Manos Unidas ha organizado, para el próximo sábado, 11 de abril, su tradicional Cocido Solidario, que este año llega a su edición número XV. Dará comienzo a las 14:30 horas en el Club de Campo. El donativo, que revertirá de forma directa a favor de los dos proyectos comprometidos este año por Manos Unidas es de 20 euros. También, desde esta ONG de la Iglesia ofrecen la posibilidad de colaborar con una fila cero a través de un número de Bizum 00658.
Proyectos Manos Unidas 2026
La Diócesis de Jaén respaldará durante 2026, cuatro proyectos que con un compromiso económico total de 341.130 euros, distribuidos en África, Asia y América Latina. Se trata de iniciativas centradas en ámbitos esenciales para el desarrollo integral de las personas, como la sanidad, la educación, el acceso al agua potable y la seguridad alimentaria, pilares básicos para garantizar una vida digna y romper el círculo de la pobreza.
Cada uno de estos proyectos, impulsados junto a socios locales, busca no solo cubrir necesidades urgentes, sino promover procesos sostenibles que fortalezcan la autonomía de las comunidades y generen oportunidades de futuro.
En Etiopía, en la región de Tigray, se llevará a cabo el restablecimiento y fortalecimiento de los servicios sanitarios, mediante la renovación integral de un centro de salud, su dotación con equipamiento médico básico y esencial y la formación específica del personal sanitario, con especial atención a la salud materno-infantil. Esta intervención permitirá ofrecer atención digna y continuada a más de 10.000 pacientes, reduciendo enfermedades prevenibles y mejorando la asistencia a madres y niños en una zona especialmente castigada por la pobreza y la inestabilidad.
En Filipinas, en Mindanao, se desarrollará un proyecto de promoción de la cultura de paz y educación inclusiva en comunidades que han sufrido durante años un conflicto bélico prolongado. La iniciativa fomentará el diálogo entre docentes de escuelas indígenas, alumnado de 11 y 12 años, líderes religiosos y asociaciones de paz, fortaleciendo la convivencia y garantizando el derecho a la educación de los pueblos originarios, especialmente de la infancia.
En Ecuador, en comunidades rurales de Loja, se impulsará el acceso al agua como derecho humano fundamental, mejorando los sistemas de captación, almacenamiento y distribución y capacitando a la población, con especial implicación de las mujeres, en la gestión responsable del recurso. Con ello se busca prevenir enfermedades de origen hídrico y reducir la desnutrición infantil asociada a la falta de agua potable.
Finalmente, en Bolivia, en San Borja, se pondrá en marcha un proyecto alimentario y productivo que reforzará la producción agroecológica y la seguridad alimentaria de 114 familias campesinas e indígenas, además de apoyar a productores de cacao ecológico. A través de la formación técnica, la mejora de cultivos y el impulso a la comercialización, se favorecerá la igualdad de género, la autosuficiencia y la mejora de la economía familiar.
La Catedral de Sevilla conserva una valiosa colección de literatura astrológica italiana reunida por Hernando Colón a comienzos del siglo XVI. Entre estos impresos destaca el Iudicio del Frate, un pronóstico anónimo dirigido al papa Julio II que combina astrología, sátira política y referencias directas a los conflictos europeos de su tiempo. La obra, acompañada de un singular grabado alegórico, refleja el clima bélico y diplomático que rodeó la formación de la Liga Santa y las campañas militares de 1512, al tiempo que ofrece predicciones sobre diversas figuras reinantes. El ejemplar conservado, adquirido por Colón en Roma en 1515, constituye un testimonio excepcional tanto por su contenido como por su procedencia.
Prognosticon astrologicum anni 1513. Italiano. Iudicio del Frate. — [Italia : s.n., ca. 1513] Sign. top.: BCC 12-1-19
Buena parte de la literatura astrológica en lengua italiana se conserva dentro de la Catedral y más concretamente en la notable colección de pronósticos astrológicos reunida entre los siglos XV y comienzos del XVI por don Hernando Colón, integrada por ciento cuarenta y dos obras. Dentro de este conjunto destaca el Iudicio del Frate, un pronóstico anónimo dirigido al papa Julio II, a quien también se dedican otros dos textos presentes en el fondo colombino.
La portada del Iudicio del Frate incluye un grabado de carácter satírico en el que se representan, mediante figuras animales, los acontecimientos políticos del momento en que fue redactado el opúsculo. En la escena, varios animales avanzan en un carro, mientras un gallo huye y otros aparecen muertos a su paso. Julio II —identificado con la haya que figura en su escudo y que aparece subida al carro— expresa así su empeño por someter a Francia, simbolizada por las aves gallináceas. El pontífice impulsó la formación de una Liga en la que participaron Venecia (representada por el León de San Marcos), Fernando el Católico, el emperador Maximiliano (águila), Enrique VIII de Inglaterra y el propio Papa.
