La clausura de la tercera edición del Reading Course tuvo lugar el pasado jueves, 15 de junio, en la parroquia San Vicente Ferrer
La Delegación Diocesana de Enseñanza ha organizado la tercera edición del curso de lectura “Evangelii Gaudium” junto con el Instituto Superior de Ciencias Religiosas Beata Victoria Díez. En una sesión mensual desde el pasado mes de octubre, un grupo de cincuenta inscritos, han ido leyendo y profundizando en la Exhortación Apostólica del Papa Francisco “Evangelii Gaudium”, de la mano del sacerdote diocesano Adolfo Ariza.
La clausura del Curso tuvo en la parroquia de San Vicente Ferrer el pasado 15 de junio. En el acto, que comenzó con la eucaristía, los asistentes pudieron disfrutar del testimonio de Sonia y de Fernando, que han sido ejemplo vivo de aplicación del sentido de la Exhortación del Papa. Sonia, convertida hace tres años por una intervención muy directa de Dios, después de muchos años de ateísmo y ahora deseosa de que otros descubran lo que ella ha recibido. Fernando, madurando suavemente en su compromiso misionero, en el seno de una familia cristiana y comprometida con la misión. La fuerza salvadora de Dios es imparable y quiere usarnos como testigos creíbles para transmitir la alegría del Evangelio.
Después de los testimonios tuvo lugar la entrega de diplomas a los que habían superado el Curso de Lectura. El acto terminó con un aperitivo convivencia.
En virtud de esta distinción, el anterior Deán-presidente recibe el nombramiento de monseñor
El Papa Francisco ha otorgado al anterior Presidente-Deán del Cabildo Catedral de Córdoba, el sacerdote Manuel Pérez Moya, actual párroco del Sagrario de la Catedral, el título honorífico que la Santa Sede confiere a los presbíteros por un especial servicio a la iglesia diocesana.
El sacerdote, nacido en Hornachuelos en 1948, adquiere la dignidad de monseñor y cuenta desde la comunicación oficial de la Santa Sede con este título honorífico concedido por el Papa Francisco, quien lo ha nombrado por contar con conocimientos y atribuciones que lo hacen merecedor de esta distinción, además de haber realizado numerosas contribuciones a la comunidad cristiana de Córdoba.El Obispo de Córdoba entregará a Manuel Pérez Moya este título el próximo 26 de junio, día de San Pelagio.
La Capellanía es un ministerio muy antiguo y noble dentro de la iglesia. El ministerio del capellán supone compartir y ofrecer el amor de Dios a todos aquellos que lo necesiten.
Manuel Pérez Moya es Párroco del Sagrario de la S.I.C. de Córdoba y ha sido Deán -Presidente del Cabildo Catedral de Córdoba entre el 30 de diciembre de 2006 y el 9 de enero de 2023. Es miembro del Colegio de Consultores, del Consejo de Presbiterio y del Consejo Diocesano de Pastoral, además de profesor del Estudio Teológico «San Pelagio», Profesor del I.S.CC.RR. «Beata Victoria Díez» y Director Espiritual de ANFE (sección Córdoba)
“Cuidarnos para cuidar” era el lema y el objetivo del encuentro anual de voluntarios de Cáritas que tenía lugar el pasado 17 de junio en las instalaciones del Colegio Diocesano San Ildefonso. El encuentro comenzó con la oración inicial presidida por nuestro obispo D. Antonio y una presentación de todas las Cáritas presentes a través de una simpática dinámica. “Sois luz, agua y presencia del Dios vivo para todos los heridos de la humanidad”, afirmó Encarna Lacasa, voluntaria de Cáritas de Huércal de Almería que ejerció de presentadora del acto.
Una vez finalizada la presentación, el famoso dibujante malagueño Patxi Velasco “FANO” fue el encargado de ofrecer la charla marco del encuentro con el título: “Vivir con sentido y en común”.
El trabajo en equipos, la comida compartida, una reflexión a cargo del Delegado episcopal Juan Antonio Plaza y el abogado de Caritas diocesana Fran Hernández sobre “buenas prácticas para el ejercicio de la Caridad”, la asamblea final y la Eucaristía presidida por el Vicario general, D. Ignacio López Román pusieron fin a este gozoso encuentro que ayuda a motivar el trabajo sencillo y callado de los más de 700 voluntarios que cada día trabajan en la Caridad de la Iglesia.
