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Fallece el sacerdote diocesano Juan Antonio Díez Plaza

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En la tarde de este domingo, 16 de octubre, ha fallecido el sacerdote diocesano Juan Antonio Díez Plaza a los 81 años de edad. Natural de Villaldemiro (Burgos), entre los últimos cargos pastorales en los que sirvió, fue el primer párroco de la nueva parroquia Beata Eusebia Palomino de la capital onubense y capellán del Hospital Juan Ramón Jiménez. Descanse en paz.

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23 OCTUBRE 19:30H: Concierto-Oración con Paulina Rojas en la Parroquia de San Luis

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El próximo domingo, 23 de octubre la parroquia de San Luis Gonzaga (Almería) contará con la presencia de PAULINA ROJAS, artista Chilena de gran recorrido internacional. El concierto-oración tendrá lugar en el templo parroquial, a las 7:30 de la tarde.

Paulina Rojas de nacionalidad Chilena, está radicada en Colombia desde febrero de 2004. Casada, madre de familia y dedicada a tiempo completo en la evangelización junto a su esposo. Paulina es una mujer que trabaja ardua y generosamente desde el año 1994 como misionera católica itinerante a tiempo completo. Comprometida en llevar la Palabra de Dios a través del canto, la música y la predicación en diferentes países de Latinoamérica, EE.UU y algunos países de Europa. Paulina Rojas cuenta con 4 producciones musicales de adoración y alabanza, fruto de su testimonio y encuentro personal con Dios.

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https://fb.watch/fOuDzVSHRQ/

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Emoción y fe popular en el 175 aniversario del Nazareno de Cuevas de Almanzora

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Caras de emoción que dejaban entrever lágrimas contenidas en los rostros de los miles de cuevanos que salieron a la calle el pasado sábado, 15 de octubre, para celebrar el 175 aniversario de la llegada de la imagen del Nazareno a Cuevas del Almanzora. Sin duda, una de las imágenes más queridas y rezadas de esta localidad. Con este motivo se invitó a nuestro obispo D. Antonio a presidir la santa misa que comenzaba a las 18:00h en la plaza del Castillo. Durante la eucaristía D. Antonio invitó a todos los fieles a “abrazarse al misterio de la Cruz, sirviendo a los demás y uniéndose al proyecto del Reino de Dios”. Al terminar la Santa Misa, comenzaba la procesión acompañada hasta el final por las autoridades locales, el párroco, D. Oscar Trujillo y el mismo D. Antonio que quiso estar hasta el final del recorrido.

La procesión tuvo momentos realmente emocionantes. Uno de ellos, cuando la imagen del Nazareno se adentraba por primera vez en la historia, en el popular barrio del Realengo donde la parroquia tiene una obra social de apoyo educativo a los niños y jóvenes en riesgo de exclusión social.

“Era impresionante. La gente se acercaba a D. Antonio para que bendijera a los niños, y él se acercaba a todos los enfermos que se encontraban en el paso de la procesión. Fueron momentos de intensa emoción espiritual”, expresaba agradecido el párroco al concluir la jornada. “El comentario general a la mañana siguiente es que la primera visita del obispo a esta población del levante almeriense ha sido una bendición y ya se ha ganado los corazones de todos los cuévanos”, manifestaba D. Oscar una vez concluido este gran día de expresión de la fe en Cuevas de Almanzora.

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El Nuncio Apostólico ensalza a la Virgen María como modelo de oración

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La Archicofradía de Nuestra Señora de Araceli de Lucena celebra la Misa de Ofrendas en el santuario diocesano de Aras

La importancia de la oración y el ejemplo de María como “modelo y paradigma de una oración sin desfallecer” han centrado la homilía del Nuncio Apostólico en España, Bernardito Cleopas Auza, durante la celebración de la Misa de Ofrenda de Frutos a María Santísima de Araceli celebrada esta mañana en el Real Santuario Diocesano de Aras, según informa la Archicofradía de Nuestra Señora de Araceli de Lucena.

