La Casa Mesa, en La Laguna, acogió este viernes 17 de julio un encuentro de trabajo de los equipos de Pastoral con Jóvenes de las dos diócesis canarias junto a otros agentes implicados en este ámbito. La reunión contó con la participación de Francisco José Ramírez Mora, director de la Subcomisión para la Juventud e Infancia de la Conferencia Episcopal Española.
Durante la jornada se presentó el Proyecto Marco de Pastoral con Jóvenes en España, un documento que marca las líneas de trabajo para el acompañamiento y la evangelización de las nuevas generaciones en los próximos años. La sesión permitió profundizar en sus objetivos y en las claves pastorales que propone para responder a los desafíos que viven hoy los jóvenes.
Asimismo, Francisco José Ramírez compartió con los asistentes el trabajo que la Subcomisión para la Juventud e Infancia viene desarrollando desde la Conferencia Episcopal Española, dando a conocer las distintas iniciativas, proyectos y recursos que se están impulsando para fortalecer la pastoral juvenil en las diócesis.
El encuentro sirvió también para poner en común la realidad que viven las dos diócesis de Canarias, favorecer el intercambio de experiencias y reforzar la comunión entre los equipos que trabajan diariamente en el acompañamiento de los jóvenes, con el deseo de seguir anunciando el Evangelio de manera cercana, creativa y adaptada a sus inquietudes.
La pastoral juvenil de Canarias comparte en La Laguna el nuevo Proyecto Marco para acompañar a los jóvenes
La pastoral juvenil de Canarias comparte en La Laguna el nuevo Proyecto Marco
La Casa Mesa, en San Cristóbal de La Laguna, acogió este viernes 17 de julio un encuentro de trabajo de los equipos de Pastoral con Jóvenes de las dos diócesis canarias junto a otros agentes implicados en este ámbito. La reunión contó con la participación de Francisco José Ramírez Mora, director de la Subcomisión para la Juventud e Infancia de la Conferencia Episcopal Española.
Durante la jornada se presentó el Proyecto Marco de Pastoral con Jóvenes en España, un documento que marca las líneas de trabajo para el acompañamiento y la evangelización de las nuevas generaciones en los próximos años. La sesión permitió profundizar en sus objetivos y en las claves pastorales que propone para responder a los desafíos que viven hoy los jóvenes.
Asimismo, Francisco José Ramírez compartió con los asistentes el trabajo que la Subcomisión para la Juventud e Infancia viene desarrollando desde la Conferencia Episcopal Española, dando a conocer las distintas iniciativas, proyectos y recursos que se están impulsando para fortalecer la pastoral juvenil en las diócesis.
El encuentro sirvió también para poner en común la realidad que viven las dos diócesis de Canarias, favorecer el intercambio de experiencias y reforzar la comunión entre los equipos que trabajan diariamente en el acompañamiento de los jóvenes, con el deseo de seguir anunciando el Evangelio de manera cercana, creativa y adaptada a sus inquietudes.
El Cabildo muestra el 80% de la restauración un año después del incendio de la Mezquita-Catedral
La institución capitular ha invertido cerca de medio millón de euros para la recuperación de la zona afectada
Casi un año después del incendio declarado el 8 de agosto de 2025 en la Mezquita-Catedral de Córdoba, el Cabildo Catedral ha mostrado el avance de los trabajos de rehabilitación y restauración del siniestro. La intervención se encuentra ejecutada en torno al 80% y afronta ahora su última fase centrada en la sustitución del fuste de la columna que sufrió los mayores daños estructurales por efecto de las altas temperaturas.
Durante la visita a las obras, el canónigo obrero de la Mezquita-Catedral, Agustín Moreno, explicó que, tras doce meses de estudios científicos y técnicos, se ha confirmado la necesidad de reemplazar el fuste de la columna afectada. Para ello, previamente se ha ejecutado un doble apeo estructural que sostiene las 33 toneladas situadas sobre esta pieza y garantiza que los técnicos puedan trabajar con total seguridad. Paralelamente, se están consolidando las zonas recuperables del elemento pétreo y ya se ha eliminado el hollín acumulado en las naves afectadas mediante técnicas de limpieza con láser. Además, la Universidad de Córdoba realizará estudios mediante ultrasonidos para verificar el estado del capitel y el cimacio.
