Inicio Blog Página 3642

Este domingo, corte de pelo gratuito para personas sin hogar

0

La asociación Barber Angels Brotherhood realizará, por tercera vez este año, cortes de pelo y arreglos de barba gratuitos a las personas sin hogar. Será el domingo 11 de septiembre, de 11:00 a 14:00 horas, en el Centro de Día Santa Clara de Cáritas Diocesana de Jaén.

Las inscripciones pueden hacerse en el Centro de Día de Santa Claro o llamando al número de teléfono 953248907.

La asociación Barber Angels Brotherhood nació en Alemania como una iniciativa del peluquero Claus Niedermaier, en 2016. El propósito original era hacer algún bien a las personas necesitadas y desamparadas en su país con el talento propio de cada profesional. El proyecto, que arrancó con 10 amigos, cuenta ya con 400 colaboradores en 5 países europeos que buscan “hacer el bien con peine y tijeras”. En concreto, Alemania, España, Austria, Holanda y Suiza. En este tiempo se han realizado más de 500 convocatorias, con la atención a unas 50.000 personas en riesgo o en situación de exclusión social.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Mons. Ginés García pregonó la Feria y Fiestas de la ciudad accitana

0

Mons. Ginés García pregonó la Feria y Fiestas de la ciudad accitana

 

Mons. Ginés García, obispo de Getafe y anterior obispo de Guadix, hasta 2018, pregonó la Feria y Fiestas de Guadix 2022. Fue en la noche del 30 de agosto, en el Teatro Mira de Amescua, lleno hasta la bandera. Además del pregón, se entregó el premio Totem de Guadix al historiador José Manuel Rodríguez, profesor en la Universidad de Granada y director del Centro de Estudios Pedro Suárez, de Guadix. Fue una noche mágica, después de dos años de pandemia, que invitó a vivir los muchos días de feria accitana que hay por delante

Al final tuvo que ser en el Teatro Mira de Amezcua. El pregón de la Feria y Fiestas de Guadix, que estaba previsto realizar en la Plaza de la Constitución, tuvo que llevarse al interior del teatro a causa de la lluvia. Numerosas autoridades de la ciudad y de la provincia, entre los que estaba el obispo de Guadix, Mons. Francisco Jesús Orozco, acompañaron al pregonero. Y el pregonero pregonó.

Mons. Ginés García habló de la Feria de Guadix, pero sobre todo de la ciudad accitana, dejando ver algunas de sus tradiciones y algunos momentos de su rica historia. “Mi pregón tiene que ser un canto a Guadix y a su gente, un canto a su nobleza y su belleza, un canto agradecido a su pasado y esperanzado ante su futuro. Siempre he creído en Guadix y en sus posibilidades. Y hoy quisiera repetirlo”, dijo nada más comenzar.

De manera particular, hizo referencia a la rica historia de la diócesis de Guadix, tan vinculada a la ciudad, desde sus inicios hasta hoy. Con sus palabras, recorrió las iglesias y los lugares más emblemáticos de la ciudad y recordó a algunas de sus gentes y de sus tradiciones, como el Cascamorras, la Semana Santa, San Antón… y la fiesta de la Virgen de las Angustias, tan querida para él. Confesó que aún sigue cantando el himno a la Patrona accitana cuando llegan los dos primeros domingos de noviembre.

“Soy accitano de corazón, porque buena parte de él se quedó aquí” dijo Mons. García en un pregón lleno de momentos vividos en los 8 años que estuvo de obispo en la ciudad accitana y que le han marcado.

Al terminar, los asistentes rompieron en un aplauso interminable, muestra del afecto y la acogida de esta ciudad.

Además del pregón, también se entregó el premio Totem de Guadix al historiador José Manuel Rodríguez, profesor en la Universidad de Granada y director del Centro de Estudios Pedro Suárez, de Guadix. Accitano de adopción, manifestó al recoger el premio que siempre se ha sentido acogido y querido en Guadix, del que destacó su rico patrimonio cultural y su historia, que intenta mostrar y divulgar en programas como “Pasea Guadix”.

Con las palabras del alcalde, Jesús Lorente, de agradecimiento e invitación a vivir la fiesta, y con la interpretación de varias piezas musicales a cargo de la Banda Sinfónica Municipal de Guadix, terminó un acto que estuvo conducido por el director de Cope Granada, Gabino García.

Sin duda, un comienzo de feria magnífico al que siguen muchos días de diversión, porque la fiesta no ha hecho más que comenzar.