Durante la celebración de la eucaristía concelebrada por el Obispo de Córdoba, Demetrio Fernández González, con la participación del vicario episcopal de la Campiña, Jesús María Moriñas, el Nuncio Apostólico resaltó que “en María encontramos la confianza en Dios apoyada en la Bondad Divina que se ha manifestado en la Cruz”, destacó que la “oración debe mantenerse en la fidelidad” e incidió en que “la fidelidad de María, Ara Coeli, Araceli, tenemos la ofrenda de vida de su hijo para entrar en su reino”. Finalizó diciendo que “a Ella le pedimos se muestre siempre aquí, que Ella bendiga el progreso temporal de Lucena y de todos sus habitantes”, informa la hermandad aracelitana.

En la celebración religiosa José Francisco Beato Fernández, realizaba la ofrenda de frutos a María Santísima de Araceli estableciendo las similitudes entre la santería lucentina y la agronomía, relación puesta de manifiesto en la terminología común empleada para aviar a los santeros y trabajadores del campo con el objetivo común de hacer un trabajo bien hecho para obtener sus frutos.

Beato Fernández señaló que en “si en lo cultural, la santería, resulta evidente que hemos sido agraciados por el Cielo, también y no en menor medida hemos sido en lo material premiados con los frutos de nuestra tierra, que hoy de nuevo y como cada año, ponemos a las plantas de Nuestra Patrona”.

Junto al Obispo de Córdoba, el Nuncio Apostólico visitó las dependencias del Real Santuario, su Columbario y firmó en el libro de Honor. En su dedicatoria trasladó la bendición del Papa Francisco y «los expresos saludos muy afectuosos»  del pontífice a todos los miembros de la Archicofradía » ya  todos los devotos».

La Misa de Ofrenda de Frutos contó con la asistencia del Alcalde de Lucena, Juan Pérez Guerrero,  la diputada Nacional, María de la O Redondo; el parlamentario Andaluz, Aurelio García; el Juez decano de Lucena, Esteban Rondón, y representantes de la Real Archicofradía de María Santísima y su vocalía de Juventud, de la Obra Pía de María Santísima de Araceli, de la Agrupación de Cofradías, la Venerable Archicofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, la Real Archicofradía de María Santísima de la Sierra y la Archicofradía de Nuestra Señora del Carmen de Rute, el Colegio de Abogados y la Aracelitana Mayor y su Corte de Honor.

 

 

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Oración confiada a Dios

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Homilía de D. José María, arzobispo coadjutor, en la Eucaristía celebrada en la S.I Catedral el 16 de octubre de 2022, en el XXIX Domingo del Tiempo Ordinario.

Queridos hermanos, acabamos de escuchar la proclamación de la Palabra de Dios que se nos ha hecho en este domingo. ¿Y qué mensaje central nos trae la Palabra de Dios en este domingo? ¿Qué enseñanza? Pues, nos lo ha dicho el Evangelista San Lucas a la hora de introducir esa parábola de Jesús referida al juez inicuo. Nos ha dicho que esta parábola, este cuento, esta referencia a un ejemplo, lo pone Jesús para ayudarnos a orar siempre, para que recemos siempre, para que no decaiga nuestra vida de oración. Y por otra parte, al final del texto que se ha proclamado del evangelista, hay una pregunta inquietante de Jesús: “Cuando vuelva el Hijo del Hombre, ¿encontrará fe en la tierra?”.

Y esto nos invita a dos cosas hoy, en este domingo. Por una parte, a pensar cómo es nuestra vida de oración. Si somos personas orantes. Ayer celebramos la fiesta de una de las cumbres de la oración cristiana, de la mística de Santa Teresa de Jesús. Y ella definía la oración como tratar muchas veces de amor, de amistad con quien sabemos nos ama. La oración es una de las grandezas de la vida creyente que podemos relacionarnos con Dios. Jesús nos insiste mucho en el Evangelio en la necesidad de la oración. Nos dice cómo es necesario orar siempre, sin desfallecer. Incluso nos ha dado ese ejemplo maravilloso de la oración dominical: cuando oréis, rezad “Padrenuestro, que estás en el Cielo…”. Esa oración que hemos aprendimos de pequeños y que no se nos olvida nunca y donde está contenido todo lo que podemos pedir en la oración: la alabanza, la petición, la glorificación de Dios, la intercesión. Esa oración en que tenemos presente la Gloria de Dios y su Majestad, pero, al mismo tiempo, desde nuestra condición de hijos de Dios. Nos dice San Pablo que el Espíritu ora en nosotros.