El arquitecto Gabriel Ruiz Cabrero, miembro del equipo de conservación y restauración, destacó que la respuesta al incendio confirmó la eficacia de las actuaciones preventivas que ya se habían ejecutado en el monumento. Explicó que tres de las cuatro cubiertas afectadas habían sido restauradas previamente con criterios de seguridad estructural, lo que evitó un colapso mayor y permitió que los bomberos actuaran con tiempo suficiente. Solo la cubierta de la capilla de la Anunciación, pendiente aún de intervención, llegó a desplomarse y ya ha sido reconstruida reproduciendo fielmente las técnicas constructivas del siglo XVII.
Ruiz Cabrero subrayó que el cambio de la columna representa el reto técnico más complejo de toda la intervención. Según explicó, el comportamiento de la piedra tras un incendio resulta difícil de evaluar porque las altas temperaturas pueden alterar su estructura molecular. Por ello, además de las inspecciones visuales y acústicas habituales, se recurrió a análisis científicos independientes que confirmaron la necesidad de sustituir el elemento y validaron el sistema de apeos instalado pocos días después del incendio.
La nueva pieza no podrá proceder de la cantera original de la Sierra de Córdoba, actualmente cerrada. Finalmente se ha optado por un mármol negro de las canteras de Marquina (Vizcaya), de características muy similares al original y compatible con los criterios internacionales de restauración.
En paralelo, los restauradores han recuperado ya varios de los bienes afectados. La responsable del equipo de conservación y restauración, Anabel Barrena, explicó que el retablo de San Nicolás de Bari ha sido restaurado tras seis meses de trabajo, mientras que la capilla del Espíritu Santo ha quedado completamente limpia del hollín. En estos momentos los esfuerzos se concentran en la consolidación de la columna y en la restauración del retablo de la capilla de la Anunciación, desmontado tras el derrumbe de la bóveda.
Refuerzo del plan de autoprotección
El aniversario del incendio también ha servido para presentar las mejoras incorporadas al sistema de seguridad del monumento. El responsable de la Seguridad del templo, Tomás Pajuelo, destacó que la rápida actuación del pasado 8 de agosto fue posible gracias a años de simulacros y coordinación entre el Cabildo, los bomberos y los cuerpos de seguridad.
Desde entonces, se han incorporado nuevas mangueras y vías de agua, herramientas específicas para facilitar la extinción de incendios y continúa la implantación del sistema de nebulización previsto sobre el coro y el crucero. Asimismo, se proyecta ampliar la red de hidrantes y reforzar los protocolos de evacuación y rescate, entre otros.
Cerca de medio millón de euros invertidos
Por su parte, el deán-presidente del Cabildo Catedral, Joaquín Alberto Nieva, agradeció el trabajo desarrollado por los equipos técnicos y destacó el carácter innovador de muchas de las soluciones aplicadas durante la restauración.
Según indicó, la inversión realizada alcanza ya casi medio millón de euros y los trabajos se encuentran ejecutados aproximadamente en un 80%. El objetivo, insistió, no es acelerar los plazos sino garantizar la máxima calidad y el rigor científico en cada intervención.
El Obispo conoce la realidad de los asentamientos rumanos de la ciudad
De la mano de ACISGRU, Monseñor Jesús Fernández ha visitado un asentamiento del Sector Sur de la ciudad
El obispo de Córdoba ha visitado este lunes, 20 de julio, uno de los asentamientos rumanos ubicado en el barrio del Sector Sur para conocer de cerca la realidad de las familias que viven en estos espacios y el trabajo que desarrolla la asociación ACISGRU en favor de su integración social.
La visita ha permitido al prelado acercarse a una realidad que, aunque permanece en muchas ocasiones alejada de la mirada cotidiana de la sociedad, forma parte de la vida de la ciudad. Córdoba cuenta actualmente con 17 asentamientos en los que residen alrededor de 400 personas de origen rumano, pertenecientes en su mayoría a la comunidad romaní. Muchas de estas familias encuentran en la recogida y venta de chatarra su principal medio de subsistencia.
Durante el recorrido por el asentamiento, el obispo pudo conversar con hombres, mujeres y niños que compartieron su experiencia diaria, marcada por la precariedad de las viviendas y las dificultades de subsistencia de cada día. El encuentro permitió escuchar sus historias, conocer sus inquietudes y comprender los desafíos a los que se enfrentan para construir un futuro mejor.