A finales de enero de 1512, las tropas de la Liga iniciaron las operaciones militares que culminaron con la liberación de Italia y de los Estados Pontificios. El éxito de la campaña se debió en gran parte al apoyo de los suizos, a quienes Julio II concedió, mediante una bula fechada el 5 de julio de 1512, el título perpetuo de “Amparadores de la libertad de la Iglesia”, en reconocimiento a su intervención.
El pronóstico no solo aborda los temas habituales de los juicios astrológicos, sino que dedica especial atención a diversas figuras políticas de la Liga, como el emperador Maximiliano, Luis XII de Francia, Enrique VIII de Inglaterra o el rey de España. En lo relativo a Julio II, las predicciones se cumplen en lo que respecta a sus triunfos políticos y a su firme oposición a los cismáticos. Sin embargo, resulta llamativo —y en cierto modo conmovedor— que, pese a augurarle buena salud, el Papa falleciera a finales de febrero de ese mismo año 1513.
El ejemplar conservado presenta el texto dispuesto en formato apaisado y carece de datos de impresión. En el verso de la última hoja se encuentra la célebre anotación manuscrita de Hernando Colón, testimonio directo de su adquisición:
“Este libro costó en Roma un quatrin por dizie[m]bre de 1515. Está registrado 2344”.
Pilar Jiménez de Cisneros Vencelá.
Responsable del Área de Bibliotecas de la Catedral de Sevilla y de la Biblioteca Arzobispal
El ayuntamiento de Baza, además, agradeció la presencia del obispo en la Semana Santa bastetana
Terminó ya la Semana Santa, en la que los fieles han podido celebrar, un año más, los misterios de la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor. El buen tiempo ha permitido, además, que todas la Hermandades y Cofradías puedan procesionar, completando así un año entro de preparación y de ganas de poder expresar la fe y la devoción.
Cuando ya han finalizado estos días de celebración, toca hacer balance. Y es lo que han hecho los tres grandes ayuntamientos que hay en el territorio diocesano: Guadix, Baza y Huéscar. Los tres han felicitado a las Hermandades por su buen hacer, por cómo han vivido estos días de Semana Santa y por lo bien que ha salido todo lo programado.
El primero en hacerlo ha sido el ayuntamiento de Baza, con un “un mensaje de reconocimiento a todas las Hermandades y Cofradías de la ciudad que han desarrollado con responsabilidad y esplendor sus actividades cofrades, especialmente sus estaciones de penitencia por las calles de la ciudad, así como sus cultos y demás reuniones cuaresmales”. Así lo expresaba su alcalde, Pedro J. Ramos, en un mensaje a la Federación de Hermandades y Cofradías de Baza: “Como representante de todas las instituciones cofrades bastetanas, quiero felicitar a la Federación de Hermandades de la ciudad por su labor de organización y coordinación de una comunidad cofrade a la que queremos, a la que respetamos y a la que alentamos a seguir trabajando con la fe y la devoción que lo están haciendo”.
También, desde el consistorio bastetano, agradecen la presencia del obispo en los días de Semana Santa, así como la labor de los sacerdotes de la ciudad. D. Francisco Jesús Orozco ha visitado en estos días de Semana Santa, algunas parroquias de la diócesis, entre ellas Baza, Huéscar y, por supuesto, Guadix, en las que ha presidio el palco en alguna procesión y ha rezado ante las imágenes que han procesionado por la paz y por el próximo viaje apostólico del papa León XIV a España, que será en la primera quincena de junio.
El ayuntamiento de Huéscar también ha expresado su felicitación y agradecimiento a “las Hermandades y la Federación de Cofradías de Huéscar que las representa, la parroquia y a nuestro querido párroco José Antonio”.
Y en la ciudad accitana, el alcalde de Guadix, Jesús Lorente, en nombre de la corporación municipal y la ciudad accitana, ha felicitado “a la Federación de Hermandades y Cofradías y a todas las Hermandades de Guadix por el desarrollo de la Semana Santa accitana, donde el buen tiempo ha acompañado y han podido procesionar con normalidad”.
Antonio Gómez
Delegado diocesano de Medios de Comunicación Social. Guadix
Santa Mª Soledad Torres Acosta es la fundadora de las Religiosas Siervas de María, Ministras de los Enfermos. Nacida en Madrid el 2 de diciembre de 1826. Fue una mujer humilde y pequeña, que aparentemente no sobresalía en lo que hoy se puede valorar en nuestra sociedad. Sin embargo, el Señor tenía preparado un plan para ella, y la escogió como la fundadora, en el año 1851. En aquella época, la idea era que las monjas tenían que estar recluidas en un convento, y ella fundó una congregación de hermanas que salen del convento por la noche a cuidar enfermos en sus domicilios, rompiendo así todos los moldes establecidos en la época. Aquello tuvo una repercusión social enorme, por lo que esto suponía.
Fue un sacerdote, D. Miguel Martínez y Sanz, el iniciador de este proyecto, pero desanimado por las dificultades propias de los inicios. Terminó abandonando el Instituto, y fue esta madrileña pequeña de estatura, pero de alma grande, quien llevó a cabo aquella obra, cubriendo así el “hueco” que había en la sociedad del siglo XIX: la carencia de personas que atendieran a los enfermos en su domicilio.