La oración tiene que formar parte de nuestra vida. Y Jesús nos pone hoy ese ejemplo para darnos cuenta cómo Dios nos oye. A veces parece que Dios se hace el sordo, que Dios está dormido. A veces tenemos la sensación de que nuestras peticiones, pues, caen en vacío, como cuando los apóstoles están en la barca y en medio de la tempestad, de la zozobra, se sienten inseguros, como abandonados. Y Jesús, mientras duermen y acuden a Él: ¡sálvanos, que perecemos! Y Jesús les cita también algo referente a la fe: “¿Por qué teméis, hombres de poca fe?”. Luego, queridos hermanos, la oración va relacionada con la fe. La oración da la medida de nuestra fe. Si somos creyentes de verdad. Ciertamente, no hay un aparato para medir la fe. La fe sólo la conoce Dios. ¿Cómo es nuestra fe? Pero, muchas veces, en este mundo secularizado, nuestra fe se debilita, el ambiente se nos impone y vamos olvidándonos de Dios o vamos relegándolo a los momentos de dificultad sólo, cuando necesitamos un SOS, cuando nos llega el agua hasta el cuello, o sólo nos acordamos, como dice el dicho de Santa Bárbara, cuando truena. Entonces, solo acudimos a Dios en esos momentos de angustia, cuando se nos tuercen las cosas, cuando aparece una enfermedad imprevista, cuando nuestras previsiones no salen, cuando lo sentimos. ¿Y cómo lo hemos experimentado durante la pandemia? Pues, deudores de Dios y de los demás, necesitados de Dios y de los demás, que no las tenemos todas consigo, entonces acudimos a Dios. Pero la oración tiene que formar parte de nuestra vida cotidiana. Esa oración que es la oración de los hijos que nos ha enseñado Jesús. Esa oración de confianza en Dios, nuestro Padre. Esa oración que nos lleve a darLe gracias por todo lo que nos concede, desde el don maravilloso de la vida, el don de la fe en nuestras familias. Tantas y tantas cosas maravillosas que tenemos que descubrir. Y cuando tenemos esa pieza de oración sabremos descubrirla en los acontecimientos de cada día. Esa oración que es ciertamente de petición, porque somos necesitados. Porque, ¿cómo no vamos a acudir a Dios? Jesús nos ha dicho “pedid y se os dará. Llamad y se os abrirá. Buscad y encontraréis. Porque quien pide, recibe. Quien busca, encuentra. Y al que llama, se le abre”. Y además, Dios no es un juez cívico. Dios es un Padre de misericordia que nos escucha siempre. Nunca llega tarde Dios, incluso permite y ahí están los ánimos, que haya esa protesta ante Dios, ese pedirle el libro de reclamaciones, ese enfadarnos con el Señor, porque a veces no nos salen las cosas, o porque a veces pues no vemos que actúe en tantos momentos de nuestra vida o del mundo. Pero Dios no nos deja en su providencia. Hemos escuchado en el Salmo “el auxilio me viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra”. Dios no nos deja nunca. Con esa confianza hemos de recuperar la vida de oración, esa oración personal de cada día, encontrar un rato para hablar con el Señor en medio de tanto ruido como tenemos en nuestra vida. Hay tantas cosas, tantos medios, que a veces apenas encontramos un poco de tiempo para el silencio, para escuchar la voz de Dios, para meditar, para reflexionar sobre nuestra vida, sobre lo que hacemos.

La oración necesita ser alimentada. Y alimentada con lo que la Escritura, hoy, San Pablo, a su discípulo Timoteo, le pide que acuda a la Sagrada Escritura porque allí encuentra palabras para la vida. San Jerónimo decía que desconocer las Escrituras es desconocer a Cristo. Pues, no será que nuestra vida de oración es tan floja muchas veces y en este mundo secularizado parece que nos da vergüenza rezar o manifestar externamente. Y vemos a los creyentes de otras religiones como sin vergüenza ninguna rezan y nosotros parece que vamos escondiendo nuestra relación con Dios. Y aquí viene la relación con la fe. Es que nuestra fe muchas veces languidece. Es que nuestra fe se queda sólo para momentos de dificultad. Es que nuestra fe la hemos hecho tan privada, tan privada, que no nos atrevemos ni a imponernos a nosotros mismos. Y la fe es mirar la vida con los ojos de Dios. Es mirar todo desde la visión de Dios, desde la doctrina que el Señor nos ha mostrado en su revelación. La fe nos lleva a mirar todo -la familia, la educación, el trabajo, la diversión, todo- como un creyente, como alguien que tiene un padre que es Dios. Esperando verse en una historia de salvación donde Dios está siempre con nosotros. Es más, nos ha enviado a Su Hijo Jesucristo, que nos ha dicho que cualquier cosa que pidamos en Su nombre Dios no la concederá.

