Inicio Blog Página 3998

Semana de Oración Vocacional: huellas que hacen camino

0

Semana de Oración Vocacional: huellas que hacen camino

Ahora es tu momento, Dios te envía a ser testigo, a dejar huella, a ser para los demás, a caminar con él.

 

Palabra

Id, pues, y haced discípulos a todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado. Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos (Mt 28, 19-20).

Para pensar, para rezar

Tú, joven, estás llamado, invitado, a superar todas las dificultades, a dar testimonio de Cristo. ¿Dónde? ¿cómo? En lo pequeño, en lo cotidiano; pero también en lo grande, con tu vida, creando una familia, en el sacerdocio o en la vida religiosa u otra forma de consagración. Como decía san Juan Pablo II, no tengas miedo, busca a Cristo, mira a Cristo, vive en Cristo. Tu sed de vida, de felicidad, se encontrará saciada en Jesús. Él suscita en vosotros «el deseo de hacer de tu vida algo grande para mejoraros a vosotros o a la sociedad haciéndola más humana y más fraterna».

Tu corazón, corazón joven, quiere construir un mundo mejor. Sigo las noticias del mundo y veo que tantos jóvenes, en muchas partes del mundo, han salido por las calles para expresar el deseo de una civilización más justa y fraterna. Los jóvenes en la calle. Son jóvenes que quieren ser protagonistas del cambio. Por favor, no dejen que otros sean los protagonistas del cambio. Ustedes son los que tienen el futuro. Ustedes… Por ustedes entra el futuro en el mundo. A ustedes les pido que también sean protagonistas de este cambio. Sigan superando la apatía y ofreciendo una respuesta cristiana a las inquietudes sociales y políticas que se van planteando en diversas partes del mundo. Les pido que sean constructores del futuro, que se metan en el trabajo por un mundo mejor. Queridos jóvenes, por favor, no balconeen la vida, métanse en ella, Jesús no se quedó en el balcón, se metió; no balconeen la vida, métanse en ella como hizo Jesús (papa Francisco. Vigilia JMJ Río).

Es el momento de decir “sí” a Cristo, de dar a conocer a Cristo en todos los rincones. Es tu momento, el momento de dejar huella, no tengas miedo, él no tiene en cuenta tus imperfecciones, abre tus puertas a Cristo, sino le sirves a él, tu vida queda en balde.

Hoy te invito a que te preguntes: ¿Qué sentido doy a mi vida? ¿quiero dejar huella? ¿por qué no con mi vida? ¿qué me pide hoy Jesús?

 

Misión del día

Hoy te invito a que te imagines a ti mismo dentro de diez años. Escríbelo en un papel, ¿cómo quieres dejar huella?, ¿cómo vas a responder a lo que te pide hoy el Señor? Lleva el papel a una capilla o a una Iglesia y ponlo al lado del sagrario, es tu ofrenda, es tu huella. Atrévete a decirle: tú eres el rey de todo y aquí me entrego, Dios.

 

Oración

Testigo Si te atacan, déjame ser testigo de la defensa. Quiero gritar al mundo nuestra amistad y tu justicia, aunque demasiadas veces te he fallado. Intentaré, esta vez, soltar la piedra y escribir, en la arena palabras de amor, como tú me enseñaste. Déjame mostrar el barro que tú vuelves tesoro si te dejo ser alfarero de mis días. Contaré las historias que aprendí de ti. Expondré tu lógica que trastoca protocolos Y aunque mi palabra sea solo balbuceo, basta un eco de tu voz para despertar, en otros, nostalgias de infinito. Sé que tú no necesitas mi defensa, pues tu evangelio ya venció. Soy yo, que necesito ser más discípulo, aprendiendo, de ti, a hacer de la vida hogar y fiesta. Que quien me escuche, te oiga y quien me busque, te halle. Que quien me encuentre te abrace, Y quien me mire, te vea. José María R. Olaizola

Para escuchar

— Pequeña gran revolución. Izal:

https://www.youtube.com/watch?v=8Ti1N9ECSXk

— Te llevaré. Sara y Mingos:

https://www.youtube.com/watch?v=SRfd14p4zB8

Ver este artículo en la web de la diócesis

Testimonio del sacerdote Eduardo Vega sobre el Seminario Menor de Sevilla

0

Testimonio del sacerdote Eduardo Vega sobre el Seminario Menor de Sevilla

Eduardo Vega es un sacerdote diocesano de la Archidiócesis de Sevilla que se formó durante dos años en el Seminario Menor, concretamente mientras estudiaba el Bachillerato. En este vídeo cuenta cómo fue aquella experiencia, lo que supuso para su vocación y para su crecimiento personal.

