El Consejo General de la Iglesia en la Educación, de la Conferencia Episcopal Española, ha premiado a Patxi Velasco Fano en la primera edición de los premios Stella. Lo hace en la presentación de tres iniciativas para promover el encuentro y la colaboración entre las distintas realidades en las que la Iglesia está presente en la educación.
Pachi Velasco Fano, en el colegio María de la O, en Asperones
El Consejo General de la Iglesia en la Educación (CGIE) ha presentado tres iniciativas que representan un impulso en el encuentro y la colaboración entre las distintas realidades en las que la Iglesia está presente en la educación. Por un lado, la nueva web del CGIE, un espacio común de comunicación, reflexión y participación. Segundo, el Cuaderno 0 del CGIE, destinado a favorecer el conocimiento y la actualización del magisterio de la Iglesia sobre la educación. Por último, la primera edición de los Premios Stella.
Estos premios reconocen a quienes encarnan esta misión de manera inspiradora. La entrega tendrá lugar en el marco del Pleno del Consejo General de la Iglesia en la Educación, en el Aula Magna de la Universidad Pontificia de Salamanca el miércoles 28 de octubre de 2026, a las 19.00 horas. Quieren descubrir y compartir experiencias capaces de inspirar a otros, abrir caminos y mostrar que la educación continúa siendo un lugar de entrega, creatividad, servicio y esperanza.
Patxi Velasco ha sido reconocido en la categoría de «Parroquia, Familia y Escuela». En su mención se indica que «se reconoce una trayectoria que une vocación educadora, vida familiar y comunitaria, presencia en centros públicos, compromiso social y creación artística al servicio del Evangelio. Sus ilustraciones han creado un lenguaje sencillo y profundo que ha entrados en muchas casas de familias, en muchas escuelas y parroquias siendo utilizados en sus tareas educadoras por docentes, catequistas y familias».
El dibujante y director del colegio María de la O en Los Asperones, esposo, padre de familia y feligrés de la Amargura, ha expresado a Diocesismalaga su sorpresa al conocer este premio, destacando la ilusión que le hace el nombre del premio “Stella” (estrella), por las constelaciones de las que el Papa habla, en su carta “Diseñar nuevos mapas de esperanza”, en referencia al Pacto Educativo Global: «Entre las estrellas que orientan el camino se encuentra el Pacto Educativo Global […] parte de una más amplia Constelación Educativa Global». En esta realidad es en la que el dibujante y maestro malagueño da testimonio con su vida cada día.
Como expresaba el Papa, «la educación cristiana es una obra coral», y Fano lo ejemplifica con su tarea y sus palabras: «Es un honor compartir este premio con los salesianos, que han sido reconocidos en la categoría de Formación Profesional; con Francesc Torralba como profesor cristiano, alguien a quien admiro muchísimo; con Luis de la Fuente, seleccionador nacional… Estoy muy agradecido de que hayan pensado en mí, viendo en los dibujos que hago, en la escuela y en mi familia una manera de evangelizar. Siento que, como todo ese trabajo, este premio, aunque aparezca mi nombre, es compartido con mucha gente: mi familia, mi junta directiva, mi claustro, mi colegio, mi parroquia, mi comunidad…
Patxi Velasco Fano ilustró, precisamente con la temática de las estrellas, el libreto editado por el Dicasterio de la Cultura y la Educación de la Santa Sede para sensibilizar e invitar a dar vida a los «Diez Objetivos del Pacto Educativo `Glocal´”, acompañados de la carta apostólica “Diseñar nuevos mapas de esperanza” del papa León y con una presentación para llevar a la práctica cada uno de los objetivos. En esas páginas escribía el Papa: «Educar es un acto de esperanza y una pasión que se renueva». De su obra para esta publicación dice el cardenal Mons. José Tolentino de Mendonça: «con sus dibujos sencillos, luminosos y profundamente educativos ha sabido traducir una visión compleja en imágenes accesibles para todos. Sus ilustraciones no solo acompañan el texto, sino que lo interpretan, haciendo visible el paso del testigo entre el Papa Francisco y el Papa León XIV y mostrando cómo el Pacto continúa caminando en la historia, confiado a las manos y a la creatividad de las comunidades educativas».
