El encuentro organizado por la Delegación Diocesana de Medios está previsto a las seis de la tarde.
Vera es director de la oficina de información y de la comisión para las comunicaciones sociales en la Conferencia Episcopal Española (CEE). En mayo de 2021 publicó el libro ‘La senda de la reputación. Cómo la comunicación puede mejorar la Iglesia’ (PPC), dedicado a la comunicación institucional.
‘Cómo comunicar la fe sin levantar la voz’
El siguiente encuentro de este ambicioso programa formativo dirigido a toda aquella persona interesada en potenciar sus habilidades comunicativas y aprender a difundir y amplificar el mensaje pastoral de la Archidiócesis hispalense a nuevos públicos y nuevos medios, será el sábado 20 de mayo, a cargo de Jack Valero, fundador de Catholic Voices, que pronunciará una conferencia sobre ‘Cómo comunicar la fe sin levantar la voz’.
Esta nueva cita será en el aula Antonio Domínguez Valverde, del arzobispado de Sevilla, a las once de la mañana.
Valero (Barcelona, 1962), reside en Londres desde los diecisiete años. Es el fundador de Catholic Voices, un grupo de católicos británicos seglares, que se ofrecen para dar su visión en los medios de comunicación sobre las noticias críticas o polémicas sobre la Iglesia.
Todas las convocatorias están abiertas y son gratuitas.
Presentado en Córdoba el documental sobre la vida y obra de San Juan de Ávila, dirigido por el escritor Jesús Sánchez Adalid
La figura de San Juan de Ávila concitó el interés de doscientas personas para asistir a la presentación del documental Audi Filia, cuyo guion es el resultado de una detenida investigación sobre la vida y obra del santo patrón del clero del sacerdote y escritor Jesús Sánchez Adalid. Desde su nacimiento en Almodóvar del Campo a su muerte en Montilla, el documental es un certero recorrido por el intelectual del siglo XVI, el sacerdote decidido a reformar la Iglesia, que estuvo cerca de Santa Teresa de Jesús o San Francisco de Borja, “un hombre de fuego porque contagia el amor de Dios”, en palabras del director del Centro Diocesano San Juan de Ávila y rector del Seminario «San Pelagio», Carlos Jesús Gallardo, que se dirigió a los asistentes para dar a conocer los fundamentos de la doctrina avilista.
En la presentación de este documental, participaron también el Deán Presidente de la Catedral de Córdoba y el autor del guion Jesús Sánchez Adalid, que comenzó recordando el día de su ordenación, un 10 de mayo, fiesta de San Juan de Ávila. El sacerdote y escritor extremeño aseguró que el Audi Filia es una llamada a la santidad y al corazón, al tiempo que describió como el guion escrito por él para este trabajo audiovisual nace “de la consternación y del dolor” que le produce comprobar como la necesidad de reforma impulsada por el ministerio de San Juan de Ávila conecta con los tiempos cercanos de la Iglesia donde también han ocurrido “cosas espantosas” por las que ha sufrido mucho, entonces “me encomendé a SJA y descubrí que los tiempos que le tocó vivir a él no fueron fáciles, sino llenos de dolor para quienes consagran su vida a Dios”, expuso.
El sacerdote extremeño y autor de obras como “El Mozárabe” apuntó que los santos reformadores son los que “llaman a la santidad de los consagrados”, el sacerdote Carlos Jesús Gallardo Panadero, director del Centro Diocesano San Juan de Ávila y rector del Seminario “San Pelagio”, que le precedió en el uso de la palabra, destacó la importancia de San Juan para la Iglesia y la decisión de la diócesis de Córdoba de asumir su doctrina en tanto que “Córdoba es relicario de San Juan de Ávila porque conserva su teología y su santidad”.
El Deán-Presidente, que condujo y cerró el acto de presentación, realizó una semblanza del autor, destacando su actividad como guionista de documentales como “Mozárabes, la herencia olvidada” exhibido en televisiones nacionales y canales temáticos. A la exhibición de este documental asistió el Cardenal- Arzobispo de Madrid, monseñor Antonio María Rouco Varela.