Santa Mª Soledad afrontó con gran espíritu de fe y firme tesón cuantas dificultades se le presentaron, (como queda bien reflejado en la película Luz de Soledad, y el Señor bendijo su congregación, pudiendo contemplar antes de morir, que su siembra se había convertido ya en un prometedor trigal. Murió en Madrid el 11 de octubre de 1889, en la Casa Madre que mandó construir, y fue canonizada por el papa Pablo VI el 25 de enero de 1970. El modelo de santidad de la Madre Soledad es asequible para cualquier cristiano “de a pie”, porque es solo darse a los demás en caridad, viendo en ellos a Cristo. “Estuve enfermo y me visitaste”, fue su lema.
El carisma de las Siervas de María es atender a los enfermos en sus domicilios, no solo física, sino también espiritualmente, de forma esmerada y gratuita, proporcionándoles los cuidados que precisen. Actualmente, están extendidas por Europa, América, África, Filipinas e Indonesia, cuidando a enfermos no solo en sus domicilios, sino también donde estos se encuentren, bien sea en hospitales o clínicas. Su misión evangelizadora la realizan atendiendo, acompañando, consolando e iluminando a cada persona que sufre, en la noche de su dolor.
La presencia de las Siervas de María en Sevilla se remonta al 13 de julio del año 1890. En estos 136 años, muchas han sido las Siervas de María que han recorrido las calles de la ciudad, siendo portadoras del bálsamo del consuelo, del desvelo, de la entrega hecha servicio humilde, gratuito y callado, a través de una presencia sencilla pero palpable, del amor y ternura de Dios hacia sus hijos que sufren. El carisma impulsa a ser para los demás, haciendo del propio corazón morada para Dios, y de su vida pura acogida del hermano. Muchos han sido los rostros enjugados y acariciados, viendo en ellos al mismo Cristo sufriente; y muchos los buenos deseos de que cada enfermo pueda ver en las hermanas el amor de Dios hecho presencia y compañía consoladora junto a él.
¡Dios en el enfermo, y Dios en cada Sierva de María! ¡Es la mística del carisma!7
El Cabildo Catedral de Cádiz ha incorporado a su patrimonio artístico la obra Martirio de los santos Servando y Germán, un imponente lienzo del pintor José María Rodríguez de Losada (Sevilla, 1826 – Jerez de la Frontera, 1896). La pieza, de gran formato (249 x 309 cm), ya puede contemplarse en el Museo de la Catedral, ubicado en la Casa de la Contaduría.
El cuadro fue presentado por su autor al certamen convocado en 1864 por la Real Academia de Bellas Artes de Cádiz, aunque no obtuvo reconocimiento en aquella ocasión. Las bases del concurso exigían obras de temática histórica y de gran formato, condiciones que Rodríguez de Losada abordó con un ambicioso planteamiento compositivo.
La escena representa el momento del martirio de San Germán, mientras su hermano San Servando aguarda su destino con una actitud marcada por el misticismo y el romanticismo. Ambos santos, patronos de Cádiz, son figuras clave en la tradición cristiana de la diócesis.
El entorno representado es un paisaje pedregoso que evoca el Cerro Ursoniano, situado en la cercana localidad de San Fernando. Según la tradición, en este lugar fueron degollados los santos alrededor del año 305.
Con esta adquisición, el Cabildo refuerza la colección artística de la Catedral gaditana y recupera una obra significativa del siglo XIX vinculada tanto a la historia local como a la pintura histórica española. La incorporación del lienzo al discurso expositivo del museo permitirá al público redescubrir la figura de Rodríguez de Losada y su aportación al arte académico de su tiempo.
El próximo domingo, 12 de abril, 51 catecúmenos recibirán los sacramentos de iniciación cristiana en la Santa Iglesia Catedral
Las cifras desvelan que el número de catecúmenos va creciendo cada año. El Delegado Diocesano de Catequesis, Adolfo Ariza, ha detallado los datos de los catecúmenos que recibirán el bautismo, la confirmación y la eucaristía el próximo domingo, 12 de abril, en la Santa Iglesia Catedral. Este año 51 catecúmenos recibirán los sacramentos de iniciación cristiana en un día “de fiesta y gozo” para la Iglesia de Dios que peregrina en Córdoba. El Delegado ha explicado que los catecúmenos vienen de otros credos y tradiciones religiosas y se han estado preparando durante más de un año en sus parroquias, bien acompañados por sus catequistas y párrocos. El rito de entrada en el catecumenado tuvo lugar el primer domingo de Cuaresma y concluye el próximo domingo.
El encuentro de los catecúmenos con el Señor ha sido, como ha apuntado Adolfo, a través de su Iglesia en el testimonio de una comunidad cristiana, en el seno de una Hermandad o incluso en su propia familia, que los ha despertado a la fe. El Delegado, ha resaltado que algunos también lo han experimentado en pareja, el novio o la novia han despertado el deseo de Dios en el otro para conocer a Cristo y configurarse con Él por los sacramentos.
