La exposición “Córdoba y Antigua Guatemala: La Pasión hecha luz” muestra un recorrido visual por algunos de los principales hitos de la Semana Santa cordobesa
El Evangelio sitúa las bienaventuranzas en el contexto de unas páginas luminosas conocidas como el sermón del Monte (cf. capítulos 5 al 7). Este domingo recordamos el programa paradójico de vida que propone Jesús (Mt 5,1-12). Hoy, solemnidad de Todos los santos, este cántico invitatorio a la felicidad resuena de un modo especial.
El Evangelio narra que Jesús, al ver al gentío que lo seguía, subió al monte, se sentó y dirigiéndose a sus discípulos, proclamó las Bienaventuranzas. Toda una construcción teológica. El monte, como sabemos, es lugar privilegiado de la revelación y de encuentro con la divinidad. El monte recuerda al Sinaí, lugar donde Dios entregó a Moisés los diez mandamientos, pero le supera con el anuncio de una nueva alianza. La riqueza de significado del monte aumenta con la imagen del Maestro sedente. Jesús es el Maestro que supera a la Ley y los profetas. Con autoridad anuncia el comienzo del nuevo pueblo de Dios.
En este marco escenográfico, adrede pretendido por el evangelista, superando la tradición mosaica, Jesús proclama los “nuevos mandamientos”. La novedad es que éstos son una propuesta de felicidad, una invitación y oferta para vivir de un modo distinto del enseñado hasta ahora. La nueva ley no es norma ni precepto imperativo, sino oferta para llenar de alegría y sentido la vida. San Agustín escribe que las Bienaventuranzas evangélicas son «un método perfecto de vida cristiana» (De serm. Dom. In mon. I.1.1).
La clave para comprender las bienaventuranzas, exhortaciones que el evangelista agrupa en una sola pieza, la podemos encontrar en la traducción y notas de la versión del Nuevo Testamento del profesor Juan Mateos. Él traduce de este modo la primera bienaventuranza: «Bienaventurados los que eligen ser pobres, porque ésos tienen a Dios por rey». La traducción, concedemos que discutida, recoge la actitud del discípulo que decide seguir libremente al Maestro porque le ha descubierto como su bien absoluto y, como consecuencia, no le duele prendas desprenderse de todo lo que no sea Dios, con el propósito de liberarse de toda atadura del dinero y de las cosas.
La vida vivida en la perspectiva del Reino cambia de sentido cuando se acepta que no hay más soberano que Dios. Curiosamente el texto original de la primera bienaventuranza se redacta en el tiempo presente, como también se redacta la última bienaventuranzas sobre los perseguidos. No es una redacción que surja al azar sino desde el convencimiento de que el reinado de Dios se puede disfrutar ya en el momento presente aunque no sea en plenitud.
Los santos de la puerta de al lado, expresión lúcida del Papa Francisco, son bienaventurtados porque siguieron a Jesús desde la humildad y grandeza de su vida diaria escondida.
Más de 400 profesores de Religión de centros públicos de la Archidiócesis de Sevilla han participado los días 20 y 21 de octubre en las sesiones iniciales de formación del profesorado, organizadas por la Delegación Diocesana de Enseñanza. Las jornadas, presididas por el delegado diocesano, Juan Manuel Rodríguez Muniz, han tenido lugar en el salón de actos del Centro del Profesorado de Sevilla y en la Facultad de Teología San Isidoro de Sevilla, respectivamente.
Los encuentros han servido para presentar la programación anual de la Delegación de Enseñanza y la oferta formativa dirigida al profesorado para este curso. Asimismo, se dieron a conocer iniciativas como la Semana de Cine Espiritual y otras actividades orientadas a favorecer la convivencia entre los docentes y la dinamización de la asignatura de Religión en los centros educativos.
Formación para la protección de menores y personas vulnerables
Uno de los ejes centrales de las jornadas ha sido la formación en materia de protección de menores y personas vulnerables. Para ello, los asistentes participaron en una ponencia impartida por Ángel Failde, delegado episcopal de la Oficina Diocesana de Protección de Menores y Personas Vulnerables.
Durante su intervención, Failde profundizó en el código de buenas prácticas que deben observar los agentes de pastoral —sacerdotes, catequistas y profesores de Religión— en el trato con menores y personas vulnerables. La sesión incluyó una reflexión sobre la legislación canónica, la presentación de diferentes tipos de conductas constitutivas de abuso sexual y las correspondientes sanciones canónicas.
La formación concluyó con la entrega a los participantes del Documento de Declaración Personal Responsable y del Código de Buenas Prácticas, como parte del compromiso con la prevención y la creación de entornos seguros.
