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Inauguración de la exposición “Iudaeus”
La Policía Local de Murcia celebra la fiesta de su patrón, san Patricio

El obispo de Cartagena, Mons. José Manuel Lorca Planes, ha presidido esta mañana la Eucaristía en honor de san Patricio, patrón de la Policía Local de Murcia; una celebración a la que han asistido autoridades civiles y un buen número de agentes de este Cuerpo de Policía. La festividad ha comenzado con una procesión claustral en el interior de la Catedral, para a continuación celebrar la Misa.
En la homilía, el obispo se ha dirigido a los agentes allí presentes: «Vuestra vocación fundamental no es otra que el servicio», ha recordado, para invitarles a que realicen su labor «con todo el amor que pide el Señor a cualquiera de nosotros a la hora de servir a los demás».
El prelado ha destacado cómo san Patricio, llevado cautivo a Irlanda, dedicó su vida a anunciar a Cristo, que el santo consideraba «el único capaz de llevar la paz» a los pueblos: «Cristo nos ayuda a iluminar las oscuridades de la persona y de la sociedad; nos hace solidarios y cercanos, y nos ayuda a entender en qué podemos ser útiles».
«El Señor nos pide que no nos crucemos de brazos, hay que seguir ayudando, hay que abrir puertas de esperanza; ojalá que vuestra mediación reestablezca la paz no solo en la ciudad, sino en las personas, en cada una de ellas», añadía el obispo, para transmitir su «sincero agradecimiento» a la Policía Local por entregar su vida a esta labor. «Encomiendo a la Santísima Virgen de la Fuensanta vuestro trabajo, a todos los que estáis aquí y a quienes están ahora de servicio. Que el uniforme que lleváis sea para vosotros un recordatorio del estilo de vida que hay que alcanzar; que Dios os proteja, también a vuestras familias, y os conceda la paz».
Terminada la Eucaristía, ha tenido lugar en la plaza del Cardenal Belluga un acto público.
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Monseñor Rico Pavés preside la Eucaristía en sufragio por Mons. Bellido Caro
La Capilla del Sagrario de la Santa Iglesia Catedral ha acogido esta celebración en recuerdo del primer Obispo de Asidonia-Jerez.
En la jornada de hoy el primer templo de la Diócesis ha acogido la Eucaristía en sufragio por Monseñor Rafael Bellido Caro, quien fuese primer Obispo de la Iglesia Asidonense. El prelado cumplía el 16 de marzo 19 años de su fallecimiento, ocurriendo este en el año 2004.
Esta celebración ha estado presidida por Monseñor José Rico Pavés, Obispo de Asidonia-Jerez, quien en la homilía ha recordado la importancia de la liturgia, la cual debemos acoger en cada momento y llevarla a nuestro día a día. Asimismo, teniendo presente la primera lectura, debemos tener en cuenta que inclinarnos y poner nuestra vida en el Señor es lo único que nos fortalece.
Por otro lado, el Sr. Obispo ha mencionado la importancia de escuchar la Palabra de Dios, la cual nos guía en cada momento de nuestra vida siendo luz para nuestros pasos.
En otro orden de ideas, el prelado ha destacado la importancia de saber que el amor vence a la muerte, sabiendo que esta no es el final sino la Resurrección de Cristo. Asimismo, ha agradecido la inmensa labor y huella que ha dejado el que fuese primer Obispo de Asidonia-Jerez. Destacando que para tener presente a los que ya han partido hacía el Padre debemos rezar por ellos.
Por último, antes de finalizar la Eucaristía, todos los presentes junto al pastor diocesano han rezado ante los restos mortales de Mons. Bellido Caro, presentes en la Santa Iglesia Catedral.
El Centro Penitenciario Sevilla II acoge la celebración de Cuaresma y Semana Santa
La Delegación Diocesana de Pastoral Penitenciaria organiza diversas actividades en el Centro de Sevilla II (Morón de la Frontera) para celebrar la Cuaresma y la Semana Santa con los privados de libertad.
El viernes 17 de marzo a las cuatro de la tarde tendrán una reunión de coordinación con los capellanes y voluntarios, seguidamente, meditarán el ejercicio del Viacrucis.
El siguiente viernes, 24 de marzo, el acto penitencial será a las cinco de la tarde. Esta pastoral diocesana ha organizado también una Eucaristía a las diez y media de la mañana seguida del pregón de Semana Santa, a cargo del saetero Antonio Cabas, el viernes 31 de marzo.