Luego, queridos hermanos, os invito a intensificar la oración. Que no pase ningún día sin que dediquemos un rato en oración. Que no nos acostemos, sin que haya una oración confiada a Dios, dándole gracias por el día que nos ha dado de vida, pidiéndole perdón por nuestra debilidad y por nuestros fallos y pecados, y haciendo el propósito de mejorar al día siguiente en que nos levantamos, y no nos levantamos como un pagano, sino ofreciéndole el día, el trabajo, todo lo que tenemos entre manos al Señor.

Cuando vivimos en esas claves, vivimos en unas claves de fe y entonces estamos viviendo como creyentes. La fe ha de ser formada, ha de ser alimentada. Acudamos a la Escritura. ¿Cuánto tiempo hace que no lees la Sagrada Escritura? A lo mejor la tienes en casa y ahí está el libro en la estantería. No, no, la Biblia tiene que formar parte, y sobre todo el Nuevo Testamento, los Evangelios. No podemos saber tan poco de Cristo. No podemos tener un conocimiento… cómo vamos a rezar si no sabemos lo que dijo Jesús y nos contentamos con lo que escuchábamos el domingo en la celebración de la Eucaristía. Y si nos preguntan el martes cuál ha sido el Evangelio del domingo, pues se nos va. Recuperemos en este sentido y veréis cómo la fe irá empapando la vida y cómo nos sentiremos de verdad hijos e hijas de Dios, y cómo se ven las cosas de otra manera: la enfermedad, el dolor, el trabajo, todo. Y sabremos dar respuesta a los problemas que nos vayan surgiendo, dando razón de nuestra fe y de nuestra esperanza. Porque la estaremos rezando, esa fe; porque estaremos viviendo en un ámbito sagrado; porque el Espíritu obra en nosotros y con gemidos inefables rezará. No podemos orar si no es por el Espíritu.

Vamos a pedirLe ayuda a la Virgen. Ella, cuando el Ángel le anuncia que va a ser la Madre de Dios, responde desde una visión de fe y una fe que se hace aceptación, que se hace coherencia. Y Ella, cuando va a visitar a Isabel, proclama con textos de la Sagrada Escritura el Magnificat, porque es una creyente formada.

Que Ella nos ayude a nosotros. Que como Ella recibimos a Cristo, la Palabra de Dios en nosotros, para que también la demos a los demás.

+ José María Gil Tamayo
Arzobispo coadjutor de Granada

16 de octubre de 2022
S.I Catedral de Granada

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La fiesta de la Virgen del Martirio y reunión de profesores de religión en Iglesia Noticia

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La fiesta de la Virgen del Martirio y reunión de profesores de religión en Iglesia Noticia

Podcast del programa emitido en COPE Granada y COPE Motril el 16 de octubre, a las 09:45 horas.

En este nuevo programa del “Iglesia Noticia” les hablamos de la celebración en Ugíjar en la festividad de la Virgen del Martirio, patrona de las Alpujarras, con la celebración de la Eucaristía en su templo y posterior procesión de la sagrada imagen por las calles del centro de la localidad.

Asimismo, les informamos de la reunión de profesores de religión en nuestra diócesis que tuvo lugar en el Seminario Mayor San Cecilio el 8 de octubre.

Entre otros temas de actualidad abordamos la celebración de los Cursillos de Cristiandad, el inicio de curso del CES La Inmaculada, la toma de posesión del nuevo párroco de San Matías o los grupos scouts en la parroquia de Virgen de Gracia.