El próximo sábado 6 de mayo se celebrará la coronación canónica de Nuestra Señora de las Nieves, patrona de Benacazón y titular del templo parroquial, a las ocho y media de la tarde. Se trata de una imagen de gran antigüedad que despierta una fuerte devoción en este pueblo aljarafeño. El arzobispo de Sevilla, monseñor José Ángel Saiz Meneses, presidirá la Eucaristía e impondrá la corona ofrendada por suscripción popular.
El sacerdote José Antonio Morón Pardo, párroco de Nuestra Señora de las Nieves, ha señalado que desde que llegó a esta localidad ha observado la devoción que le tiene este pueblo a su patrona, “que lo une e identifica”.
Actos de la coronación
Los principales actos previos a la coronación han sido el pregón, pronunciado el 29 de abril por Miguel García Franco, y el triduo preparatorio, en el que han predicado los sacerdotes Marcelino Manzano, delegado diocesano de Hermandades y Cofradías; Andrés Ybarra, rector del Seminario Metropolitano de Sevilla y Antonio Vergara, vicario episcopal de la zona oeste.
El día de la coronación, sobre las seis de la tarde, partirá el cortejo de traslado de la Santísima Virgen desde la parroquia al recinto ferial, formado por representaciones de las distintas áreas pastorales de la parroquia.
La Eucaristía de coronación se desarrollará en un altar provisional elaborado para este acontecimiento por un grupo de apoyo y jóvenes. El acompañamiento musical correrá a cargo del coro de Santa María de Coria del Río. Tras finalizar la celebración litúrgica dará comienzo la procesión triunfal de la Virgen, que tendrá un itinerario oficial hasta llegar al ayuntamiento y después un recorrido extraordinario por gran número de calles de la población.
Estrenos previstos
Entre los estrenos previstos destacan las coronas de la Virgen y del Niño Jesús labradas por los Hermanos Delgado en plata sobredorada, con incrustaciones de circonitas, lapislázuli, aguamarinas y camafeos napolitanos con alegorías de las letanías del rosario. También la toca de sobremanto, realizada por un grupo de bordado devotos de la Virgen, con diseño del artista Rafael Laureano, sufragada fundamentalmente por las cuatro hermandades del municipio: Vera Cruz, Soledad, Rocío y Rosario.
Una Pascua perseverante
Sobre el mensaje religioso que espera quede de esta coronación, el párroco José Antonio Morón destaca que los preparativos “han unido a vecinos que no se conocían y se han superado diferencias para trabajar en común”. Confía que estos días se graben en sus corazones y que mientras el amor a María esté vivo encarnar las enseñanzas de su Hijo no sea una utopía. En esto consistirá la tarea posterior, una Pascua perseverante como verdaderos cristianos de manos de Nuestra Señora de las Nieves, patrona coronada de Benacazón”.
El director del Secretariado Diocesano de Migraciones y de la Fundación Centro Tierra de Todos, Sante Zanetti, junto con el diputado de Desarrollo de la Ciudadanía, Jaime Armario, presentaron, en la Diputación de Cádiz, el libro Crisol, editado por el Voluntariado de la Red de Atención a Personas Migrantes del Secretariado Diocesano de Migraciones, la Asociación Cardijn y la Fundación Centro Tierra de Todos, con la colaboración de la Diputación de Cádiz. En el acto también intervino Jonás, migrante que atiende el propio secretariado a través de sus distintos programas, y que leyó un fragmento del libro basado en su propia experiencia.
La obra recoge una serie historias reales sobre el aprendizaje y la enseñanza de la lengua española, que se convierten en relatos contados por migrantes y sus maestros. Incluye algunos grabados y fotografías, y aunque es una obra de pequeño formato, pone de manifiesto una gran labor social.
El padre Sante Zanetti explicó que este libro, que nació al abrigo de la celebración del Congreso de la Lengua, “no contiene palabras, sino que contiene vidas”. Historias del día a día que definió como “vivencias reales, conmovedoras, que les harán acercarse al fenómeno de la migración”. Y a otro proceso clave en su inclusión: el del aprendizaje del español, “que es también el proceso de dignificación de cada persona migrante».