Últimamente las cifras demuestran que va incrementado el número de catecúmenos y Adolfo Ariza considera que este incremento va a ser “un fenómeno normal” a partir de ahora porque estamos en una época en la que la sociedad ha perdido las raíces cristianas pero “el Espíritu Santo sigue suscitando la conversión y el deseo de Dios”.
La Catedral de Sevilla, en colaboración con la Delegación Diocesana de Liturgia y la Facultad de Teología San Isidoro de Sevilla, organiza las II Jornadas de formación y práctica musical en canto gregoriano y canto coral del 14 al 16 de abril. Las sesiones tendrán lugar a partir de las siete de la tarde en el Trascoro de la Catedral.
Se trata de un curso sobre música litúrgica dirigido a coros y directores de coros, corales, instrumentalistas, organistas, capillas y escolanías, agentes de pastoral e interesados en la música litúrgica en general.
En esta ocasión será impartido por René Hernández, docente del Pontificio Instituto de Música Sacra, que profundizará en las Antífonas marianas para todo el año.
Los organizadores han explicado que en el culto de la Iglesia a la Virgen María ocupan un lugar privilegiado las antífonas marianas. “Son breves composiciones litúrgicas dedicadas a la Madre de Dios utilizadas a lo largo del año especialmente en la Liturgia de las Horas, al final de las Completas, pero tradicionalmente en muchos conventos y comunidades religiosas vienen cantadas al final de la misa dando un recuerdo y un lugar a la Santísima Virgen en la celebración más importante de la Iglesia cada día”, añaden. Estas breves composiciones poéticas cargadas de sentido teológico expresan la devoción del pueblo a Aquella que veneramos como Madre de Dios y Madre nuestra. Además, aunque algunas son muy antiguas, siguen siendo una práctica viva en la Iglesia. “No son solo una tradición del pasado -continúan-, sino una escuela de oración en la que se aprende a contemplar a María dentro del misterio de Cristo, a invocarla con confianza y a conectar la liturgia con la experiencia personal de fe”.
En estas jornadas, enmarcadas en la Cátedra de Liturgia ‘San Isidoro de Sevilla’ y la Cátedra ‘Magna hispalense para la fe, arte y cultura’ de la Facultad de Teología San Isidoro de Sevilla, se propone estudiarlas y aprender a cantarlas para que puedan ser interpretadas en las celebraciones.
«Yo he venido para que tengan vida y la tengan abundante» (Jn 10,10).
Queridos fieles diocesanos:
Cada año la Iglesia vuelve a la aurora del primer día de la semana. Las mujeres caminan hacia el sepulcro todavía con el corazón herido por la cruz, llevando aromas para un cuerpo que creen vencido por la muerte. Sin embargo, lo que encuentran no es un cadáver que venerar, sino una tumba abierta y una palabra que cambia el destino del mundo: «Ha resucitado. No está aquí». Jesucristo, el Crucificado, vive para siempre, y su Resurrección inaugura para el mundo una vida nueva; con Él ha nacido para la humanidad una paz que el mundo no puede dar ni arrebatar, la paz del sepulcro vacío, que nos abre a todos el horizonte como renacidos para la Vida.
En la Vigilia Pascual, la liturgia nos invita al más profundo gozo porque, por la resurrección de Jesucristo, «se une el cielo con la tierra, lo humano con lo divino». Cristo resucitado, «como lucero matinal, brilla sereno para el linaje humano, y vive glorioso por los siglos de los siglos». «Goce, pues, la tierra inundada de tanta claridad y que, radiante con el fulgor del Rey eterno, se sienta libre de la tiniebla que cubría el orbe entero» (Pregón Pascual de la Vigilia de Resurrección); así, todo queda transfigurado por la luz pascual, iluminados y recreados como hijos llamados a la Vida.
Como bien conocéis, Pascua significa «paso». Se trata del paso del Señor de la muerte a la vida; se trata, también, del paso del Señor entre nosotros rompiendo las ataduras del pecado y de la muerte: «Si por un hombre vino la muerte, Adán; por un hombre-Cristo Jesús ha venido la resurrección; si por Adán murieron todos, por Cristo todos volverán a la vida» (1Cor 15,22); se trata, en definitiva, de la vida de Cristo que se desborda sobre todos aquellos que se acercan con fe al Crucificado-Resucitado acogiéndolo en su vidas como su Señor y Maestro. Este tiempo es una invitación a vivir en plenitud; a sembrar vida en nuestro alrededor; a defender la vida como don precioso del Creador, llamados a ser sembradores de Vida.