Semana Santa
La celebración de la Cena del Señor será el Jueves Santo (6 de abril); la Pasión del Señor el Viernes Santo y, la Vigilia de Resurrección, el Sábado Santo, a las once de la mañana.
La Merced vive la Cuaresma con la Pastoral Penitenciaria

Un programa de actos tratará de acercarles a las vivencias de los días previos a la Semana Santa
Uno de los principales fines de la Hermandad de la Merced es la colaboración con la Pastoral Penitenciaria en el acompañamiento espiritual a los internos de la Prisión Provincial de Córdoba. Es por ello que, para esta Cuaresma, han organizado junto al Centro Penitenciario y la Pastoral Penitenciaria una serie de actos dirigidos a los internos de la prisión que tratarán de acercarles a las vivencias de los días previos a la Semana Santa.
Estos actos, que tendrán lugar en el Salón de Actos del Centro Penitenciario, comenzarán este sábado, 18 de marzo, con una conferencia titulada «La Virgen en la Pasión de Cristo», a cargo de Francisco Mellado Calderón.
El sábado 25 de marzo, la compañía de teatro «Vuesa Merced», perteneciente a la Hermandad de la Merced, representará la «Pasión de la Merced», el Vía Crucis dramatizado sobre el texto de un interno del Centro Penitenciario que fue estrenado la pasada Cuaresma en la Parroquia de San Antonio de Padua.
Por último, el miércoles 29 de marzo, se celebrará el III Pregón de Semana Santa del Centro Penitenciario a cargo de Rafael Fernández Criado, pregonero de la Semana Santa de Córdoba del pasado año, con el acompañamiento musical de Enrique Mejías Muñoz al piano.
Desde la Hermandad de la Merced se espera que estos actos sean un estímulo para los hermanos privados de libertad, que ayuden a aumentar su fe en Cristo y les llenen de esperanza para avanzar en el sentido de sus vidas.
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Comienza el curso académico en la región de Picota

Los sacerdotes diocesana, Antonio Reyes y Nicolás Rivero, acompañan a los niños y niñas en su formación
La misión diocesana de Picota, en Perú, acaba de iniciar el curso escolar. Lugares como la Casa Hogar Virgen de Araceli de Shamboyacu se vuelve a llenar de la alegría de sus chicas que retoman los estudios de la mano de las religiosas Obreras del Sagrado Corazón de Jesús y acompañadas por los sacerdotes cordobeses Antonio Reyes y Nicolás Rivero, quienes han pedido a través de las redes sociales por esta casa, “para que sea lugar de encuentro con Jesús y para favorecer a la mujer en Perú”, al tiempo que han felicitado a las Madres Obreras por su encomiable labor.
El inicio del curso escolar en Perú acaba de comenzar y los sacerdotes se han volcado tanto con los alumnos como con el profesorado. Asimismo, han pedido la oración por los alumnos y docentes, “para que bendecidos por Dios, puedan contribuir con la educación al desarrollo de las personas y de los pueblos”.






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Un cuadro rinde homenaje a la labor del Hermano Bonifacio

Se trata de la obra pictórica ‘Hermano Bonifacio con niños’, realizada por el pintor Javier Aguilar, con la que se quiere enriquecer e impulsar el recuerdo del Hermano Bonifacio en su camino a los altares
El 15 de marzo pasará como una fecha destacada en los anales de la historia de la Orden de San Juan de Dios de Córdoba, ya que en este día tuvo lugar la presentación de la obra pictórica ‘Hermano Bonifacio con niños’, realizada por el pintor Javier Aguilar, con la que se quiere enriquecer e impulsar el recuerdo del Hermano Bonifacio en su camino a los altares.
El acto, en el que estuvo presente el autor de la obra, así como el Superior de la Orden en Córdoba, Isidoro de Santiago O.H., el vicepostulador de la Provincia San Juan de Dios España, José Ramón Pérez O.H. y el director del Centro de Gestión del Patrimonio Cultural de la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios Provincia de España y responsable del Archivo-Museo San Juan de Dios ‘Casa de los Pisa’, Francisco Benavides, congregó a gran cantidad de colaboradores, voluntarios y personas sabedoras de las buenas obras del conocido popularmente como ‘Fray Garbanzo’.