El pasado lunes 12 de junio el movimiento Vida Ascendente de nuestra diócesis celebró en la Iglesia de Santiago la Asamblea de Clausura del Curso 2022-2023, con especial carga de Acción de Gracias. En el marco sinodal, la presidenta, María Luisa Marente, con su estilo directo, destacó el admirable momento que vive el Movimiento en los tres pilares de Espiritualidad, Apostolado y Amistad animando a que estos pilares se vivan no sólo entre quienes ya forman los grupos, sino abiertos a otras personas mayores y jubiladas.
Tras el informe de Tesorería y una panorámica de la Secretaria sobre las actividades llevadas a cabo por los distintos grupos de la Diócesis, el Consiliario Diocesano, P. Valentín Vivar, tuvo un tiempo de reflexión, bajo el lema sinodal “Una Iglesia en Salida: Pobre para los Pobres”. Posteriormente se celebró la Santa Misa, en la que en una dichosa coincidencia se proclamaron las Bienaventuranzas del Evangelio de San Mateo como un brindis de Cristo invitando a que, en Vida Ascendente las Bienaventuranzas se anuncien y se vivan.
Con una sencilla comida con sabor a fraternidad en el Seminario Diocesano y en la perspectiva del Triduo de Oración, Homenaje y Gratitud a los abuelos los días 26, 27 y 28 de julio, Fiesta de San Joaquín y Santa Ana, en la Parroquia de San Servando y San Germán de Cádiz, finaliz, en clima de fiesta, el acto de fin de curso.
El curso 2022-23 comenzó con una ambiciosa propuesta para los cristianos de Jaén, que, siguiendo el impulso del Sínodo, emplearan este año para seguir avanzando a través de la conversión, primero personal y después pastoral, para situar a la Diócesis en el lugar perfecto para ser lugar de anuncio, testimonio y corresponsabilidad, entre otros aspectos.
Este sábado, fiesta del Inmaculado Corazón de María, un importante grupo de fieles, llegados desde toda la geografía diocesana, se dieron cita en la Casa de la Iglesia para hacer balance del trabajo realizado, compartir ideas y asentar las bases de los próximos años en la Iglesia de Jaén.
Una jornada que dio comienzo con una oración. Después, el Obispo de Jaén tomó la palabra para reflexionar sobre lo que había sido este curso y cómo la Iglesia jiennense desarrollará las bases planteadas en los próximos años, con una meta, anunciar el Evangelio y que cada vez sean más las personas, alejadas o no, que descubran el amor infinito de Dios en cada uno de sus hijos.
Don Sebastián comenzó haciendo balance de los casi dos años que lleva al frente de la Iglesia de Jaén. En este tiempo, explicó que ha descubierto que “la Diócesis de Jaén es una Diócesis que ama, que se enorgulleces de sus raíces, de sus tradiciones, de su patrimonio religioso…” A la vez, expreso que la Iglesia del Santo Reino “pisa el momento presente con personas comprometidas en la labor pastoral”.
De igual manera, el Prelado jiennense, también, señaló que se necesita “seguir buscando a los que nunca estuvieron y a los que alguna vez lo hicieron, pero ahora no están”. Todo, con nuevos métodos.
A continuación, el Vicario General y de Evangelización, D. Juan Ignacio Damas, expuso las conclusiones del curso emanadas del trabajo en parroquias. Por un lado, subrayó que los sacerdotes habían tomado conciencia de la necesidad de cambio de paradigma (personal, ministerial y pastoral). Por otro, que los laicos han entendido que tienen que pasar de colaboradores generosos a “corresponsables” de lo que ocurre en la parroquia.
En este curso, las parroquias han comenzado a generar equipos de visión o de evangelización y otras ya ha emprendido la transformación de la estructura parroquial.
A la misma vez, el Vicario de Evangelización expresó que ahora, el gran reto de nuestra Iglesia pasa por hacer vida, de nuevo, los tres mandatos evangélicos: el del amor fraterno (Jn 13,34); el del memorial de la cena (Lc 22,19-20); el de anunciar el Evangelio (Mt 28,19-20). Lo que conllevará la recuperación del primer anuncio; promover la corresponsabilidad; la redefinición de parroquia: “una casa en medio de las casas”, “un anclaje en medio de la aldea global”, “una comunidad de comunidades”, “una parroquia santuario”, “un lugar de acogida de los pobres”.
Asimismo, se expusieron las bases en las que se asentará el nuevo plan de pastoral que se desarrollarán entre los años 2023 al 2027. Según D. Juan Ignacio Damas, “El plan será un proceso, no solo un catálogo de acciones. Se buscará la simplificación y se dejará lo imprescindible para hacer la transformación. No se trata de acumular, sino de elegir”.
