Durante la jornada de hoy martes, 2 de mayo, la Sagrada Imagen está ubicada en la nave central de la basílica, ante el altar mayor, para recibir la devoción y oración de los granadinos.
Desde primera hora de la mañana y hasta las 21 horas, la Sagrada Imagen de la Virgen de las Angustias se encuentra ubicada en la nave central de la basílica, ante el altar mayor, para recibir la devoción y oración de los granadinos, en una jornada de rogativas convocada para pedir por la lluvia.
La Hermandad de Nuestra Señora de las Angustias se encarga de garantizar que todos los fieles y personas que lo deseen puedan acercarse ante la Sagrada Imagen y, con una inclinación de cabeza o genuflexión, orar a la Patrona por la tan necesaria lluvia.
Durante parte de la mañana, con motivo de la Eucaristía de las 8 y 11 horas, la Sagrada Imagen estuvo situada en un lateral, hasta que después se ha dispuesto su actual ubicación en la nave central, bajo el altar mayor. Según informa la Hermandad, la basílica estará abierta para recibir estas rogativas a la Virgen hasta las 21 horas, pero si hubieran más personas que esperan entrar para su oración, se mantendría el templo abierto pasada esa hora.
La convocatoria de rogativas a la Patrona granadina coincide con el inicio del mes de mayo, mes dedicado especialmente a la Virgen María.
El delegado diocesano de misiones, Antonio Evans, predica hoy en la Basílica donde se veneran los restos de San Juan de Ávila
Foto.- Archidiócesis de Granada
El rector del Seminario San Cecilio de Granada inicio la solemne novena a San Juan de Ávila, que hoy recibe al delegado diocesano de Misiones y párroco de San Nicolás de la Villa de Córdoba, el sacerdote Antonio Evans.
Durante su homilía, Enrique Rico Pavés, el sacerdote afirmó que “Dios no se suele manifestar a través de cosas raras. Dios no se suele manifestar, aunque pueda hacerlo, normalmente, a través de cosas extraordinarias” para referirse a los encuentros en Montilla de San Juan de Dios con San Juan de Ávila, donde recababa la fuerza y el apoyo espiritual que le permitía atender a los pobres de Granada y otros tantos sitios.
En su alocución, el rector del Seminario “San Cecilio” de Granada anunció que en la novena a San Juan de Ávila “venimos a pedir por las vocaciones sacerdotales. Porque es fundamental, no solo que haya Sacerdotes, sino que haya Santos Sacerdotes”, dijo, mientras reflexionó sobre el sacerdocio de Cristo por el que se hace “uno de nosotros” para explicar que es “aquel que prolonga en el mundo el consuelo de Dios”.
A continuación pueden leer el texto íntegro de la homilía en este archivo:
Actividad organizada por el grupo misionero “Abaetetuba” de la parroquia de La Zubia, para ayudar en los proyectos y necesidades en el estado brasileño donde se ubica la diócesis con el obispo Mons. Flavio Giovanale.
Con un fin solidario y compartiendo juntos un día en familia, los vecinos de La Zubia disfrutaban el lunes 1 de mayo de la paella y sorteo organizado por la parroquia de La Zubia en la carpa municipal del pueblo. La parroquia de La Zubia lleva 20 años organizando esta paella solidaria, cuyas aportaciones van destinadas a sufragar algunos de los proyectos y necesidades en Cruzeiro do Sul, en la diócesis de Acre, en Brasil.
La actividad solidaria desde la parroquia se lleva a cabo durante todo el año y lo hacen a través de su grupo misionero llamado “Abaetetuba”, nombre que alude a la particular orografía en la zona norte de la selva brasileña, donde se constituyen islas inmensas dentro de los ríos.
Fue en esta zona –Abaetetuta significa “tierra de hombres con valores”- donde el grupo misionero de la parroquia de La Zubia comenzó a trabajar. “Ayudamos según nuestras posibilidades en los proyectos y necesidades que nos comunican”, explica Joaquín Alcalde, sacerdote diocesano en Dúrcal y participante en este grupo misionero desde mucho antes de su Ordenación presbiteral. “La idea es pasar un buen día con la gente que colabora con nosotros durante todo el año y también que disfruten”, explica el sacerdote Joaquín Alcalde en alusión a la reciente celebración de la paella solidaria.