Antonio Gómez

Delegado diocesano de MCS. Guadix

 

Ver este artículo en la web de la diócesis

Escuchar la zarza ardiente

0

El mensaje del papa Francisco para la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación (1 de septiembre) esta vez recoge el lema “Escucha la voz de la creación”, propuesto para el Tiempo de la creación, que se extiende desde el 1 de septiembre hasta el 4 de octubre, fiesta de san Francisco de Asís. Y como símbolo para este año, se ha escogido el de la zarza ardiente, de hondas resonancias bíblicas (Éx 3, 1-12).

Se trata de un símbolo potente y sugestivo, espiritual y comprometido, cósmico y personal. Como dirían los estudiosos de las religiones, este símbolo es, a la vez, tremendum et fascinans, “tremendo y fascinante”. El mismo papa Francisco, en su Mensaje para esta ocasión, señala: “Si aprendemos a escucharla, notamos una especie de disonancia en la voz de la creación. Por un lado, es un dulce canto que alaba a nuestro amado Creador; por otro, es un amargo grito que se queja de nuestro maltrato humano”. Veamos esta especie de disonancia, ambivalencia o paradoja en la imagen de la zarza ardiente, primero en una lectura referida al cuidado de la casa común y, después, en una lectura más ligada al texto bíblico y al dinamismo creyente que suscita.

De entrada, el fuego de la zarza nos habla de energía movilizadora, de fuerza interior, de potencia transformadora. Sea que nos fijemos en la luz del sol, que nos da la vida, o sea que prestemos atención a la energía escondida en el interior de la tierra, que en ocasiones aparece como magma ardiente, es claro que estamos ante una realidad sugestiva y misteriosa, que es también símbolo de algo mayor y transcendente. Ese fuego nos evoca la vida eterna, que “será un asombro compartido, donde cada criatura, luminosamente transformada, ocupará su lugar y tendrá algo para aportar a los pobres definitivamente liberados” (Laudato Si’, n. 243).

La imagen del fuego ardiente apunta, igualmente, a realidades dolorosas y desconcertantes: incendios, calentamiento global, desertificación, olas de calor extremo, sequías… Este año 2022 pasará a los anales por sus intensas olas de calor. La Organización Meteorológica Mundial considera que una ola de calor es un periodo de, al menos, tres días consecutivos en los que las temperaturas son significativamente más elevadas que las del registro histórico. Pues bien, desde 1980, las olas de calor se han multiplicado por 50. Concretamente, este año 2022 las que más atención mediática han recibido han sido las del verano europeo, con récords históricos en el Reino Unido, intensos incendios en Francia y episodios extremos en la península Ibérica. Pero ha habido otros fenómenos significativos en América del Norte y en Australia, por ejemplo. En particular, hay que destacar la tremenda ola de calor sufrida en la India en el mes de marzo. Entre otros efectos, causó la caída de un 15% de la producción de trigo en el Punjab, la principal zona productora de cereal en la India, llegando a una disminución del 30% en diversas regiones de este estado. Sin duda, al acercarnos a esta ‘zarza ardiente’ podemos “escuchar tanto el clamor de la tierra como el clamor de los pobres” (Laudato Si’ n. 49).

