El pasado domingo, 1 de marzo, el administrador apostólico de la Diócesis de Cádiz y Ceuta, Mons. Ramón Valdivia, presidió la tradicional oración misionera mensual en el Monasterio del Corpus Christi y San José, donde los miembros del Secretariado Diocesano de Misiones se reunieron para rezar por los misioneros y misioneras de la diócesis.
Como cada primer domingo de mes, fieles y miembros del Secretariado acudieron al monasterio para encomendar la labor evangelizadora, acompañados por las Hermanas Carmelitas Descalzas. En esta ocasión, la celebración contó con una presencia especial del administrador apostólico, quien se sumó a la oración y la presidió, generando una grata sorpresa entre los asistentes.
La oración se desarrolló según el esquema habitual, coordinada por el consiliario del Secretariado de Misiones, el padre Pedro Pablo Vicente. Tras la exposición del Santísimo, se proclamó el salmo 94 y, al término, se invitó a los presentes a compartir un eco orante. Un canto interpretado por el propio padre Pedro Pablo que dio paso a la proclamación del Evangelio.
En su meditación, Mons. Valdivia invitó a los asistentes a “salir” y convertirse en personas escuchantes del amor de Dios. Recordó que, por amor, el Hijo de Dios salió al encuentro del hombre, profundizando después en el pasaje evangélico de Jn 4, 43-54. Subrayó que no se trata de poner ante Jesús únicamente los problemas, sino de presentarle la propia vida, evocando las palabras del conocido canto: «Amar es darlo todo y darse uno mismo…». El encuentro personal con Cristo, afirmó, conduce a la fe desde lo más profundo del corazón. En este sentido, explicó que la misión no consiste solo en atender necesidades particulares, sino en propiciar la conversión del corazón por el Amor de Dios, el único que ama plenamente.
Posteriormente, los asistentes entonaron el canto «Lo que agrada a Dios…», que dio paso a la lectura de un breve texto de santa Teresita del Niño Jesús y de la Santa Faz, comentado por las Hermanas Carmelitas Descalzas. La celebración culminó con la Reserva del Santísimo y el rezo de la oración atribuida a san Bernardo de Claraval: “Acordaos, ¡oh piadosísima Virgen María!”.
Antes de concluir, D. Ramón y el padre Pedro Pablo dirigieron unas palabras finales a los presentes. Asimismo, se informó de que la oración prevista para el domingo 5 de abril queda suspendida por coincidir con el Domingo de Resurrección. El próximo encuentro tendrá lugar el 3 de mayo, convocado por el director del Secretariado de Misiones y Obras Misionales Pontificias, José Sánchez, quien cerró el acto con palabras de agradecimiento hacia Mons. Valdivia, el padre Pedro Pablo, las Hermanas Carmelitas Descalzas y todos los fieles por su compromiso con la oración en favor de los misioneros diocesanos.
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