Por su parte, Jaime Armario puso de relevancia el valor del trabajo callado de entidades que se involucran en la mejora de las condiciones de vida “de quienes necesitan un apoyo vital en su desarrollo humano y social”, así como “la labor desinteresada de otras que ofrecen su tiempo, su esfuerzo y sus conocimientos para lograr que aquellos que lo necesitan, vean facilitado su proceso de integración social en un país y cultura ajenos”.
La Fundación Centro Tierra de Todos es una entidad sin ánimo de lucro, dedicada a la atención de los jóvenes, de los migrantes y de los barrios populares de la ciudad de Cádiz, con el ánimo de promover un ambicioso proyecto que facilite la igualdad de oportunidades y la promoción y cualificación de todas estas personas y de todo su entorno social.
El mes de mayo es el mes de María, es el mes de las flores, que ofrecemos con amor a María Santísima. Con ella compartimos el gozo de la resurrección de Cristo, su Hijo, que nos ha abierto de par en par las puertas del cielo, de la otra vida. Con ella preparamos la venida del Espíritu Santo en Pentecostés, porque ella es Madre de la Iglesia, sobre la que continuamente viene el Espíritu Santo, el Amor del Padre y del Hijo, el que testimonia a nuestro espíritu que somos hijos de Dios.
En Córdoba y en nuestras tierras, además, el mes de mayo es una explosión de vitalidad en la naturaleza, con flores en nuestros patios y por todos lados. Comenzamos el mes de mayo con la fiesta de las Cruces de mayo. Añora se lleva la palma. Todo el pueblo se llena de Cruces. En la ciudad, Cruces por todos lados, concurso de Cruces, fiesta por las Cruces de mayo. Vienen a recordarnos el triunfo de la Cruz de Cristo, convirtiendo el patíbulo de los condenados en trono de victoria y de esperanza.
La Cruz de Cristo ha florecido y continúa floreciendo en nuestras vidas. Allí donde hay dolor y sufrimiento, donde hay humillación y abatimiento, consecuencia del pecado personal o ajeno, la Cruz de Cristo viene a cambiarlo, sembrando esperanza y misericordia, alegría y victoria. El pecado y la muerte no tienen la última palabra, estamos destinados a la vida de gracia y a la santidad, estamos destinados a participar del cielo ya adelantado en la tierra por el triunfo de Cristo vencedor. La Cruz florecida es signo de esta victoria, de esa esperanza, de ese nuevo horizonte abierto por la resurrección de Cristo.
En el mes de mayo se agolpan las celebraciones festivas de la Virgen Santísima en sus múltiples advocaciones. De Linares, de Araceli, del Campo, de la Antigua, de Guía… Siempre la misma y única Madre de Dios y madre nuestra, María Santísima, con apellidos diferentes según los lugares, los momentos de la historia, los acontecimientos. María acompaña al Pueblo de Dios peregrino hasta la meta del cielo. María acompaña a cada persona en sus penas y alegrías, en sus gozos y esperanzas. María es la guardiana fiel de la felicidad de un pueblo.
El pueblo cristiano, nuestro pueblo cristiano vibra ante la imagen de María Santísima. Siente un estremecimiento ante su mirada, se siente seguro y protegido teniendo Madre, con Ella tiene garantizada una intimidad, que le conforta en los momentos de prueba y le estimula en los momentos de dificultad. Qué bonito es tener Madre, no permitamos que nos quiten a la que Jesús nos dio por madre junto a la Cruz, como el mejor de sus tesoros.
Profundicemos en el sentido de la madre, hoy que está tan devaluada esta realidad. Madre es la que acoge, la que cuida, la que ama gratuitamente, la que siempre está a tu lado. Cuántas madres se deshacen del fruto de sus entrañas antes de nacer, porque piensan que su hijo les va a traer más problemas que satisfacciones. Cuántas personas más débiles a lo largo de su vida están privados del cariño maternal cuando más lo necesitan. Cuántos otros en el declinar de la vida se convierten en un estorbo a eliminar cuando se los mira con ojos y corazón distintos a los de una madre.