La visita puso también de relieve la labor que realiza ACISGRU, una asociación dedicada al acompañamiento de las comunidades romaníes de origen rumano en Córdoba. Desde hace años, la entidad trabaja para favorecer la integración social de estas familias, ofreciendo apoyo en aspectos fundamentales como la atención social, la escolarización de los menores, el acceso a recursos básicos, el acompañamiento administrativo y la promoción de la convivencia.
Su intervención va mucho más allá de la ayuda material. El trabajo diario de la asociación busca fortalecer la autonomía de las personas, favorecer su inclusión en la sociedad y generar oportunidades que permitan romper el círculo de la exclusión. La cercanía con las familias y el conocimiento de su realidad convierten a ACISGRU en un referente para estas comunidades.
Durante la jornada, el obispo pudo comprobar cómo el compromiso de voluntarios y profesionales hace posible que muchas familias encuentren apoyo en momentos especialmente difíciles. La escucha, la confianza y el acompañamiento personal constituyen la base de una labor que persigue devolver esperanza y dignidad a quienes viven en condiciones de vulnerabilidad.
La visita quiso ser también un gesto de cercanía de la Iglesia hacia quienes viven en las periferias sociales. De ahí que junto al Obispo y representantes de ACISGRU, estuvieran en la visita el delegado de acción caritativa y social y de Cáritas diocesana de Córdoba, Antonio Reyes, así como el párroco de San Ignacio de Loyola de Córdoba, el sacerdote Jesús Lérida, H.N. para comprobar de primera mano las condiciones de vida de estas familias y brindarles un puente de ayuda, desde el compromiso social y cristiano, para conseguir una sociedad más justa e inclusiva.
Nombrado un nuevo equipo de dirección para la casa sacerdotal “San Juan de Ávila”
El Obispo de Córdoba nombra director al sacerdote Carlos Gallardo y al sacerdote Jorge Díaz, subdirector. El responsable del protectorado canónico, Ramón Díaz-Castellanos será el nuevo gerente
Monseñor Jesús Fernández González ha hecho público hoy el nombramiento de los miembros del nuevo equipo directivo de la Casa Sacerdotal “San Juan de Ávila”, dedicada al cuidado y atención de sacerdotes mayores. La Casa Sacerdotal es aledaña al Seminario Mayor “San Pelagio”, con instalaciones compartidas.
El edifico, con capacidad para 40 personas, tiene dos plantas, con capilla, enfermería, salones de reuniones, habitaciones, comedores, gimnasio, sótano, almacén, cocina y patio de recreo. Hermanas de Marta y María y once y profesionales, entre los que se encuentran auxiliares, terapeutas, cocineras y limpiadoras, atienden a los sacerdotes residentes, en unas instalaciones de 5.877 metros cuadrados.
El sacerdote Carlos Jesús Gallardo, rector del Seminario “San Pelagio” de Córdoba, es a partir de este nombramiento episcopal el nuevo director de la Casa Sacerdotal y el sacerdote Jorge Díaz es el subdirector. El nuevo gerente es el responsable del protectorado canónico, Ramón Díaz-Castellanos.
Este nuevo equipo dirigirá la Casa Sacerdotal “San Juan de Ávila”, inaugurada en enero de 2011 y dedicada a acoger a presbíteros que por su edad o problemas de salud no pueden vivir de forma independiente, además de a familiares convivientes por distintos motivos. Esta casa está dedicada también a la acogida de sacerdotes que de manera circunstancial estén en Córdoba.
El Obispado de Jaén y Banco Sabadell firman un convenio de colaboración
El Obispado de Jaén y Banco Sabadell suscribieron, el pasado viernes, 17 de julio, un convenio de colaboración con el objetivo de ofrecer una respuesta adecuada a las necesidades de productos y servicios del ámbito bancario de las parroquias, sacerdotes y demás entidades que integran la Diócesis de Jaén.
El convenio fue firmado, en representación del Obispado de Jaén, por Mons. D. Sebastián Chico Martínez, Obispo de Jaén, y, en representación de Banco Sabadell, por D. Santiago Portas Alés, Director Nacional de Instituciones Religiosas y Tercer Sector, y D.ª María Victoria Toledo Sierra, Directora Regional de Andalucía Oriental.