Si pasamos a los textos bíblicos, observamos que también recogen esta dualidad del fuego, que se muestra como “gozosa y dramática a la vez” (Laudato Si’, n. 246). El episodio de la zarza ardiente se ha convertido en un modelo paradigmático de la actitud reverente ante el Misterio que nos desborda y nos interpela. Asombrado ante una visión que le sorprende y atrae, Moisés es invitado a descalzarse, a reconocer que pisa un terreno sagrado, a adentrarse en el Misterio, a acoger la revelación del Nombre de Dios, a lanzarse a la lucha por la liberación de su pueblo. La figura de Moisés ante la zarza nos puede ayudar a nosotros a revisar nuestra conciencia, nuestro quehacer y nuestra actitud de creyentes. Inspirados en ese personaje bíblico, podríamos formularnos estas preguntas: ¿sabemos que la Tierra que pisamos, salida de las manos de Dios, es sagrada?, ¿de qué tenemos que descalzarnos ante esta realidad?, ¿qué aspectos del Misterio descubrimos?, al contemplar la creación, ¿damos el salto a la contemplación del Creador, del Dios de la vida?, ¿a qué nos compromete todo esto? A este respecto, escribía el teólogo alemán Romano Guardini: “Dios está en el pensamiento de quien debidamente le conoce. Dios vive en el espíritu de quien piensa en Él con verdad. Por eso, «conocer a Dios» equivale a unirse con Él, como los ojos con la llama en la visión de la luz. Con la llama se establece unión también por el ardor, como experimentamos en el rostro y en las manos; sentimos cómo nos penetra calentando, no obstante quedar ella intacta en sí. Eso es amor: unión por ardor con la llama divina, pero sin tocarla. Porque Dios es bueno, y quien ama el bien, lo posee ya en espíritu. Con solo amar el bien, ya es mío; y cuanto lo amo, tanto me pertenece; pero no lo toco. «Dios es amor», dice San Juan, «y quien permanece en el amor, en Dios permanece, y Dios en él» (1 Jn 4, 16.) Conocer y amar a Dios significa unión con Él. Por eso la eterna bienaventuranza consiste en ver y amar. No en asistir hambriento, sino en estrechísima intimidad, satisfacción y hartura. La llama es imagen del alma y lo es también del Dios viviente, «puesto que Dios es luz, y en Él no hay tinieblas» (1 Jn 1, 5). Como la llama irradia luz, así Dios irradia verdad. Y el alma recibe en sí la verdad y por ella se une con Dios, de la misma suerte que los ojos ven la luz y por ella se unen con la llama. La llama despide ardor; así también Dios derrama bondad. Mas quien ama a Dios, se hace uno con Él en bondad, a la manera como con la llama se hacen uno mano y rostro recibiendo su cálida caricia. Pero la llama permanece en sí misma intacta, pura y noble; y así de Dios dice la Escritura que «habita en luz inaccesible» (1 Tim 6, 16). ¡Llama fúlgida y ardorosa, imagen de Dios vivo!” (Los signos sagrados, Ed. Litúrgica Española, Barcelona 1965, p. 80).

A lo largo de la Biblia encontramos repetida esta misma imagen. Se reitera que Dios es como un fuego devorador, celoso por amor (Dt 4,24). Así se manifiesta a su pueblo (Ex 24,17). Ante ello, exclama el creyente: “¿Quién de nosotros podrá habitar con el fuego consumidor?” (Is 33,14). La palabra de Dios es también como el fuego (Jer 23,29), que arde dentro de los huesos de quien la recibe (Jer 20,9). Se trata, en el fondo, de un fuego purificador, que ayuda a acrisolar la coherencia vital de las personas: Dios mismo será como un fundidor, que “se sentará para fundir y purgar. Purificará a los hijos de Leví y los acrisolará como el oro y la plata” (Mal 3,2). Todo esto, obviamente, se refiere a nuestra experiencia personal de creyentes y también a nuestra realidad como ciudadanos conscientes, habitantes de la casa común.

Cada uno de nosotros, sea cual sea la función que desempeñemos o la cultura que tengamos, estemos donde estemos y seamos quienes seamos, puede cuidar de la obra de Dios, del mundo que Él nos dio como amoroso regalo. Nadie está exento del cuidado de nuestro planeta. Todos podemos ofrecer lo mejor de nosotros mismos en esta hermosa tarea, con acciones singulares o levantando nuestra voz para que no siga resquebrajándose la casa que a todos nos acoge y que debe ser para todas las personas hogar común.

Jóvenes o ancianos, hombres o mujeres, todos podemos implicarnos en detener la desertificación, la contaminación del agua o del aire, la proliferación de las basuras, etc. Salvaguardar la creación de Dios es un mandato espiritual que requiere una respuesta concreta, una voluntad decidida, un serio compromiso. El momento es crítico, tanto que el porvenir de las nuevas generaciones y el de nuestra casa común dependen de la respuesta que demos.

Con estos sentimientos en nuestro interior, podemos terminar haciendo nuestra la conclusión del papa Francisco en su Mensaje para la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación, que se detiene en dos citas importantes que se celebrarán próximamente: la COP27 (Conferencia de la ONU sobre el cambio climático), que se llevará a cabo en Sharm El-Sheikh, Egipto, del 7 al 18 de noviembre de 2022; y la COP15, un foro internacional sobre la biodiversidad, que tendrá lugar en diciembre próximo en Canadá, brindando a los gobiernos una importante oportunidad para adoptar un nuevo acuerdo multilateral que detenga la destrucción de los ecosistemas y la extinción de las especies. Con esos dos encuentros en mente, el Santo Padre anima al pueblo de Dios, en este Tiempo de la Creación, a elevar oraciones “para que las cumbres COP27 [sobre el clima] y COP15 [sobre la biodiversidad] puedan unir a la familia humana (cf. Laudato Si’, n. 13) para abordar con decisión la doble crisis del clima y la reducción de la biodiversidad. Recordando la exhortación de san Pablo de alegrarse con los que se alegran y llorar con los que lloran (cf. Rm 12,15), lloremos con el amargo grito de la creación, escuchémoslo y respondamos con hechos, para que nosotros y las generaciones futuras podamos seguir alegrándonos con el dulce canto de vida y esperanza de las criaturas”.