Fotografía de la Parroquia de San Francisco de Arcos de la Frontera de la web turismoarcos.es
La Parroquia de San Francisco de Arcos de la Frontera vivirá la clausura del Año de Gracia celebrado con motivo de sus 60 años como parroquia, culminando así este tiempo especial para toda la comunidad parroquial.
La celebración tendrá lugar a las 18:00 horas con una Eucaristía presidida por Monseñor José Rico Pavés, Obispo de Asidonia-Jerez, que acompañará a los fieles de San Francisco en esta significativa jornada.
Durante la Santa Misa tendrá lugar, además, la dedicación de un nuevo altar para la parroquia, un momento especialmente relevante para la vida litúrgica de la comunidad y que quedará unido a la celebración de este 60 aniversario.
De esta manera, la comunidad parroquial de San Francisco pondrá fin al Año de Gracia en el que ha conmemorado seis décadas de vida como parroquia en Arcos de la Frontera, reuniéndose en torno a la Eucaristía y a su pastor diocesano.
La celebración de clausura y la dedicación del nuevo altar marcarán así el final de este tiempo conmemorativo y, al mismo tiempo, el comienzo de una nueva etapa en el caminar de la Parroquia de San Francisco.
Fotografía : Imagen de archivo sobre la presencia de Monseñor José Rico Pavés en esta festividad.
La localidad de Bornos, perteneciente a la zona de la Sierra de la Diócesis de Asidonia-Jerez, celebrará este próximo domingo 4 de octubre la festividad de su Patrona, la Virgen del RosarioCoronada.
Con motivo de esta celebración, la Parroquia de Santo Domingo de Guzmán de Bornos acogerá a las 12:30 horas la Solemne Misa Pontifical que estará presidida por Monseñor José Rico Pavés, Obispo de Asidonia-Jerez.
La comunidad parroquial y los fieles de Bornos se reunirán así en torno a su Patrona para celebrar juntos la Eucaristía en una jornada especialmente significativa para la localidad.
La presencia del pastor diocesano permitirá a Monseñor José Rico Pavés acompañar un año más a los fieles de esta zona de la Sierra de la Diócesis en la celebración de la festividad de la Virgen del Rosario, compartiendo con ellos uno de los días señalados de la vida religiosa de Bornos.
La Delegación Diocesana de Patrimonio Cultural de la Archidiócesis de Sevilla participó el pasado jueves, 17 de septiembre, en el Encuentro de Delegados de Patrimonio celebrado en Madrid, una jornada de trabajo orientada a compartir experiencias y avanzar en la coordinación de las distintas diócesis españolas en materia de conservación y gestión del patrimonio cultural de la Iglesia.
La convocatoria, realizada por monseñor Francisco José Prieto, arzobispo de Santiago de Compostela y presidente de la Subcomisión Episcopal para el Patrimonio Cultural, reunió a alrededor de cincuenta equipos procedentes de más de medio centenar de diócesis españolas. Durante el encuentro se iniciaron los trabajos para la elaboración del Plan de Gestión del Patrimonio de la Iglesia en España, una iniciativa destinada a establecer líneas de actuación comunes y favorecer una gestión coordinada del patrimonio eclesial.
En representación de la Archidiócesis de Sevilla asistió el sacerdote Antonio Rodríguez Babío, delegado diocesano de Patrimonio Cultural. A lo largo de la jornada, los participantes tuvieron la oportunidad de compartir experiencias, analizar los principales retos que afrontan las delegaciones de Patrimonio y poner en común las oportunidades de trabajo que se plantean en este ámbito.
Una parte importante del encuentro estuvo dedicada al trabajo en grupos, que permitió recopilar información sobre la situación actual de las distintas delegaciones diocesanas, así como identificar necesidades, dificultades y posibles líneas de actuación conjunta. Tras el almuerzo se presentaron las primeras conclusiones y se concretaron los próximos pasos que deberán desarrollarse en cada diócesis.
La jornada abordó también la necesidad de reforzar la comunicación y la coordinación entre los equipos diocesanos, para lo que se planteó el desarrollo de herramientas y de una plataforma común de trabajo que facilite el intercambio de información y experiencias.