Al acto de firma asistieron, también, por parte de Banco Sabadell, D.ª Toñi García Sánchez, Directora de la Oficina Principal de Jaén, y D. Santiago Góngora Álvarez, Director de Instituciones Religiosas y Tercer Sector en Andalucía, Extremadura y Canarias. Por parte del Obispado de Jaén estuvo presente D. José Manuel Criado Reca, Ecónomo Diocesano.
Este acuerdo nace con la voluntad de fortalecer la colaboración entre ambas instituciones, facilitando a las parroquias, sacerdotes y demás entidades diocesanas el acceso a una amplia gama de productos y servicios financieros en condiciones especialmente adaptadas a sus necesidades, contribuyendo así a mejorar su gestión económica y financiera.
Durante el encuentro, ambas partes pusieron de manifiesto su satisfacción por la firma de este acuerdo, que supone un paso más en el compromiso compartido de ofrecer soluciones eficaces y un servicio cercano a las instituciones de la Iglesia diocesana.
El Obispado de Jaén valora muy positivamente esta colaboración con Banco Sabadell, que permitirá poner a disposición de toda la comunidad diocesana una oferta bancaria especializada, diseñada para atender las particularidades de las entidades eclesiásticas y favorecer el desarrollo de su labor pastoral, social y asistencial.
La firma de este convenio refleja la voluntad de ambas instituciones de mantener una relación basada en la confianza, la cercanía y la búsqueda de soluciones que respondan a las necesidades presentes y futuras de la Diócesis de Jaén.
Galería fotográfica: “Firma de convenio Obispado de Jaén – Banco Sabadell”
Un recital poético-musical acerca la figura de San Juan de la Cruz al corazón de Baeza
El patio de la antigua Universidad de Baeza acogió uno de los actos culturales programados con motivo del Año Jubilar Sanjuanista: la representación poético-musical «Juan de Yepes, ciervo herido», hace un recorrido por la vida y la obra del gran místico carmelita que cautivó al numeroso público asistente.
La escenificación tuvo como protagonista a San Juan de la Cruz, cuya palabra volvió a cobrar vida a través de sus diálogos y versos, magistralmente interpretados por Carmelo López y Emi Ecai. La propuesta se enriqueció con el acompañamiento musical al piano, violín y violonchelo de Mikhail Studyonov, Alejandro Domínguez y Mercedes López, creando una atmósfera de gran belleza y profundidad espiritual.
El elenco artístico se completó con las voces del tenor Gabriel Blanco y la soprano Nieves Romero, autora además del guion y directora de la representación. Romero, afincada en Baeza y notaria de profesión en Alcalá de Henares, mantiene una estrecha vinculación con el mundo de la música y un firme compromiso con iniciativas culturales y solidarias, facetas que confluyen en este proyecto dedicado a ensalzar la figura del santo carmelita.
La velada tuvo, además, un carácter benéfico, destinándose su recaudación a las actividades que la comunidad de Carmelitas Descalzos de Úbeda y Baeza está impulsando con motivo del Centenario de San Juan de la Cruz como Doctor de la Iglesia, dentro de las celebraciones del Año Jubilar.
Al término del acto, el padre prior de la comunidad agradeció a todos los participantes su generosa implicación y destacó el valor de una iniciativa que permite acercar el legado espiritual y literario de San Juan de la Cruz precisamente en una ciudad tan unida a su vida y a su historia. Asimismo, subrayó la importancia de esta conmemoración, que coincide con el primer centenario de su proclamación como Doctor de la Iglesia y el tercero de su canonización.
Tras su paso por Baeza, esta representación continuará su recorrido por otros escenarios vinculados al santo, comenzando por la Sacra Capilla del Salvador de Úbeda y pasando posteriormente por Beas de Segura y otras localidades que se incorporarán a esta gira cultural y espiritual.
Francisco Víctor López Fdez. OCD
Prior de la comunidad de Carmelitas de Úbeda
Cabra del Santo Cristo recibe, con emoción, las reliquias del Beato Antonio del Peral Bustos
El pasado sábado 18 de julio, la parroquia de Nuestra Señora de la Expectación de Cabra del Santo Cristo vivió una jornada histórica y profundamente emotiva con motivo de la solemne Eucaristía para la recepción y colocación de las reliquias del Beato Antonio del Peral Bustos, mártir e hijo de esta localidad.