Por todos lados se nos habla de bienestar, de progreso, de calidad de vida; sin embargo, al mismo tiempo, crece silenciosamente un fenómeno inquietante como es la soledad, la confusión o la falta de sentido. Son innumerables las personas que, aun teniéndolo casi todo, en lo material, experimentan un vacío profundo como si les faltara aquello que plenifica su vida. Porque, en el fondo, lo que escasea no son los bienes ni las oportunidades, sino una razón sólida y concreta para vivir, un fundamento que sostenga el alma en medio de las tormentas. Así, el hombre contemporáneo corre el riesgo de tenerlo todo al alcance de la mano y, sin embargo, caminar sin rumbo, como quien avanza sin saber hacia dónde, con el alma sedienta de algo que ni el consumo ni el éxito logran saciar. Queremos felicidad y progreso, pero la cultura de la muerte pone en cuestión el derecho fundamental a existir precisamente de quienes encarnan la esperanza del mañana. Reclamamos comprensión, respeto y tolerancia, pero, cuando descendemos al terreno concreto de la vida diaria, surge una contradicción dolorosa: el valor de la persona parece medirse por su utilidad. Aquellos que no encajan en nuestros planes, que no aportan según nuestros criterios o que simplemente incomodan, corren el riesgo de ser relegados, ignorados o descartados, como si no fueran dignos de la Vida.
Como nos ha recordado el papa León XIV, en el inicio de su pontificado: «en nuestro tiempo, vemos aún demasiada discordia, demasiadas heridas causadas por el odio, la violencia, los prejuicios, el miedo a lo diferente, por un paradigma económico que explota los recursos de la tierra y margina a los más pobres» (Inicio del ministerio petrino, 18 de mayo de 2025). ¿Nos queda alguna esperanza que no nos defraude? La respuesta es sí, y se llama Jesús de Nazaret. Su resurrección nos enseña la verdadera dignidad del hombre: no somos pura materia, somos hijos de Dios que encierran la semilla de la eternidad en el alma, conseguida con su pasión y muerte. No hemos sido creados para yacer postrados, sino para hacer, hacer obras grandes y comprometidas, transidas por el amor, llamadas a engendrar Vida.
Esta vida nueva que anhelamos no es una ilusión ni un ideal reservado para unos pocos. Es una realidad viva, concreta, que ya ha comenzado a ser derramada sobre nosotros. No estamos condenados a esperar pasivamente; podemos participar de ella aquí y ahora, porque Dios mismo se nos comunica sin cesar a través de los sacramentos. En ellos, y de manera eminente en la Eucaristía, esa vida divina no solo se promete, sino que se nos entrega verdaderamente. «Aquesta eterna fonte que deseo, en este pan de vida yo la veo; aunque es de noche», como cantó San Juan de la Cruz. En este misterio aprendemos a beber de la fuente y a vivir como quienes se alimentan de la Vida.
Por nuestra parte, ante tanta grandeza y misericordia recibidas, no cabe una respuesta tibia ni superficial, sino una adhesión firme, visible y constante, coherente con la fe que profesamos y confesamos con los labios. La vida cristiana no puede quedar reducida a un puro sentimentalismo o a una intimidad sin fruto; está llamada, por su propia naturaleza, a irradiar luz. Como nos exhorta el Señor: «Brille así vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos» (Mt 5,16). Esa luz no es otra cosa que el testimonio concreto de una fe encarnada en la vida diaria, hecha obras de caridad, justicia y verdad; que nos convierte en reflejos de la Vida.
Ser cristiano implica, por tanto, asumir con responsabilidad y determinación la promoción de una auténtica cultura de la vida. La dignidad de la persona «es un valor intrínseco que exige ser reconocido, protegido y promovido en toda circunstancia. Por ello, la respuesta verdaderamente humana ante el sufrimiento no puede ser provocar la muerte, sino ofrecer cercanía, acompañamiento, cuidados adecuados y apoyo integral» (Nota de la Subcomisión para la Familia y Defensa de la Vida, 26 de marzo de 2026). Se trata de un compromiso real y exigente: defender la vida humana en todas sus etapas, custodiar su dignidad en cada circunstancia, y alzar la voz —con caridad y claridad— allí donde esta se vea amenazada o despreciada, comprometiéndonos sin reservas como defensores y custodios de la Vida.
El apóstol nos lo recuerda con fuerza: «Arrimemos nuestro hombro a las cargas de los demás» (Gál 6,2). Este mandato adquiere hoy una urgencia particular ante el sufrimiento, la soledad, la pobreza y la incertidumbre que pesan sobre tantos de nuestros hermanos. No podemos permanecer indiferentes ni refugiarnos en una cómoda pasividad; el amor cristiano es siempre activo, creativo y sacrificado. No sería coherente llamarnos cristianos si, ante las heridas de nuestro tiempo, optáramos por cruzarnos de brazos o mirar hacia otro lado. La fe verdadera nos inquieta, nos saca de la comodidad y nos envía al encuentro del otro, especialmente del más frágil, haciéndonos cirineos de la Vida.
La Virgen María, nuestra Madre, es para el mundo entero «fuente de vida» porque nos dio a Jesús, el verdadero y único pan de vida con el que los fieles nos alimentamos. En nuestra geografía diocesana, casi todas las imágenes que la representan sostienen en su regazo la imagen del Niño Jesús ofreciéndonoslo como único «Camino, Verdad y Vida» (Jn 14,6) Acojamos su don e imitemos su actitud de apertura a la vida de Dios y al deseo de felicidad de los demás (cf. Lc 1,39), aprendiendo de ella a ser centinelas de la Vida.
