El sacerdote Alejandro Pérez, profesor de los Centros Teológicos de la Diócesis de Málaga, ayuda a profundizar en el evangelio de la Solemnidad del Corpus Christi, 19 de junio, (Lucas 9, 11.17).
Jesucristo nos deja la huella de su presencia, marcada en nuestros corazones. En la Eucaristía, Jesús resucitado está presente y nos ofrece su propio cuerpo y sangre como alimento. Esta es la grandeza de la pequeñez de un poco de pan y vino consagrados con las palabras de Cristo, quien, en aquel descampado, atendió a todos cuando les asaltó el hambre, la impotencia, el desamparo, el cansancio… Todos comieron y se saciaron. Nos ha llenado tanto que le seguimos hasta su vuelta definitiva, y proclamamos su muerte por nosotros, no sólo de palabra, sino con obras.
Cuando hay problemas o necesidades, la solución inicial es simplona: “despide a la gente…”; pero entonces, la respuesta de Jesús es: “dadles vosotros de comer”. Tras las palabras de bendición, la solidaridad de Jesús se prolonga en las manos de los discípulos: “se los dio a los discípulos para que se los sirvieran a la gente”.
Eucaristía es sacrificio porque dio su vida; lo compartió todo. En el día del Corpus, comemos su Cuerpo y Cáritas nos pide generosidad. Sacrificio y solidaridad son necesarios para dar vida ahí donde falta hasta lo preciso para vivir.
Mientras haya gente que se haya dejado cautivar por Cristo será posible el amor auténtico y la caridad, su expresión más clara. Jesucristo nos deja la huella de su presencia en nuestras calles y en el descampado de nuestros corazones para alimentarnos y para que nuestras manos sean sus manos para alimentar a todos.
La parroquia de San Sebastián, en Coín, acogió al Sr. Obispo, D. Jesús Catalá, dentro de la Visita Pastoral que viene realizando al arciprestazgo, en una jornada que el párroco, Antonio José Acurero, define como “una bendición”.
El Sr. Obispo llegó a la parroquia alrededor de las 4 de la tarde, al son del toque de campanas que le daban a bienvenida. Los miembros del Consejo Pastoral lo recibieron en la entrada de la parroquia y, tras un tiempo de oración ante el Santísimo, el párroco abrió la Visita con unas palabras y dio la palabra al pastor de la diócesis.
Junto al párroco y el Consejo visitó los salones y las dependencias parroquiales y se encaminó a visitar a dos enfermas de la parroquia: Francisca y Sebastiana, con quienes oró y a quienes dirigió palabras de ánimo y consuelo. «Fueron momentos muy significativos para ellas y para para la responsable de Pastoral de la Salud de la parroquia», en palabras del párroco.
De regreso al templo parroquial, D. Jesús Catalá dedicó más de media hora a confesar a cuantos fieles se acercaron. Para ello, utilizó una de las dos estolas (una blanca y otra morada) que le regalaron, en las que se podía ver bordada la imagen del buen pastor.
Después tuvo lugar la asamblea parroquial, en la que participaron los fieles con sus preguntas, a las que el Sr. Obispo respondió con amabilidad: «D. Jesús nos habló de la necesidad de que seamos testigos de Cristo fuera del templo y que dejemos que la luz de Cristo ilumine todos los aspectos de nuestra vida cotidiana», explica el párroco.
“¿Cómo atraer a los jóvenes?” fue una de las preguntas que los participantes hicieron al prelado, a lo que respondió que «lo más importante es que pongamos a los jóvenes ante la realidad de sus vidas. Debemos mostrarles la plenitud y felicidad que nos provoca a los cristianos seguir a Jesucristo».