Para Rodríguez Babío, la presencia de la Archidiócesis de Sevilla en este encuentro refleja su compromiso con la conservación, gestión y difusión del patrimonio cultural de la Iglesia, así como con la colaboración en las iniciativas promovidas conjuntamente por las diócesis españolas y la Conferencia Episcopal Española.
El catedrático emérito de Fisiología Humana de la UMA, y Neurofisiólogo, Salvador González Barón, reflexiona en esta entrevista sobre un tema de actualidad, el del dolor en la etapa fetal del desarrollo humano. El que fuera decano de la Facultad de Medicina ha dedicado décadas de estudio a diversos aspectos del sistema nervioso y es un gran divulgador sobre el tema del dolor, desde un punto de vista neurofisiológico y antropológico, impartiendo numerosas conferencias en toda España.
Salvador González Barón
¿Qué es el dolor?
El dolor es una experiencia o vivencia sensorial, afectiva desagradable, asociada a una lesión tisular, real o potencial que se describa en términos de dicha lesión. Así está definido por la Sociedad Internacional del Estudio del Dolor desde el año 1979. Pero no es una adecuada definición que responda a la realidad del hombre, puesto que el dolor humano propiamente dicho no es simplemente una “reacción mecánica” a unos estímulos. Dado que el hombre es persona, poseedor de una gran dignidad que le confiere una serie de propiedades muy singulares, el dolor humano es una experiencia muy compleja sensorial, afectivo-emocional y en cierto grado cognitiva, que compromete a toda la persona, en la que se integra la experiencia acumulada de la vida de una persona que da sentido y evalúa sus circunstancias otorgándoles una significación y valor.
Desde un enfoque antropológico plantea preguntas existenciales al sujeto que lo sufre, especialmente en cuanto al porqué y al sentido de esa vivencia.
Pero también entiendo que hay un componente subjetivo, porque no todo el mundo sufre el dolor de la misma manera.
Efectivamente, el dolor es una respuesta fundamentalmente subjetiva. En todo caso muy variable de un sujeto a otro y muy modificable, aún en el mismo sujeto, por circunstancias muy diversas. Eso explica que no sea posible hacer una cuantificación directa del grado de la percepción dolorosa. Para ello se recurre a valoraciones indirectas, analógicas.
La complejidad de la respuesta neurofisiológica del dolor se explica por la existencia de diferentes componentes que la conforman: sensoriales, afectivos, autonómicos y cognitivos.
Y esa complejidad se explica también por el gran número de factores que la pueden modificar: factores genéticos, emocionales, educativos, sociales, culturales, de localización geográfica. Así como la modificación por el aprendizaje y por los significados que puede tener para cada persona en momentos y circunstancias concretas
«Antes de que se constituya la corteza cerebral que está en torno a las 27 o 28 semanas de gestación, el dolor se percibe y hay incluso observaciones que muestran que se percibe el dolor alrededor de las 22 semanas, incluso antes en algunos casos»
Las investigaciones sobre el dolor fetal han avanzado mucho en los últimos años. ¿Cómo se ha desarrollado?
Aunque hace décadas era una cuestión aceptada que el feto no tenía dolor, se ha ido disponiendo desde entonces de mucha información. En la década de los 70 la ecografía supuso un gran avance en el estudio del feto. El famoso ginecólogo americano Bernard Nathanson, que realizó miles de abortos en su vida profesional, haciendo una visualización de un aborto real mediante ecografía y la filmación de una película en un feto de 12 semanas abortado mediante succión, fue consciente de la atrocidad que venía practicando, y acabó como cofundador de la Asociación Nacional para la Derogación de las leyes del Aborto. A raíz de su experiencia, otros ginecólogos e investigadores, a partir de los 80, con el avance de la fisiopatología y medicina fetal, con nuevas técnicas de estudio, establecen como conclusión la existencia real del dolor fetal.
Se considera al Dr. J.K.S. Anand, pediatra y neonatólogo indio, el pionero en el estudio del dolor en prematuros. Trabajando en el Hospital John Radcliffe de Oxford del Reino Unido, en los años ochenta, descubrió que los recién nacidos prematuros se operaban con relajantes musculares, pero sin anestesia, por la falsa creencia de que no sentían dolor por la falta de desarrollo de su cerebro. Comprobó que esos prematuros operados sin anestesia mostraban una respuesta al estrés tres veces mayor que el adulto, sometido a la misma cirugía. Lo que no observó en los prematuros tratados con anestesia.
