Programa emitido en COPE Granada y COPE Motril, el 22 de marzo de 2024.
En el programa emitido hoy 22 de marzo, en COPE Granada y COPE Motril, conversamos con Pedro Zafra, sacerdote español que lleva doce años en Ucrania y que ha estado recientemente en la Archidiócesis de Granada, de la mano de Ayuda a la Iglesia Necesitada, para dar testimonio de la situación en la Iglesia católica en este país que sufre las consecuencias de la guerra.
Asimismo, recorremos la actualidad local de la Archidiócesis y nos detenemos en Atarfe, donde el domingo de ramos celebra su via crucis viviente, puesto en marcha por un grupo de fieles de la parroquia de este pueblo.
“El Espejo en Mediodía COPE” forma parte, junto con el informativo “Iglesia Noticia” los domingos a las 9:45 horas, de la programación socio religiosa en Granada, que dirige y presenta Paqui Pallarés en su décimo cuarta temporada.
El Obispo de la Diócesis, Don Sebastián Chico Martínez, presidió en Torredonjimeno la celebración del tradicional Viernes de Dolores, en la Eucaristía que dedica la Antigua Cofradía de la Santísima Virgen de los Dolores con sede canónica en la Parroquia de Santa María. Con antelación, el Obispo inauguró y bendijo las obras de restauración de la torre-campanario, proyecto que en los últimos meses se ha acometido con el esfuerzo de la comunidad parroquial.
El tradicional Viernes de Dolores en Torredonjimeno ha tenido este año una relevancia histórica. D. Sebastián Chico Martínez asistía a esta jornada a las 11:45 horas, siendo recibido por los párrocos de Santa María y San Pedro, D. Ildefonso Rueda Jándula y D. Agustín Rodríguez Gómez. El alcalde de Torredonjimeno, D. Enrique Castro y un grupo de concejales de los distintos grupos que constituyen la corporación municipal saludaron al Pastor de la Iglesia de Jaén, junto con los profesionales que han intervenido en el proyecto de restauración de la torre-campanario de Santa María.
El acto de inauguración y bendición de las obras comenzó con las palabras de bienvenida, a modo de memoria histórica del proceso llevado a cabo, a cargo de D. Pablo Moreno Hermoso, representante del Consejo Parroquial. La liturgia de bendición contó con la participación del Coro de Santa María y un buen número de feligreses que se congregaron en la Plaza de los Dolores. Fue el mismo Obispo, una vez bendecidas las obras, el encargado de voltear las campanas mediante un sistema remoto. Junto a los párrocos y autoridades se encontraban en el acto los miembros del estudio de arquitectura Aguayo, arqueólogo supervisor de las obras, empresa constructora Coplega, Carpintería “La Paz”, Herrería Manuel Delgado y Campanas “Rosas”, todos empresarios de la localidad que han llevado a cabo en los últimos meses esta importante obra de restauración.
La celebración de la Eucaristía en el interior fue el culmen de esta mañana histórica, en la que el Obispo de la Diócesis se hizo presente mostrando su profunda devoción mariana. Desde que D. Sebastián llegó a nuestra Diócesis, cada Viernes de Dolores ha podido celebrar la memoria de la Virgen dolorosa en lugares distintos de la geografía diocesana que mantienen esta tradición. En su homilía, D. Sebastián hizo un recorrido por la peregrinación de fe y dolor de la Virgen desde la profecía de Simeón hasta la sepultura del Hijo, donde la Virgen nos ofrece un precioso magisterio que nos ayuda a toda la Iglesia a permanecer firmes en la fe mientras acompañamos el dolor y el sufrimiento de los hermanos.
En el transcurso de la liturgia participaron los miembros de la Muy Antigua Cofradía de la Virgen de los Dolores, presidida por Francis Castro así como la familia del hermano mayor de fiesta, Fernando Molina Rojo. El Coro de Santa María, que en este año celebra su 50 aniversario participó con sus bellísimos cantos, finalizando la celebración con el canto polifónico del “Stabat Mater”. Finalmente el Obispo pudo compartir con algunos feligreses unos momentos distendidos de acercamiento a la realidad de las comunidades parroquiales tosirianas.
La Fundación Cajasol, un año más, ha celebrado la tradicional entrega de premios Gota a Gota de Pasión, con los que, cada cuaresma, reconocen la trayectoria y el compromiso de personas, colectivos e instituciones en beneficio de las hermandades gaditanas y de su Semana Santa.
