
Durante la Semana Santa hemos meditado la Pasión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo. Esa es la primera parte de una historia que no acaba en un sepulcro, ni siquiera en la mañana de la Resurrección, sino que se extiende hasta la efusión del Espíritu Santo y su actuación eficaz.
Desde el Domingo de Pascua hasta el de Pentecostés hubo cincuenta días llenos de acontecimientos, inolvidables y trascendentales, que los contemporáneos con Jesús vivieron intensamente, con una gratitud y un gozo inimaginables.
De igual forma que las etapas de Jesús camino del Calvario se han convertido en oración, la Iglesia quiere seguir también a Jesús en su camino de gloria. Este es el sentido último de una devoción reciente que viene a complementar la del viacrucis; es conocido como el vialucis, camino de la luz. En este ejercicio piadoso se recorren catorce estaciones con Cristo triunfante desde la Resurrección a Pentecostés, siguiendo los relatos evangélicos.
Jesús con su Resurrección triunfa sobre el pecado y sobre la muerte. Y, resucitado, dedicará cuarenta días a devolver la fe y la esperanza a sus discípulos. En los encuentros con los suyos, llenos de intimidad, el Señor aparece de improviso, donde y como menos se espera, les llena de alegría y fe, y desaparece dejándoles de nuevo a la espera.
El vialucis es el camino de la luz, del gozo y la alegría vividos con Cristo y gracias a Cristo resucitado. La Iglesia invita a vivir con los discípulos su alegría desbordante.
Camino de la Luz
Catorce estaciones como las del viacrucis. Catorce estaciones para contemplar los momentos destacados de los evangelios tras la Resurrección de Jesús: en esto consisten las estaciones de la Resurrección.
El vialucis constituye una práctica reciente de contemplación, reconocida oficialmente por la Iglesia católica en el Directorio sobre la Piedad Popular y la Liturgia (n. 153) del 17 de diciembre de 2001.
“Durante siglos, el viacrucis ha mediado la participación de los fieles en el primer momento del evento pascual –la Pasión– y ha contribuido a fijar sus contenidos en la conciencia del pueblo. De modo análogo, en nuestros días, el vialucis, siempre que se realice con fidelidad al texto evangélico, puede ser un medio para que los fieles comprendan vitalmente el segundo momento de la Pascua del Señor: la Resurrección”, reza el documento.
Esta práctica, además, puede convertirse en una óptima pedagogía de la fe. ’Per crucem ad lucem’ (por la cruz a la luz) con la metáfora del camino; “el vialucis lleva desde la constatación de la realidad del dolor, que en el plan de Dios no constituye el fin de la vida, a la esperanza de alcanzar la verdadera meta del hombre: la liberación, la alegría, la paz, que son las características esencialmente pascuales”.
El vialucis, finalmente, “en una sociedad que con frecuencia está marcada por la cultura de la muerte con sus expresiones de angustia y apatía, es un estímulo para establecer una cultura de la vida, una cultura abierta a las expectativas de la esperanza y a las certezas de la fe”.
En definitiva, se trata de catorce estaciones basadas en las escenas de la Iglesia naciente, desde la mañana de Pascua hasta Pentecostés: las apariciones a la Magdalena y a los discípulos, el camino de Emaús, el encuentro con Tomás, la pesca en el Tiberíades, el envío a la misión, la Ascensión, la espera del Espíritu. Al estilo del viacrucis, también se comienza con una fórmula que se va repitiendo antes de cada escena: «Te adoramos, oh Cristo resucitado, y te bendecimos. Porque con tu Pascua has dado la vida al mundo».
Preparación y disposición
- Prepara una vela encendida. Recuerda la luz pascual de Cristo y la condición de ser el Pueblo de la Pascua.
- La Sagrada Escritura que ocupe un lugar especial.
- También algún canto acorde con el momento puede ayudar.
- No dejes de pensar que Cristo, luz del mundo, llega a todas las situaciones de enfermedad, dolor, tristeza y muerte, con la esperanza y su vida. Cristo con su presencia no deja a la oscuridad decir la última palabra. Cristo ilumina nuestra fe que irradia esperanza.
- Presenta tu intención y necesidad, Dios.
- Entra en la presencia de Dios con serenidad, en silencio de ruidos externos, y comienza en profunda comunión con toda la Iglesia, especialmente con la que necesita la luz de la esperanza.
- Sumérgete en la escena y pídele al Espíritu Santo que te dé la gracia para dejarte acompañar por Cristo vivo.
Estaciones del vialucis
I ESTACIÓN | JESÚS RESUCITA DE LA MUERTE (Mt 28, 1-6)
II ESTACIÓN | LOS DISCÍPULOS DEJARON EL SEPULCRO VACÍO (JN 20, 3-8)
III ESTACIÓN | JESÚS RESUCITADO SE MANIFIESTA A MARÍA MAGDALENA (JN 20, 11-18)
IV ESTACIÓN | JESÚS RESUCITADO EN EL CAMINO DE LOS DISCÍPULOS DE EMAÚS (Lc 24, 13-19. 25-27).
V ESTACIÓN | JESÚS SE MANIFIESTA EN EL PARTIR EL PAN (Lc 24,28-35)
VI ESTACIÓN | JESÚS SE PRESENTA VIVO ENTRE LOS DISCÍPULOS (Lc 24, 36-39)
VII ESTACIÓN | JESÚS RESUCITADO DA EL PODER DE PERDONAR LOS PECADOS (Jn 20, 21-23)
VIII ESTACIÓN | JESÚS RESUCITADO CONFIRMA LA FE DE TOMÁS (Jn 20, 24-29)
IX ESTACIÓN | JESÚS RESUCITADO SE MUESTRA A LOS DISCÍPULOS EN EL TIBERÍADES (Jn 21, 1-9.13)
X ESTACIÓN | JESÚS RESUCITADO CONFIERE EL PRIMADO A PEDRO (JN 21, 1-9.13)
XI ESTACIÓN | JESÚS RESUCITADO LE CONFÍA A LOS DISCÍPULOS LA MISIÓN UNIVERSAL (MT 28,16-20)
XII ESTACIÓN | EL RESUCITADO SUBE A LOS CIELOS (HECHOS 1, 6-11)
XIII ESTACIÓN | CON MARÍA A LA ESPERA DEL ESPÍRITU (Hechos 1, 12-14)
XIV ESTACIÓN | JESÚS RESUCITADO ENVÍA A LOS DISCÍPULOS EL ESPÍRITU SANTO PROMETIDO (Hechos 2, 1-6)
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