No pasemos de largo ante estas atinadas sugerencias. Por el contrario, hagamos nuestro el deseo y la ferviente invitación del Obispo de Roma.

 

Fernando Chica Arellano
Observador Permanente de la Santa Sede ante la FAO, el FIDA y el PMA

Ver este artículo en la web de la diócesis

Del 1 de septiembre al 4 de octubre es el Tiempo de la creación

0

“Escucha la voz de la creación” es el tema y la invitación del Tiempo de la Creación de este año. Este período ecuménico comienza el 1 de septiembre con la Jornada Mundial de Oración por el Cuidado de la Creación y termina el 4 de octubre con la fiesta de san Francisco.

«Es un momento especial -explica el Santo padre- para que todos los cristianos recemos y cuidemos juntos nuestra casa común» y «una oportunidad para cultivar nuestra <conversión ecológica>». Y puntualiza que esta conversión fue alentada por san Juan Pablo II como respuesta a la “catástrofe ecológica” anunciada por san Pablo VI ya en 1970, en su discurso con motivo del 25º aniversario de la FAO.

Mensaje de la Subcomisión Episcopal para la Acción Caritativa y Social

La Conferencia Episcopal se une a esta Jornada a través de la Subcomisión Episcopal para la Acción Caritativa y Social. «Crisis energética, paz y cuidado de la creación» es el título que encabeza el texto que firman los obispos de esta Subcomisión.

CRISIS ENERGÉTICA, PAZ Y CUIDADO DE LA CREACIÓN

El día 1 de septiembre celebramos la Jornada Mundial de Oración por el cuidado de la Creación. Es un momento especial en la vida de las naciones y en la vida de la Iglesia.

Vivimos el Tiempo de la Creación, que finaliza el 4 de octubre, día de san Francisco de Asís, en un contexto de conflicto bélico de gran repercusión en la vida de Europa y especialmente en Ucrania. Es el momento oportuno para renovar nuestra fe y nuestra oración, pues se ha puesto en cuestión la paz internacional y se están provocando graves daños a la casa común.

La guerra en Europa nos ha sorprendido a todos y ha puesto sobre la mesa la profunda interconexión entre la seguridad energética, el riesgo de un conflicto armado y el peligro de destrucción de toda forma de vida, que ya diagnosticó hace casi 60 años San Juan XXIII (1). Incluso, vuelven de nuevo amenazas y riesgos que parecían ya olvidados, pues en esta encrucijada emerge de nuevo con fuerza la “cuestión nuclear”, tanto en el caso del conflicto entre Rusia y Ucrania, como en otras partes del mundo.

La Carta encíclica Pacem in terris de San Juan XXIII hacía ya una llamada a “todos los hombres de buena voluntad” (2) a no sembrar el miedo en la humanidad y a no destruir la vida, una llamada que, desgraciadamente, sigue siendo actual en un tiempo como el nuestro, marcado por la guerra y la degradación medioambiental: “Los pueblos viven bajo un perpetuo temor, como si les estuviera amenazando una tempestad que en cualquier momento puede desencadenarse con ímpetu horrible. No les falta razón, porque las armas son un hecho” (3).

En la década de 1960 fue precisamente cuando emergió también la preocupación por la cuestión medioambiental; fue la época en la que las primeras voces científicas alertaron de la importancia del cuidado de la naturaleza y del profundo vínculo entre ese cuidado, la salud humana y la paz.

El Consejo Mundial de la Iglesias inició, poco después, la iniciativa ecuménica “Justicia, Paz e Integridad de la Creación” con la que la Iglesia Católica, con el paso del tiempo, se ha identificado (4).

Crisis energética y crisis alimentaria

Hay una interdependencia evidente entre los atentados contra la paz y su incidencia en la casa común, en el orden de la Creación. Cuando ya estaba naciendo un cierto consenso para afrontar los problemas de fondo de la humanidad en el orden energético y en el orden alimentario, con la guerra se ha puesto en peligro el equilibrio en la disponibilidad de recursos alimentarios para numerosas poblaciones que dependen de los graneros sometidos a la violencia del conflicto y, sobre todo, están en riesgo alimentario importantes poblaciones de los países más pobres, pues son preferentemente esos países los que se están viendo especialmente afectados por las múltiples crisis sanitarias, geopolíticas y climáticas. También los expertos, en su reciente Informe sobre Desarrollo Sostenible del año 2022, confirman el camino para superar el delicado momento actual: paz, diplomacia y cooperación internacional son las condiciones necesarias para que el mundo progrese hacia la consecución de los objetivos de la Agenda 2030. La guerra de Ucrania y otros conflictos militares son tragedias humanitarias que tienen un gran impacto en la prosperidad y en las sociedades del mundo entero, especialmente en los pobres, y tienen la capacidad de ampliar las crisis climáticas y de biodiversidad (5).