“INQUIETUD Y AMOR POR LA MISIÓN” El obispo brasileño con cuya diócesis colaboran, D. Flavio Giovenale, y un grupo de hermanas javerianas, vinculadas a la misión que realizan allí, han visitado en distintas ocasiones la parroquia de La Zubia, donde siempre han estado dispuestos a ayudar en las necesidades de esta misión.
Una “inquietud y un amor por la misión” que ya hace 22 años inculcó el párroco Antonio Antúnez, en La Zubia, a su regreso del trabajo pastoral misionero en los años que estuvo en Brasil. Esa inquietud y amor por la misión la extendió a la comunidad parroquial de La Zubia, que continúa 22 años después con la creatividad de iniciativas que aporten una ayuda a hermanos nuestros del otro lado del Atlántico, fomentando la fraternidad entre diócesis lejanas pero unidas como Iglesia universal.
APADRINAMIENTO DE NIÑOS Y AYUDA POR LOS TERREMOTOS Entre los proyectos que apoyan con la diócesis con Mons. Giovanale está el apadrinamiento de niños. “Es a través de la pastoral del menor con la diócesis en Brasil , que son centros que la diócesis establece en puntos conflictivos, es decir, entre dos barrios, para que los niños de distintos barrios se conozcan y no estén luego enfrentados. Por 50 euros al año, se da de comer y estudios a un niño durante todo el año. No es a un niño concreto, va en una bolsa común, para colaborar con todos”, explica Joaquín Alcalde.
Además de la paella solidaria, este año se realiza un sorteo cuyos fondos se entregarán a los damnificados por los terremotos de Siria y Turquía, ocurridos el pasado mes de febrero. La propia misión en Brasil, por indicación del obispo D. Flavio, ha pedido que esos fondos vayan destinados a quienes lo han perdido todo en Siria y Turquía. “Tenemos que colaborar con esa gente, nos decía el obispo D. Flavio. Incluso, a lo mejor los más pobres son gente muy solidaria, que siempre tiene en cuenta al hermano que lo necesita”, explica el sacerdote granadino.
En la jornada de hoy los fieles de la Parroquia de Nuestra Señora del Carmen de la localidad diocesana de Rota se reunieron en torno a la oración, en concreto al rezo del Santo Rosario. Este acto ha contado con una singularidad, como es la presencia de Radio María que emitió este momento para así todos los que escuchan las ondas de este medio de comunicación se pudieran unir a través de la oración.
Asimismo, este momento de oración y reflexión sirve a la feligresía celebrar en esta IV Semana de Pascua la Resurrección de Cristo y prepararse para la venida del Espíritu Santo con la celebración de Pentecostés.
La Parroquia de Santa Cruz junto a las Cofradías del Santísimo Cristo del Perdón, la Cofradía de Nuestro Padre Jesús del Mayor Dolor y la Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad y Santo Entierro, son las promotoras de esta intervención.
Las tres capillas situadas en el lado del Evangelio del templo de Santa Cruz, necesitan de labores de restauración y mantenimiento en sus cubiertas, así como en su sistema de evacuación de las aguas pluviales. Por tanto, los promotores anteriormente indicados, se han interesado en la colaboración de estas labores financiando la redacción del proyecto básico y de ejecución.
Así, las tres cofradías y la Parroquia firmaron el pasado sábado un acuerdo por el que promueven la redacción del proyecto básico y de ejecución que será encargado de manera conjunta al arquitecto Fernando Mejías Delgado.
Esta actuación será complementaria de la que ya se está ejecutando en la cubierta principal del templo con la colaboración del Ministerio de Fomento a través del Programa 1,5% Cultural.
Este martes, 2 de mayo de 2023, ha fallecido, a los 95 años de edad, el sacerdote y canónigo de la Catedral, D. Antonio Ruiz Sánchez.