Que al contemplarla e imitarla en su coherencia con el evangelio, seamos testigos del Dios vivo, del Dios de la vida, para «decirle al mundo, con humildad y alegría: ¡mirad a Cristo! ¡Acercaos a Él! ¡Acoged su Palabra que ilumina y consuela! Escuchad su propuesta de amor para formar su única familia: en el único Cristo nosotros somos uno» (León XIV, 18 de mayo de 2025), para que seáis «irreprochables y sencillos, hijos de Dios sin tacha, en medio de una generación perversa y depravada, entre la cual brilláis como antorchas en el mundo» (Flp 2,15), como testigos fieles de la Vida.
Para todos, mi saludo fraterno y mi bendición.
+ Sebastián Chico Martínez
Obispo de Jaén
Jaén, 25 de marzo de 2026
Solemnidad de la Anunciación del Señor
Las primeras proyecciones provisionales establecen una cifra no inferior a 15 millones de euros de gasto total del viaje, que se costearán sin apenas financiación pública y con un gran apoyo social.
La web oficial ha habilitado un espacio de Transparencia en el que se irá dando cuenta pública de todas las novedades, además de por los canales habituales de prensa y comunicación.
También se han presentado el logo y el lema oficial del Viaje Apostólico.
Además, se ha abierto ya un primer sistema de inscripción para prensa por ciudades y se ha informado de que el sistema de inscripciones y preinscripciones para los asistentes y peregrinos está listo y se abrirá en el mismo momento que lo autorice la Santa Sede
Este martes 7 de abril, he tenido lugar en Madrid la rueda de prensa para presentar el logo, el lema y otros aspectos de la visita del Papa a España. En la misma intervinieron Yago de la Cierva y Fernando Giménez Barriocanal, coordinadores de la visita de León XIV a España; Sara de la Torre, delegada episcopal de Medios del arzobispado de Madrid, y Josetxo Vera, director de la Oficina de Información de la CEE.
A pocas semanas de que el Papa León XIV aterrice en nuestro país, la Organización del Viaje Apostólico de Su Santidad, ha aprobado definitivamente los criterios de organización y gestión económica del viaje que, así como el logo y el lema oficiales y los sistemas de inscripción y preinscripción de asistentes.
Alzad la mirada (Logo y lema)
El lema elegido es “Alzad la mirada” (Jn, 4,35), una llamada a la sociedad española a salir de sus preocupaciones diarias e ir más allá, a través de la contemplación y la apertura a los demás. Además, el responsable de comunicación de la Conferencia Episcopal, Josetxo Vera, ha añadido que “en ese alzad, se encuentra la sed de Dios, su reconocimiento como fuente de unidad (Madrid), belleza (Barcelona) y caridad (Canarias y Tenerife)”.
“El lema –ha resaltado Vera– reúne la actitud con la que los cristianos de España acogemos la visita del Santo Padre, que acude como sucesor de Pedro, en un viaje apostólico.
En “Levantar tus ojos hacia el Señor” (Sal, 121,1) se contiene “Aspirad a los bienes de arriba” (Col, 3,2), supone poner a Dios sobre todas las cosas para todas las atraiga hacia si. (Jn, 12,32) y también se refleja el renacer de lo espiritual, de lo católico, “Levantaos, alzad la cabeza; se acerca vuestra liberación” (Lc, 21, 28).
En cuanto al logo, obra de la diseñadora gráfica María del Mar Chapa, Josetxo Vera ha explicado que “está construido como un círculo abierto en acción”, detallando que “las figuras humanas no están estáticas, sino enlazadas, sosteniéndose y proyectándose hacia arriba. Eso simboliza comunidad, encuentro y apoyo mutuo. No es solo “estar juntos”, sino avanzar juntos.”
“La Virgen en el centro actúa como eje y corazón del movimiento”, ha resaltado Vera. Desde el centro, irradia y acoge. Es el punto donde convergen todas las miradas alzadas. El centro ascendente marca trascendencia y propósito común. La verticalidad no representa un lugar concreto, sino la idea de elevación, de mirada alta, de algo que nos convoca y nos supera.
Los materiales gráficos, así como una guía de uso, estarán a disposición de los distintos usuarios en: www.conelpapa.es/prensa
Sistema de preinscripciones para asistentes
El sistema de inscripciones está ya listo y se abrirá el mismo día que lo autorice la Santa Sede. La asistencia a todos los actos del viaje apostólico será gratuita, pero todos los que deseen asistir deberán inscribirse previamente, de manera individual o través de un grupo, en el espacio que pronto estará disponible en www.conelpapa.es.
Sistema de acreditaciones para prensa
Por otro lado, a la espera de la confirmación oficial de la agenda se ha abierto el sistema de inscripción para periodistas y profesionales de la información, para que puedan inscribirse en las ciudades en las que piensan desarrollar su trabajo, a efectos de ir preparando una mejor acogida. Estos profesionales contarán con asistencia y espacios específicamente dedicados para la realización de su trabajo en todos los actos en los que se inscriban.