La comunidad internacional, y también nuestro país, se ha comprometido en estos últimos años, a realizar una transición hacia el uso de energía no contaminante y lograr una agricultura sostenible, pues “sabemos que la tecnología basada en combustibles fósiles muy contaminantes – sobre todo el carbón, pero aún el petróleo y, en menor medida, el gas – necesita ser reemplazada progresivamente y sin demora” (6).

Afrontar los problemas ambientales “es inseparable del análisis de los contextos humanos, familiares, laborales, urbanos, y de la relación de cada persona consigo misma, que genera un determinado modo de relacionarse con los demás y con el ambiente. Hay una interacción entre los ecosistemas y entre los diversos mundos de referencia social” (7). Y, en este caso, las diversas crisis retroalimentan procesos de empobrecimiento, especialmente en las personas más vulnerables y con menos recursos, como ya hemos visto en nuestro país: problemas para los transportistas, para los pequeños negocios, una alta inflación a la que se llama “el impuesto de los pobres”. De hecho, la crisis alimentaria ha supuesto una presión fuerte para la alimentación de los más pobres, pues la escasez fomenta la elevación de precios, y forma una alianza trágica con la presión de los precios de la energía. Todo ello incide en las condiciones de vida digna de los más vulnerables.

Tanto el papa Francisco, como la doctrina social de la Iglesia nos muestran la necesidad de vincular el cuidado de la Creación y el fortalecimiento de la fraternidad en cuestiones que son esenciales para la vida de las familias y su supervivencia en bastantes ocasiones.

Se nos ha recordado que las soluciones son complejas y requieren no solo de la innovación tecnológica y la adecuada financiación, también del diálogo político: “Para afrontar los problemas de fondo, que no pueden ser resueltos por acciones de países aislados, es indispensable un consenso mundial que lleve, por ejemplo, a programar una agricultura sostenible y diversificada, a desarrollar formas renovables y poco contaminantes de energía, a fomentar una mayor eficiencia energética” (8).

Pensábamos hasta hace poco que ese diálogo se había conseguido y nos encaminábamos hacia un continente en el que la protección del medioambiente y la paz eran metas a conseguir. “Durante décadas parecía que el mundo había aprendido de tantas guerras y fracasos y se dirigía lentamente hacia diversas formas de integración” (9). Sin embargo, la situación en la que nos encontramos ahora, nos hace ser más cautos y nos empuja a recordar que tanto la paz como el cuidado de las relaciones personales y entre las naciones siempre están amenazadas. Es una tarea que requiere de una atención constante y de una profundidad espiritual para poder sostenerse en el tiempo. Quizás sea esta la contribución especial que los cristianos podemos hacer en el complejo panorama actual. En este tiempo de la creación pedimos al Creador que nos conceda la paz y nos ayude a vivir la fraternidad entre los pueblos.

Que sea nuestro compromiso como comunidad cristiana, en esta Jornada Mundial de Oración, alimentar una “espiritualidad que consiste en ampliar lo que entendemos por paz, que es mucho más que la ausencia de guerra. La paz interior de las personas tiene mucho que ver con el cuidado de la ecología y con el bien común” (10).

Los obispos de la Subcomisión de Acción Caritativa y Social


(1). Francisco en su alocución el 10 de julio de 2022: “He sentido vergüenza cuando leí que un grupo de Estados se comprometieron a gastar esta cantidad en comprar armas como respuesta a lo que está pasando. Es una locura.”

(2). San Juan XXIII, Pacem in terris n. 166.

(3). San Juan XXIII, Pacem in terris n. 111

(4). Primera Asamblea Ecuménica Europea, Basilea, 1989.

(5). Association. Sustainable Development (SDSN) Report 2022, publicado el 2 de junio de 2022.

(6). Francisco, Laudato si´ n. 165.

(7). Francisco, Laudato si´ n. 141

(8). Francisco, Laudato si´, n. 164

(9). Francisco, Fratelli Tutti, n. 10.