La celebración estuvo presidida por el Don Sebastián Chico Martínez, Obispo de Jaén, y concelebrada por el párroco, los dos sacerdotes hijos del pueblo y el secretario particular del Obispo. Participaron, también, un numeroso grupo de familiares del Beato, quienes intervinieron activamente en la liturgia con las lecturas, la oración de los fieles y la presentación de las ofrendas. La celebración fue solemnizada por el Coro Parroquial.
En su homilía, el Obispo invitó a contemplar la figura del Beato Antonio del Peral como un auténtico testigo de Cristo. Tomando como referencia el Evangelio del domingo, que presenta la parábola del trigo y la cizaña, destacó que el mártir fue «trigo en medio de la cizaña», permaneciendo fiel al Señor en medio de la persecución y dando testimonio de su fe hasta el final. Asimismo, animó a los fieles a mirar al Beato como un modelo de fortaleza, esperanza y fidelidad al Evangelio.
Al concluir la Santa Misa, el Obispo bendijo el cuadro del Beato Antonio del Peral Bustos, obra del pintor Felipe Herreros Rodero, natural de Villanueva del Arzobispo. Posteriormente, la imagen fue colocada en la capilla del Beato, donde acompañará a las reliquias como signo permanente de su presencia y de su testimonio entre los fieles.
Seguidamente, tuvo lugar el solemne traslado de las reliquias hasta la capilla del mártir, donde han quedado depositadas para la veneración de los fieles. La urna fue portada por miembros de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, de la que el Beato fue hermano, en un gesto cargado de emoción y profundo significado para la hermandad y para toda la comunidad parroquial.
Con esta celebración, la parroquia de Cabra del Santo Cristo da gracias a Dios por el don del Beato Antonio del Peral Bustos. La presencia de sus reliquias y de su imagen en su pueblo natal constituye una invitación permanente a vivir con autenticidad la fe y a seguir el ejemplo de quien, como verdadero trigo en medio de la cizaña, permaneció fiel a Cristo hasta entregar su vida por Él.
Comunidad parroquial de Cabra de Santo Cristo
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«Hemos pasado de la angustia a la esperanza»
El 26 de julio del año pasado abría sus puertas la Casa de la Esperanza en unas dependencias en desuso anejas a la parroquia de Ntra. Sra. de las Angustias, en la barriada malagueña de El Palo. Tras su primer año de vida, este recurso para personas en situación de calle ha ofrecido acompañamiento a 120 de ellas.
Lo que comenzó como una iniciativa personal de algunos hermanos de Emaús de la parroquia de las Angustias que colaboraban con Cáritas, al final se ha convertido en un proyecto parroquial que aúna el trabajo y las aportaciones de decenas de socios y voluntarios, así como de diferentes entidades sociales comprometidas con el proyecto.
Fernando Ortega, el presidente de la Asociación Casa de la Esperanza, que ofrece, entre otros servicios para personas sin hogar, duchas, espacios de descanso con aire acondicionado en verano y calefacción en invierno, lavandería, café, wifi o enchufes para cargar los móviles, afirma que el balance de este primer año es muy grato: «Gracias a Dios, yo creo que el proyecto ha tomado un cariz muy bonito porque, como nos gusta decir a nosotros, hemos pasado de la angustia a la esperanza. Somos una parroquia con puertas abiertas, una parroquia que se abre al más pobre de todos los pobres, al que está tirado en la calle y que nadie o casi nadie repara en él».
La labor que se realiza con los “hermanos” (palabra que usan en la asociación para referirse a las personas atendidas en lugar del impersonal “usuarios”), va más allá de la mera ayuda asistencial, y se intenta trabajar con ellos de forma integral, acompañándolos con la ayuda de trabajadores sociales, médicos, psicólogos y abogados para lograr revertir su situación de calle y reconstruir sus vidas.