En esta ocasión el galardón ha recaído en nuestro obispo diocesano, Mons. Rafael Zornoza, por «su labor durante 12 años al frente de la Diócesis de Cádiz y Ceuta», como ha afirmado el presidente de la Fundación Cajasol, Antonio Pulido, encargado de entregar el premio.
Mons. Zornoza ha reconocido «estar un poco abrumado» por la entrega de este premio, ya que no se lo esperaba. «Siempre hacemos méritos y cosas buenas, pero no me siento tan importante como para que se preste una mirada especial en mi trabajo y mi persona, sobre todo en cosas que hago como parte de mi vocación. La vida es compleja y el trabajo de un obispo, como un pastor, tiene muchas responsabilidades y no es nada sencillo, pero es verdad que vivimos la vida de la Iglesia con una conciencia de vocación, sirviendo al Señor».
Teniendo en cuenta que el Gota a Gota de Pasión es un premio cofrade, Mons. Zornoza ha recordado varios momentos vividos en la diócesis, como su primera reunión con todos los presidentes de los Consejos Locales de Hermandades y Cofradías. Reunión que posteriormente los medios de comunicación titularon como «El obispo será cofrade o no será cofrade». Anécdota que ha sacado la sonrisa de los asistentes al acto. De esta manera, ha agradecido a los cofrades de la diócesis su ayuda durante estos años y ha recordado la figura y el trabajo del anterior director del Secretariado de Hermandades y Cofradías, Alfonso Caravaca.
El prelado ha mostrado su deseo de que «este buen hacer de las Hermandades y Cofradías y esta expresión de fe que brota de nuestro corazón, que se expande y llega a la calle y a los demás, y que se expresa con tanta devoción, tanto arte y tanto respeto, pueda ser verdaderamente misionero».
El obispo diocesano ha agradecido a la Fundación Cajasol y a su presidente este reconocimiento y el cariño que siempre recibe por parte de esta institución.
El delegado de Cultura Fernando Egea ha precisado que el proyecto de recuperación del templo estará finalizado en junio.
En la mañana del viernes 22 de marzo ha tenido lugar la visita del delegado de Turismo, Cultura y Deporte, Fernando Egea, a la iglesia de San Andrés, para conocer el grado de ejecución de los trabajos de conservación y restauración que se llevan a cabo en esta iglesia. Estas obras “han superado el 91% tanto en la torre campanario como en la nave lateral su y la portada del templo, que, tras la Semana Santa, volverán a estar operativos para finalizar los trabajos en el mes de junio”, informó la Junta de Andalucía. El proyecto tiene un coste de 563.000 euros, que serán financiados con cargo al Plan Alhambra.
En la visita, entre otros, también ha estado presente el párroco de la iglesia, D. Francisco Lorca, el abad de la Abadía del Sacromonte, D. Antonio Fernández Siles, y el técnico de la Oficina Técnica del Arzobispado de Granada, Paco Torres.
Las actuaciones realizadas hasta ahora, según informe del arquitecto responsable Antonio Santos Ocón Fernández, se encuentran ejecutadas al 91,43%, con una previsión de finalización en el mes de junio de 2024, y se han desarrollado en el ámbito de la Nave Lateral Sur donde se ha rehabilitado la zona de la bóveda, dejando una parte sin desmontar como presencia de una actuación anterior; se han picado algunos paños de paredes para dejar visto el muro de ladrillo y en la Torre Campanario se han picado los paramentos verticales, se ha desmontado solería, material de relleno y tablazón de los forjados en los distintos niveles; se ha desmontado la cubierta, con recuperación de las tejas; se han saneado y rehabilitado los pares, tirantes, cuadrales y péndola de la armadura de la cubierta y recolocación de las tejas; se ha realizado un tratamiento de las fachadas exteriores en zona de cubierta y primer cuerpo de fachada superior de la torre campanario, llevando a cabo una limpieza superficial y entonación cromática).
La iglesia de San Andrés está ubicada en el entorno del BIC de los Baños de Hermando de Zafra y edificada en el primer tercio del siglo XVI, la histórica parroquia de la calle Elvira, en otros tiempos principal vía de entrada en la ciudad de Granada, constituye uno de los mejores ejemplos de la arquitectura mudéjar del Albaicín. El templo es sede canónica de la Hermandad de la Entrada de Jesús en Jerusalén, conocida popularmente como la Borriquilla.
Recuerda, hombre, que eres polvo, eres ceniza, y al polvo volverás (cf. Gn 3,19). Estas palabras resuenan cada comienzo de la Cuaresma. La imposición de la ceniza nos recuerda nuestra mortalidad y nos llama
a arrepentirnos de nuestros pecados, a abandonar lo que nos aleja de Dios, a que pueda darse en nosotros la conversión.