Descubre más sobre esta casa diocesana en menor@seminariodesevilla.com

Ver en Youtube

Ver este artículo en la web de la diócesis

Louis Gautier Mamboundou, sacerdote gabonés: “Cuando fomentamos las vocaciones nativas, participamos en la obra de Dios”

0

Louis Gautier Mamboundou, sacerdote gabonés: “Cuando fomentamos las vocaciones nativas, participamos en la obra de Dios”

El padre Louis Gautier (1983, Muila, Gabón) lleva un año y medio en España, concretamente en la diócesis de Córdoba, donde actualmente sirve como vicario parroquial. Asimismo, está vinculado a la Archidiócesis hispalense a través de la Facultad de Teología San Isidoro, en la que está ampliando su formación teológica.

Con motivo del domingo del Buen Pastor (el próximo 8 de mayo), fecha en la que la Iglesia celebra la Jornada de oración por las vocaciones nativas, el padre Mamboundou cuenta su testimonio.

¿Cómo surge su vocación?

La llamada de Dios es un misterio. Eso significa que cuando Dios nos llama no se capta claramente, pero en mi caso, sí tuve una especie de sensación espiritual en mi corazón. Una sensación que no es verdaderamente material o física, sino que supera nuestro conocimiento y razonamiento.

En mi proceso vocacional el Señor puso a algunas personas delante de mí para guiarme: Por un lado, a las monjas del Rosario, de mi parroquia (San José), y por otro al párroco, el padre Feliciano.

Este sacerdote amaba mucho a los jóvenes, se acercaba a nosotros sin hacer diferencia -como un buen africano- y tenía un corazón muy grande. Era un hombre muy riguroso, pero siempre nos abría las puertas de su casa y de una posible vocación al presbiterado.

Fue él quien me animó a participar en el Grupo de las vocaciones, un espacio diocesano que acompaña a los jóvenes que tienen esta llamada en su corazón y que me ayudó mucho, porque teníamos reuniones para reflexionar y actividades en torno a la vocación.

Recuerdo, además, cómo el día del Buen Pastor el padre Feliciano nos presentó delante de todos los feligreses. Entonces dijo: “Mirad, estos niños son humanos, están discerniendo sobre su vocación y algún día pueden entrar en el Seminario. Estos jóvenes no son extraterrestres, son humanos, es decir, que cualquier hombre que escucha la llamada de Dios puede ser sacerdote”.

Esto me hizo pensar que el sacerdote no es de un grupo de élite, sino que todos podemos ser llamados.

Igualmente, durante mi proceso de discernimiento me paraba delante de la cruz del Señor y sentía como algo me hablaba, como si una persona me dijese “¿por qué este hombre está clavado en la cruz?”. Yo, personalmente, sacaba una conclusión: la única cosa que hizo fue entregarse por los hombres. Si Él hizo este sacrificio, yo puedo hacerlo también.

¿Cómo afrontó su familia su vocación al sacerdocio?

 Mi familia es católica, pero no practicante. Mi padre, de hecho, tiene dos mujeres. Sin embargo, en cuanto a mi vocación, no les sorprendió mucho, ya que en aquella época entendían y veían que yo me comportaba como un futuro sacerdote. Pero eso no significa que estuvieran contentos, porque les hubiera gustado que hiciera una carrera que diera mejor posición y dinero a la familia.

Con el tiempo, no obstante, se han alegrado, porque han visto que el sacerdote es una persona importante en la sociedad y me ven feliz.

En relación a las vocaciones en su país, ¿se vive un otoño vocacional como en Europa o hay más predisposición de los jóvenes a darle su sí valiente al Señor?

Me gustaría empezar contextualizando la realidad religiosa de mi país. Gabón está en África central y, en general, somos un país religioso, de mayoría cristiana, pero de distintas confesiones. También hay religiones tradicionales africanas.