(10). Francisco, Laudato si´, n. 225

16/08/2022

Ver este artículo en la web de la diócesis

La Villa de Sabiote y sus gentes celebraron junto a su santo Patrono, San Ginés de la Jara

0

Hablar del mes de agosto en Sabiote es hablar de reencuentros y alegría y también es hablar de San Ginés de la Jara, el patrón de Sabiote. Agosto es un mes donde las tradiciones y los rituales vuelven a producirse, y un año más, los sabioteños lo han demostrado con la ofrenda de pan. Así con roscas, garrotas o panarras, dieron cumplimiento a la tradición heredada de sus padres o abuelos y también enseñaron a los más pequeños que con esta sencilla ofrenda a los pies del santo se busca el tan necesario «pan para todo el año».

Los días grandes de este pueblo comienzan el día 15 de agosto, solemnidad de la Asunción de Nuestra Señora, cuando San Ginés es trasladado de su ermita al templo parroquial para la celebrar sus tradicionales cultos. Cientos de sabioteños acompañaron al Patrón de Sabiote, tanto en el traslado como en el novenario que este pueblo ofrenda para mayor gloria de Dios y su siervo, San Ginés de la Jara, celebrado del 16 al 24 de agosto. En estos días hemos podido preparar el corazón y dar gracias a Dios por todo lo que nos ofrece y a su siervo, San Ginés de la Jara, por rogar y protegerlo. Nueve fueron los sacerdotes que predicaron la novena, siendo la mayoría sacerdotes hijos de este pueblo. Así fuimos ayudándonos en las palabras de: D. Juan Guerrero Moreno, D. Joaquín Rafael Medina Robles, D. Juan Manuel Gómez Alarcón, D. Alfonso Medina Crespo, D. Antonio Guerrero Quesada, Fray Hector Caceres Zalazar, D. José Navarrete Ochoa, D. Juan José Rascón Soler y D. Lucas Cano Reyes, comprendiendo el misterio de la salvación y la importancia de ayudarnos de ejemplos cercanos, como el de San Ginés de la Jara, cuya vida inspira a ser mejores personas y acercarnos al Dios humano que siempre nos acompaña y busca nuestra felicidad.

En esta ocasión, participaron en el novenario diversos colectivos de nuestro pueblo, tanto religiosos como civiles, en los que se buscaba mostrar que la iglesia sabioteña es el corazón de nuestro pueblo y que San Ginés aglutina a todos los habitantes de este pueblo.

Y de nuevo amaneció el 25 de agosto con su inconfundible aroma a pan y nardos que emana del trono de San Ginés de la Jara. El volteo de campanas fue congregando a cientos de sabioteños y sabioteñas que acudieron a la solemne fiesta principal. Este año tuvo a bien venir y celebrar nuestro paisano, D. José Cobo Cano, Obispo Auxiliar de Madrid, quien con sus palabras y cariño, regaló al pueblo de Dios en Sabiote una homilía afectuosa felicitando a todos y cada uno de los que sienten de Sabiote por el día de San Ginés y mostrando el camino de felicidad que Cristo nos ofrece, recordando cómo para recorrerlo Sabiote siempre se apoya en la garrota de San Ginés y, como siendo todos tan distintos, San Ginés nos lleva y nos conduce a un mismo altar donde encontrarse con Cristo.

La Santa Misa estuvo concelebrada por D. Bartolomé López Gutiérrez, Vicario Episcopal Territorial de Baeza, Úbeda y Cazorla, así como el párroco de Sabiote, D. Juan José Rascón Soler y sacerdotes hijos de este pueblo que tuvieron a bien acompañar al pueblo en su día grande. Participó el Coro Parroquial de Sabiote que preparó para la ocasión un cuidado repertorio de Mns. Marco Frisina, así como una misa polifónica compuesta por el mismo compositor. Sus cantos nos ayudaron a profundizar en la oración y alabar al Señor.

Ya, a la caída de la tarde, largas filas de sabioteños acompañaron a San Ginés de la Jara en la procesión de alabanza de camino a la ermita. Grandes aplausos y emociones provocó el reencuentro con San Ginés donde fueron sucediéndose los vítores al Patrón de nuestro pueblo y al municipio. San Ginés recorrió un año más las calles de la Villa y a la llegada a su ermita se produjo la tradicional subasta de las roscas, cuyo beneficio se destina al cuidado y mantenimiento que la Hermandad tiene con la ermita.

El amanecer del día 25 hizo reencontrarse al pueblo de Sabiote con la que quizás sea la devoción inmemorial de este pueblo, aunque los sabioteños no olvidan que desde su hermoso camarín, lugar privilegiado y perpetuo, San Ginés vela por todos y cada una de las personas que llevan a Sabiote en su corazón.