La celebración de la Eucaristía fue la siguiente parada de la visita: «Al ser víspera del Domingo de Ramos, D. Jesús quiso comenzar con una mini procesión de palmas. Al terminar la celebración litúrgica, D. Jesús Catalá agradeció la acogida que la parroquia le había ofrecido y, sobre todo, por ser Iglesia y transmitir la fe en esta comunidad. He de decir que el vídeo con estas palabras de aliento y agradecimiento está en todos los móviles del pueblo y a todos emociona volver a escuchar sus palabras», explica Acurero, para quien esta visita «es un estímulo para continuar con nuestro trabajo. Yo sentí lo que uno siente cuando el padre lo visita. En los tres años que llevo en la diócesis, monseñor Catalá ha sido conmigo un padre y pastor. Me maravilló su predicación tan centrada en Jesucristo que nos abrió la semana Santa con broche de oro; y estuvo cercano, tanto que la gente no le dejaba irse. Para mí, la palabra clave de toda la visita es “una bendición”».
En la jornada estuvo presente la televisión local y varios representantes del Ayuntamiento como Francisco Javier Jiménez, concejal delegado de Urbanismo, y Vanessa Sedeño, concejala de Barrios y Jardines.
Los Delegados Diocesano de Apostolado Seglar de Asidonia-Jerez, Antonio Alcedo y María Ángeles González, asisten a la Asamblea final de la conclusión de la fase diocesana del Sínodo organizado por la Conferencia Episcopal Española.
Fuente: Conferencia Episcopal Española
“Id, amigos y hermanos. El Señor os envía como sembradores de la buena semilla del Reino. Ahondad en vuestra participación en el Misterio, para que la Comunión se afiance y ensanche y la Misión se adentre en la espesura de la historia, hasta que Él vuelva”. Con estas palabras del secretario general de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Mons. Luis Argüello, ha concluido esta tarde la fase diocesana del Sínodo 2021-2023, “Por una Iglesia Sinodal: Comunión, Participación y Misión”.
La Iglesia en España ha celebrado hoy la fiesta del Sínodo. Pasadas las 11.00 horas daba comienzo, en la Fundación Pablo VI, la Asamblea final con la que se cierra la fase diocesana del Sínodo 2021-2023, “Por una Iglesia Sinodal: Comunión, Participación y Misión”.
Han sido testigos de este gran acontecimiento de la Iglesia en España alrededor de 600 personasde todos los ámbitos eclesiales. Han estado presentes 58 obispos; el nuncio apostólico en España; 80 sacerdotes; 360 laicos; así como más de 100 representantes de la vida consagrada: religiosas y religiosos, monjas de clausura, miembros de Institutos seculares, vírgenes consagradas; y miembros de otras confesiones religiosas.
Ellos han representado hoy a los casi 220.000 implicados en este recorrido sinodal que comenzó a caminar el 17 de octubre de 2021.
Sesión inaugural
El encuentro ha comenzado con los saludos de bienvenida del arzobispo de Madrid, cardenal Carlos Osoro; el presidente de la CEE y arzobispo de Barcelona, cardenal Juan José Omella; y el nuncio apostólico en España, Mons. Bernardito Auza. El secretario general del Sínodo de los Obispos, cardenalMarioGrech, se ha hecho presente con un vídeo mensaje, y ha manifestado su deseo de que “continúes reforzando este estilo de sinodalidad escuchando a todos, sin excluir a ninguno”.
ñ
También han dirigido unas palabras a los asistentes dos de los miembros del Equipo Sinodal de la CEE, su secretario, el sacerdote Luis Manuel Romero, y la laica Olalla Rodríguez.
Después de los saludos, una oración compartida invocando al Espíritu Santo, verdadero protagonista del Sínodo, que ha dirigido laHna. María José Tuñón, ACI, también miembro del equipo Sinodal.
Además, durante toda la jornada ha estado expuesto el Santísimo en la capilla de la Fundación Pablo VI, acompañado en todo momento por miembros de la Adoración Nocturna Española (ANE) y de la Adoración Nocturna Femenina Española (ANFE). Y en el tiempo libre, por los participantes en este encuentro. De este modo, esta Asamblea ha vuelto a recordar la importancia del Espíritu en el discernimiento sinodal, que con su presencia renueva la acción de la Iglesia para llevar el mensaje del Evangelio a todos los pueblos.
El proceso sinodal en la Iglesia en España: testimonios y síntesis final
La Asamblea llegaba a las 12.00 horas escuchando lo que ha supuesto en las personas implicadas estos meses de experiencia sinodal. Algunos han estado de manera presencial. Otros, a través de vídeos. Pero gracias a cada uno de ellos, una treintena, se han resaltando los distintos aspectos que les han marcado en este proceso.