Tal y como relató el Superior del Hospital, el cuadro recrea una de las escenas más cotidianas del Hermano Bonifacio: su regreso al centro, tras realizar una dura jornada de limosna, y el contacto con los niños, su principal razón de ser y la que le condujo a desarrollar una labor inquebrantable de entrega a Dios y a los más necesitados. No faltan en esta escena detalles tan significativos como su cartera, la granada emblema de la Orden Hospitalaria, y una caja de patatas donada como cosecha del día.
Un hombre bueno, de tesón inquebrantable
Durante el acto de presentación y bendición del cuadro, el Hermano José Ramón realizó un breve recorrido por la fama de santidad del Hermano Bonifacio y destacó que de los 52 años que ejerció como hermano de la Orden, 43 de ellos los pasó en Córdoba como «un hombre bueno, de tesón inquebrantable, limosnero, místico y alegre, con un gran amor a Dios y al prójimo que lo hicieron desprenderse de todo, por los demás».
El vicepostulador aprovechó, además, para recordar el estado en el que se encuentra el proceso diocesano de canonización de este popular fraile, cuya causa se abrió oficialmente por la Diócesis de Córdoba el pasado 18 de diciembre. En estos momentos, tras constituirse la comisión histórica, se están recogiendo los testimonios que acrediten la fama de santidad que le conducirá, primero, a ser declarado como venerable, beato y finalmente santo.
Por su parte, Francisco Benavides, hizo referencia a la importancia de la representación de la imagen del Hermano Bonifacio, a través de numerosas fotografías y resaltó que esta obra viene a señalarlo como icono y motivo de devoción. «Contribuye a fijar su memoria, a enriquecer su legado gráfico y vital, se trata de un acontecimiento muy importante con el que construimos historia», afirmó.
Finalmente, el autor de la Obra, Javier Aguilar, al que el Superior felicitó por su esmerado trabajo, aseguró que daba gracias a Dios por poner este proyecto en su camino con el que ha podido plasmar en un lienzo «la inspiración, vida y fe de alguien tan especial como el Hermano Bonifacio, que para mí ha sido todo un descubrimiento. He disfrutado mucho con este proyecto».
Hasta que el cuadro se ubique en el lugar definitivo en el que permanecerá en el Hospital San Juan de Dios de Córdoba, la obra podrá admirarse durante unos días en el hall del edificio principal del centro cordobés, para el disfrute de sus fieles y de todos aquellos que han colaborado para que ésta sea posible, gracias a una cuestación popular.
Una vida entregada a Dios y dedicada a los más desfavorecidos
El Hermano Bonifacio Bonillo nació en Cañaveruelas (Cuenca) el 14 de mayo de 1899. Inició su camino en la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios en 1924, año en el que ingresó como aspirante en el Sanatorio Psiquiátrico de Ciempozuelos. Dos años después, emitió sus votos temporales y el 3 de junio de 1929 hizo la profesión solemne en la Iglesia del Asilo San José de Carabanchel Alto (Madrid).
El 5 de mayo de 1935 fue destinado al Hogar y Clínica San Rafael de Córdoba (actual Hospital San Juan de Dios) con la tarea que desempeñó hasta su fallecimiento: ejercer de limosnero para sostener la atención y acogida de niños con polio y otras enfermedades oseas.
Esta labor que realizó durante 43 años lo convirtió en un personaje cercano y muy querido entre los cordobeses y lo hizo merecedor de la Gran Gruz de la Beneficiencia, que le fue concedida el 10 de diciembre de 1972. Falleció el 11 de septiembre de 1978 en Córdoba y sus restos fueron trasladados en 1999 a la Capilla del Hospital San Juan de Dios de esta ciudad, donde descansan en la actualidad.
Su labor sigue viva en el Hospital cordobés donde continúa su misión solidaria a través de la Obra Social que lleva su nombre y que atiende cada mes a unas 500 familias en situación de vulnerabilidad.