«Somos una parroquia con puertas abiertas, una parroquia que sea abre al más pobre de todos los pobres, al que está tirado en la calle y que nadie repara en él»
Como señala Ortega, «aunque los números son un poco fríos, es importante darlos para rendir cuentas del trabajo que hacemos. En este año, por ejemplo, hemos ayudado a siete personas a que den el paso de salir de la calle y que estén en una situación más o menos estable, porque hayan encontrado una vivienda o porque estén en un centro de recuperación. En total, hemos realizado 5.000 intervenciones a un número de 120 personas a las que acompañamos. En torno a una decena de ellas ha encontrado un empleo. Aparte de las cifras, nosotros nos quedamos sobre todo con sus caras, con sus historias».
Tras su primer año de vida, el proyecto pretende seguir creciendo, «acabamos de incorporar a una trabajadora social a media jornada para que nos ayude, pero nos sigue haciendo falta mucha ayuda. Necesitamos voluntarios para las rutas diurnas, para acompañar a estas personas y escucharlas, para ayudar en la casa, para trabajo administrativo o de redes sociales, para asistencia médica, psicológica, psiquiátrica o jurídica… Y también, por supuesto, ayuda económica, para lo que ofrecemos el enlace a nuestra web (casalaesperanza.es/colabora/) a través del cual contribuir con un donativo puntual o periódico».
Antonio Moreno
Mensaje del Papa para la Jornada de los Abuelos y las Personas Mayores
Fiesta de los Santos Joaquín y Ana, 26 de julio de 2026
Yo no te olvidaré (Is 49,15)
Queridos hermanos y hermanas:
Por boca del profeta Isaías el Señor promete que no se olvidará nunca de ninguno de nosotros. Nos asegura que nuestros rostros los lleva tatuados en las palmas de sus manos (cf. Is 49,16) y que su amor es más grande que el de una madre por su hijo (cf. Is 49,15). El profeta nos permite entrever un diálogo íntimo y personal en el que Dios se dirige a cada uno y al pueblo tratándole de “tú”. También hoy podemos leer estas palabras dirigidas a nosotros y cada uno puede escuchar ese “nunca te olvidaré” como referido a sí mismo.
Son palabras que nos llenan de consuelo y de confianza. Son la respuesta a un angustioso sentimiento que agita el corazón: «Me ha abandonado el Señor, mi dueño me ha olvidado» (Is 49,14). ¡Cuántas veces en la Sagrada Escritura, en particular en los salmos, la oración nace de la desorientación de quien tiene la impresión de que la propia vida no le interesa a nadie y se desprecia a uno mismo! La dolorosa sensación de ser olvidados, desafortunadamente, es común en muchas personas, especialmente entre los mayores.
Sin embargo, el amor de Dios, que no olvida a ninguno, se presenta como acto de justicia y respuesta al anonimato, en el cual muy frecuentemente la vida humana acaba por perderse. En particular, sobre la vida de muchos mayores parece haberse extendido un velo que difumina los rasgos de los rostros y los cubre con el olvido. Es lo que sucede en las casas donde reina la soledad y también en aquellos lugares de hospitalización donde la singularidad de cada persona corre el riesgo de ser reducida al número de su cama o a su patología.
La celebración de la Jornada Mundial de los Abuelos y de los Mayores es una oportunidad para redescubrir que la Iglesia está llamada a ser madre de todos y que en cualquier edad es posible descubrirse siempre como hijos e hijas de Dios. Que esta Jornada sea, por lo tanto, un estímulo para todos, en particular para los más jóvenes, y así retomar la bella costumbre de visitar a los propios abuelos, los mayores de la familia y también a aquellos que no reciben ninguna visita. Llévenles, junto con este mensaje y su presencia, la cercanía y el afecto del Papa. Háganlo de tal modo que las palabras del profeta “Yo nunca te olvidaré” adquieran la forma de un tierno y afectuoso encuentro. «En una época que tiende a acelerar y a fragmentar, la carne humana sigue pidiendo ser cuidada y reconocida por manos capaces de ternura, por mentes atentas y buenas palabras. La cultura digital multiplica las conexiones y ofrece nuevas posibilidades de encuentro; sin embargo, el corazón humano conserva una necesidad irrenunciable de proximidad» (Carta enc. Magnifica humanitas, 239).
