El pasado miércoles 11 de octubre, la Plaza de la Catedral de Almería se llenó de vida y entusiasmo con la presencia de niños y niñas provenientes de distintos colegios de la ciudad. Este evento, de gran significado misionero, fue organizado por la Delegación de Misiones de la diócesis y contó con la acogida de nuestro obispo D. Antonio, quien dio inicio a una mañana llena de alegría y espiritualidad.
El propósito principal de este encuentro fue fomentar el espíritu misionero entre los niños, inspirándolos a participar activamente en la misión de difundir el mensaje del evangelio. La organización de este evento fue llevada a cabo gracias al incansable trabajo de la Delegación de Misiones, bajo la dirección y animación de la religiosa de la Divina Infantita Isaura Sandoval.
La presencia del obispo en la Plaza de la Catedral fue un momento destacado de la jornada. Su discurso inspirador instó a los niños a reflexionar sobre su papel en la Iglesia y en la sociedad, animándolos a ser portadores de esperanza y amor en un mundo que tanto lo necesita. Además, resaltó la importancia de la labor misionera en la actualidad y la necesidad de promover los valores cristianos en cada rincón del planeta.
El 17 de noviembre, se realizará una peregrinación de San Acisclo y Santa Victoria por las calles de la ciudad
Los Colegios de la Fundación Diocesana de Enseñanza Santos Mártires volverán a repetir este año el “Mes de los Mártires de Córdoba”, una iniciativa para poner en valor la vida e historia de sus titulares, los Santos Mártires de Córdoba.
A través de un ambiente festivo con numerosas actividades, a lo largo del mes de noviembre se desarrollará un programa de actividades que trabajará para recuperar la memoria de los Santos Mártires, especialmente de San Acisclo y Santa Victoria, potenciar su conocimiento, promover su culto y devoción en la ciudad.
En la mañana del miércoles, 11 de octubre, responsables de la iniciativa se la han dado a conocer al Vicario General de la Diócesis, Jesús Daniel Alonso, y al coordinador de la pastoral de la Fundación, Ángel Roldán.
La misa fue concelebrada por Gonzalo Fernández – Gallardo párroco y director espiritual de la hermandad de Ntra. Sra. de los Desamparados el pasado miércoles 4 de octubre, día en que la Iglesia universal celebra la festividad de San Francisco de Asís.
Sobre San Francisco dijo que fue “un gran santo, como levadura en la masa que nos ha dejado algunos signos para tratar de imitarlo un poco y acercamos más a Dios”. En primer lugar, “podremos fijarnos en Dios Padre como creador, a quien Francisco le agradecía por el hermano sol y la hermana muerte, destacando incluso la bondad del hombre que es imagen de Dios. En definitiva, amaba a Dios y amaba al prójimo como una unidad, no se podía separar, porque de Dios llevamos ese aliento de bondad”, dijo.
En este sentido, exhortó a la feligresía a confiar en la Divina Providencia, “tal como lo hizo San Francisco, porque todo lo que sucede en nuestra vida tiene una razón de ser. Su Divina Providencia se manifiesta quizá en los momentos más inesperados de la vida”.
Sobre el retablo y el altar
El retablo está compuesto de dos gradas. En el primer nivel se sitúan a cada extremo las imágenes de San Francisco y San Antonio. En el segundo nivel está el sagrario, cobijado en una hornacina que consta de un arco de medio punto flanqueado por cuatro columnas de estilo corintio. La misma, a su vez, está flanqueada por dos hornacinas laterales con remates triangulares, donde se custodiarán los relicarios de San Francisco y San Maximiliano Kolbe, así como los Santos Óleos. Todo este nivel está realizado en madera de pino. La pintura del marmoleado se ha llevado a cabo en consonancia con el mármol de la parroquia y con el tono del altar cedido por la hermandad de San Esteban. Sobre este nivel se encuentra entronizada la Santísima Virgen, a sus pies, una representación del abrazo franciscano. La mesa de altar, parte del conjunto cedido por la corporación del Martes Santo, ha sido restaurada por Ismael Delgado.
El Centro de Orientación Familiar (COF) de la Parroquia sevillana de San Sebastián cumple diez años. Con este motivo, el próximo 19 de octubre se celebrará en el templo parroquial una Eucaristía de acción de gracias que presidirá el Arzobispo, monseñor Saiz Meneses. La misa comenzará a las ocho de la tarde.