El nuevo plan de pastoral se desarrollará por años, siendo así los cursos:
2023-2024. Primer anuncio
2024-2025. Discipulado
2025-2026. Corresponsabilidad
2026-2027. Presencia en la sociedad
Tras la pausa para el café, se reunieron por grupos de trabajo, con nombres como Jerusalén, Caná, Éfeso, Emaús, Betania… Allí, los participantes de cada parroquia pudieron compartir su experiencia con el trabajo llevado a cabo a lo largo de este curso y extrajeron conclusiones, en las que muchos opinaron la necesidad de jóvenes en estos procesos transformadores del presente y futuro de nuestra Iglesia.
Para finalizar la asamblea, y antes de la comida compartida, el Vicario de zona y párroco de Bailén, D. Manuel Ángel Castillo y el delegado de Apostolado Seglar, Antonio José Campos, entre otros, expusieron su experiencia personal.
Será en septiembre cuando se dé a conocer el trabajo, que sobre el Primer Anuncio, realizará la Diócesis de Jaén en el curso 23-24.
El sábado 17 de junio, la parroquia de San Isidro Labrador de Almería acogía la presentación del cartel anunciador de la primera salida procesional de la Virgen del Rosario, Porta Coeli. El acto tuvo lugar tras la celebración de la eucaristía a la que acudieron una representación de las hermandades de: La Estrella, Perdón, Unidad y Rocío de Almería. También acompañó el acto la Mayordomía de la Virgen María de El Solanillo.
La encargada de presentar al autor del Cartel fue Aroa García Acedo, colaboradora del periódico Ideal y miembro de la hermandad de Unidad. Tras un repaso a la corta pero fructífera carrera del autor le cedió la palabra.
Dos niños de la Mayordomía de la Virgen acompañaron a Rubén Terriza al inicio de su intervención y le ayudaron a descubrir el lienzo. Un aplauso largo y sentido acompañó el momento y seguidamente desgranó los distintos detalles del cartel.
Un cartel lleno de símbolos
La imagen de la Virgen se encuentra arropada por coral de color rojo en alusión al mar que baña nuestra provincia. De dicho coral brotan cuatro rosas que quieren representar los misterios del Santo Rosario. La luz de la obra y la fuerza de la imagen tridimensional hacen de ella, un cartel lleno de matices. El autor ha utilizado la tipografía del logo escogido para la primera salida procesional para dar más fuerza al cartel.
Tras la exposición, la Mayordoma-Presidenta entregó un pequeño obsequio al autor. Seguidamente el párroco dirigió unas palabras a los presentes y entregó a una familia de la parroquia el farol que llevarán a Fátima para recoger la Luz de la Virgen que traerán de vuelta en unas pocas semanas para custodiarla hasta la próxima salida procesional. Será en este momento cuando se entregará a todos los fieles y vecinos del barrio para que enciendan velas blancas en los balcones y ventanas por donde pasará la Virgen.
Terminado el acto todos los asistentes se dieron cita en el patio parroquial para compartir un aperitivo.
En la tarde de ayer falleció en Murcia, a los 83 años, el sacerdote diocesano José Luis García Hernández. Sus restos mortales están siendo velados en el tanatorio de Águilas y la Misa de exequias, presidida por el obispo de Cartagena, será celebrada hoy, a las 18:00 horas, en la Parroquia San José de Águilas.
José Luis García Hernández nació en Águilas el 25 de marzo de 1940 y fue bautizado el día 30 de ese mismo mes en la Parroquia San José de su localidad natal. Con 17 años ingresó en el Seminario Mayor San Fulgencio, donde cursó los estudios de Filosofía y Teología. Fue ordenado sacerdote el 8 de junio de 1963, a la edad de 23 años, en la Parroquia San Bartolomé-Santa María de Murcia, por Mons. Ramón Sanahuja y Marcé, obispo de Cartagena.
Desde el momento de su ordenación ocupó los siguientes cargos pastorales:
1963-1964: Coadjutor de la Parroquia Santiago el Mayor de Totana. Durante ese tiempo fue profesor de Religión del Instituto de Formación Profesional de la misma localidad.
1964-1966: Formador de filósofos del Seminario Mayor San Fulgencio y profesor de Apologética.
1966-1969: Reside en Roma, donde realiza estudios de Historia de la Iglesia en la Pontificia Universidad Gregoriana.
1969-1970: Archivero-bibliotecario de la Secretaría General del Obispado de Cartagena. A la misma vez es capellán del Colegio Marista La Merced de Murcia.
1970-1975: Cura ecónomo de la Parroquia Nuestra Señora de Fátima de Molina de Segura.