Antaño fuimos una colonia francesa. Cuando los europeos vinieron a África, nos trajeron la religión católica, pero en aquella época hubo una especie de distancia entre la cultura africana y la europea. Poco a poco, con el tiempo, se empezaron a ver sacerdotes africanos. Esto favoreció las relaciones entre el presbiterado y el pueblo, que se sentía alejado de los sacerdotes europeos. Este ambiente de cercanía era favorable para que surgieran nuevas vocaciones, ya que el sacerdote nativo conocía la lengua, las tradiciones, nuestra forma de ser y celebrar –que es más alegre y participativa-, las costumbres, etc. Todo esto forma parte de la inculturación de la fe, es decir, hay que transmitir el Evangelio, pero teniendo en cuenta la cultura de cada país.

Gracias a esta cercanía, los jóvenes han ido entendiendo que todo es posible, que todos podemos ser sacerdotes. De hecho, se construyó un Seminario en el país para formar a los seminaristas y que no tuvieran que emigrar. En este sentido, ha habido un cambio muy grande en pocos años.

¿Cómo es la formación de un sacerdote en las tierras de misión?

Yo ingresé en el Seminario de San Agustín de Gabón en 2003 e hice ocho años de formación: un año de propedéutica, tres de Filosofía y cuatro de Teología.

Recuerdo que era un lugar muy distinto del ambiente de mi familia: había horarios y normas. Los primeros días no fueron fáciles, pero me resultaba también interesante esta forma de vivir y de hablar. Tuve la suerte de compartir con otros jóvenes de diversas regiones de Gabón y eso fue muy enriquecedor. Me motivaba que todos viviéramos con la misma vocación de seguir a Cristo.

¿Por qué cree que es importante que la Iglesia siga celebrando la Jornada por las vocaciones nativas?

La Jornada Mundial de las vocaciones nativas es una oportunidad para desarrollar las obras que sostienen las misiones, y esta obra es muy grande, por ello, debemos ser generosos.

Igualmente, tenemos que tener en cuenta que cuando hacemos obras para fomentar las vocaciones, no las hacemos por nosotros mismos, sino que estamos honrando al Señor que es el dueño de la Vida. No es solo una necesidad material o una exigencia para cuidar a nuestros hermanos pobres, sino que es algo espiritual, de fe, es decir, estamos participando en la obra de Dios.

 

Ver este artículo en la web de la diócesis

Los «colaboradores del Señor» celebran al maestro de Ávila

0

Tras más de 50 y 25 años vuelven a rezar en la capilla del Seminario, aquella a la que fueron el día en el que comenzaban su vida sacerdotal y le pidieron al «Pastor Bone: fac nos bonos pastores» (Pastor Bueno: haznos buenos pastores).

Y es que, este año celebran sus bodas de oro sacerdotales Antonio Munsuri, Antonio Ariza, José Fenoy, José María Ramos Villalobos, Pedro Fernández, Antonio Pérez Sanzo, Alfredo Salazar Caubilla y Francisco Villasclaras. Mientras que Víctor-Hugo Andrade, John-Fredy Echavarría, Luis Javier Reyes, Reinaldo Aguilera y Jorge Ordeig, celebran sus bodas de plata. 

 Con motivo de la festividad de San Juan de Ávila, Patrono del Clero, está previsto que los sacerdotes celebren su tradicional encuentro en Casa Diocesana el 12 de mayo. Un día, en que estos «colaboradores del Señor», como los llama José Fenoy, celebran que «vale la pena ser cura» y, como recuerda Antonio Ariza «lo más importante es sentir que Dios nos ama a cada uno, por su bondad, no por la nuestra». 

Por su parte, Francisco Villasclaras afirma que lo que más le ha «gratificado durante estos años es contentar a alguien, ayudar a las personas a ser felices y que quieran ser cada día mejor persona».  

El padre pasionista, Antonio Munsuri Cuesta, todavía recuerda cuando le decían sus formadores «que Dios se sirve de cualquier cosa para llamarnos» y después de 50 años de vida religiosa sigue viviendo su día a día como él mismo afirma «feliz y con mucho trabajo». En este sentido, Alfredo Salazar tiene claro que «merece la pena gastar la vida dando a conocer la persona de Jesús» y José María Ramos Villalobos afirma con rotundidad, que «vale la pena ser sacerdote». 