Las acreditaciones de prensa estarán abiertas hasta el 30 de abril.
Como novedad, la directora de Comunicación del Comité de Madrid, Sara de la Torre, ha explicado que “en todos los actos habrá un pequeño espacio dedicado a los evangelizadores digitales, a los que durante los preparativos se les facilitará desde la organización materiales y otros recursos para amplificar toda la preparación a través de sus canales”.
Organización en dos niveles
Tal y como ya se informó en su momento, la organización del viaje cuenta con dos niveles: por un lado, la organización diocesana. Cada diócesis que es sede en este viaje -Madrid, Barcelona, Gran Canaria y Tenerife- ha conformado su propio comité organizador, liderados por los Ordinarios respectivos y con responsables por áreas (liturgia, economía, pastoral, comunicación, etcétera).
Por el otro, el nivel nacional liderado por la Conferencia Episcopal Española y el comité de Coordinación Nacional constituido a tal efecto. Todos ellos son públicos. Estos comités, que responden a los organizadores del Viaje, se completan con distintos grupos de trabajo conjuntos por áreas.
En cuanto a las responsabilidades de cada uno, los comités diocesanos son los responsables de los actos, así como de la gestión económica y captación de fondos, de sus respectivas sedes, mientras que sobre el Comité de Coordinación Nacional recaen las tareas comunes (logo, himno, señales de televisión, traslados, comunicación, etcétera), así como prestar apoyo en todas las necesidades que presenten las diócesis. Este Comité de Coordinación es responsable, a su vez, de su propia gestión económica y de la obtención de fondos para sufragar los gastos de las tareas encomendadas.
Organización económica
En el apartado económico, pese a que en los últimos días y semanas se han publicado en distintos canales y medios de comunicación cifras aproximadas del coste global del viaje, lo cierto es que, hoy, no es posible ofrecer una cifra exacta, ni tan siquiera aproximada, de cuanto será el monto total de esos costes. En todo caso, entre todos los comités se ha establecido una proyección de coste total no inferior a los 15 millones de euros en total.
Yago de la Cierva, coordinador nacional del Viaje, ha recalcado que “para poner en contexto esa cifra provisional, hay que tener en cuenta la extensión del viaje (7 días) y su complejidad logística (10 sitios), así como el alcance y dimensiones globales que reúnen un viaje pontificio”, con lo que ello conlleva en términos logísticos, de organización, comunicación, asistencia a participantes, voluntarios, etcétera.
Con todo, Fernando Giménez Barriocanal, también coordinador nacional del viaje, por su parte, ha añadido que “tan pronto se disponga de una actualización exacta de los costes, será publicada en la página de Transparencia de la web oficial”.
Recursos económicos, en especie y voluntarios
Para hacer frente a los costes del Viaje se ha diseñado una estrategia profesional, según criterios habituales en eventos de esta magnitud, con el objetivo de captar los fondos necesarios para el sostenimiento de los actos y su desarrollo.
Existen antecedentes de financiación pública, como el viaje del Papa Francisco a Canadá y a la JMJ de Lisboa, y no se descartan las aportaciones, de distinta forma, de Administraciones públicas en el caso del Viaje a España.
De hecho, la etapa del Viaje en el Archipiélago contará con ayuda económica de las instituciones públicas canarias. De igual modo, otras administraciones contribuirán aportando infraestructuras clave para el viaje con cargo a sus propios presupuestos y no se descartan nuevas ayudas económicas, de las que se informarán oportunamente a través del canal de Transparencia de la web oficial del viaje.
Este tipo de ayudas se encuadran, por un lado, en la normalidad institucional y de cooperación, y por el otro, en apoyo de la visibilidad que le otorga a España la presencia del papa, el beneficio económico que deja en los lugares en los que se celebra y al indudable interés social que un acontecimiento de estas características genera.
Giménez Barriocanal ha recalcado que “el objetivo es que sea la propia Iglesia en España, con la ayuda de empresas e instituciones, la que haga frente si no a la totalidad, sí al grueso principal de los costes”.
Para ello, se ha previsto un sistema de búsqueda de financiación basada en dos grandes grupos: recursos económicos y recursos en especie. Todo ello, es público a través de la web oficial.
En lo referido a las aportaciones económicas (*), las peticiones van destinadas, sobre todo a grandes empresas e instituciones y también a particulares.
En cuanto a las primeras, existen varias categorías en función de la cuantía de la aportación. Y en cuanto a los segundos, se debe tener en cuenta que la asistencia a los actos del Viaje será completamente gratuita y no exigirá inscripción ni desembolso económico alguno.
En cuanto a las aportaciones en especie, están destinadas a las Administraciones Públicas y a la colaboración de muchas empresas que, por sus servicios, pueden cubrir necesidades del Viaje, tales como empresas hosteleras, de comunicación o informáticas.
Por supuesto, en cuanto a las aportaciones, la pieza clave siguen siendo los voluntarios. En palabras de De la Cierva, “sin ellos sería imposible poder organizarlo; con ellos, es posible organizar un viaje de estas características en apenas unos meses”.