La semana siguiente tendrá lugar la conferencia de apertura de curso y conmemorativa también de estos diez años de andadura. Será el martes 24 de octubre, a las ocho y media de la tarde. La ponente será Mercedes Honrubia, que hablará sobre la misión del COF en la actualidad.
Este COF forma parte de la Fundación Diocesana ‘María, Reina de la Familia’, “un servicio de lo Iglesia al matrimonio y la familia. En ellos se afrontan los problemas “desde una visión global e integradora de la persona, el matrimonio y lo familia, entendidos como un todo interactivo y en constante proceso de crecimiento”.
En la tarde de ayer, 10 de octubre, el Presidente de la Cofradía Matriz de la Virgen de la Cabeza, D. Manuel José Gómez Martínez y la Hermana Mayor, Dña. Isabel Moya Ortiz; se reunían, en el Palacio episcopal, con el Obispo de Jaén, Don Sebastián Chico Martínez.
Durante el encuentro, que trascurrió en un ambiente cordial y cercano, pudieron departir sobre la vida y la actividad de la Cofradía Matriz, entre otras cuestiones.
Asimismo, el Prelado jiennense quiso felicitar, de nuevo, tanto al Presidente como a la Hermana Mayor por su recientes nombramientos, para culminar manifestando su absoluta disposición, para continuar acrecentando la devoción de la patrona de la Diócesis, la Virgen de la Cabeza.
Las delegaciones de Medios de Comunicación Social de las diócesis del Sur de España y los directores de programas religiosos católicos en Canal Sur se reunieron el 10 de octubre en Málaga, en un encuentro de comienzo de curso que sirvió, sobre todo, para revisar y compartir experiencias pastorales. Presidió el encuentro el obispo de Guadix, D. Francisco Jesús Orozco, obispo delegado para los MCS en la Asamblea de Obispos del Sur de España. Convocaba Odisur y ejercía de anfitriona la Diócesis de Málaga y, concretamente, su delegación de Medios.
En ella, la delegación onubense estuvo representada por el periodista de la oficina de prensa, Alejandro Ramos González, que asistió a la reunión de trabajo que comenzó con una oración a la que continuó el saludo del obispo de Málaga, D. Jesús Esteban Catalá Ibáñez, que habló a los asistentes de la importancia de la tarea pastoral que estas delegaciones tienen encomendadas en la Iglesia, comunicando la verdad y desde el corazón, resaltando las dificultades vividas por su propia diócesis tras los lamentables acontecimientos vividos en Málaga.
Tras el saludo y la bienvenida tomó la palabra Antonio Moreno, portavoz y miembro de la Diócesis malagueña que quiso ofrecer diversas herramientas relacionadas con la Inteligencia Artificial. Moreno destacó el uso correcto de estos útiles que, además, es el tema elegido por el papa Francisco para la 58ª Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, que en 2024 se celebrará el 24 de enero, festividad de San Francisco de Sales, patrono de los periodistas.
Se trataron temas como el buen hacer de los programas radiofónicos, tanto de COPE como de Canal Sur, así como las retransmisiones en directo de la televisión pública andaluza.
Tras la reunión matinal celebrada en la sede de la delegación malagueña, los asistentes pudieron disfrutar de un fraternal almuerzo.
El pasado lunes, 9 de octubre, el Obispo de Cádiz y Ceuta, Mons. Rafael Zornoza Boy, telefoneó al Sr. Alcalde de Cádiz, D. Bruno García, para expresarle sus más sentidas condolencias por las vidas perdidas en el accidente de tráfico, que tuvo lugar a la salida del puente de la Constitución de 1812, en Cádiz.
El obispo diocesano hizo extensivas sus condolencias a los familiares de las víctimas, elevando oraciones al Señor por el eterno descanso de sus almas.
“A todos los que encontréis, llamadlos a la boda”. Mt 22, 1-14
Al recibir el consuelo de Dios se nos suscita una de las experiencias religiosas más intensas e iluminadoras que podemos experimentar los creyentes. Es uno de los frutos del vivir íntimamente unidos a Dios y de sentirnos invadidos de una fuerza espiritual, de una gracia divina intensa, capaz de vernos sumergidos en una paz inexplicable y en una tranquilidad embriagadora. El que lo experimenta lo suele expresar como un balbuceo espiritual.