La Iglesia conoce el sufrimiento de sus hijos más mayores, sabe bien que muchas veces se les mira con prejuicios y se les considera un peso; es sabedora de que una economía concentrada sobre el beneficio debilita las relaciones familiares; sabe que muchos ancianos son abandonados por los hijos que se ven obligados a migrar o, en algunos casos, a combatir en la guerra. Por cada uno de estos motivos, se alegra de anunciar la promesa del Señor: “Yo nunca te olvidaré”.
Es agradable descubrir a cualquier edad, pero especialmente cuando no se es ya joven, como dijo el beato Juan Pablo I, que somos destinatarios «de parte de Dios de un amor atemporal. Sabemos: tiene siempre abiertos los ojos sobre nosotros, incluso cuando parece que sea de noche. Es padre; más aún, es madre» (Ángelus, 10 septiembre 1978). Aunque no sea espontáneo pensar así, la verdad es que ni siquiera cuando somo mayores dejamos de ser hijos e hijas, y por eso sigue siendo válida cada día la invitación a volver a los brazos de Dios, cuyo amor es paternal y maternal a la vez.
El descubrimiento de la ternura de Dios, para muchos, sucede en el transcurso de la existencia, muchas veces propiamente en el último tramo de la vida. De hecho, cada vez más frecuentemente, a diferencia de lo que ocurría en el pasado, es posible hacerse mayores sin haber tenido una experiencia real de fe. La edad avanzada, en este caso, a partir de las preguntas que nos hacemos con más urgencia en esta etapa de la vida, puede convertirse en el tiempo oportuno para iniciar o retomar una vida espiritual. En este nuevo camino se puede reconocer que Dios, como dice san Agustín, «es madre porque calienta, porque nutre, porque amamanta, porque custodia» (Comentario al Salmo 26, II, 18). Es una conciencia que ayuda a no sentir vergüenza por la fragilidad que aparece y también a comprender que todos, siempre, tenemos necesidad los unos de los otros y requerimos atención y cuidados. A Dios, que se hace prójimo y al que aprendemos a reconocer en su ternura, podemos dirigirnos ahora con filial confianza en la oración. Nunca es demasiado tarde para comenzar a dirigirse a Él. Puede ser un gran don para todos.
Queridos mayores, el Papa Francisco hablaba de ustedes como de un “nuevo pueblo” (Catequesis, 23 febrero 2022), en tanto que el número de personas avanzadas en edad nunca había sido así de elevado en la historia humana. Es cuanto más importante, pues, con ustedes, “nuevo pueblo”, reflexionar sobre cuál puede ser nuestra vocación cuando la fragilidad, que acompaña al hombre desde su nacimiento, parece tomar el control. Quiero decirles: ¡no tengan miedo de la fragilidad! Propiamente esta debilidad lleva consigo una nueva potencialidad que ilumina también las demás edades de la vida. De hecho, cuando es aceptada y reconocida, la fragilidad «abre el corazón a la ayuda mutua y a la invocación de Aquel que puede dar lo que ningún poder humano es capaz de garantizar: la reconciliación profunda de los corazones y con ello la paz verdadera» (Encuentro con la comunidad argelina, Basílica de Nuestra Señora de África, Argel, 13 abril 2026).
De esta forma podemos vivir como cristianos el tiempo de la ancianidad: “frágiles”, pero al mismo tiempo “llamados”. Un hombre y una mujer pueden renacer cuando son mayores (cf. Jn 3,4-6) y exclamar con el profeta: «Su salvación está en convertirse y en tener calma, su fuerza está en confiar y estar tranquilos» (Is 30,15). Una fuerza que puede convertirse en una invitación a no recurrir a los caminos de la arrogancia y del poder para garantizar la convivencia humana, sino a los caminos de la reconciliación y de la paz verdadera. En este tiempo, marcado de una manera tan fuerte por la violencia bélica y social, muchos se interrogan acerca de cómo será el mundo en el cual crecerán los propios nietos. Les exhorto, queridos hermanos, a unirse a mí en la oración constante para que llegue pronto la paz al mundo entero.
Hermanas y hermanos mayores: les agradezco porque me sostienen cada día con sus oraciones, especialmente cuando recitan el santo rosario. Se lo agradezco de corazón y les dejo este deseo: que el Señor les renueve siempre en la fe, en la esperanza y en la caridad, ¡Él, que nunca se olvida de nosotros!
Vaticano, 15 de junio de 2026
LEÓN PP. XIV