D. Antonio Ruiz Sánchez nació en Rus el 10 de diciembre de 1927. Fue Bautizado el 17 de diciembre de ese mismo año en la Parroquia de la Asunción de Ntra. Sra. de Rus y confirmado en Octubre de 1935 en la misma Parroquia de Bautismo. Ingresó en el Seminario Diocesano de Jaén en Septiembre de 1942. Recibió la ordenación sacerdotal el 14 de junio de 1953 en la Capilla del Palacio Episcopal de manos del Excmo. y Rvdmo. Sr. D. Rafael García y García de Castro, Obispo de Jaén.
Comenzó su ministerio sacerdotal ocupando los siguientes cargos:
Vicario Parroquial de Ntra. Sra. de la Paz de Marmolejo (1953); Ecónomo de la Parroquia de San José de Torreblascopedro (1953-1960); Ecónomo de la Parroquia de San Pedro y San Pablo de Quesada y Encargado de la Parroquia de Ntra. Sra. de Tíscar (1960-1970); Vicario Parroquial de Santa María de Cazorla (1965-1970); Profesor de Religión (1965-1970); Ecónomo de la Parroquia de San Isidoro de Úbeda (1970-1978); Arcipreste del Arciprestazgo de Úbeda (1972-1975); Encargado de la Parroquia de San Juan Bautista de Úbeda (1974-1978); Capellán de la Residencia Sanitaria de Úbeda (1976-1978); Bibliotecario Diocesano (1979-1982); Adscrito a la Parroquia de San Miguel de Jaén (1979-2023); Profesor del Seminario Diocesano (1979-2005); Canónigo Bibliotecario (1982-2003); Jefe de Protocolo de la Curia Diocesana (1993-2003); Presidente de la Comisión Diocesana de la Causa de los Santos (1993-2007); Canónigo emérito (2003-2023)
Mons. Sebastián Chico Martínez, Obispo de Jaén, oficiará el funeral de entierro, en la Santa Iglesia Catedral de Jaén el día 3 de mayo a las 9:30 horas.
La edición del Espejo de la Iglesia del viernes 28 de abril ha sido dedicada al Domingo del Buen Pastor. Adrián Ríos, entrevistó a Andrés Ybarra, rector del Seminario Metropolitano de Sevilla; Francisco Ortiz, canónigo del Cabildo Metropolitano de Sevilla y párroco de Nuestra Señora de los Remedios; Antonio Salvago, párroco de Santa María la Mayor, de Pilas y Gumersindo Melo, director de la Residencia Sacerdotal Santa Clara, de Sevilla.
Jornada histórica la vivida, este primero de mayo, en Jaén. Millares de personas, llegadas desde todos los puntos de la provincia, quisieron participar en la procesión de rogativa y posterior Eucaristía para pedir la lluvia.
Desde primera hora de la tarde, miles de jiennenses buscaban un lugar para poder ver el paso de Nuestro Padre Jesús Nazareno, “el Abuelo de Jaén”, que como ha ocurrido a lo largo de la historia, ha salido en procesión para ser intercesor ante las pestes, las catástrofes, o la falta de agua, como era en esta ocasión.
Cuenta el acta notarial del Descenso de la Virgen a la ciudad de Jaén, que en ese cortejo celestial que recorrió el arrabal de San Ildefonso en la gloriosa noche del 10 al 11 de junio de 1430, que la Señora iba precedida por lo que parecían las cruces parroquiales de la ciudad. Esa imagen, se repitió en la tarde de ayer cuando las cruces parroquiales de la ciudad de Jaén y de muchas parroquias de la provincia abrían el cortejo procesional que desde el Camarín de Jesús condujo al Nazareno de Jaén por las calles del casco histórico para encontrarse con miles de y ser seguido por millares de fieles unidos en piadosa oración.
La última procesión de rogativas, también pidiendo la lluvia, tuvo lugar el 8 de marzo de 1947. Ayer se volvió a hacer historia en Jaén; Jesús de los descalzos salía de su casa y lo hacía siendo llevado a hombros por mujeres, por primera vez en su historia. Eran las costaleras de la Verónica que, con gran emoción, con lágrimas en los ojos portaban la imagen más querida y venerada de Jaén.