La vida creyente nace de su relación con Dios y de su apertura a la trascendencia. Su riqueza y madurez dependerá de la frecuencia e intensidad de esa relación. Germina a partir de un encuentro entre un ser excepcional, espiritual y divino, y la persona impactada. Jesús no pasó indiferente ni vivió anónimo entre sus contemporáneos.
En muchas personas suscitó admiración y fuerte adhesión y en otras, por el contrario, su persona y mensaje, provocó un fuerte desprecio y una gran hostilidad. Lo cierto es que Jesús no pasó indiferente ante las personas y situaciones que le tocó vivir.
La predicación sobre Jesús, confesado como Señor e Hijo de Dios, de los primeros cristianos fue muy chocante entre los griegos y romanos en los inicios del cristianismo, pues ellos tenían una imagen de la trascendencia y de la divinidad totalmente alejada de los asuntos mundanos. Los dioses en los que creían tenían su propio mundo relacional y solo entre ellos interactuaban. Los cristianos, por el contrario, presentaban a un Dios comprometido y solidario con la creación, la naturaleza, la preocupaciones de la humanidad… un Dios capaz de sentir, comprender y compadecerse del género humano.
La predicación de Jesús no buscaba ni estaba orientada al adquirir un comportamiento moral determinado, sino más bien, a transmitir un mensaje religioso, profundo y comprometido, con palabras y obras, capaz de generar comportamientos y conductas nuevos en aquellos que se encontraron con él para poner de manifiesto que Dios tiene un plan de salvación para cada persona particular y para toda la humanidad en su conjunto y que ese plan pasa por la transformación del corazón, o sea de la conversión en clave religiosa.
El 9 de octubre es un día marcado en el calendario de Torreperogil, ya que ese día, en 1923, tuvimos la dicha de que una mujer Santa, Sor Ángela de la Cruz, viniera a fundar una casa de la Compañía de las Hermanas de la Cruz.
Coincidiendo con este día, se celebró el tercero de triduo de acción de gracias y como en todos los actos organizados, el pueblo de Torreperogil se volcó en su celebración, abarrotando tanto la Capilla como la calle, ocupando, no sólo las 100 sillas instaladas, sino que también se quedó mucha gente de pie, siguiendo la celebración por la megafonía instalada para la ocasión.
Presidió la Eucaristía nuestro Obispo, Mons. Sebastián Chico. Tras ser recibido por la superiora y algunas Hermanas, permaneció unos instantes en oración delante del Sagrario, momento que llamó la atención de todos los asistentes, por el recogimiento al que nos llamaba con su ejemplo.
Concelebraron 14 sacerdotes, entre ellos el párroco de la localidad, D. Facundo; el arcipreste D. Antonio Vela; D. Juan María, hermano de una religiosa de esta casa; el Padre Héctor, confesor de la comunidad, sacerdotes hijos del pueblo y otros venidos de distintos puntos que profesan un amor especial a esta congregación, en especial D. Martín capellán de las Hermanas de la Cruz, al que el Obispo se le agradeció su entrega y generosidad al servicio de esta comunidad de religiosas.
Al conmemorar este Centenario, asistieron las Hermanas que fueron superioras de esta comunidad, además de otras acompañantes llegadas desde Villacarrillo, Linares, Córdoba, Sevilla, Lebrija, La Palma, Alcázar de San Juan; entre ellas la ecónoma general y una consejera del Instituto.
En dicha celebración se contó con la presencia de D. José Ruíz, alcalde de Torreperogil; D. Francisco Torres, concejal y comisario de la exposición del centenario; D. José García, diputado provincial y demás concejales. Así como los miembros de la comisión organizadora de los actos del centenario. En la celebración participaron tanto los miembros de la comisión organizadora como el grupo de seglares de Santa Ángela de la Cruz; todo preparado con el esmero que las Hermanas ponen en sus celebraciones eucarísticas.
Aún resuenan las palabras de nuestro Obispo, llenas de ternura y cercanía, llenas de amor por la labor callada de las Hermanas y su Instituto. En la homilía, D. Sebastián, nos animaba a cuidar y mantener el gran tesoro que son las Hermanas de la cruz para nuestro pueblo: “La fidelidad de las Hermanas a su peculiar espíritu nos admira y es motivo para que nosotros renovemos nuestro compromiso de fidelidad como cristianos, y como hombres y mujeres de bien que viven en este pueblo. Ellas son un vivo testimonio para cada uno de nosotros. Y, prueba de ello, han sido las vocaciones que han surgido de esta comunidad.”