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PALABRA DE VIDA. Monseñor Rico Pavés : “Necesitamos encontrarnos con Jesucristo para llegar a ver como Él”
La conversión es disposición para recuperar la alegría perdida. Al llegar al cuarto Domingo de Cuaresma un grito de júbilo se abre paso en la Liturgia: Festejad a Jerusalén, gozad con ella, alegraos de su alegría (Is 66, 10). La sobriedad del camino cuaresmal está sostenida por la promesa de una alegría que se puede ya experimentar de forma anticipada. El salmo penitencial por excelencia recoge el lamento por el gozo malgastado y clama al único que puede vencer la tristeza: Hazme oír el gozo y la alegría (Sal 50, 10). La alegría puede ser oída: llega con la Buena Nueva, se transmite con la Palabra, se acoge con la fe, se experimenta en el corazón, se construye con el amor de las obras y se expresa en el rostro del ungido. Devuélveme la alegría de tu salvación (Sal 50, 14), es la petición del salmista que estamos llamados a hacer nuestra en el tiempo cuaresmal. El pecado afea la vida humana deformando la imagen bella de Dios en el hombre. Privado de belleza, el corazón humano cae en una tristeza de la que por sí mismo no puede escapar. Sabia es la Iglesia cuando en la travesía de la Cuaresma nos regala un domingo de alegría.
Providencialmente, este año el Domingo de la alegría abre las puertas al Día del Seminario que se celebra en la Solemnidad de San José. Con el lema “levántate y ponte en camino” se nos invita a pedir por las vocaciones sacerdotales, conscientes de que los sacerdotes están llamados a ser “servidores de la verdadera alegría” de los fieles.
Las lecturas de este Domingo nos presentan el fundamento de la alegría cristiana recurriendo al lenguaje de la visión y de la luz. El evangelio nos ofrece la curación del ciego de nacimiento, milagro que permite al mismo tiempo desenmascarar las intenciones torcidas de los enemigos del Señor y revelar el poder de Cristo como luz del mundo. El relato evangélico comienza con una revelación sorprendente: la enfermedad no es un castigo divino provocado por el pecado, sino ocasión preciosa para que se manifiesten las maravillas de Dios. Encontrar luz en la enfermedad y en el sufrimiento es posible para quien acoge la palabra de Cristo y reconoce la compañía cercana del Señor en la tribulación. Jesucristo, en efecto, se ha hecho nuestro compañero de camino para que podamos vivir todo, incluso el sufrimiento, desde la esperanza que Él nos trae. El encuentro del ciego con Jesús no sólo le devolvió la vista, sino que le abrió al don de la fe. Necesitamos encontrarnos con Jesucristo para llegar a ver como Él.
+ José Rico Pavés
Obispo de Asidonia-Jerez
El pregonero de la Semana Santa, en El Espejo de la Iglesia


Hoy comenzamos mirando al seminario. Cada marzo, esta semana que celebra San José, las parroquias se llenan de la presencia de seminaristas que dan razones de su vocación, la cuentan y la muestran como un don especial recibido; un regalo que requiere formación y es futuro para una Iglesia que precisa más sacerdotes. Los que están en camino nos dan cuenta de su amor a Cristo y su radical a seguirlo. Este día de San José se traslada al día 20 por coincidir el 19 con el cuarto domingo de cuaresma, un tiempo para conocer de cerca a personas como el pregonero de la semana santa de Córdoba, Francisco Morán
Puedes escucharlo en este enlace
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Último adiós al diácono permanente Fernando Molina
Ayer fallecía el diácono permanente Fernando Molina de Porras a los 94 años de edad.
Nacido en Granada, en 1929, fue ordenado como diácono permanente en la Archidiócesis hispalense a los 60 años, donde dedicó la mayoría de sus años de servicio en la Parroquia de la Concepción Inmaculada de Sevilla.
En palabras del párroco, Ángel Manuel Sánchez, Fernando Molina era “un hombre de Dios, que puso su vida por completo al servicio de la Iglesia y de su familia”. Recuerda que tuvo una familia numerosa y se destacó como “esposo fiel y solícito”. En relación a sus hijos, señala que fue “un padre amoroso y responsable, que educó a sus hijos cristiana y humanamente”. Finalmente, en cuanto su labor apostólica, Sánchez ha definido al diácono permanente como un “gran trabajador; servidor fiel de la Iglesia; hombre ejemplar y santo”.
Desde la Delegación diocesana del Clero y el Diaconado permanente han pedido oraciones por el eterno descanso de su alma, y han informado que será velado durante el día de hoy en el tanatorio SE-30, en la sala 14.
Las exequias se celebrarán mañana, sábado 18, a las nueve y media de la mañana, en la Parroquia de la Concepción Inmaculada.