«Se acercó y se puso a caminar con ellos» es el lema de la I Escuela de Acompañantes de la Diócesis de Cádiz y Ceuta, una nueva propuesta de formación que se desarrollará a lo largo del curso 2026-2027 con el objetivo de profundizar en el acompañamiento cristiano y ofrecer herramientas a quienes desempeñan esta misión en la Iglesia.
La Escuela nace de la convicción de que acompañar forma parte de la acción evangelizadora de la Iglesia y no puede entenderse únicamente como un método pastoral, una estrategia organizativa o una técnica pedagógica. En su raíz más profunda, el acompañamiento constituye una expresión concreta de la acción salvadora de Dios, que entra en la historia humana, comparte sus procesos, respeta sus ritmos y conduce a cada persona y a cada comunidad, paso a paso, hacia la plenitud de la vida.
Desde esta perspectiva, la Escuela de Acompañantes diocesana pretende ayudar a profundizar en una comprensión más amplia del acompañamiento cristiano y convertirse en una herramienta al servicio de los fieles, las parroquias y las comunidades. La iniciativa está dirigida a todas aquellas personas que, desde diferentes responsabilidades, participan en esta misión dentro de la Iglesia: sacerdotes y religiosos, catequistas, monitores y quienes acompañan a niños, jóvenes y adultos en sus procesos de fe.
Una primera jornada dedicada al acompañamiento en el proceso evangelizador
El primer encuentro tendrá lugar mañana sábado 31 de octubre de 2026, en la parroquia de San José Artesano de San Fernando, de 10:00 a 17:30 horas, y contará con un aforo aproximado de 120 participantes.
La jornada tendrá como ponencia principal «El acompañamiento en el proceso evangelizador», que correrá a cargo del P. Ángel Tello Santos, sacerdote de la Archidiócesis de Toledo y Consiliario nacional de Acción Católica General.
El P. Ángel Tello Santos es doctor en Teología Dogmática por la Pontificia Universidad de la Santa Cruz de Roma, licenciado en Teología, con especialidad en Historia de la Iglesia, por la Universidad Eclesiástica San Dámaso de Madrid, y bachiller en Teología por el Instituto Teológico San Ildefonso de Toledo. Actualmente es párroco de San Juan de la Cruz de Toledo y director del Centro de Orientación Familiar de la Ciudad Imperial.
En septiembre de 2025, la Conferencia Episcopal Española lo nombró Consiliario nacional de Acción Católica General, servicio que desempeña acompañando a esta realidad eclesial laical en toda España.
La jornada tendrá también un carácter fraterno y de convivencia. El almuerzo será compartido, por lo que cada participante deberá llevar su propia comida.
Para aquellos que no puedan asistir presencialmente, podrán seguirla en directo a partir de las 10:00 horas, en el canal de Youtube de la Diócesis: https://www.youtube.com/live/6W91SYVTTcw
¿Quieres hacer una pregunta? Inicia sesión en YouTube, escribe tu pregunta en el chat y comienza el mensaje con la palabra PREGUNTA. Responderemos al final de la exposición.
Un itinerario a lo largo del curso
La Escuela se desarrollará mediante un itinerario de cuatro encuentros durante el curso 2026-2027. Además de la jornada inaugural del 31 de octubre, están previstas nuevas sesiones los días 19 de diciembre de 2026, 13 de febrero y 8 de mayo de 2027.
De este modo, la Diócesis de Cádiz y Ceuta pretende ofrecer un proceso continuado de formación que permita a los participantes crecer en la comprensión y en la práctica del acompañamiento cristiano, fortaleciendo así una de las dimensiones fundamentales de la tarea evangelizadora.
El lema elegido para esta primera Escuela, «Se acercó y se puso a caminar con ellos», recuerda precisamente que acompañar supone acercarse a la realidad del otro, caminar a su lado y ayudarle a descubrir y recorrer su propio camino de fe.
Primer encuentro: Parroquia San José Artesano, San Fernando Horario: 10:00 a 17:30 horas Aforo aproximado: 120 personas Almuerzo: compartido; cada participante trae su comida.Ver este artículo en la web de la diócesis
Celebramos con alegría la solemnidad de Todos los Santos. La Iglesia contempla aquella multitud inmensa que nadie podría contar, de toda nación, pueblo y lengua, que permanece ante el trono de Dios y del Cordero (cf. Ap 7,9). Son nuestros hermanos y hermanas que han recorrido el camino de la fe y participan ya de la plenitud de la vida en Dios. Su testimonio nos recuerda que todos estamos llamados a la santidad. La santidad no es un privilegio reservado a personas extraordinarias, sino la vocación de todos los bautizados. El Concilio Vaticano II enseña que todos los cristianos están llamados a la plenitud de la vida cristiana y a la perfección de la caridad (cf. Lumen gentium, 40). No se trata de alcanzar la perfección por nuestras propias fuerzas, sino de dejarnos transformar por la gracia de Dios. El santo permite que el amor de Cristo configure su existencia.
