el nacimiento de su Hijo nos ha manifestado su misericordia, nos bendiga y nos guarde en su amor.
R/. Amén.

Del 16 al 18 de diciembre, Salesianos Córdoba ha realizado de nuevo la Operación Potito, una iniciativa que vienen haciendo desde hace 27 años.
En esta edición se han conseguido 10.500 productos infantiles, la gran mayoría potitos, además de 3.700€ en donativos que serán destinados a los proyectos de promoción de la infancia, recogidos en 23 puntos de la ciudad entre farmacias y supermercados.
Identificados con petos, hucha en mano y con mucha ilusión, más de 400 voluntarios han llevado una ola de solidaridad por toda la ciudad. La campaña ha contado con voluntarios de Pastoral Juvenil Salesianos, Familia Salesiana, La Salle, Santa Victoria, Fundación Don Bosco, Colegio Trinitarios, la Delegación de Juventud de la diócesis de Córdoba, el Club Deportivo Salesianos y miembros de la Hermandad del Prendimiento.
Los alimentos recogidos están siendo repartidos entre entidades sociales de la ciudad como Franciscanos de la Cruz Blanca, Córdoba Acoge, Cáritas de distintas parroquias o el Banco de Alimentos, entre otros.



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Mons. Rafael Zornoza Boy se dirige a los fieles con motivo de la llegada de la Navidad.