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50 años de presencia de las Dominicas de la Presentación en Roquetas

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La Parroquia de S. Juan Bautista, de las 200 viviendas en Roquetas de Mar celebraba el viernes día 14 de octubre los 50 años de las Hermanas Dominicas de la Presentación en esa popular barriada. barriada. Una sentida celebración de la Eucaristía de acción de gracias presidida por nuestro obispo D. Antonio en la que quiso dar gracias por su fidelidad a lo largo de tantos años “llevando el amor de Dios a los más desfavorecidos”. El obispo agradeció la presencia de la Hermana Delegada Diocesana para la Vida Consagrada y todas las congregaciones que participaron de la celebración. “Estáis en el corazón de la diócesis”, dijo D. Antonio en su homilía refiriéndose a las Dominicas y a las religiosas que están entregadas a los más desfavorecidos de la sociedad.

El Párroco, D. Manuel Navarro agradeció a las religiosas su entrega incondicional en la parroquia orando y haciendo vida el mensaje de Jesús de Nazaret. El Alcalde, Gabriel Amat, reconoció la labor y el esfuerzo de las Religiosas en estos 50 años porque “han colaborado con el desarrollo del municipio acogiendo a cuantas personas han buscado en Roquetas una vida mejor”.

“Emoción y agradecimiento” eran los sentimientos que manifestaban los feligreses de S. Juan Bautista a las Hermanas Reme y Josefa. Un día de acción de Gracias a estas mujeres de fe que han sido fermento de vida en las 200 viviendas y en todo Roquetas.

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Casi dos centenares de participantes en la IV Peregrinación Diocesana de Jóvenes

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Casi dos centenares de participantes en la IV Peregrinación Diocesana de Jóvenes

Casi 200 jóvenes participaron en la IV Peregrinación Diocesana que tuvo lugar el sábado 15 de octubre, desde La Calahorra hasta Huéneja. Había chicos y chicas de todos los lugares de la diócesis, desde Huéscar hasta Guadix. Algunos párrocos y profesores de Religión acompañaron a los jóvenes en una jornada festiva, calurosa, llena de cantos y risas y en la que también hubo tiempo para la oración. También había un grupo numeroso de religiosas.

La peregrinación comenzó en la iglesia de La Calahorra, donde hubo un refrigerio para comenzar la marcha con energía. El obispo accitano, Mons. Francisco Jesús Orozco dio su bendición al inicio del recorrido y acompañó a los jóvenes hasta Huéneja, como uno más. De hecho, él fue el primero en portar la Cruz que presidía al grupo y que, durante el trayecto iba pasando de mano en mano.
Acompañados por la Guardia Civil, que ayudó al grupo a pasar los tramos de carretera, los doscientos jóvenes -más de 180 en cifras oficiales, aunque se sumaron algunos más- iniciaron la peregrinación pasando por la ermita de San Gregorio hasta el vecino pueblo de Ferreira y, desde allí, hasta Dólar, a mitad del camino de toda la jornada. En ambas localidades, la presencia de tantos jóvenes llenó las calles y las iglesias, donde hubo tiempo para rezar y compartir la fe. En ambas parroquias, la Virgen está muy presente, pues es Patrona: en Ferreira la Virgen de la Cabeza y en Dólar, la Virgen del Carmen.
Huéneja era el destino y allí llegó el grupo ya iniciada la tarde. A los pies de la Virgen de la Presentación, la Patrona del pueblo, pudieron celebrar el haber completado la meta y, sobre todo, haber pasado una jornada de fiesta, de convivencia y de fe. Los cantos que acompañaron a los jóvenes todo el tiempo y los momentos de oración ayudaron a que esta marcha fuese una auténtica peregrinación. Festiva, eso sí, y muy calurosa, tanto en el ambiente como en los corazones de todos.

Antonio Gómez
Delegado diocesano de MCS. Guadix

 

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En el 75 aniversario de la Soledad de Alhaurín de la Torre: «La Virgen nunca jamás nos abandona»

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El obispo de Málaga, D. Jesús Catalá, ha presidido la clausura del 75 aniversario de la bendición de la imagen de Ntra. Sra. de la Soledad de la parroquia de San Sebastián de Alhaurín de la Torre. Durante la Misa, que fue retransmitida por Canal Sur Televisión, Mons. Catalá invitó a «gozar de la maternal intercesión de la Virgen Santísima».

