

El próximo 5 de agosto celebramos la advocación de la Virgen de las Nieves. Después de un parón de dos años, los granadinos volverán a participar de las tradicionales romerías que salen desde localidades como Trévelez o Monachil. Con ello ruegan el favor de la Virgen Blanca que salvó a aquel pastor granadino tras una ventisca en Sierra Nevada.
Agosto comienza siempre con esta solemnidad mariana especialmente querida en la diócesis de Granada, la Virgen de las Nieves. Las parroquias de Granada volverán a salir en romería, retomando una tradición que detuvo la pandemia.
MONACHIL
La primera romería sale de la localidad de Monachil. La parroquia de la Encarnación albergará la Misa de envío de los peregrinos la víspera a las 21:30 horas. El acto estará amenizado por la banda de música Cájar-Monachil y el coro Virgen del Rosario de Monachil, que cantarán a la Virgen durante la ofrenda floral en la plaza de Prado Llano.
El día de la solemnidad, los peregrinos comenzarán la romería a las 04 horas de la madrugada, saliendo desde Prado Llano hacia los tajos de la Virgen. En Borreguiles, Cetursa tiene una cortesía con los romeros en el que le dan un tentempié. Los romeros celebrarán la Eucaristía con los primeros rayos de sol en los Tajos de la Virgen.
“A la romería suele ir bastante gente. La Eucaristía se celebra siempre muy bien porque la gente sabe a lo que va”, cuenta el párroco de Monachil, D. José Antonio Vinuesa. “Es un momento importante del año, la gente de Monachil tiene devoción, aunque viene mucha gente de fuera que le gusta la sierra y la excursión. Es bonito poder celebrar temprano allí la Misa”.
TRÉVELEZ
Otro punto de salida de la romería a la patrona de Sierra Nevada son las Alpujarras, concretamente desde la población de Trévelez. La ermita de San Antonio, donde se encuentra la imagen vicaria de la Virgen Blanca, albergará la Misa de envío del peregrino también la víspera, a las 20:30 horas.
Acabada la Eucaristía, los fieles van en procesión hasta la era de Juan Pérez. Una vez allí, se le quita a la Virgen de las andas y se deposita en su cajón para que los peregrinos la lleven junto con los mulos hasta el pico más alto de Sierra Nevada.
Los peregrinos van llegando al día siguiente al Mulhacén. Sobre las 12 horas se celebra una Misa multitudinaria en la cumbre. Esta celebración sirve para recordar ese milagro que se obró en lo alto del Mulhacén, después de que la Virgen protegiese a un pastor perdido con sus ovejas después de una terrible ventisca.
“Los treveleños quieren recordar con esta romería este hecho, mirando siempre a la sierra como un lugar de encuentro con la Virgen, con el Señor”, cuenta el párroco de este pueblo de las Alpujarras. “Supone un reencontrarse con ese Dios que les acompaña durante el camino y que es un sostén durante todo el año, rogando las gracias necesarias por mediación de la Virgen”.
Ignacio Álvarez
Secretariado de Medios de Comunicación Social





¿Qué te parece si vas planificando el último tramo del año?



El pasado 26 de julio, Torredelcampo celebró, con júbilo, la festividad de su patrona, Santa Ana y la Virgen Niña, que tras dos años volvía a reencontrarse con su pueblo, que con tanta ansia esperaba el día grande de la Abuela.
































En el Atrio de los Gentiles nos guiamos por la máxima socrática que enseña a seguir los argumentos donde quieran que nos lleven. El Atrio es lugar para buscadores no para dogmáticos que se crean poseedores de la verdad. En la búsqueda podemos llegar a comprender que la cuestión no es tanto si Dios existe o no existe, sino qué o Quién es Dios. Hablar de Dios es hablar del fundamento y el sentido de la realidad. El ateo considera que el fundamento es impersonal (algo análogo a la materia o la energía), mientras que el teísta piensa que el fundamento es algo personal (algo análogo a la conciencia). Esto conlleva que para el ateo, en último término, todo aquello que tenga que ver con la dimensión espiritual tendrá que reducirse a la materia o a algo similar. Para el creyente teísta la dimensión espiritual, por el contrario, tiene una realidad propia que no puede explicarse desde la materia. Para el creyente en un Dios personal no hay demasiada dificultad para entender todos los procesos materiales, vitales y espirituales mientras que para creyente en el dios-materia la cuestión se complica extraordinariamente al tratar la conciencia, la libertad y todo lo que tenga que ver con la dimensión espiritual del hombre.