En la vigilia de oración de la Jornada Mundial de la Juventud de Colonia, el 20 de agosto de 2005, Benedicto XVI recordó que los santos «no han buscado obstinadamente su propia felicidad, sino que han querido simplemente entregarse, porque han sido alcanzados por la luz de Cristo». Por eso nos indican el camino de la verdadera felicidad y nos muestran cómo llegar a ser plenamente humanos. El Papa afirmó también: «Sólo de los santos, sólo de Dios proviene la verdadera revolución, el cambio decisivo del mundo». Los santos son los verdaderos reformadores porque, transformados por Cristo, iluminan la historia con la fuerza del amor.
Esta llamada se realiza también en lo cotidiano. El papa Francisco nos recordó en Gaudete et exsultate: «Todos estamos llamados a ser santos viviendo con amor y ofreciendo el propio testimonio en las ocupaciones de cada día» (n. 14). Es la «santidad de la puerta de al lado» (n. 7): la de los padres que educan a sus hijos, los trabajadores que cumplen honradamente sus responsabilidades, los enfermos que perseveran en la esperanza y quienes atienden a las personas más vulnerables. Dios actúa en la discreta fidelidad de tantas vidas entregadas.
El pasado 21 de octubre, León XIV afirmó, al dirigirse a los participantes en un congreso sobre la santidad en la historia: «La historia del mundo sin los santos y las santas sería inmensamente más pobre, es decir, menos humana». Los santos han respondido a las necesidades de su tiempo desde la fe. Su testimonio manifiesta la fuerza renovadora de la Pascua de Cristo: la santidad no es evasión del mundo, sino compromiso para transformarlo según el Evangelio. Las bienaventuranzas que proclamamos hoy (cf. Mt 5,1-12) nos muestran este camino. Jesús llama felices a los pobres de espíritu, a los misericordiosos, a los limpios de corazón, a quienes trabajan por la paz y a los perseguidos por causa de la justicia. Frente al individualismo y la autosuficiencia, el Señor nos propone la humildad, la misericordia y la entrega. Los santos han hecho de estas palabras su forma de vivir.
También Sevilla necesita santos en las familias, parroquias, comunidades educativas, hermandades y cofradías, lugares de trabajo y responsabilidades públicas. El testimonio de san Isidoro, san Leandro, san Fernando y de tantos cristianos anónimos nos anima a vivir una fe coherente, comprometida con los pobres, la dignidad humana y el bien común. La santidad no nos separa de nuestros hermanos: nos acerca especialmente a quienes sufren, viven solos o han perdido la esperanza. Queridos hermanos, no tengamos miedo de ser santos. La oración, la escucha de la Palabra, la Eucaristía y la caridad nos ayudan a acoger la gracia que renueva nuestra vida. Que la Santísima Virgen María, Reina de todos los Santos, nos acompañe para que, transformados por el amor de Cristo, contribuyamos a hacer nuestra historia más fraterna, justa y humana.
+ José Ángel Saiz Meneses
Arzobispo de Sevilla
Carta dominical ‘La santidad que transforma la historia’ (01-11-2026) 72.46 KB
La revista diocesana “Iglesia en Córdoba” nos revela esta semana que “el amor siempre triunfa sobre el dolor cuando no nos cerramos a él” de la mano del delegado diocesana de Evangelización, Manuel Sánchez
Se iniciarán con la procesión de la bajada de la Virgen, desde su iglesia hasta la Catedral, donde y, por la tarde, comenzará la septena
La ciudad de Guadix se prepara para la fiesta en honor de su patrona, la Virgen de las Angustias, que será el domingo 8 de noviembre. Pero antes, como es tradición, habrá cultos en su honor, con una septena en la Catedral, desde el domingo 1 de noviembre hasta el sábado día 7. Y para que todo esto sea posible en el mayor templo de la ciudad y de la diócesis, la imagen, que es venerada durante todo el año en su iglesia, debe ser trasladada hasta la Catedral. Y ese traslado también se convierte en un acto importante de devoción, que los accitanos viven con intensidad. Este año será el domingo 1 de noviembre, al amanecer, como siempre.