María Santísima no dé a todos corazón de madre, que cuando la miramos y la rezamos nos dé entrañas de misericordia y capacidad de cuidar de los más débiles y necesitados. Jesús nos ha dado esta Madre para que no nos falte nunca y para que a nadie le falte nunca un corazón de madre que lo atienda.
Pedimos por las necesidades de la Iglesia, que está llamada a ser madre de todos nosotros, y especialmente de los más necesitados. Pedimos para que no falten vocaciones de personas que entregan su vida para prolongar esa maternidad de María y de la Iglesia sobre todos los humanos. Pedimos a la Madre del Buen Pastor, a la Divina Pastora, que envíe sacerdotes a la Iglesia, para que no nos falte nunca el cuidado de Cristo buen Pastor de nuestras almas.
Las religiosas Esclavas de la Inmaculada Niña, más conocidas como las religiosas de la Divina Infantita, de Guadix, celebraron el domingo pasado la fiesta de la Inmaculada Niña. Y lo hicieron participando en la Misa de la Catedral, que estuvo presidida por el obispo, D. Francisco Jesús Orozco. A la celebración llegó, también, la imagen de la Inmaculada Niña, que procesionó después por las calles de Guadix, en el entorno de la Catedral.
A la celebración de la Misa en la catedral asistieron, además de las religiosas de la comunidad que hay en Guadix, otras venidas de las comunidades de Granada, de Almería capital y de El Ejido. También había miembros de los claustros de profesores, padres de alumnos y, por supuesto, muchos chicos y chicas que cursan o han cursado sus estudios en el colegio de la Divina Infantita de Guadix. En la celebración, el obispo agradeció al Señor la presencia de esta congregación de las Esclavas de la Inmaculada Niña en la diócesis de Guadix “durante tantos años, con tantas tareas pastorales, especialmente educativas y de asistencia, en nuestra ciudad de Guadix y en otras partes de España y del mundo. Que Dios os lo pague. Hoy especialmente le pido al Señor por todas vosotras, queridas religiosas de la Inmaculada Niña, y por todas vuestras tareas pastorales, por vuestros colegios y por todos los que formáis esta gran familia en torno a la Inmaculada Niña”. Tras la Eucaristía, se inició una procesión con la imagen de la Inmaculada Niña, que era portada por costaleros y costaleras alumnos del colegio. Sin duda, fue un día muy emotivo y de mucha fiesta para estas religiosas y para todos los que están vinculados a sus colegios, tanto alumnos como padres y profesores. Un día que puso fin a unas celebraciones que se iniciaron con un quinario en la capilla del colegio y que culminaron con esta celebración en la Catedral.
La Divina Infantita de Guadix El colegio de la Divina Infantita de Guadix fue fundado en 1917, en tiempos del Obispo Timoteo Hernández Mula. Estuvo dirigido en sus inicios por Francisco Salvador Ramón, hermano del fundador de las Esclavas de la Inmaculada Niña, Federico Salvador Ramón. En la actualidad mantiene una línea educativa desde los más pequeños hasta cuarto de ESO. Se trata de un colegio que goza de gran aprecio y estima en la ciudad de Guadix, no solo por sus más de 100 años de historia sino, sobre todo, por su calidad educativa.
El pasado martes, 2 de mayo, a las 19.30h, en la parroquia de San Juan de Dios, celebramos el Sacramento de la Confirmación para 54 jóvenes y adultos de nuestras dos parroquias: San Juan de Dios y la Asunción de Martos.
El Sacramento lo confirió el Vicario General de la Diócesis de Jaén, D. Juan Ignacio Damas.
En un ambiente de profunda unción y gozo, y con el templo parroquial abarrotado de fieles, el Vicario General valoró desde el comienzo la unidad de las dos comunidades que nos muestra como familia eclesial, y que nos pone en perfecta, sintonía con la pastoral actual de comunión y sinodalidad.