El momento central del encuentro ha sido en torno a las 12.30 h. Es el tiempo que estaba marcado para conocer la síntesis final. Isaac Martín, laico de la diócesis de Toledo; Dolores García, presidenta del Foro de Laicos; y Olalla Rodríguez, laica de la Renovación carismática católica han sido las voces del equipo sinodal, que ha redactado este documento a la luz de todas las aportaciones que se han recibido desde las 70 diócesis, de la vida consagrada, movimientos, asociaciones y todos aquellos colectivos o personas individuales que han querido sumarse a esta invitación del papa Francisco.
El acontecimiento eclesial que más gente ha convocado para un trabajo continuado en la Iglesia en España: casi 220.000 personas implicadas
La presentación de esta síntesis es una radiografía de lo que ha supuesto la fase diocesana del Sínodo, el acontecimiento eclesial que ha conseguido convocar a más gente para un trabajo continuado en la experiencia de la Iglesia en España. Ha implicado a casi 220.000 personas, con más de 14.000 grupos, la mayoría en parroquias, pero también en numerosas congregaciones religiosas, regionales, monasterios de clausura, Cáritas diocesanas, movimientos y asociaciones laicales e institutos seculares.
De hecho, este movimiento sinodal comenzó su andadura superando las dificultades de la pandemia y de la falta entusiasmo, especialmente por parte de algunos sacerdotes. Y al terminar el proceso, los grupos han mostrado su profundo agradecimiento por este tiempo vivido: un momento de gracia, construido desde la escucha mutua, activa y respetuosa, la apertura para hablar con franqueza, compartiendo experiencias gratificantes y con intercambios constructivos.
Por eso, lo más valorado ha sido el proceso mismo:una Iglesia que se encuentra para escucharse y ponerse en discernimiento, dando continuidad al camino que se emprendió en el Congreso de Laicos de febrero 2020.
Conversión personal y proximidad para avanzar en la misión de la Iglesia
Desde los grupos sinodales se lanzan dos ideas para avanzar en la misión de la Iglesia: la conversión personal y la proximidad. Una fuerte conversión personal, comunitaria y pastoral a través de la oración, los sacramentos y la formación. Y la proximidad, siendo una Iglesia que escucha, acompaña y se hace presente donde están quienes necesitan tanto acompañamiento material como espiritual.
Para hacerlo posible se resalta la importancia de la complementariedad y la corresponsabilidad de las tres vocaciones: laicado, sacerdocio y vida consagrada. Para ello, se advierte, hay que evitar el clericalismo, la falta de compromiso laical o perder la esencia de la vida consagrada. Y crecer en la identidad que cada uno tiene y en su misión en cada campo de la Iglesia.
También se hace necesaria la formación continua de todos y en todos los temas de la vida pública y de la enseñanza de la Iglesia.
Temas que han tenido incidencia en el proceso sinodal
Respecto a los temas que han tenido mayor incidencia en este proceso sinodal, destacan el papel de los laicos, especialmente el de la mujer, en los órganos de responsabilidad y de decisión en la Iglesia; los abusos sexuales, de poder y de conciencia en la Iglesia, manifestando la necesidad de perdón, acompañamiento y reparación; y la necesidad de institucionalizar y potenciar los ministerios laicales.
También se ha hablado, aunque con menor incidencia, de la ordenación de las mujeres y el celibato opcional. En este sentido, se ha plasmado la necesidad de saber transmitir mejor a la sociedad la importancia del Magisterio de la Iglesia en torno a esas cuestiones.
Además, se ha llamado la atención sobre la importancia de que la Iglesia tenga una mirada específica respecto al tema de la diversidad. La Iglesia se ofrece de manera especial a aquellas personas que se sienten en las periferias por su origen étnico, por su situación familiar o económica o por su orientación sexual.
Tres llamadas entrelazadas: Sinodalidad, participación y superar el clericalismo
En las aportaciones de los grupos de trabajo se resumen tres llamadas entrelazadas entre sí. Crecer ensinodalidad, lo queexige formación en sinodalidad, capacidad de acogida, escucha activa, comprensión, acompañamiento y discernimiento. Dar cabida a las preguntas con el fin de conocer, a partir de la escucha abierta a las aportaciones de todos, el plan de Dios para este tiempo y para este lugar.