Respuestas similares se han observado en fetos de 20 semanas y de mayor edad, como consecuencia de aplicación de técnicas de exploración intrauterina como la amniocentesis. Evidentemente, no podían quejarse, ni gritar, pero sí se obsevaban modificaciones orgánicas y funcionales características, comparables a las observadas en prematuros: elevación de la frecuencia cardiaca, y aumento considerable de la frecuencia respiratoria, con movimientos corporales bruscos. Y al mismo tiempo elevación en sangre de los valores de hormonas relacionadas con el estrés intenso, como la adrenalina y el cortisol.
¿Y cuándo podemos establecer entonces el inicio del dolor en el feto?
A lo largo de los años se ha llevado a cabo un estudio riguroso para dilucidar cómo y cuándo se lleva a cabo la diferenciación y desarrollo del sistema nervioso humano. Presenta una gran dificultad metodológica indicar con precisión el momento de la formación de diferentes estructuras y su papel funcional. No obstante, disponemos de una información fiable fruto de una encomiable tarea de estudio e investigación que ciertamente no ha llegado a su final.
El desarrollo del sistema nervioso en el hombre es un proceso lento, que se produce a velocidades diferentes según las etapas vitales. Comienza en la concepción y no cesa hasta la muerte. En la fase intrauterina, el desarrollo del sistema nervioso fetal se inicia en la tercera semana de gestación y se continúa mediante procesos secuenciales de alta complejidad hasta el nacimiento. Pero en concreto el cerebro fetal se inicia muy temprano, casi a la vez que el latido cardiaco, en torno a los 22 días después de la concepción.
Los primeros indicios de aparición de estructura nerviosa periférica que más tarde se han podido identificar como receptores-nociceptores ocurren en torno a la sexta o séptima semana. Después se forman las fibras nerviosas que a lo largo de las semanas van madurando o creciendo, y ya para la semana 10 a 12, pueden transmitir señales. No se puede afirmar con certeza que sean ya las señales específicas del dolor, que transmiten las fibras nociceptivas. Esta capacidad se reconoce más claramente de la semana 18 a 19. En semanas anteriores, entre las 12 y 15, se ha formado una estructura nerviosa, denominado tálamo, cuyas neuronas van a desempeñar una importante función en el procesamiento del dolor, antes de ascender a la corteza cerebral. Hacia la semana 24 de gestación, se identifica la fecha en que se lleva a cabo la conexión con la corteza cerebral, cuyo desarrollo se completa hacia la 27 semana.
Hay quien defiende que es imposible que el feto tenga dolor hasta la semana 30 porque no está establecida aún la corteza cerebral
No es verdad, porque no hace falta que la corteza cerebral esté intacta para procesar el dolor y lo que conlleva el dolor de respuesta afectiva o emocional desagradable. Y es que hay otras estructuras debajo de la corteza, regiones subcorticales, que procesan esas emociones, concretamente ciertas áreas neuronales que reciben el nombre de circunvolución cingular. Hay observaciones en personas adultas que han tenido accidentes de circulación y que han perdido parte de la corteza cerebral específica, donde se procesan estas informaciones, que perciben el dolor, aunque hayan perdido la capacidad de localizarlo con precisión. Por tanto, antes de que se constituya la corteza cerebral que está en torno a las 27 o 28 semanas, el dolor se percibe y hay incluso observaciones que muestran que se percibe el dolor alrededor de las 22 semanas, incluso antes en algunos casos.
«En fetos incluso a término, y en niños recién nacidos, y de pocas semanas, no se ha desarrollado todavía un sistema capaz de llevar a cabo permanentemente un control, o inhibición del dolor que se denomina sistema endógeno de control eferente del dolor»
En sus charlas suele hablar, además, de la carencia en los fetos de un inhibidor del dolor que sí tenemos los adultos.