El traslado de la imagen de la patrona de Guadix se realiza en procesión, en la que se va rezando el rosario de la aurora. Comenzará a las 7:30 de la mañana y, a pesar del fresquito, serán muchos los accitanos que la acompañen. Ya en la Catedral, se celebrará una Eucaristía, que este año, además de tener a la Virgen de las Angustias como referente, tendrá muy en cuenta la festividad de Todos los Santos, que se celebra ese día.
Y por la tarde, comenzará la septena en honor de la Virgen de las Angustias, que este año estará predicada por diferentes sacerdotes de la diócesis, arciprestes y canónigos.
Este es el orden de los predicadores en la septena, del 1 al 7 de noviembre:
Día 1 de noviembre: José Francisco Serrano Granados.
Día 2 de noviembre: José Antonio Robles Navarro.
Día 3 de noviembre: Sebastián Robles Jiménez.
Día 4 de noviembre: José Antonio Martínez Ramírez.
Día 5 de noviembre: Manuel Millán Arjona.
Día 6 de noviembre: Juan Sáez Medina.
Día 7 de noviembre: José Antonio García Varón.
Además, y como preparación a la fiesta, el viernes 6 de noviembre habrá una Jornada de Oración y Penitencia. Ese día, la Catedral estará abierta mañana y tarde para que todos los que quieran puedan confesarse. Siempre habrá uno o varios sacerdotes para recibir el sacramento de la Penitencia.
Y todo culminará el segundo domingo del mes de noviembre, como manda la tradición, que este año es el día 8, en el que se celebrará la fiesta de la Virgen de las Angustias, con Misa Pontifical por la mañana y procesión por la tarde, para llevar a la patrona hasta su templo, junto al colegio de la Presentación.
Lo dicho, Guadix se prepara para los días de fiesta más sentidos, en los que expresará su amor y su devoción a la Virgen de las Angustias, su patrona.
La Parroquia de Nuestra Señora de África, en Ceuta, acogió la presentación de la obra La Lectio Divina. Itinerario de Oración y Vida, del sacerdote Lázaro Albar, en un encuentro en el que la oración y la reflexión espiritual fueron las protagonistas.
Durante el acto, el padre Lázaro realizó un breve recorrido por uno de los capítulos del libro, en el que profundizó en la relación entre la fe, la libertad y el propósito vital. Para ello, recurrió a las palabras de san Pablo, recordando que «hemos sido sacados de las tinieblas al reino de la luz. Somos hijos de la luz y somos hijos de la libertad: para amar y servir».
El sacerdote invitó a los asistentes a reflexionar sobre el significado de la libertad, diferenciándola de la idea de hacer cualquier cosa sin atender a un propósito. Según explicó, la verdadera libertad está vinculada a encontrar un sentido a la vida, amar y «dejar que Dios toque tu corazón».
Uno de los ejes centrales de la presentación fue la necesidad de mirar hacia el interior y reconocer las propias inquietudes. «Solamente Jesús es quien puede curar las heridas de nuestro corazón», expuso el padre Lázaro, quien animó a los fieles a plantearse una pregunta fundamental: «¿Cómo está el corazón?».
A partir de esta reflexión, propuso otras cuestiones relacionadas con las aspiraciones personales y el sentido de la existencia, como «¿qué quiero en la vida?». El sacerdote señaló que estas preguntas deben encontrar respuesta a través de la fe, dejando que Dios ayude a aclarar las dudas y a orientar las decisiones.
Como ejercicio práctico, invitó a los presentes a elegir un propósito en el que centrarse y permitir que la fe les muestre el camino. En este sentido, defendió la oración diaria como una parte esencial de la experiencia cristiana y afirmó que no comprende a un cristiano que no ore todos los días, ya que, para él, «la oración es el alma de la fe».
La presentación incluyó también una dinámica de contemplación destinada a trasladar a la práctica el mensaje expuesto durante el encuentro. Los asistentes cerraron los ojos durante unos minutos y visualizaron aquello que se proponen llevar a cabo, en un ejercicio de silencio e introspección orientado a conectar sus objetivos personales con la dimensión espiritual.
El sacerdote destacó, además, la importancia de la lectura y la meditación de las Escrituras como vía para profundizar en la fe. En este sentido, concluyó su exposición defendiendo que «el mejor método de oración es con la Palabra de Dios».
La presentación de La Lectio Divina. Itinerario de Oración y Vida permitió así acercar a los asistentes a una práctica espiritual que invita a escuchar, meditar y orar a partir de las Escrituras, con el propósito de integrar la fe en las decisiones y en la vida cotidiana.