Promover la participación de los laicos, empezando por definir los asuntos respecto de los cuales sus participaciones tienen carácter decisorio, especialmente en aquellos campos que son más propios de su vocación en el mundo.
Y superar el clericalismo, compartiendo responsabilidades, lo que también implica, en ocasiones, vencer la pasividad y la falta de implicación de muchos fieles laicos en la edificación de la Iglesia.
Tras la presentación de las conclusiones, en torno a las 13.30 h., los participantes se reúnen por grupos para reflexionar a nivel personal y grupal. En estos encuentros se comparten impresiones y se podrán añadir nuevas aportaciones.
Presentación de propuestas, comienza la sesión de la tarde
Unas aportaciones con las que se abría, a las 16.30 h., la jornada de la tarde. Todo ello con el objetivo de quecada uno de los participantes en este proceso sinodal de la Iglesia en España se vean reflejados en la síntesis final.
La sesión ha comenzado con la evaluación de proceso sinodal, que ha obtenido un 7,5 según los participantes. El resultado de los trabajos por grupo se resume en diez ideas fundamentales. También se han expuesto algunas lagunas.
Subrayados (a modo de decálogo)
Conversión personal
Formación
Liturgia
Sinodalidad
Mujer en la Iglesia
Clericalismo bilateral
Acogida
Discernimiento
Pastoral familiar y jóvenes
Continuidad del proceso
Lagunas
La ausencia de niños, mayores y discapacitados
Pastoral vocacional y la referencia al diaconado permanente
Palabra, Primer anuncio, misión, comunicación
Después de exponer los resultados de los trabajos por grupos, el arzobispo emérito de Zaragoza, Mons. Vicente Jiménez, coordinador del equipo sinodal, ha entregado al presidente de la CEE un pendrive con la síntesis final y las nuevas propuestas. Una vez incorporadas, la síntesis se enviará a la Secretaría General del Sínodo junto con todos los materiales y anexos recibidos.
Eucaristía presidida por el cardenal Juan José Omella
También por la tarde, a las 17.00 horas, se ha celebrado la Eucaristía“para dar gracias al Padre por haber puesto a la Iglesia universal en el camino sinodal”, como ha señalado el cardenal Omella al iniciar su homilía. Agradecimientos también al Santo Padre y a los grupos sinodales por todo el trabajo realizado en esta fase diocesana. “Estoy seguro de que, pese a las dificultades que hayan podido surgir, todos nos hemos sentido llamados a hacer camino juntos, animados por el Espíritu Santo”.
El presidente de la CEE ha recordadoque “Jesús, durante su vida terrenal, caminó y caminó mucho” y “también hoy, en pleno siglo XXI, Jesús quiere continuar haciendo camino con nosotros para que compartamos con él todo aquello que nos inquieta”. Por eso ha resaltado la importancia de que “este proceso que hemos iniciado no se acabe hoy aquí. Que no sea un momento puntual, sino el inicio de un largo recorrido, porque el Señor nos quiere juntos, quiere que avancemos juntos como «pueblo de Dios en marcha» bajo la guía del Espíritu Santo”.
Estamos llamados a ser signo de comunión en medio de nuestra sociedad
Esta Asamblea se celebra en el marco de la solemnidad de la Santísima Trinidad, “ojalá que una mayor comunión con Dios Trinidad nos haga crecer en la comunión con los hermanos para vivir con dinamismo la misión que el Señor nos ha confiado. Estamos llamados a ser signo de comunión en medio de nuestra sociedad”. Y ha manifestado su esperanza de que este camino sinodal “nos anime a avanzar en la comunión con Dios y a vivir unidos a nuestros hermanos y hermanas”.