Está descrito que en fetos incluso a término, y en niños recién nacidos, y de pocas semanas, no se ha desarrollado todavía la existencia de un circuito nervioso, un sistema capaz de llevar a cabo permanentemente un control, o inhibición del dolor. Lo que se denomina sistema endógeno de control eferente del dolor. Es como un circuito de retroalimentación negativa. Cuando se produce un estímulo nociceptivo, la misma información que asciende hacia regiones más altas del sistema nervioso, va produciendo a niveles subcorticales, en el tronco de encéfalo, activación de neuronas que van a inhibir de forma descendente la entrada y ascensión de la información dolorosa. Es un sistema de control muy eficaz; a medida que entran las señales dolorosas provocadas por cualquier agresión, existe un mecanismo descendente desde zonas elevadas del tronco del encéfalo que se dirigen hacia las regiones de entrada del dolor bloqueando su entrada. Si no se dispusiera de ese sistema de control inhibidor descendente, nuestra vida sería mucho más “incómoda”, por decirlo de alguna manera. Estaríamos sometidos a muchos más dolores, que estarían provocados por estímulos ocasionados en la vida diaria.
¿Podemos decir entonces que el feto no solamente sufre dolor sino que, en determinadas etapas, puede sufrir más dolor que un adulto?
Sufre más, efectivamente. Esta es la conclusión de las observaciones que he comentado. Sufren un dolor mucho más intenso que los adultos.
Por lo que actualmente conocemos, el dolor fetal es una realidad incuestionable. Como la existencia de dolor fetal en el aborto quirúrgico. Hay evidencias científicas sólidas de su existencia. Lo que resulta más imprecisa es la fecha exacta en la que se puede afirmar que comienza la percepción del dolor por el feto, aunque las cifras manejadas están entre las semanas 18 y 22.
De acuerdo con el Dr. J. Tudela, en publicación reciente, la dignidad del ser humano, por tanto del feto, no depende de sentir dolor, o no. Por eso la discusión ética del aborto, que es la destrucción de una vida humana en desarrollo, no se puede limitar a determinar si el feto siente dolor o sufre, o no, durante su realización… La vida humana posee un valor intrínseco y una dignidad inviolable en cualquier etapa de su desarrollo, desde el momento de la fecundación hasta su fin natural.
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NOTA DE LA REDACCIÓN: El 96% de los abortos realizados en España en el último año con datos completos (2024) se hicieron antes de la semana 14 (101.600 casos). Un 4% entre la semana 15 y 22 (unos 4.300 casos) y un 0,15% más allá de la semana 23 (160 casos). FUENTE: Ministerio de Sanidad
A partir del 1 de octubre y dentro de la reapertura progresiva que el templo catedralicio ha venido realizando tras el cierre en verano a causa de los terremotos.
La Eucaristía diaria a las 9 horas vuelve a celebrarse en la S.A.I Catedral, a partir del 1 de octubre, después de que durante este mes de septiembre tuviese lugar en la iglesia parroquial del Sagrario Catedral. A esta iglesia anexa fue trasladada tras el cierre de la catedral en agosto a causa de los desperfectos ocasionados por los terremotos, que se están subsanando.
Durante este mes de septiembre, la Eucaristía ha estado presidida en el Altar mayor por la Sagrada Imagen de la Virgen de las Angustias, donde también fue trasladada a la parroquia del Sagrario el 30 de agosto, dado que su sede canónica en la Basílica que lleva su nombre fue cerrada por los desperfectos de los terremotos.
APERTURA PROGRESIVA Con la misa diaria de nuevo en la Catedral se recupera la normalidad de su actividad litúrgica y turística, que, en tramos progresivos, ha ido reabriendo sus espacios. Así, esta reapertura progresiva comenzó con la celebración de la Eucaristía dominical en la catedral, a las 11 y las 12:30 horas, ésta última presidida por el arzobispo. Después, se volvió a abrir las visitas turísticas y la exposición “Kerygma”, ésta última en dos momentos con la Sala VIII. Ahora, la Eucaristía diaria completa la actividad litúrgica y cultural con normalidad existente antes de los terremotos.