Procesión
A las puertas del Camarín, las voces blancas de la Escolanía de la Catedral entonaban cantos para recibir al Señor y fueron esas dulces voces las que acompañaron todo el recorrido de la rogativa.
El Obispo, Don Sebastián Chico Martínez, comenzó su oración explicando el sentido de la procesión de rogativa. La escasez de lluvia y la alarmante sequía, que afecta de manera particular a esta tierra, cuya gran riqueza está en el cultivo del olivar.
Después de incensar la imagen de Nuestro Padre Jesús, comenzó la procesión, que iba a tener cinco paradas de oración, en las que un grupo de fieles fueron leyendo la Palabra de Dios e hicieron una plegaria, que concluía el Obispo de Jaén. Tras las cruces parroquiales, la Escolanía, después, la imagen venerada de Jesús Nazareno. Tras ella, el Obispo y sacerdotes y cerraba el cortejo el pueblo fiel: millares de jiennenses que quisieron seguir, en profundo recogimiento, el cortejo hasta la Catedral.
Las Hermanas Carmelitas aguardaban a “el Abuelo” a las puertas de su convento. Religiosas de vida contemplativa, que de manera extraordinaria salían de su retiro para rezar ante la imagen de Jesús y pedir, ellas también, la lluvia. Después, la parada con los mayores en la residencia de los Condes de Corbull. Más tarde, la puerta de las Hermanas Eucarísticas de Nazaret, a la que siguió una alto a las puertas de la Basílica de San Ildefonso, otra en la Plaza de San Francisco y otra final a la puerta del primer Templo diocesano. En el recorrido, millares de personas. Profundo respeto, fervor y oración. La gente sencilla entonaba “Viva el Abuelo”, “Viva Nuestro Padre Jesús”, ante una estampa inédita que nadie había contemplado: que, al inicio del mes de mayo, Nuestro Padre Jesús Nazareno recorriera las calles de su Jaén, un Jaén sediente de agua que calme la sed de los campos, limpie el ambiente y dé esperanza a los que se dedican a la agricultura.
Eucaristía
Con media hora de retraso daba comienzo la celebración eucarística. La Catedral, abarrotada, aguardaba una estampa singular, ver entrar, en la que fue su casa por décadas, al Señor de Jaén. El órgano entonaba el himno del Maestro Cebrián ante el alma empañada de miles de cristianos que aguardaban la llegada del Nazareno.
Una vez colocado en el altar, dio comienzo la Santa Misa. El Hermano Mayor de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús, junto con otros miembros de su Junta de Gobierno se encargaron de las lecturas. El diácono permanente, D. Jesús Beltrán, proclamó el Evangelio.
Autoridades, como miembros de la Corporación Municipal, el delegado de Justicia de la Junta de Andalucía, Javier Carazo o la secretaria general de Salud, María Luisa del Moral, se hicieron presentes en la celebración, así como el presidente de la Agrupación de Cofradías, Francisco Sierra y miembros de otras Hermandades y Cofradías de la ciudad y de la Diócesis.
Monseñor Chico Martínez comenzó su predicación explicando el porqué de la rogativa. “Desde hace más de un año, incluso podríamos decir que, desde los últimos años, estamos viviendo una grave sequía en nuestra tierra, en nuestra Comunidad andaluza y, también, en la mayoría de las regiones españolas. Realidad que está afectando gravemente a nuestra agricultura, a los 66 millones de olivos que constituyen el motor principal de nuestra economía, de donde se sostiene, principalmente, nuestra sociedad, nuestras familias; que está afectando a nuestra ganadería, a la industria, a los servicios y al consumo humano. La falta de lluvia nos afecta a todos y a todo. Pensemos en nuestros pantanos, acuíferos y fuentes, en nuestras sierras, en nuestros cuatro Parques Naturales, en todo nuestro ecosistema que es tan rico en toda nuestra provincia”.