Bajo la guía del Espíritu Santo, ha explicado, la sinodalidad propone “un modo de hacer que busca conjugar las diferencias a partir de la escucha sincera. La sinodalidad es una herramienta al servicio de la comunión, en tanto en cuanto trata de articular la diversidad por la vía del consenso que lleva hacia la unanimidad, de manera que pueda surgir la armonía o la sinfonía. Hablar de sinodalidad es reconocer la pluralidad, las polaridades, caminar hacia la comunión que es obra del Espíritu, renunciando a la tentación de la uniformidad y la homogeneidad de todos”.
Romper los muros que nos separan y tender puentes
Además, ha propuesto como resumen del proceso sinodal el texto de los Hechos de los Apóstoles que narra la conversión de Cornelio porque nos muestra “que la iniciativa para que Pedro y Cornelio se encuentren es de Dios. Ambos están abiertos a que Dios entre en sus vidas y las transforme. ¿Estamos nosotros dispuestos a ello? ¿Estamos dispuestos a dejar a un lado proclamas ideológicas, nuestros intereses particulares, para proponer aquello que verdaderamente nos sugiere el Espíritu?”
También nos recuerda, ha puntualizado “que tenemos que contar con la ayuda de otros hermanos y hermanas para construir una comunidad más fraterna y unida. Para ello es necesario romper los muros que nos separan y tender puentes. Que estos trabajos del Sínodo nos enseñen a acoger a los demás, a superar las diferencias y a contemplar a nuestros hermanos con la mirada de Dios Padre. Seamos una Iglesia sinodal, como la que nos pide el papa Francisco: una Iglesia en salida, misionera, familiar, con las puertas abiertas.”
Encontrar, escuchar y discernir
En la homilía ha tenido un recuerdo especial para los monjes y monjas contemplativas, en vísperas de la Jornada Pro Orantibus. “Sepamos descubrir y agradecer – ha pedido- durante estos días la vocación de tantas personas que dedican su vida a orar por las necesidades de la Iglesia y del mundo. Necesitamos especialmente su oración para que Cristo, luz del mundo, ilumine nuestros pasos en este camino de recuperar la sinodalidad en la Iglesia”
El presidente ha terminado la homilía resaltado los tres verbos que proponía el papa Francisco en Eucaristía de la apertura del Sínodo: Encontrar, escuchar y discernir. “Tres acciones que marcan un estilo de ser y de estar en la Iglesia y en el mundo. Ojalá sepamos integrarlos bien en nuestras vidas para estar con el Señor y para favorecer el encuentro entre nosotros.Escuchemos a los demás con el corazón y discernamos, con la ayuda del Espíritu, qué nos pide el Señor hoy, aquí y ahora”.
Y para ello ha pedido que “María sea la estrella que nos oriente en esta nueva etapa” y “nos ayude a mantenernos en este camino sinodal que hemos empezado con gozo, generosidad y esperanza”.
Mons. Argüello cierra la Asamblea con el acto final de envío
El secretario general, Mons. Luis Argüello, ha sido el encargado del acto final de envío: “ahora, somos enviados a seguir peregrinando como discípulos-misioneros por quien es Camino, Verdad y Vida y a sembrar en nuestra sociedad la novedad del Evangelio”.
El también obispo auxiliar de Valladolid ha invitado a salir a los caminos“para cantar a diferentes voces”; para “edificar <tiendas de encuentro y hospitales de campaña>: y para “escuchar y acompañar a cada uno en la verdad de su situación y del proyecto del Amor de Dios para cada uno y para todos”.
Salgamos a los caminos “sin que nos escandalicen y desanimen las dificultades, pues la mesa de la Comunión está definitivamente puesta y la senda de la Misión está definitivamente abierta”.
Como símbolo de “envío” se ha entregado a los participantes un pequeño saquito de semillas, elaborado por las Monjas Concepcionistas de Osuna (Sevilla).
Concluía así esta Asamblea convertida en un día festivo, de encuentro, de experiencias compartidas y con la esperanza puesta en este camino que se ha comenzado, pero que hoy no termina.
Salió en la mañana del lunes 13 de junio desde el Seminario Mayor en dirección a Polonia, con 18 toneladas.