Criterios de transparencia y buen gobierno
Por último, desde la organización se ha diseñado un sistema de transparencia y buena gobernanza de los recursos basado en sistemas profesionales, equiparables a los de cualquier otro evento o celebración de estas características.
Por un lado, se ha acordado un sistema de contabilidad homologado para todos los comités organizadores, de tal forma que todos empleen la misma herramienta y ello permita una gestión de la información con criterios contables armonizados.
Por el otro, en lo referido a los gastos, se han establecido tres tipos de gastos: menores, intermedios y grandes contratos. Los primeros serán responsabilidad del centro gestor con supervisión del área financiera; lo segundos exigirán al menos la presentación de tres presupuestos posibles y los terceros requerirán de un proceso de licitación abierto, salvo excepciones justificadas por falta de tiempo.
Para más detalles, los grandes gastos contarán con una Mesa de Contratación, dependiente, en función del tipo de licitación, del comité correspondiente, que estudiará con criterios económicos y financieros la decisión final. Dicha mesa estará compuesta por especialistas en la materia y su composición se hará pública tan pronto queden constituidas oficialmente.
Además, algunos de estos procesos de licitación ya están abiertos y pueden encontrarse en al web oficial. Y se irá informando de todos según vayan abriéndose más.
Todos los movimientos económicos estarán, además, debidamente auditados por la firma internacional Erns & Young (EY) para garantizar la transparencia total en todas las fases del proceso. Finalmente, se realizará un estudio de impacto económico sobre la economía nacional del Viaje, que ponga en valor los esfuerzos realizados por todos.
(*) Sobre aportaciones económicas: Las aportaciones económicas tienen un beneficio fiscal derivado de la Ley de Mecenazgo 2002.
Los primeros 250 € que ofrece cualquier contribuyente tienen una exención fiscal del 80% mientras que el resto de los fondos será del 40% al menos (salvo si son recurrentes, que llegaría al 45%).
En el caso de las personas jurídicas, la exención fiscal en el Impuesto sobre Sociedades se sitúa en el 40% del importe donado (pudiendo llegar al 50% si es recurrente o a importes superiores si se le otorga la consideración de acto de excepcional interés público, pendiente de resolución en este momento).
El lema es una llamada a la esperanza y a poner la mirada en Aquel que nos ama y, porque nos ama, nos salva. El logotipo está construido como un círculo de personas abierto en acción, enlazadas, sosteniéndose y proyectándose hacia arriba. En el centro, la Virgen María, eje y corazón del movimiento hacia lo alto, en que descubrimos al mismo tiempo, algo que nos convoca y que nos supera.
El origen del lema es el pasaje evangélico contenido en el capítulo 4 del evangelio de san Juan, como llamamiento a los católicos y a la sociedad en general a salir de sí mismos y encontrarse con el otro, desde la unidad, desde la centralidad de Jesucristo y a través de la caridad.
«Alzad la mirada» (Jn, 4,35) es la invitación que articula toda la visita del Papa León XIV: un gesto interior y colectivo que nos anima a salir de la mirada baja —encerrada en el yo, en la rutina y en la división— para devolvernos a nuestra dignidad original a través de la contemplación y la apertura a los demás.
“La Pascua del Señor –nos recordó el Papa– nos invita a levantar la mirada y a ensanchar el corazón. Ella sigue alimentando en nuestro espíritu y en el camino de la historia la semilla de la victoria prometida. Nos pone en movimiento como a María Magdalena y como a los Apóstoles.”
Además, en ese Alzad, se encuentra la sed de Dios, su reconocimiento como fuente de unidad (Madrid), belleza (Barcelona) y caridad (Canarias y Tenerife); es decir, reúne la actitud con la que los cristianos de España acogemos la visita del Santo Padre, que acude como sucesor de Pedro, en un viaje apostólico.
En “Levantar tus ojos hacia el Señor” (Sal, 121,1) se contiene “Aspirad a los bienes de arriba” (Col, 3,2), supone poner a Dios sobre todas las cosas para todas las atraiga hacia si. (Jn, 12,32) y también se refleja el renacer de lo espiritual, de lo católico, “Levantaos, alzad la cabeza; se acerca vuestra liberación” (Lc, 21, 28).
Avanzar juntos
En cuanto al logo, su responsable, María del Mar Chapa, ha explicado que “está construido como un círculo abierto en acción”, detallando que “las figuras humanas no están estáticas, sino enlazadas, sosteniéndose y proyectándose hacia arriba. Eso simboliza comunidad, encuentro y apoyo mutuo. No es solo “estar juntos”, sino avanzar juntos.”
“La Virgen en el centro actúa como eje y corazón del movimiento”, ha resaltado Chapa. Desde el centro, irradia y acoge. Es el punto donde convergen todas las miradas alzadas. El centro ascendente marca trascendencia y propósito común. La verticalidad no representa un lugar concreto, sino la idea de elevación, de mirada alta, de algo que nos convoca y nos supera.