El pasado domingo, 11 de septiembre, era recibido como nuevo párroco de San Juan Pablo II de Jaén, D. Miguel Lendínez Talavera.
La celebración eucarística estuvo presidida por el Obispo de Jaén, Don Sebastián Chico Martínez, y contó con la presencia de su madre y familiares más cercanos; así como de los fieles de su comunidad de San Juan Bautista de Úbeda, de la que se despedía recientemente. También, quisieron estar presentes los feligreses de su nueva comunidad y los fieles de todas las parroquias en las que ha desarrollado el ministerio sacerdotal en los últimos años.
El sacerdote de la Prelatura del Opus Dei, D. Luis Sánchez Robles, fue el encargado de leer el nombramiento que hizo público el Obispo con fecha del 29 de junio, Solemnidad de San Pedro y San Pablo. Después, el nuevo párroco hacía la profesión de fe y el juramento de fidelidad ante los Santos Evangelios.
Las lecturas estuvieron participadas por miembros de la comunidad y el nuevo párroco fue el encargado del Evangelio de ese domingo.
Homilía
Don Sebastián comenzó su homilía recalcando la importancia de los mayores en esa parroquia, a la que pertenece la Residencia de Mayores Caridad y Consolación. Subrayó que ellos son los primeros, los favoritos del Señor, y que sobre ellos, precisamente, se debe reflejar la caridad y la consolación.
En referencia a la liturgia del domingo el Pastor diocesano recordó que el capítulo 15 del Evangelio de Lucas, contiene las tres parábolas llamadas «de la misericordia»: “Las tres quieren expresar el incondicional amor de Dios Padre y la alegría desbordante de recuperar lo que estaba perdido”. Y en este sentido añadió: “Vivimos en un mundo que necesita experiencias de amor, que necesita esperanza. Nosotros, cristianos, discípulos de Jesús, estamos llamados a ser testigos del verdadero amor que se refleja en el Rostro de Dios que es Cristo. Allí donde estemos, nuestra vida tiene que ser mediación de este amor: en la familia, en el trabajo, entre nuestros conciudadanos…”
Asimismo, el Obispo afirmó que el sacerdote, que ha sido llamado, ungido y enviado, tiene una responsabilidad especial en este ser mediadores de la misericordia divina. “Somos con nuestra entrega y nuestra oración como Moisés, mediadores del perdón en la relación tantas veces tensa, que mantiene Dios y la Humanidad”. “Pero, también, somos cauce de la Gracia divina, mediante los Sacramentos que celebramos”.
Para concluir la homilía, Monseñor Chico Martínez quiso animarlo en la nueva tarea que va a comenzar. “Miguel, llegas a esta Parroquia en el nombre el Señor, como párroco, para asumir la responsabilidad última en la animación pastoral. Tu “quehacer” lo vamos a ir viendo en los distintos signos que adornan, como hermosa catequesis, esta celebración Eucarística”. “Te encomendamos, con mucha confianza, al Señor y a la Santísima Virgen de la Capilla, para que, por medio de Él, se haga presente en esta Comunidad el amor de Cristo a su Iglesia. Y rezamos también, para que esta comunidad parroquial, entienda bien, a la luz de la fe, lo que es propio del ministerio que hoy se te confía, te ayude en sus tareas apostólicas y, en comunión contigo, realice la misión de ser sal de la tierra y luz del mundo entre las gentes de nuestra ciudad de Jaén”, culminaba.
Además, en el transcurso de la celebración, junto con la profesión de fe, juramento de fidelidad y entrega del Evangelio, el Obispo lo acompañó de los lugares más importantes del templo donde el párroco ejerce su ministerio. En primer lugar, le hizo entrega de las llaves de la parroquia, para posteriormente, acompañarlo a la sede penitencial, a la pila bautismal y al presbiterio. Finalmente, antes de culminar la celebración le hizo entrega de las llaves del Sagrario.
Por su parte, D. Miguel Lendínez quiso dirigir unas palabras. Inicialmente, quiso agradecer al Obispo su presencia y pidió la gracia del Espíritu Santo, para que le ayude con los ministerios que le había encomendado.
Y dirigiéndose a sus feligreses los invitó a ser comunidad. “Una comunidad como la que hoy nos pide la Iglesia, siendo discípulos misioneros y en la que caminemos juntos hacia la conversión pastoral”.
Por último, el Hermano Mayor de la Santa Cena de Jaén le hacía entrega de la medalla de Consiliario de la Hermandad.
Finalmente, la celebración concluyó con una foto de familia y a los pies del presbiterio, D. Miguel recibió la felicitación de sus nuevos feligreses y los de los lugares donde ha ido desarrollando su ministerio a lo largo de sus años, como presbítero diocesano.
Galería fotográfica: «Toma de posesión del nuevo párroco de San Juan Pablo II de Jaén»



















La Conferencia Episcopal Española (CEE) se unirá a la Jornada de oración para invocar la paz para Ucrania, que tendrá lugar en toda Europa el próximo miércoles, 14 de septiembre, fiesta de la Exaltación de la cruz. Esta iniciativa está convocada por el 
En la Diócesis de Jaén, comprometida con la defensa de la infancia, con la lucha contra el abuso y protección a menores, y dentro de las acciones que la Oficina diocesana de Protección del Menor tiene encomendadas desde su creación, en febrero de 2020, el Obispo de Jaén, Don Sebastián Chico Martínez, ha firmado y promulgado el decreto del Protocolo de prevención y acción frente al abuso y al maltrato físico y psicológico a menores y personas vulnerables.

Una de las frases del Evangelio de Juan que ha acompañado, a lo largo de su vida, a D. Bartolomé López Gutiérrez “La luz brilla en las tinieblas”, fue providencial en el inicio de esta nueva etapa. En la noche de la velas de Baeza, cuando miles de pequeñas llamas iluminan esta ciudad, patrimonio de la Humanidad, comenzaba su nuevo ministerio este sacerdote como párroco in solidum de El Salvador de Baeza.
Homilía
Palabras del párroco
Por último, D. Bartolomé recordó a las comunidades por las que había pasado, y agradeció a Baeza su acogida. Para concluir encomendándose a la patrona de la ciudad, la Virgen del Alcázar, en esta nueva misión que compaginará con la de Vicario de zona. “Mi querida parroquia de El Salvador de Baeza, ya os considero mi parroquia, mi familia. Como antes considere a Mancha Real, donde nací. A Burunchel, donde inicié mi camino sacerdotal; a Santo Tomé, donde viví mi adolescencia sacerdotal: a Villanueva del Arzobispo e Iznatoraf, donde me hicisteis madurar. Gracias a todos por acompañarme esta tarde. Soy lo que soy gracias a vosotros. Casi 23 años de ministerio, vividos con mucho gozo junto a vosotros. Os llevo en el corazón, como a partir de ahora os llevaré a vosotros, querida Baeza”. 