HORARIOS La Santa Misa diaria es de lunes a sábado a las 9 horas, y los domingos a las 11 y las 12:30 horas. También hay un horario de confesiones de lunes a sábados, de 9 a 9:30 horas, y los domingos de 11 a 13 horas. Además, de lunes a viernes, antes de la Eucaristía se reza la Hora de Laudes, a las 8:45 horas, y con posterioridad a la Santa Misa se reza la Hora Tercia a las 9:30 horas.
Posteriormente a las celebraciones litúrgicas, la Catedral abre sus puertas a los turistas para conocer el templo metropolitano y disfrutar de su belleza arquitectónica y artística en escultura y pintura, que se ofrece como posibilidad de encuentro con Dios a través del arte.
Catedral de Granada. Foto de archivo.
Actualmente, y hasta el 27 de noviembre, también puede visitarse en la catedral la Exposición “Kerygma. El arte de evangelizar”, organizada con motivo del I centenario fundacional de la Real Federación de Hermandades y Cofradías de Semana Santa de la Ciudad de Granada.
La comisión incorpora a Juan Alonso de la Sierra Fernández, Lorenzo Alonso de la Sierra Fernández y Carlos Maura Alarcón, que han tomado posesión de sus cargos este 30 de septiembre
La Diócesis de Cádiz y Ceuta ha constituido este miércoles, 30 de septiembre, su Comisión Diocesana de Arte Sacro, tras la reunión mantenida por sus miembros y el acto de toma de posesión de los últimos nombramientos realizados por el Administrador Apostólico de la diócesis, Mons. Ramón Valdivia.
Durante el acto, Juan Alonso de la Sierra Fernández, Lorenzo Alonso de la Sierra Fernández y Carlos Maura Alarcón han tomado posesión como nuevos miembros de la comisión. En presencia de Mons. Ramón Valdivia y del delegado ad omnia, el padre Cristóbal Flor, los tres han realizado el juramento de fidelidad y la profesión de fe, conforme al procedimiento establecido para el desempeño de sus responsabilidades.
El Administrador Apostólico ha agradecido a los nuevos miembros su disponibilidad para asumir estos cargos, así como su compromiso y trabajo al servicio de la Diócesis de Cádiz y Ceuta. Mons. Valdivia ha destacado asimismo la importancia de la Comisión de Arte Sacro para la Iglesia diocesana.
Con estas incorporaciones, la comisión queda integrada por sus nuevos miembros junto al equipo que ya venía desarrollando esta labor. La encabeza el delegado episcopal de Patrimonio Cultural y Arte Sacro, el padre David Gutiérrez Domínguez, y forman también parte de ella el padre Luis Palomino Millán, Antonio Sánchez Casas y María José Coto Granado.
La Comisión Diocesana de Arte Sacro desarrolla así su labor en el ámbito del patrimonio artístico y cultural de la diócesis, dentro de las responsabilidades de la Iglesia de Cádiz y Ceuta en materia de conservación, protección y puesta en valor de sus bienes de carácter religioso.
En la parroquia del Sagrario Catedral con la Eucaristía a las 20 horas, con un programa de actividades durante este mes que conducirá a su Jornada del Domingo Mundial de las Misiones, el 18 de octubre.
Octubre es llamado el “mes de las misiones”, en el que el próximo día 18 celebra su Jornada mundial de las Misiones, este año con una fecha especial ya que se celebra el primer centenario del DOMUND.
Por ello, la Delegación diocesana de Misiones inicia este mes con una Eucaristía a las 20 horas en la iglesia del Sagrario Catedral el sábado 3 de octubre. “Queremos vivir este Octubre Misionero con ilusión, agradecimiento y esperanza, poniéndonos al servicio de las parroquias, comunidades religiosas, movimientos y grupos de nuestra Archidiócesis”, explica esta Delegación diocesana de Granada.
“El mes de octubre nos ofrece, una vez más, una oportunidad privilegiada para recordar que la misión no es tarea de unos pocos, sino una llamada que nace de nuestro Bautismo y que nos compromete a todos”, señalan.
DOMUND Entre sus actividades durante el curso más destacadas, la más inmediata es la del DOMUND, con el lema este año “Unidos en Cristo, unidos en la misión”; convocatoria ante la cual se anima a las parroquias y fieles a hacer presente “la intención misionera” en las celebraciones y actividades que puedan llevarse a cabo, entre ellas, vigilias de oración, encuentros o testimonios con misioneros.