En la homilía D. Juan Ignacio hizo mucho hincapié en ser testigos «contando a todos los pueblos las maravillas del Señor», como habíamos cantado en el salmo responsorial.
Ese anuncio se hace desde el poder del Espíritu Santo que en la celebración se iba a regalar.
Los jóvenes y adultos recibieron el Sacramento con mucho recogimiento y devoción.
El coro parroquial de la Asunción nos ayudó a rezar con los cantos al Espíritu. Al final el párroco de las dos parroquias, Miguel José Cano, agradeció al Vicario su presencia, a los catequistas su entrega, a los padres su interés por la fe de sus hijos y a todos, su participación.
Realmente fue un momento de profunda alegría, gozo y vida en el Espíritu Santo.
Damos gracias a Dios por todo. El Señor ha estado grande con nosotros y estamos alegres.
Hablar de mayo en nuestra tierra de Jaén es hablar de María, por excelencia. Es tiempo de romerías y peregrinaciones, alegría, de cantos y alabanzas, de luz intensa y flores coloridas, es tiempo de María. Puedo afirmar, con seguridad, por lo que he ido observando en mis visitas a los pueblos y ciudades de nuestra tierra, que la Diócesis de Jaén es profundamente mariana. Cada zona, cada comarca, cada pueblo o aldea, cuenta con una devoción y santuario mariano. Siempre con María y por María.
El pueblo de Dios ha captado perfectamente que no se puede ser cristiano sin ser mariano, porque Cristo ha entrado en nuestra historia por la mediación de María. El Espíritu Santo ha venido sobre la Iglesia y sobre el mundo con la mediación de María. Y nuestra transformación en Cristo se produce, siempre, por obra del Espíritu Santo, con la ayuda de la Madre. Por tanto, la relación con María no es algo secundario en la vida cristiana, es una necesidad vital. Así lo entiende y lo vive el pueblo cristiano, a lo largo de todo el año, y particularmente en mayo.
Son muchas las plegarias que la Virgen, en sus distintas advocaciones, acoge de nosotros, los jiennenses. ¡Cuántos de nosotros al llegar ante su imagen le hemos abierto el corazón y le hemos contado nuestras preocupaciones: nuestras dudas y problemas, nuestras penas y heridas, nuestros anhelos más profundos! Todo el que pasa ante la Madre buscando el consuelo en la adversidad, encuentra a Jesucristo, renueva su fe, descubre la alegría y recupera ilusiones y esperanzas para seguir caminando. El pueblo cristiano siempre ha experimentado que María es consuelo de los afligidos, como rezamos en las letanías.
«María, asunta a los cielos, con su amor materno se cuida de los hermanos de su Hijo, que todavía peregrinan y se hallan en peligros y ansiedad hasta que sean conducidos a la patria bienaventurada. Por este motivo, la Santísima Virgen es invocada en la Iglesia con los títulos de Abogada, Auxiliadora, Socorro, Mediadora» (Lumen Gentium 60-62).
Este título de abogada, auxiliadora, socorro y mediadora, lo vemos claramente reflejado en el pasaje de las Bodas de Caná (Jn 2,1-12), en el que los novios estaban pasando por un aprieto: se habían quedado sin vino. Y, María nos enseña tres actitudes importantes para nuestra vida de creyentes:
En primer lugar, a compartir las dificultades de los hombres y mujeres de nuestro tiempo. Comienza el relato diciendo, «Hubo una boda en Caná de Galilea y la madre de Jesús estaba allí». Significa solidarizarse con las angustias y las tristezas, con las esperanzas y las alegrías de nuestros contemporáneos. El amor es concreto y se manifiesta cuando el otro lo necesita, no antes, ni después. Quien vive para sí mismo y sus ojos no miran a los demás, cuando quiere reaccionar ya ha pasado el momento. En cambio, quien posee el amor de Dios y crece con Él, como la Virgen María, posee el fino sentido para responder con prontitud a quien lo necesite, en cada momento, porque es su forma de ser.