Además, el trinitario Pedro Fernández Alejo explica que «estos 50 años han sido de alegría poder transmitir lo mejor de mí mismo a los demás, especialmente a los sectores más marginados, como lo vivo y lo siento desde el carisma trinitario». Antonio Pérez Sanzo recuerda que como sacerdotes debemos «acompañar en el camino desde Jesús: amar, perdonar, ayudar, estar cercano, darse, ser sencillo, humano, hermano. Y siempre disponible». 

En definitiva, todos coinciden con José Fenoy cuando afirma que «lo más importante en todos estos años es ser el instrumento que Dios ha elegido, no por lo méritos propios, para que colabores con Él y seas su intermediario entre Dios y la gente. Y servir a la gente a través de los sacramentos y también orar mucho por tu pueblo». 

Ver este artículo en la web de la diócesis

Los «colaboradores del Señor» celebran su día

0

Tras más de 50 y 25 años vuelven a rezar en la capilla del Seminario, aquella a la que fueron el día en el que comenzaban su vida sacerdotal y le pidieron al «Pastor Bone: fac nos bonos pastores» (Pastor Bueno: haznos buenos pastores).

Y es que, este año celebran sus bodas de oro sacerdotales Antonio Munsuri, Antonio Ariza, José Fenoy, José María Ramos Villalobos, Pedro Fernández, Antonio Pérez Sanzo, Alfredo Salazar Caubilla y Francisco Villasclaras. Mientras que Víctor-Hugo Andrade, John-Fredy Echavarría, Luis Javier Reyes, Reinaldo Aguilera y Jorge Ordeig, celebran sus bodas de plata. 

 Con motivo de la festividad de San Juan de Ávila, Patrono del Clero, está previsto que los sacerdotes celebren su tradicional encuentro en Casa Diocesana el 12 de mayo. Un día, en que estos «colaboradores del Señor», como los llama José Fenoy, celebran que «vale la pena ser cura» y, como recuerda Antonio Ariza «lo más importante es sentir que Dios nos ama a cada uno, por su bondad, no por la nuestra». 

Por su parte, Francisco Villasclaras afirma que lo que más le ha «gratificado durante estos años es contentar a alguien, ayudar a las personas a ser felices y que quieran ser cada día mejor persona».  

El padre pasionista, Antonio Munsuri Cuesta, todavía recuerda cuando le decían sus formadores «que Dios se sirve de cualquier cosa para llamarnos» y después de 50 años de vida religiosa sigue viviendo su día a día como él mismo afirma «feliz y con mucho trabajo». En este sentido, Alfredo Salazar tiene claro que «merece la pena gastar la vida dando a conocer la persona de Jesús» y José María Ramos Villalobos afirma con rotundidad, que «vale la pena ser sacerdote». 

Además, el trinitario Pedro Fernández Alejo explica que «estos 50 años han sido de alegría poder transmitir lo mejor de mí mismo a los demás, especialmente a los sectores más marginados, como lo vivo y lo siento desde el carisma trinitario». Antonio Pérez Sanzo recuerda que como sacerdotes debemos «acompañar en el camino desde Jesús: amar, perdonar, ayudar, estar cercano, darse, ser sencillo, humano, hermano. Y siempre disponible». 

En definitiva, todos coinciden con José Fenoy cuando afirma que «lo más importante en todos estos años es ser el instrumento que Dios ha elegido, no por lo méritos propios, para que colabores con Él y seas su intermediario entre Dios y la gente. Y servir a la gente a través de los sacramentos y también orar mucho por tu pueblo». 

Ver este artículo en la web de la diócesis

«En el Día de la Misión Diocesana recordamos a Manuel Lozano, quien entregó su vida en Venezuela»

0

NoticiaMisiones

Danilo Cantillo, delegado de Misiones // S. FENOSA

Publicado: 06/05/2022: 67

<!–

–>

Ante el Día de la Misión Diocesana de Caicara del Orinoco, el delegado de Misiones, el Misionero de la Consolata Danilo Cantillo, invita a rezar por nuestros misioneros y colaborar con los proyectos de desarrollo y evangelización que llevan a cabo; y recuerda, de forma especial, al sacerdote Manuel Lozano, quien falleció hace unos meses en Caicara del Orinoco. Aquí puedes escuchar el podcast.