En el marco del DOMUND, en Granada, se celebrará una vigilia en la parroquia de Nuestra Señora de Gracia, el día 17, a las 21 horas, y la propia Jornada mundial de las Misiones con toda la comunidad diocesana, en la Catedral, el 18 de octubre, a las 12:30 horas, en la Eucaristía que a esa hora preside nuestro arzobispo D. José María Gil. También está prevista para este mes una formación de experiencia misionera con el encuentro que para toda la diócesis se celebrará el día 24, a las 10 horas, en el Seminario Mayor San Cecilio.
La celebración del DOMUND de este año es la primera con el nuevo equipo diocesano, tras la jubilación de su anterior delegado, D. Elías Alcalde, y la llegada del actual delegado, D. Francisco Mingorance.
Jóvenes participantes en la experiencia “Espíritu misionero. Colombia 26”
Queridos diocesanos, hermanas y hermanos de Málaga y Melilla:
Octubre es el mes misionero por excelencia. Este año celebramos la 100ª Jornada Mundial de las Misiones y el papa León nos urge a «renovar en nosotros el fuego de la vocación misionera y avanzar juntos en el compromiso de la evangelización».
Es necesario renovar este ardor, pues corremos el riesgo de refugiarnos en un trabajo pastoral intenso pero muy circunscrito a los estrechos límites de lo más próximo. Sin embargo, la labor evangelizadora en la diócesis se enriquece si traspasa océanos, llevando el Evangelio a otros pueblos, insertándose en otras culturas, impulsando la llamada “misión ad gentes”: llevar el Evangelio a quienes aún no lo conocen y reforzar las comunidades cristianas que viven en minoría y dificultad, perseguidas incluso.
Recientemente, he tenido la alegría de conversar en Málaga con Juan Manuel Barreiro, misionero en Venezuela, un pueblo tan íntimamente unido a la inquietud evangelizadora de nuestra diócesis. Así lo he podido constatar hojeando las reflexiones y vivencias de Lorenzo Orellana. También, he presidido la Misa de envío de David Roca, sacerdote diocesano que acaba de partir hacia Mozambique como misionero, respaldado por el IEME. Y he seguido complacido, y con cierta inquietud por los efectos del terremoto sufrido, la experiencia “Espíritu misionero. Colombia 26” de un grupo de jóvenes malagueños acompañados por el delegado de Misiones, P. José Luis Pereyra IMC.
«La labor evangelizadora en la diócesis se enriquece si traspasa océanos, llevando el Evangelio a otros pueblos, insertándose en otras culturas, impulsando la llamada “misión ad gentes”»
Cuando el verano convierte a Málaga en lugar deseado de tantos turistas, hay ejemplos magníficos de misioneros, sacerdotes, religiosos, religiosas y seglares dispuestos a arriesgarse por el Evangelio en tierras a veces inseguras. Quiero expresar mi gratitud a Dios y compartir con todos el gozo que siento por las personas que nos recuerdan el grato deber de predicar el Evangelio a todos los pueblos. He podido constatar, como obispo de Málaga, que nuestra diócesis no solo es extensa, sino que sabe superar fronteras, viviendo la universalidad de la Iglesia.
Pero, esta acción de gracias por los misioneros y misioneras malagueños, nos invita a todos a reflexionar. Me hago a mí mismo y os ofrezco tres preguntas. Primera: ¿Los que nos quedamos aquí, ¿nos sentimos solidarios con la misión ad gentes, acompañando a los que parten con nuestro cariño y teniéndoles presentes en la oración? Segunda: ¿Colaboramos económicamente en las colectas para las misiones y nos implicamos en algún proyecto misionero concreto, comunicándonos con sus responsables? La tercera es más personal y reclama una respuesta valiente: ¿Podría el Señor estar llamando a alguno de nosotros a entregar unos años a la misión ad gentes? Pensad con libertad y generosidad esta opción. No supondría una pérdida, sino un verdadero regalo para nuestras comunidades cristianas y para nuestro presbiterio.
Una diócesis, sobre todo si es grande como Málaga, no puede pensar solamente en sus necesidades particulares. Hemos de permanecer abiertos y disponibles a la Iglesia universal.