En segundo lugar, María nos invita a estar atentos a las necesidades de los demás, a vivir no centrados en nosotros mismos, sino en los otros. El hecho de que faltase el vino y María se preocupase –«La madre de Jesús le dijo: no les queda vino» –, es una prueba de su capacidad para darse cuenta de lo que falta. Significa conocer la realidad y las implicaciones; la falta de vino pone en peligro la continuidad de la fiesta y significa el fin de la alegría.
María intercede ante su Hijo, indicándole que los comensales han terminado el vino, y, de este modo, se convierte en portadora de una súplica de parte de los hombres hacia Jesús. Por primera vez, la Virgen deja de ser sólo una madre, para convertirse en portavoz de la humanidad ante su Hijo. Ella es la mujer cuya fe vuelve a dar la alegría a quien la ha perdido o el sentido de la vida cuando éste ha desaparecido, como el vino que, en las bodas, se había acabado, y Ella hace de intercesora ante su Hijo.
En tercer lugar, María nos enseña a descubrir la presencia de Jesús y orientarnos hacia Él, como el único que puede responder a nuestras necesidades más profundas y a los problemas existenciales. María nos ofrece su maternidad, su alegría, su protección, su auxilio, su bendición, su corazón de madre para que la sintamos muy cercana, para que vivamos fieles a su Hijo Jesucristo y a sus enseñanzas. Ella misma nos dice: «Haced lo que Él os diga».
Nuestra tierra es mariana porque siempre ha experimentado que en María tenemos una buena Madre que comparte nuestra vida y está atenta a nuestras dificultades, y nos ayuda a descubrir la presencia de Jesús orientándonos hacia Él, el manantial del Agua Viva. Ella nos habla, en cuanto miramos a sus ojos que es remedio de nuestras preocupaciones, como madre; Ella vela por nosotros, sus devotos, ante su Hijo; es espejo de santidad, modelo de entrega a la voluntad de Dios. Ella es la mujer fuerte y fiel que estuvo «de pie» al pie de la cruz en el Vía Crucis de su Hijo. Es modelo de fe y de esperanza; primera creyente en la Resurrección… y así continuaríamos estas letanías inagotables de las glorias de nuestra Madre.
¿Por qué extrañar que la sabiduría del pueblo cristiano honre a la Madre junto al triunfo pascual de su Hijo? ¿Cómo no seguir mirando a esos ojos misericordiosos quienes ahora atravesamos por este valle de lágrimas, como rezamos en la Salve? María es camino que nos conduce a su Hijo y marca el sendero de nuestras vidas.
Que la Santísima Virgen María, bajo las diversas advocaciones que profesáis, nos acompañe siempre y nos ayude a vivir con la alegría y la paz del Resucitado.
En el marco de la LX Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones, el pasado sábado 29 de abril se llevó a cabo una vigilia de oración por las vocaciones en la parroquia del Sagrado Corazón de Jesús, de Guadix, donde se encuentra el Seminario diocesano. Contó con la participación del Seminario Conciliar San Torcuato, CONFER Guadix, las Delegaciones de Familia y Vida, Pastoral Juvenil y catequistas y laicos de la diócesis.
La vigilia comenzó con la celebración de la Santa Misa, que se prolongó con la adoración al Santísimo. En ese momento, los seminaristas Ángel y José Luis realizaron una reflexión sobre el mensaje del papa Francisco para esta jornada: “Vocación: gracia y misión”. Posteriormente, los esposos Alex y Mirian, de la delegación de Familia y Vida, compartieron su testimonio sobre la vocación del matrimonio cristiano. También, la hermana Dolores Martínez Sánchez, religiosa de la Presentación de la Virgen María, ayudó a reflexionar sobre la grandeza de la vida religiosa, a partir de la experiencia de su propia vocación. La vigilia terminó con una súplica al Señor pidiendo para que muchos jóvenes en la iglesia, y de manera especial en la diócesis de Guadix, experimente el amor y la llamada de Dios y se cuestionen por su vocación.
John Alexander Melo Arévalo Delegado de Pastoral Vocacional