La ayuda de emergencia desde el Arzobispado de Granada para Ucrania con motivo de la guerra de Rusia no cesa. El Arzobispado ha enviado en la mañana del lunes 13 de junio un nuevo tráiler con 18 toneladas de ayuda humanitaria, con destino a la frontera con Polonia, desde donde se dirigirá a Ucrania para seguir atendiendo las necesidades básicas de alimentación y ayuda sanitaria de los ucranianos ante la guerra.
El tráiler contiene alimentación no perecedera y material sanitario y quirúrgico, gracias a las aportaciones de los granadinos y entidades donado para este fin. La recepción de donativos en alimentación y material sanitario Paseo de Cartuja, 49. De igual modo, pueden realizarse aportaciones económicas para ayudar a los refugiados ucranianos acogidos en Granada en el bizum 04975.
El Arzobispado continúa trabajando en la atención a los refugiados traídos hasta Granada, ayudándoles en su alimentación, vestido, vivienda y asistencia médica y educativa.
Asimismo, el Arzobispado de Granada agradece a los granadinos su solidaridad, donaciones y colaboración en el Programa “Ayuda a Ucrania”, de acogida a ucranianos en Granada y para el envío de ayuda humanitaria.
Paqui Pallarés Delegada de Medios de Comunicación Social
Manifiesto del movimiento Comunión y Liberación, en Andalucía, con motivo de las próximas elecciones en esta Comunidad Autónoma, que se celebrarán el 19 de junio de 2022.
Se acerca la convocatoria de Elecciones al Parlamento Andaluz, las primeras tras lo acontecido en 2019, cuando cambió la fuerza política de gobierno por primera vez en 36 años. La Junta de Andalucía, junto con los Ayuntamientos, son las administraciones más cercanas en nuestro quehacer diario. Por eso no queremos dejar de aportar nuestro juicio ante este acontecimiento. Para ello partimos de los hechos que hemos visto en estos dos últimos años. Frente a acontecimientos como la pandemia o la reciente invasión de Ucrania, miles de andaluces se han lanzado a ayudar a otros, ofreciendo tiempo, manos y bienes, anticipándose a gobiernos e instituciones. La política debe, ante todo, reconocer la realidad que tiene delante, un pueblo que está vivo, que reacciona con una gratuidad que va más allá de cálculos electorales. Los políticos deben, ante esta realidad, dar espacio a la sociedad que tienen delante y a la que están llamados a servir. Creemos que, en este sentido, Andalucía ha experimentado un avance en esta última etapa.
Nosotros conocemos el origen de la generosidad de este pueblo, inscrito en el corazón del hombre y desarrollado por una religiosidad que va más allá de la repetición de unas tradiciones. El cristiano se mueve por agradecimiento al don recibido de Dios. Tenemos la experiencia de que el bien reclama ponerse al servicio de todos, de que estamos llamados a construir una sociedad donde todos tengan cabida, donde los gobernantes, sean del partido que sean, trabajen por el bien común. Por ello, deseamos colaborar con todos para seguir avanzando en lo que el papa Francisco propone en la encíclica Fratelli tutti, «la amistad social que no excluye a nadie y la fraternidad abierta a todos».
Dar el protagonismo a este pueblo es garantía de una sociedad más libre y menos cris-pada, donde exista más espacio para la participación social en la creación de escuelas y obras sociales, donde las familias tengan apoyo para crecer y educar a sus hijos (un pueblo que no tiene hijos está abocado a la desaparición). Para la vida de este pueblo, es una prioridad fomentar la creación de nuevas empresas que generen empleo digno, reduciendo trabas burocráticas e impositivas que frenan su desarrollo. Estos espacios (familia, escuela, empresas, asociaciones) son fundamentales para el crecimiento de cada persona que busca ser protagonista de su historia, y por tanto de nuestra sociedad.
Ante estas necesidades, nuestra experiencia nos enseña que la amistad cristiana ha participado y participa activamente en la generación de la realidad social. Por esto, no queremos quedarnos al margen de lo que se elige el 19 de junio. Animamos a todos los andaluces a votar, a ser protagonistas de su presente y a buscar la creación de una sociedad abierta, acogedora y libre, donde todos podamos crecer y construir.
En la jornada de ayer Monseñor Rico Pavés realizó la visita pastoral de la parroquia de Santa Ángela de la Cruz y San Antonio Abad de Sanlúcar de Barrameda.