Ver este artículo en la web de la diócesis

¿Por qué dedicamos Mayo a María?

0
NoticiaPodcasts diocesanos

La Visitación de María a su prima Isabel

Publicado: 06/05/2022: 55

<!–

–>

El profesor de Mariología de los Centros Teológicos de la Diócesis de Málaga, José Manuel Llamas, explicó ante los micrófonos de COPE Málaga, por qué dedicamos el mes de mayo a la Virgen María. Aquí puedes escuchar el podcast.

Encarni Llamas Fortes

Encarni Llamas Fortes es esposa y madre de tres hijos. Periodista que desarrolla su labor profesional en la Delegación de Medios de Comunicación de la Diócesis de Málaga. Es Bachiller en Ciencias Religiosas por el ISCR San Pablo y está realizando el Máster de Pastoral Familiar del Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II.

enllamasfortes

Más noticias de: Podcasts diocesanos

Ver este artículo en la web de la diócesis

«El tío Pelé supo conjugar los valores del Evangelio y los valores gitanos»

0
NoticiaLa Caridad tiene Voz

Publicado: 06/05/2022: 42

<!–

–>

Celebramos el 25 aniversario de la beatificación de Ceferino Giménez, el tío Pelé, y desde Pastoral Gitana nos invitan a profundizar en la vida de este hombre sencillo y humilde con un concierto-oración en el salón de actos de Cáritas Diocesana, en Rampa de la Aurora, el próximo 11 de junio a las 19.00 horas. Aquí tienes el podcast.

Encarni Llamas Fortes

Encarni Llamas Fortes es esposa y madre de tres hijos. Periodista que desarrolla su labor profesional en la Delegación de Medios de Comunicación de la Diócesis de Málaga. Es Bachiller en Ciencias Religiosas por el ISCR San Pablo y está realizando el Máster de Pastoral Familiar del Pontificio Instituto Teológico Juan Pablo II.

enllamasfortes

Más noticias de: La Caridad tiene Voz

Ver este artículo en la web de la diócesis

Un aviso en el coro

0

El coro de nuestra Catedral conforma, junto a los de Toledo y Córdoba, la triada más selecta de las sillerías existentes en España, algo que se debe a la prestancia artística que le otorgaron las gubias de los maestros Luis Ortiz de Vargas, José Micael de Alfaro y, especialmente, Pedro de Mena y Medrano, autor de la mayor parte de las tablas que lo componen.

Un rezo con historia Desde su bendición, a principios de la segunda mitad del siglo XVII, aquí han venido rezando comunitariamente, es decir a coro, los canónigos y prebendados de la Catedral actualizando lo expuesto en el salmo 55: “Yo a Dios invoco a la tarde, a la mañana y al mediodía”.

Claro que el rezo de las distintas horas canónicas que se tenía antaño, muy complejas y de larguísima duración, podían hacer caer en la humana flaqueza a algunos de los asistentes, quizás emitiendo un bostezo o pegando una cabezadita a causa del cansancio, lo que por otra parte estaba penalizado según el reglamento.

Por este motivo no resulta extraño que en los conjuntos corales se instalasen textos admonitorios al respecto. Así, en el testero frontal de la sillería malacitana, concretamente sobre la puerta derecha según se mira, se puede observar una cartela cuadrangular que contiene el siguiente versículo tomado del profeta Jeremías (48, 10), que, convenientemente traducido del latín, dice de forma tajante: “Maldito quien haga el trabajo de Dios con dejadez”.

Alberto J. Palomo Cruz

Ver este artículo en la web de la diócesis

EL ESPEJO ANDALUCÍA, 6 de mayo de 2022

0

Las delegaciones de Medios de Comunicación de las diócesis andaluzas emiten cada semana un espacio regional en la cadena COPE: El Espejo Andalucía.

Desde el viernes 28 de febrero de 2020, Día de Andalucía, el programa El Espejo que se emite los viernes en la Cadena COPE a las 13.33 horas, comienza con una sección regional protagoniza

Ver este artículo en la web de la diócesis

Enlaces de interés