Pincha aquí para ver el vídeo de la Misa

El prelado se refirió a la imagen cuyo 75 aniversario se celebra este año, obra del imaginero Manuel Pineda Calderón, recordando que «está considerada como la obra cumbre de este artista sevillano, destacando la gran belleza y la dulzura de su rostro, por donde se deslizan cinco lágrimas. Su mirada expresiva y levemente hacia abajo parece decirnos a sus hijos que cuida maternalmente de todos nosotros. De sus manos penden el santo rosario y un pañuelo, que nos enseñan a rezar (rosario) y a ser penitentes por nuestros pecados y a llorar por ellos (pañuelo). Ella nos invita a vivir la confianza en Dios y la oración con insistencia y confianza».

Durante su homilía, que puede leerse íntegra en este enlace, Mons. Catalá invitó a los fieles a apoyarse en Dios y en María: «¡Pongamos nuestra confianza en el Señor, cogidos de la mano de Nuestra Señora de la Soledad! Aunque una madre abandonara a su hijo, (y las hay por desgracia), la Virgen nunca jamás nos abandona, por muy malos hijos que seamos». Asimismo, destacó que «la Virgen, nuestra Madre, está muy vinculada a todo ser humano, sobre todo a los más abandonados y despreciados, incluso por algunas leyes de la sociedad, que no respetan la vida humana, sea en su inicio embrionario o en situaciones límite. Podemos gozar de la maternal intercesión de la Virgen Santísima».

En su reflexión sobre la advocación de la Soledad de María, el obispo invitó a hacer silencio: «ella es Madre nuestra, que sufre la muerte de su Hijo en la cruz y medita este misterio en el silencio de su soledad. Esto es otra enseñanza de la Virgen. No estamos acostumbrados a guardar silencio. Los jóvenes de hoy están siempre hablando o escuchando música. La Virgen pasó muchas horas en silencio, meditando las cosas de Dios; y estuvo en soledad para asimilar lo que le tocaba vivir, al ver morir a su Hijo».

Finalmente, dedicó unas palabras a los devotos de esta imagen que celebra su 75 aniversario: «¡Felicitamos a todos los miembros de la Cofradía por esta efeméride y pedimos al Señor que os llene de sus bendiciones! Y agradecemos a todos los que han formado parte de la Cofradía durante estos setenta y cinco años viviendo la advocación mariana y profesando su fe, que os han transmitido. Y es importante que vosotros transmitáis la fe a vuestros hijos y a las generaciones futuras. ¡Que no se pierda la fe en Cristo y en la Virgen, en este querido pueblo de Alhaurín de la Torre!».

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Clausura del 75 aniversario de la bendición de la imagen de Ntra. Sra. de la Soledad de la parroquia de San Sebastián (Alhaurín de la Torre)

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Homilía de Mons. Catalá en la misa de clausura del 75 aniversario de la bendición de la imagen de Ntra. Sra. de la Soledad de la parroquia de San Sebastián de Alhaurín de la Torre

CLAUSURA DEL 75 ANIVERSARIO DE LA BENCIDIÓN DE LA IMAGEN

DE NUESTRA SEÑORA DE LA SOLEDAD DE LA PARROQUIA DE SAN SEBASTIÁN

(Alhaurín de la Torre, 16 octubre 2022)

Lecturas: Ex 17, 8-13; Sal 120, 1-8; 2 Tm 3, 14-4, 2; Lc 18, 1-8.

1.- Celebramos en esta parroquia de San Sebastián de Alhaurín de la Torre el 75 Aniversario de la Bendición de la imagen de la Virgen de la Soledad de la Cofradía del Cristo de la Veracruz y Nuestra Señora de la Soledad, obra del imaginero D. Manuel Pineda Calderón, tallada en madera de pino gallego en el año 1947.

Se le han realizado tres restauraciones de la imagen: la de Pedro Pérez Hidalgo en 1975 y las dos siguientes de D. José-Antonio Navarro Arteaga, en 1990 y en 2001, respectivamente.

Está considerada como la obra cumbre de este artista sevillano, destacando la gran belleza y la dulzura de su rostro, por donde se deslizan cinco lágrimas. Su mirada expresiva y levemente hacia abajo parece decirnos a sus hijos que cuida maternalmente de todos nosotros. De sus manos penden el santo rosario y un pañuelo, que nos enseñan a rezar (rosario) y a ser penitentes por nuestros pecados y a llorar por ellos (pañuelo). Ella nos invita a vivir la confianza en Dios y la oración con insistencia y confianza.