Monseñor José Rico Pavés, Obispo de Asidonia-Jerez realizó en el día de ayer la visita pastoral a la Parroquia de Santa Ángela de la Cruz y San Antonio Abad de Sanlúcar de Barrameda. En este encuentro, el prelado presidió la Eucaristía junto a la comunidad parroquial, trasmitiendo en la homilía el Amor de Dios que se hace presente “en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo”.
Tras la Santa Misa tuvo la oportunidad de conocer la vida parroquial y las instalaciones del templo. Asimismo, se reunió con el Consejo Pastoral entablándose un diálogo sobre la vida parroquial, el territorio de la misma, los puntos fuertes y el camino que tienen que seguir recorriendo.
Por otro lado, mantuvo un encuentro con otra realidad, la Agrupación parroquial de Santa Ángela, a los cuales el Sr. Obispo los animó a ser también agentes de pastoral, a tomar como misión la evangelización del barrio. Terminó este momento firmando en el libro de honor de la agrupación.
Por último, para finalizar la mañana pudo disfrutar de un rato de convivencia en el que pudo compartir con los demás fieles de la parroquia allí presentes.
El amor, el recibido y el que damos, y también, el que somos, es lo que celebramos en esta gran fiesta de Cáritas, el Día de la Caridad. Una celebración que para los cristianos toma cuerpo y forma en el pan y en el vino, en la entrega que hace de su vida Jesús, el Hijo de Dios, para salvarnos de una vida abocada a la muerte y al vacío, para que dejemos de ser esclavos de todo aquello que nos oprime y no nos deja ver ni respirar; para liberarnos de lo que nos hacer vivir sin esperanza y sin horizonte, atrapados en la insatisfacción, el miedo y la oscuridad.
Con esta ocasión, Cáritas lanza su campaña anual con la que quiere poner en valor el amor por los demás como propuesta de vida: una invitación a la comunidad cristiana y al resto de la sociedad a construir nuestros proyectos personales y colectivos de vida desde un amor concreto y social, un amor agapé de mesa compartida, comprometido con todo lo que nos importa:
con las personas, y en especial, con aquellas más frágiles y vulnerables;
con la Creación y nuestra casa común, su cuidado y preservación;
con la justicia y los derechos humanos para conducir nuestras relaciones y el bienestar común.
Se trata de vivir y reflejar un amor que da la vida a otros, que se comparte en fraternidad y que es fiel, capaz de sostenerse en el tiempo, de permanecer, no desde el voluntarismo sino desde una experiencia de encuentro personal y comunitario con el Evangelio de Jesús.
Cáritas es testigo de que este amor mueve los corazones de muchas personas que quieren ayudar, colaborar, participar en un proyecto de sociedad nueva que se construye menos desde el individualismo y más desde un nosotros compartido que piensa en el para todas las personas.
Mensaje para la Solemnidad del Corpus Christi 2022
Los obispos de la Subcomisión Episcopal de Acción Caritativa y Social han escrito su mensaje, bajo el lema “De la adoración al compromiso” y para la celebración de este Día de Caridad, en el que agradecen “la respuesta e implicación solidaria de la sociedad en su conjunto” ante el sufrimiento causado por la pandemia de la Covid-19 y la guerra en Ucrania y urgen a “un compromiso solidario y estable”. La solemnidad del Corpus Christi nos permite revivir el clima intenso de la última Cena y nos conduce a lo que es fundamental en nuestra vida y misión como cristianos, “la fuente y el culmen de toda evangelización”: la Sagrada Eucaristía.
De este modo, los Obispos invitan, en primer lugar, a mirar con ojos pascuales, porque «también vivimos un tiempo de esperanza porque estas realidades, los sufrimientos personales y comunitarios, no nos dejan desamparados, sino que nos adentran en el Corazón de Cristo, crucificado y resucitado, fuente de toda esperanza», y a responder desde el agradecimiento y el comprimiso.
En este año en el que Cáritas Española está celebrando su 75º Aniversario de esta institución, los Obispos han querido recordar que «lLo más importante de esta historia de amor y servicio son las miles de personas en nuestro país y en muchas partes del mundo que le han confiado su vida y tantas otras (voluntarios, trabajadores, donantes…) cuya generosidad ha generado nuevas ilusiones, oportunidades y esperanzas».