Antonio Ruiz Crespo
Comunidad parroquial de Sabiote

Ver este artículo en la web de la diócesis

El Santo Ángel volvió a procesionar por las Cuevas de Baza

0

El Santo Ángel volvió a procesionar por las Cuevas de Baza

El sábado 27 de agosto tuvo lugar la celebración del Santo Ángel, patrón del barrio de las cuevas de Baza. La Eucaristía fue celebrada por el párroco, José Luis López, y cantado por un coro rociero.

Tras su finalización, se organizó la procesión y, como en años anteriores, un grupo de horquilleros de la Real Cofradía del Stmo. Cristo de los Méndez fueron los encargados de portar la imagen del devoto santo de las cuevas (Félix, José, José Ángel, Rodrigo, José, Jorge, Alejandro y Miguel), dirigidos por el capataz de la cofradía, Manuel Sánchez.
Desde su última salida en 2019, poco a poco se recuperaba la tradición de procesionar al titular de la parroquia por las calles del barrio. El acompañamiento musical corrió a cargo de la Banda Municipal de Baza, bajo la dirección del maestro Tomás Pujol y del citado coro, ya que en las paradas le cantaron al Santo Ángel. El adorno floral fue realizado por Juan Manuel Navas, como viene siendo habitual en años anteriores. Desde estas líneas agradecer al párroco su confianza para seguir portando en nuestros hombros la imagen del Santo Ángel.

Juan Manuel Román
Hermano Mayor de la Real Cofradía del Stmo. Cristo de los Méndez

 

Ver este artículo en la web de la diócesis

Comentario al evangelio del domingo XXIII del Tiempo Ordinario, por José Ruiz Córdoba

0

El párroco de la Santísima Trinidad de Málaga, José Ruiz Córdoba, ayuda a profundizar en el evangelio de este domingo, XXIII del Tiempo Ordinario, 4 de septiembre de 2022.

El amor prioriza

El evangelio de este domingo comienza diciendo que “mucha gente acompañaba a Jesús”. Pero, a juzgar por su respuesta, Él prioriza otras cuestiones a la cantidad. Porque eso de ser “discípulos” no es cuestión de inercias, sino de opciones personales pensadas y discernidas que permitan “posponerse” hasta a sí mismo. Y este planteamiento evangélico nos parece inhumano, tan radical que nos provoca rechazo. Pero si cuestiones parecidas encontráramos en otros órdenes de la vida, lo mismo no es tan “raro” lo que nos dice el evangelio. Pongamos un ejemplo. Cuando contemplo a los buenos padres y a las buenas madres, observo que siguen al pie de la letra el texto bíblico. Ellos, por su hijo o hija queridos, posponen lo que haga falta, renuncian a lo que fuera necesario. Y lo hacen con tanto sacrificio como naturalidad. Todo auténtico amor, todo verdadero vínculo te pone en la coyuntura de dar lo mejor de ti y de renunciar a realidades hermosas y legítimas pero que no son prioritarias.

El discípulo se encuentra con Jesús, pero antes de embarcarse en la aventura del seguimiento se sienta a calcular, a deliberar, a personalizar la respuesta, a discernir. Y cuando se decide a arriesgar, lo hace con la convicción de que muchas cosas pueden ser buenas pero que pudieran verse pospuestas por una opción que unifica, que configura y que organiza la vida. Que en ocasiones podrá apartarte de los tuyos; pero que normalmente te hará coger la cruz de la vida cotidiana, de la entrega ordinaria a los más cercanos.

Ver este artículo en la web de la diócesis

«“El Familión” es un ejemplo de sinodalidad»

0

La Casa Diocesana de Málaga ha acogido “El Familión”, un encuentro de familias organizado por Acción Católica de Getafe. Por segundo año consecutivo se ha realizado en dos turnos debido a la gran demanda que suscita, ya que, a este encuentro han acudido cerca de 700 personas.

Como explica el Obispo de Getafe, D. Ginés García Beltrán, este encuentro «es un medio precioso de evangelización que tenemos que fomentar y potenciar. Que tengamos que realizarlo en dos turnos a pesar de la gran capacidad de acogida que tiene la Casa Diocesana de Málaga, es señal de que la gente lo quiere. Como Iglesia debemos anunciar lo que es nuestro, a Jesucristo y, este es un medio precioso para llevar la fe a las familias».  