2.- Las lecturas de este Domingo nos hablan precisamente de la oración. El libro del Éxodo nos ha narrado la guerra del pueblo de Israel contra Amalec. Moisés pidió a Josué que escogiera unos cuantos hombres para luchar contra Amalec, mientras él estaría en la cima del monte orando por la victoria (cf. Ex 17, 9).

Todos recordamos bien este pasaje: «Mientras Moisés tenía en alto las manos, vencía Israel; mientras las tenía bajadas, vencía Amalec» (Ex 17, 11). Como le pesaban los brazos, sus compañeros Aarón y Jur se los sostenían, uno a cada lado; y así Josué derrotó a Amalec y a su pueblo (cf. Ex 17, 13).

La enseñanza de esta narración es que Dios es el protagonista principal de la historia sagrada de su pueblo Israel. La historia profana se convierte en historia de salvación cuando actúan Dios y el hombre de manera conjunta. Dios nos permite actuar con Él como colaboradores y de ese modo se opera en nosotros la salvación.

La victoria sobre las tribus beduinas de los amalequitas no fue por un gesto casi mágico de Moisés, sino por la fuerza de Dios, por la oración de Moisés y por la confianza en Dios. Si el pueblo de Israel no hubiera contado con Dios en su paso por el desierto, nunca habría llegado a la tierra prometida.

Así vivió la Santísima Virgen María, de tal manera que las maravillas que Dios ha obrado en ella ha sido por gracia divina; y su colaboración con el Señor nos ha traído la salvación; el mejor fruto que Nuestra Señora de la Soledad nos ha ofrecido ha sido su Hijo, el fruto de su vientre.

3.- Lo que se quiere resaltar es el poder de la oración y la presencia salvadora de Dios, que se compromete con su pueblo escogido, siendo fiel a su alianza. Pero las victorias no se consiguen con la fuerza, ni con las armas y ni con la guerra. Todas las guerras son un fracaso y una pérdida para todos los implicados en ellas.

Nuestra fe en el poder de la oración debería ser más fuerte y profunda. Jesús dice a sus discípulos: «En verdad os digo que, si tuvierais fe y no vacilaseis, no solo haríais lo de la higuera, sino que diríais a este monte: Quítate y arrójate al mar, y así se realizaría» (Mt 21, 21). ¿Tenemos nosotros tanta fe para realizar cosas extraordinarias o incluso ordinarias?

¡Cuántas veces queremos hacer las cosas con nuestras propias fuerzas, pero no salen! La victoria y el éxito de lo imposible dependen más de la confianza en Dios, que de nuestras pobres fuerzas humanas. ¡Así nos van las cosas! La narración de la victoria del pueblo de Israel puede ayudarnos a purificar nuestras intenciones, nuestro corazón y nuestra confianza en el Señor. Nuestra Señora de la Soledad puso su vida en manos de Dios y creyó en la palabra del ángel, como le dijo su prima Isabel: «Bienaventurada la que ha creído, porque lo que le ha dicho el Señor se cumplirá» (Lc 1,45). Ojalá se pueda decir de nosotros: ¡Queridos fieles y cofrades, felices, porque habéis creído en la palabra de Dios, os habéis fiado de Él y se ha cumplido su palabra!

El Salmo responsorial nos invitaba a confiar en Dios: «El auxilio me viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra» (Sal 120, 2). Pongamos nuestra confianza en Él, porque nos guarda de todo mal (cf. Sal 120, 7).

4.- Otro aspecto de la oración es que hay que orar sin desfallecer. En el evangelio de hoy Jesús les contaba a sus discípulos la parábola del juez inicuo, para enseñarles que es necesario orar siempre, sin desfallecer.

Había un juez en una ciudad que ni temía a Dios ni le importaban los hombres; y vivía allí mismo una viuda que solía pedirle justicia frente a sus adversarios (cf. Lc 18, 2-3); pero el juez se estuvo negando, hasta que recapacitó: «Aunque ni temo a Dios ni me importan los hombres, como esta viuda me está molestando, le voy a hacer justicia» (Lc 18, 45).

Jesús, al presentar al juez injusto, quiso enseñarnos la potencia de la oración insistente: «Pues Dios, ¿no hará justicia a sus elegidos que claman ante él día y noche?» (Lc 18, 7). Jesús oraba a su Padre día y noche; y la Virgen vivía de la palabra de Dios, unida a su Hijo.