El mensaje se cierra con una invitación a experimentar la presencia de Cristo que «camina con nosotros y nos alimenta con el Pan de Vida», desde el recogimiento y adentrándonos en el silencio ante el misterio de la fe para contemplar, «con asombro eucarístico», entrar en la adoración que «nos lleve de la mano al compromiso para transformar con Cristo la historia hasta su perfeccionamiento en la Jerusalén celeste (cf. NMI 29). La presencia de Cristo nos dona la paz que necesitamos y que necesita el mundo; una paz que nos lleva a estar presentes junto al Cuerpo de Cristo en los necesitados».
En el marco de la admisión a Órdenes de nuestro hermano seminarista, Fernando Ruano, el Arciprestazgo ha convocado un encuentro vocacional en Arjonilla, la localidad que le ha visto nacer y crecer en la fe.
En encuentro comenzará a las 18:45 h en la ermita de Nuestro Parte Jesús, donde compartiremos testimonios en presencia de nuestro Obispo, Don Sebastián. A continuación, a las 20:00 h, celebraremos la Eucaristía, en la que tendrá lugar el rito de admisión de nuestro hermano Fernando. Y después de la Misa, a las 21:00 h, podremos disfrutar de un ágape fraterno en los salones parroquiales.
El domingo de la Santísima Trinidad nuestro Obispo Antonio celebró la Eucaristía en la parroquia de San Agustín de Almería con la que clausuró el año de celebraciones que la Hermandad del Silencio ha vivido con motivo del 75º aniversario de su fundación. Don Antonio recordó en su homilía como Dios es una Comunidad y la Hermandad y la Parroquia, caminando juntas, también están llamadas a vivir así, creando comunidad. Felicitó a la Hermandad por su silencio y oración en al estación de penitencia del Jueves Santo, su acción de caridad en “La Trastienda del Consuelo”, tienda de segunda mano que sostiene junto con la Cáritas parroquial de San Agustín, su grupo joven y su unión con esta Parroquia que hasta el próximo mes de enero sigue celebrando también el 75º aniversario de su creación.
Este viernes fue presentado el libro del V Centenario de la fundación del Monasterio de San Jerónimo. Una publicación que explica la importancia histórica de este edificio emblemático impulsado por la duquesa de Sessa, de la que ese día se celebraba el 495 aniversario de su muerte.
Hacia el final de la tarde del pasado 10 de junio, el refectorio del monasterio de San Jerónimo recibió a los autores y coordinadores de esta publicación llamada a dar a conocer la riqueza de este monasterio fundado tras la reconquista de Granada.
Los encargados de la presentación fueron los coordinadores de la obra, Joaquín Martínez y Hugo Vázquez, así como el catedrático de Historia de la Universidad de Granada, Francisco Sánchez Montes.
Allí se enumeraron todo el contenido recabado en este libro conmemorativo, recordando cómo San Jerónimo es uno de los edificios más importantes de la España moderna. Fue el lugar donde se hospedó la emperatriz Eugenia o donde se encuentra enterrado Gonzalo Fernández de Córdoba, el “Gran Capitán”.
“Este volumen recoge entre otras el recorrido de la orden jerónima desde su llegada a Granada, el programa iconográfico de la capilla mayor o la historia de los cinco sepulcros del Gran Capitán”, explicó Joaquín Martínez.
Alabando la labor de mantenimiento que de por sí llevan a cabo las madres jerónimas que habitan el monasterio, los autores subrayaron que este libro es importante para la conservación de este edificio, puesto que “lo que no se conoce, no se quiere”, dijo Martínez.
Lo recaudado por esta publicación irá destinado íntegramente al mantenimiento de San Jerónimo. El libro, que puede adquirirse en la tienda de la entrada del monasterio, será el primero de otra serie de ediciones que acompañarán otros centenarios como el de la visita de Carlos V a Granada o la de la muerte de la duquesa de Sessa.
Ignacio Álvarez Secretariado de Medios de Comunicación Social