Y, añadía: “En un mundo que a menudo parece marcado por la indiferencia y la desesperanza, vosotras, queridas hermanas, sois un faro de luz y esperanza. Os habéis convertido en testigos vivientes del amor de Dios, un amor que se manifiesta a través de vuestros actos de servicio y compasión hacia los más necesitados”.
Para concluir expresó, “Demos gracias a Dios porque el testimonio de las Hermanas de la Cruz; con su vida de entrega y sacrificio, su alegría y fe recia, su silencio casi permanente, su pobreza vivida con el más radical espíritu franciscano, su vida sin buscar la gloria ni el reconocimiento…nos ha hecho pensar en más de una ocasión y nos han ayudado a salir de nuestro egoísmo, de nuestra apatía, de la tentación de indiferencia. Nos han ayudado a ser mejores cristianos. Sois un testimonio conmovedor de la fe que guía vuestros pasos, y que inspira a todos los que tienen la dicha de cruzarse en vuestro camino.”
Ya en la acción de gracias, el alcalde tuvo la ocasión de dirigirse a los asistentes dando las gracias en nombre de todo el pueblo de Torreperogil y destacando la gran labor social y espiritual de las Hermanas en nuestro pueblo. Después, Pedro Talavera, como miembro de la comisión, agradeció a todas las empresas y personas anónimas que han colaborado con sus donativos para sufragar los gastos de los actos del centenario, destacando la gran labor realizada a lo largo de estos cien años, ya que casi todas las mujeres del pueblo se educaron en su colegio mientras que éste estuvo funcionando. Son muchas las enfermas a las que han asistido y velado al pie de su cama, son muchas las personas a las que han amortajado y dado el consuelo a sus familiares y son muchas las familias a las que han ayudado tanto económica como espiritualmente, a lo que todo el pueblo irrumpió con un fuerte aplauso.
Terminó la celebración de una forma inusual, al entrar la tuna de Úbeda, gracias a un tuno sobrino de dos Hermanas de la Cruz para aportar un toque de alegría, según sus palabras, porque los cristianos debemos ser alegres y las Hermanas contagian esa alegría de la que nos habla el Papa Francisco.
Nuevamente GRACIAS a todos los que pudieron participar en esta celebración y como decía Santa Ángela de la Cruz: que Dios se lo pague a Dios.
Pedro Talavera Lara Comisión Centenario Hermanas de la Cruz
La Policía Nacional ha celebrado esta mañana, en fiesta trasladada, a sus patronos, los Ángeles Custodios, con la Eucaristía que el obispo de Cartagena, Mons. José Manuel Lorca, ha presidido en la Catedral de Murcia. Una celebración en la que han participado miembros de la Policía Nacional y otros cuerpos de seguridad del Estado, además de autoridades civiles, militares y judiciales.
«Celebramos este día la generosa entrega de vuestras vidas con la diligencia y la grandeza del servicio, incluso en situaciones adversas», ha dicho el obispo en su homilía, dirigiéndose a los policías allí presentes. «Vuestro testimonio de entrega y generosidad nos anima a abrir los ojos para mirar al mundo y a la historia con los ojos de Dios; una mirada de amor que nos sitúa ante el mundo desde una perspectiva nueva».
Mons. Lorca también ha subrayado que el Cuerpo Nacional de Policía muestra la misión de sus patronos en el «acompañamiento, asistencia y consejo» inherente a su labor. «Hoy, de modo especial, agradecemos este servicio a la Policía Nacional al tiempo que los encomendamos a los Ángeles Custodios para que los acompañen en su misión en la sociedad, los protejan y los libren de todo mal». También ha pedido por las familias de los agentes y los ha encomendado a la protección de la Santísima Virgen María. «No dudéis que Dios está con vosotros y despierta en vuestro interior el amor a la justicia y a cada hombre. Que en cada persona con la que os encontréis veáis el rostro de Dios».
Al finalizar la Eucaristía, se ha celebrado un acto en la plaza del Cardenal Belluga.