Podemos aplicar esta enseñanza a nuestra vida. Aunque suframos a veces situaciones personales injustas, experimentando que nos despojan de nuestra dignidad y de nuestros derechos, que nos vituperan, tengamos la certeza de que Dios está con nosotros; y al final vencerá la verdad. A Cristo, que era la Verdad, lo insultaron, lo ningunearon, lo azotaron y lo mataron en la cruz.

¡Pongamos nuestra confianza en el Señor, cogidos de la mano de Nuestra Señora de la Soledad! Aunque una madre abandonara a su hijo, (y las hay por desgracia), la Virgen nunca jamás nos abandona, por muy malos hijos que seamos.

5.- En esta celebración del 75 Aniversario de la Bendición de esta hermosa imagen de la Virgen de la Soledad de la Cofradía del Cristo de la Veracruz y Nuestra Señora de la Soledad damos gracias a Dios por los años que nos ha permitido disfrutar de esta advocación mariana.

La Virgen, nuestra Madre, está muy vinculada a todo ser humano, sobre todo a los más abandonados y despreciados, incluso por algunas leyes de la sociedad, que no respetan la vida humana, sea en su inicio embrionario o en situaciones límite. Podemos gozar de la maternal intercesión de la Virgen Santísima.

6.- Cada Viernes Santo la imagen luce sus vestidos de color negro, mientras que para su fiesta de octubre usa el color verde. Todo tiene su simbolismo: Negro y verde simbolizan la muerte y la vida como dos aspectos inseparables de la misma realidad. Una vez hemos nacido estamos destinados a morir; y morimos temporalmente para vivir eternamente en el Señor, junto con Nuestra Señora de la Soledad, que ya vive glorificada en el cielo.

La Corona regia que sostienen sus sienes, ce corte imperial y estilo antequerano, indica su realeza, por ser Reina de todos los ángeles y santos y de todo ser humano. Y es Reina, por ser la Madre del Rey, Cristo quien ha vencido el pecado, la enfermedad y la muerte.

7.- Ella es Madre nuestra, que sufre la muerte de su Hijo en la cruz y medita este misterio en el silencio de su soledad. Esto es otra enseñanza de la Virgen. No estamos acostumbrados a guardar silencio. Los jóvenes de hoy están siempre hablando o escuchando música. La Virgen pasó muchas horas en silencio, meditando las cosas de Dios; y estuvo en soledad para asimilar lo que le tocaba vivir, al ver morir a su Hijo.

Todos necesitamos silencio y soledad. El silencio es el ámbito propicio para escuchar a Dios. Si estamos siempre escuchando estímulos externos, no podemos escuchar la voz de Dios en nuestras almas.

8.- La Virgen de la Soledad lleva sobre su pecho un puñal, simbolizando así dolor que traspasó su corazón, como le profetizó el anciano Simeón, al presentar a Jesús en el templo (cf. Lc 2, 35). Ese dolor es fruto de nuestros pecados; por eso nos invita al arrepentimiento y a la conversión.

¡Felicitamos a todos los miembros de la Cofradía por esta efeméride y pedimos al Señor que os llene de sus bendiciones! Y agradecemos a todos los que han formado parte de la Cofradía durante estos setenta y cinco años viviendo la advocación mariana y profesando su fe, que os han transmitido. Y es importante que vosotros transmitáis la fe a vuestros hijos y a las generaciones futuras. ¡Que no se pierda la fe en Cristo y en la Virgen, en este querido pueblo de Alhaurín de la Torre!

9.- Y hoy, precisamente, con el lema «Catequistas que dejan huella», celebramos hoy el Día de la Catequesis, pidiendo por los catequistas y los padres que educan en la fe a sus hijos.

Somos testigos de Cristo, que contagian la alegría del Evangelio y el gozo de ser sus discípulos. Como dice el papa Francisco: “La alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús” (Evangelii gaudium, 1).

Si educáis en la fe a vuestros hijos les ofrecéis el regalo de encontrarse con Cristo y con la Virgen; es el mejor regalo, más importante que cualquier otro regalo material.

Alimentados con la oración y los sacramentos podremos proponer el mensaje de salvación.

Pedimos a la Santísima Virgen María, bajo la advocación de Nuestra Señora de la Soledad, que nos acompañe en nuestra peregrinación terrena para llegar hasta la patria celeste. Amén.

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