1972-1975: Profesor de Religión del Instituto Vega del Táder de Molina de Segura.
1975-1985: Cura ecónomo de la Parroquia Nuestra Señora de la Asunción de Alcantarilla.
1975-1976: Profesor de Religión del Instituto Francisco Salzillo de Alcantarilla.
1983-1986: Arcipreste del Arciprestazgo de Alcantarilla.
1985-1986: Responsable de catequesis de adultos de la Diócesis de Cartagena.
1985-1986: Cooperador de la Parroquia Nuestra Señora de la Asunción de Alcantarilla.
1986-1989: Vicario episcopal de la zona pastoral de Lorca.
1989-2000: Profesor de Historia Moderna y Contemporánea del Instituto Teológico San Fulgencio.
1990-1996: Párroco del Santísimo Cristo de las Misericordias de Los Garres (Murcia).
1990-1991: Profesor de Historia de la Teología del Instituto Teológico San Fulgencio.
1992-1998: Profesor de Historia de la Iglesia Antigua y Media del Instituto Teológico San Fulgencio.
1993-2001: Profesor ordinario de Historia de la Iglesia del Instituto Teológico San Fulgencio.
1997-2012: Archivero-bibliotecario de la Secretaría General del Obispado de Cartagena y director de la Oficina de Sociología y Estadística. Desde 2012 continúa como colaborador del archivero.
1999-2005: Delegado episcopal para los procesos de dispensa del celibato y demás obligaciones inherentes a la ordenación sacerdotal.
1999-2004: Miembro del Colegio de Consultores.
1999-2005: Miembro del Consejo Presbiteral.
En cuanto a su formación, era licenciado en Teología por la Universidad Pontificia de Comillas y licenciado en Historia de la Iglesia por la Pontificia Universidad Gregoriana.
En la tarde del sábado 17 de junio se celebró la Octava del Corpus, organizada por el Cabildo Catedral con la colaboración de la Sacramental del Prendimiento.
A las 19:30h, comenzó la Santa Misa presidida por D. Ignacio López Román, Vicario General de la Diócesis. A su finalización se organizó el cortejo en el interior de la Catedral en el que muchos fieles acompañaron al Santísimo portando cirio. El Guion Sacramental abría el cortejo y el cuerpo de acólitos de la hermandad precedía a Jesús sacramentado bajo palio.
Se impartieron las bendiciones en los Conventos de las Puras, Juana María Condesa Lluch, Las Claras y las Siervas de María, finalizando en la Capilla de la Asunción de la Catedral de la Encarnación.
Las confirmaciones de esta Pascua 2023 llegan al poniente almeriense. Este fin de semana a las parroquias de El Parador y San Isidro del Ejido. El pasado viernes, 17 de junio nuestro obispo D. Antonio confirmaba a un grupo de 44 adolescentes, jóvenes y adultos en la Parroquia de la Asunción de El Parador, entre los que se encontraba también miembros del Camino Neocatecumenal. La Eucaristía estuvo bellamente cantada por el Coro Parroquial “Shemá”.
Ya el domingo, era la parroquia de San Isidro de El Ejido quien acogía con alegría al prelado almeriense para la confirmación de un grupo de adultos que han sido preparados por la Religiosa de la Divina Infantita, Hna Isaura Sandoval. En el transcurso de la celebración una joven adulta recibió los tres sacramentos de la iniciación cristiana.
Durante la presentación la Escuela Diocesana entregó los títulos a los alumnos del curso de monitor
La Escuela Diocesana de Tiempo Libre y Animación Sociocultural “Gaudium” presentó el pasado viernes, 16 de junio, “Muévete con la Diócesis 2023”. Como cada año las parroquias y grupos de la Iglesia diocesana ponen en marcha actividades lúdico-formativas durante el verano para niños y jóvenes.
Monseñor Demetrio Fernández presidió la misa durante la presentación, que tuvo lugar en la capilla del Seminario Mayor “San Pelagio”. El prelado animó a los monitores a “desgastarse por los niños y jóvenes” y bendijo una imagen del Sagrado Corazón que estará presente en los campamentos de este verano, con el objetivo de mejorar la devoción al Corazón de Jesús.
Esa misma tarde Gaudium entregó los diplomas a los setenta y cinco alumnos que han terminado el curso de monitor de Actividades en el tiempo libre infantil y juvenil. La formación que cada año ofrece la escuela diocesana es oficial del Instituto andaluz de la juventud de la Junta de Andalucía. A los setenta y cinco alumnos que han terminado este curso hay que sumar los cincuenta que lo han cursado y está a falta de hacer las prácticas para finalizarlo.