Cristina del Río Villegas, vocal de Acción Católica General de Getafe, y su marido Juan son unos de los responsables de la puesta en marcha del primer «Familión» hace 17 años. Como ella misma afirma, este año, por primera vez, «junto a las familias, los seminaristas y los sacerdotes han venido seis consagradas de la Fraternidad Seglar en el Corazón de Cristo. Aquí vivimos la Iglesia como familia de familias. De hecho, las familias son las protagonistas y las encargadas de la puesta en marcha y mantenimiento de esta iniciativa. La comisión, a la que pertenezco está formada por dos matrimonios y cuatro sacerdotes, además de contar con una serie de matrimonios responsables que van rotando y un gran equipo de coordinadores». 

Este encuentro, expresa Mons. García Beltrán, «es una herencia preciosa que yo recibí del Obispo anterior, D. Joaquín López de Andújar, donde se expresa de un modo muy evidente que la Iglesia es una familia y esto son unas vacaciones familiares, donde hay matrimonios de todas las edades, familias con hijos, desde bebés hasta universitarios, y tienen una organización muy singular porque cada uno lleva su ritmo de vida. Cada mañana, por edades, tienen actividades y trabajos, mientras que las tardes las viven más en familia. Cada grupo tiene su propia Eucaristía diaria para su edad. Pero hay dos momentos en los que están todos juntos delante de la capilla del Buen Pastor en el Seminario, por las mañanas en el ofrecimiento de obras y por las tardes en el rezo del Rosario. Es impresionante ver a tanta gente rezando junta, cada familia reza un misterio».

Lo que comenzó siendo una iniciativa de la Acción Católica de Getafe ahora está tomando unas dimensiones diocesanas, por ello, continúa el prelado, «me gusta que acudan tanto sacerdotes como seminaristas, ya que van a ser los sacerdotes del futuro, y por eso quiero que conozcan y quieran el Familión. Así, no dejarán que se muera, sino todo lo contrario, lucharán para que cada vez se unan más parroquias. De hecho, cada año vienen más junto a sus párrocos, incluso tenemos matrimonios de otras diócesis enviados por sus obispos para que conozcan esta iniciativa y la lleven a cabo en sus iglesias locales. Un momento especialmente bonito es la tertulia, porque las familias preguntan al Obispo cosas que se pregunta cualquier familia, como una conversación en casa de padres a hijos: ¿cómo ves esto o que opinas de aquello…? Por ello, podemos decir que esto es un ejemplo de sinodalidad, en el sentido de que caminamos juntos, rezamos, convivimos como Iglesia domestica y se palpa cómo la Iglesia está viva. Aquí está representado todo el pueblo de Dios».

Ver este artículo en la web de la diócesis

El pueblo de Felix acoge la jornada martirial diocesana

0

Como viene siendo costumbre el 30 de agosto, celebración de la memoria del Beato Diego Ventaja, ha sido un día de encuentro y convivencia sacerdotal.

Felix ha sido el lugar elegido este año para su celebración. Allí se ha tenido un recuerdo especial para el beato párroco de esta localidad del poniente, Miguel Morano Sánchez, asesinado por odio a la fe en las mismas circunstancias del Obispo Mártir.

Nuesto obispo, D. Antonio al comentar el evangelio de la misa ha recordado a los sacerdotes presentes la necesidad de vivir la comunión y la fraternidad para ser pastores ejemplares para el pueblo de Dios.

La mañana ha terminado con un paseo por los lugares más pintorescos de la localidad así como una comida fraterna sufragada por el ayuntamiento de la misma.

Mostrar más

Ver este artículo en la web de la diócesis

Santa Iglesia Catedral acoge la celebración del triduo dedicado a las Hermanas de la Cruz

0

Las Hermanas de la Cruz de celebran un triduo en el primer templo de la Diócesis con motivo del 75 aniversario de su llegada a Jerez de la Frontera.

Tras la salida procesional el pasado sábado de la imagen de Santa Ángela de la Cruz hasta la Santa Iglesia Catedral, con motivo del 75 aniversario de la llegada de la congregación a Jerez de la Frontera, se prepara para los días 2, 3 y 4 de septiembre la celebración de un triduo con motivo de esta efeméride. Momento perfecto para dar gracias por la inmensa labor realizada por las Hermanas de la Cruz en estos 75 años.

Todas las Eucaristías darán comienzo a las 19hrs en el primer templo de la Diócesis, contando el primer día con Monseñor Mazuelos Pérez, Obispo de la Diócesis de Canarias, el segundo día, con el sacerdote Santiago María Gassín y el último día con Monseñor Rico Pavés, Obispo de Asidonia-Jerez. Asimismo, contar que durante los tres días la imagen de Santa Ángela de la Cruz estará presidiendo el triduo.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Enlaces de interés

ODISUR
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.