A continuación, quiso reflexionar sobre el poder de la oración y de la fe de los que creen: “Jesús en el Evangelio nos dice: “Pedid y se os dará, buscad y encontraréis, llamad y se os abrirá; porque todo el que pide recibe, quien busca encuentra y al que llama se le abra” (Mt 7,7). Con esta oración humilde y confianza, nos ponemos ante Dios, en este día, toda nuestra Iglesia de Jaén, como un único pueblo, con un solo corazón, unidos en una misma petición: ¡Señor, necesitamos la lluvia que riegue nuestros campos! La oración es la actitud propia del cristiano ante Dios, es fundamental en la vida del cristiano. Quien no ora va viendo cómo Dios va muriendo progresivamente en su corazón hasta llegar un día en que Dios ya no es nada en él. Pero la oración es una gran fuerza espiritual que desencadena una enorme fuerza, energía, que nos hace lograr lo que por otros medios es imposible, y que solemos llamar milagros. Seamos insistentes, constantes, en nuestra oración”.
De igual modo, quiso aprovechar la fiesta de San José obrero, la fiesta del trabajo, para reivindicar un trabajo digno para todos. “No quiero terminar mis palabras sin tener presente la realidad que en día estamos celebrando, coincidiendo con San José Obrero, el día internacional de todos los trabajadores, recordando una cita de la encíclica de San Juan Pablo Evangelium Vitae (n 79): «El compromiso al servicio de la vida obliga a todos y cada uno. Es una responsabilidad eclesial, que exige la acción concertada y generosa de todos los miembros y de todas las estructuras de la comunidad cristiana». Pidamos para que no falte el trabajo digno en nuestra tierra y para que se creen estructuras que posibiliten el ámbito laboral adecuado para todas nuestras gentes y las generaciones venideras”.
El Prelado del Santo Reino concluyó sus palabras animando a confiar en los milagros, en los grandes y en los pequeños de cada día. “Confiemos en que nuestra oración sincera, confiada y perseverante puede alcanzar la tan deseada agua para nuestra tierra”. El silencio propio de la celebración se rompió con un ovacionado aplauso al concluir sus palabras.
Al finalizar la Santa Misa, Don Sebastián bendijo con el Santo Rostro a Jaén y a sus campos desde los cuatro puntos cardinales, en los balcones de la Catedral bajo la atenta mirada de miles de jiennenses. Después salía, con dirección al Camarín la imagen de Jesús, acompañado, hasta llegar a su casa, por miles de jiennenses que rogaban a Dios por la tan preciada y necesaria lluvia.
Nuestra Señora de la Caridad Coronada y Nuestro Padre Jesús Nazareno salieron por las calles de la localidad diocesana para pedir por el don de la lluvia.
Comenzando el viernes por la tarde con el traslado de ambas imágenes hasta la Parroquia de Nuestra Señora de la O, durante todo el fin de semana se ha llevado a cabo distintos rezos y celebraciones de la Eucaristía para pedir por la lluvia. En estas iniciativas de reflexión y oración se destaca la especial intercesión de Nuestro Padre Jesús Nazareno y Nuestra Señora de la Caridad Coronada presidiendo en la Iglesia Mayor del municipio diocesano.
Cabe mencionar que este fin de semana intenso ante Cristo y María para pedir por un bien tan necesario como el agua, finalizó en la jornada de ayer tras la Santa Misa realizando los distintos traslados de las imágenes hasta su sede. Recordamos que en la Iglesia Asidonense, se comenzó a pedir por la lluvia, como pidió nuestro pastor diocesano, con Nuestra Señora de los Remedios de Olvera, luego se llevo a cabo la celebración de la Eucaristía en la Santa Iglesia Catedral con la presencia del Cristo de la Aguas y por último Sanlúcar de Barrameda este fin de semana junto a Nuestro Padre Jesús Nazareno y Nuestra Señora de la Caridad Coronada.
Pablo Enríquez entrevistó en el programa Iglesia Noticia Sevilla al rector del Seminario Metropolitano de Sevilla, Andrés Ybarra, el día en el que la Iglesia celebró el Domingo del Buen Pastor.
Ybarra destacó la importancia de la escucha dentro del proceso de discernimiento y acompañamiento a los seminaristas. Así como de la acción caritativa y social de la Iglesia.