
Del 19 al 22 de marzo, se ha celebrado en la Casa de Espiritualidad de San Juan de Ávila, en La Yedra, un nuevo Cursillo de Cristiandad, el número 340 de nuestra diócesis.
Este Cursillo, que lo hemos llamado de “San José“ cariñosamente, ha sido coordinado por Cefe Toril Rayo junto a un equipo de diez responsables y cuatro personas más como equipo doméstico. Acompañados por los sacerdotes, D. Sebastián Guerrero Fernández, D. Carlos Moreno Galiano y D. Antonio Blanca.
Vivir el Cursillo de Cristiandad 340 de Jaén como responsable ha sido, sin duda, un verdadero acontecimiento en mi vida. Y lo digo con todo el peso de esa palabra: acontecimiento. Porque cuando uno atraviesa un lugar del que sale transformado por dentro, ya no puede llamarlo simplemente experiencia. Aquí ha pasado algo. Algo que irrumpe, que sacude, que descoloca, que toca lo más hondo… y que deja una huella que ya no se puede borrar.
Llegaba a este cursillo desde un momento en el que pensaba, casi sin darme cuenta, que el Señor ya me había dicho todo. Que ya conocía su amor, que ya había escuchado ese “te quiero” que un día me sostuvo y me cambió la vida (en mi Cursillo 332). Y, sin embargo, Él (que hace nuevas todas las cosas) ha querido volver a sorprenderme. Ha salido a mi encuentro de una forma tan cercana y tan directa que ha atravesado todas mis corazas. Me ha hablado al corazón con una claridad que desarma… y me ha dado un verdadero “revolcón” interior. De esos que no eliges, pero que te despiertan, te rompen los esquemas y te recolocan la vida entera.
Nada de lo vivido ha sido casualidad. Todo han sido “diosidades”. Desde el primer momento he tenido la certeza de que el Señor tenía pensado hasta el último detalle. Incluso el tiempo en el que ha sucedido: vivir este cursillo en Cuaresma, con todo lo que significa para mí como persona cofrade, no ha sido algo al azar. Ha sido una llamada profunda a vivir ese tiempo con más verdad, a entrar más en el sentido de la entrega, de la conversión, de la mirada al corazón. Todo encajaba, todo hablaba, todo tenía un porqué.
Ser su instrumento en este Cursillo 340 ha sido como volver a mi propio cursillo, pero con más verdad, más conciencia, más profundidad. He vuelto a sentir ese abrazo del Señor… pero esta vez como si llegara más adentro, como si alcanzara rincones que aún estaban cerrados. Un abrazo que no sólo consuela, sino que ilumina, que confronta, que sana. Porque en ese encuentro, Él también me ha mostrado mis obstáculos, mis resistencias, mis miedos, esas partes de mí que aún necesitaban ser tocadas. Igual que el primer día, me ha hecho conocerme más. Me ha puesto delante de mí misma, pero siempre desde su amor. Un amor que no juzga, que no se cansa, que levanta y transforma desde dentro.
Durante la preparación del cursillo, en cada reunión con el equipo de responsables, ya se intuía que algo grande estaba pasando. No ha sido un camino fácil: había dificultades, cargas personales, momentos de fragilidad en cada uno… pero, precisamente ahí, ha brotado algo aún más fuerte: una respuesta de confianza. No eran simples reuniones organizativas. Había vida, había entrega, había una presencia real que lo sostenía todo. Muchas veces, al mirar a mis hermanos, al escucharles, sentía que el Señor me hablaba a través de ellos. Me sentía más cerca de Él precisamente al verles a ellos. Era una cercanía viva, concreta, que se experimenta sin necesidad de explicaciones.
Y en medio de mis propias luchas, he vivido de una forma muy real el sostén de la oración. Me he sentido sostenida por mis hermanos de cursillos como pocas veces. Como si el Señor me envolviera a través de ellos. En momentos concretos, especialmente cuando más lo necesitaba, era como si me regalara pequeñas “mariposas”: detalles, palabras, gestos, o incluso una paz inexplicable… que me levantaban cuando yo no podía más. Esa experiencia de saberse sostenida, de saberse parte de un cuerpo vivo, es algo que no se olvida.
Y llega el cursillo… y entonces sucede el milagro. Porque no hay otra palabra. Ver a los cursillistas llegar con sus historias, sus heridas, sus miedos… y contemplar cómo el Señor va entrando poco a poco en sus corazones es algo que sobrecoge. No es algo superficial ni inmediato: es un proceso real, profundo, delicado… pero cuando ocurre, se ve. Sus rostros cambian, sus miradas se iluminan, sus corazones se ensanchan. Algo nuevo nace en ellos.
Y en ellos, inevitablemente, me he vuelto a encontrar yo. He vuelto a ver mi historia, mi primer encuentro, aquel momento en el que Jesús salió a mi vida. Acompañar ese proceso en otros es un regalo inmenso… pero también una llamada fuerte: a no olvidar, a no acomodarme, a seguir dejándome transformar. A seguir diciéndole que SÍ cada día de mi vida, reconociendo en Él el verdadero ideal que conduce a la vida eterna.
Reencontrarme con mi comunidad de Cursillos de Cristiandad ha sido otro regalo inmenso. Sentirla viva, unida, fuerte. Y, sobre todo, verla crecer. Ver cómo los nuevos cursillistas se incorporan, cómo encuentran su lugar, cómo empiezan a caminar… es contemplar cómo el Señor sigue haciendo nuevas todas las cosas, cómo sigue construyendo familia, cómo sigue llamando uno a uno.
Este Cursillo 340 de nuestra diócesis ha sido un salvavidas. Una sacudida de gracia. Una llamada urgente y amorosa a vivir con más intensidad, a dejarme tocar de verdad, a salir de la rutina y a “vivir más de colores”. Me ha recordado que la fe no es algo estático ni cerrado, sino un camino vivo, en el que Dios siempre tiene algo nuevo que decir, algo nuevo que sanar, algo nuevo que regalar… si uno se deja.
Me voy con el corazón lleno… y al mismo tiempo completamente removido. Con gratitud, con paz, pero también con una inquietud nueva, con un fuego que no quiero que se apague. Porque cuando uno vive algo así, ya no puede seguir igual. Ya no puede mirar su vida de la misma manera.
“Es Jesús a quién buscáis cuando soñáis la felicidad” S. Juan Pablo II
¡¡De Colores!!
Valeria Martos Lendínez
Equipo de Responsables del MCC de Jaén
The post Un acontecimiento de gracia: volver al amor primero first appeared on Diócesis de Jaén.





























