El Hospital de Caridad recibe la Onza de Oro por parte del Ayuntamiento ante la imagen de su patrona.
Esta mañana de Viernes de Dolores, la Basílica de Nuestra Señora de la Caridad de Cartagena se llenaba de fieles que acudían, en la fiesta de su patrona, a la celebración de la tradicional Misa de la Onza. En el día de la Virgen de la Caridad, el obispo de Cartagena, Mons. José Manuel Lorca Planes, ha presidido la Eucaristía en la que la alcaldesa de la ciudad, Noelia Arroyo, ha hecho entrega del donativo que anualmente el Ayuntamiento de la ciudad portuaria realiza a beneficio del Santo y Real Hospital de la Caridad.
El pasado 12 de marzo, el templo volvió a abrir sus puertas tras tres años de obras durante los que se han realizado mejoras estructurales en la cúpula central, en la del presbiterio y en las capillas de san José y de las Ánimas. Además, se han arreglado las vidrieras y cambiado el suelo, entre otras actuaciones. En este día de fiesta, en el que muchos regresan a casa para reencontrarse con la patrona, Mons. Lorca Planes ha reconocido venir, al igual que todos los cartageneros, «con mucha ilusión a estar con nuestra Madre del cielo, delante de su imagen que luce como el sol y en esta basílica, recién restaurada para dar mayor gloria a Dios».
En su homilía el prelado ha destacado el papel de la Virgen como discípula y Madre, en cuya maternidad «vemos la maternidad de la Iglesia que nos recibe a todos, buenos y malos, a todos». Por ello, ha sugerido a los fieles que, en este Viernes de Pasión en el que la Iglesia conmemora los dolores de María, recuerden su ejemplo y sea así una oportunidad para imitar su compromiso con Dios «teniendo en cuenta a los necesitados, al igual que hoy la alcaldesa, con su compromiso de apoyo y ayuda en nombre de la ciudad, al Santo Hospital de Caridad».
Durante el acto de entrega de la Onza de Oro, una moneda que simboliza la aportación que desde hace 262 años el Ayuntamiento de Cartagena realiza al Santo y Real Hospital de la Caridad en la mañana del Viernes de Dolores, la alcaldesa se ha dirigido a la patrona –que ostenta el título de alcaldesa perpetua de la ciudad portuaria desde 1994– pidiéndole su intercesión. También se ha mostrado agradecida al Hospital de Caridad por recuperar este templo recordando, además, que fueron quienes trajeron la imagen de la patrona a la ciudad hace tres siglos.
A lo largo del día continuarán los actos en honor a la Madre de los cartageneros. Esta tarde se realizará una ofrenda floral en la que podrán participar todos aquellos que así lo deseen, de forma individual o en grupo, llevando claveles, preferentemente de color blanco, rojo o rosa y sin envolver, con los que se compondrá un mosaico sobre la estructura habilitada a la entrada de la basílica.
Iglesia en Córdoba recoge esta semana un especial de Semana Santa, además de toda la actualidad diocesana, con la presentación del congreso y exposición “Símbolo: Luz de Nicea”, que se celebrará en Córdoba el año que viene con motivo del 1.700 aniversario del Concilio de Nicea
La última entrega del semanario diocesano de información y formación cristiana “Iglesia en Córdoba” recoge un especial de la Semana Santa 2024. Asimismo, contiene toda la información diocesana, con la Visita Pastoral de monseñor Demetrio Fernández a Palenciana o la presentación del congreso y exposición “Símbolo: Luz de Nicea” que se ha celebrado esta semana en el Obispado. Está previsto que el congreso se celebre en 2025, al cumplirse 1.700 del Concilio de Nicea, que presidió el entonces obispo de Córdoba, Osio.
A través del siguiente enlace se puede consultar la edición completa.
Del patrimonio artístico de la parroquia de Cala llama la atención el que dispone de dos retablos en su capilla mayor: uno de pintura mural, fechado en 1521, situado en la pared frontal del presbiterio, descubierto en 2002 y restaurado en 2003, y otro es el de pinturas sobre tabla, realizado pocos años después, a mediados del siglo XVI por pintores seguidores de Alejo Fernández, que ha sido colocado en la pared del lado del evangelio.
El de pinturas sobre tabla consta de cinco calles verticales, divididas por pilastras de arquitectura gótica, y tres cuerpos horizontales; los cuadros se hallaban cubiertos con doseletes calados, aunque tan sólo los conserva los del cuerpo. Todo el conjunto está rematado por pináculos y crestería calada, en lugar del tradicional guardapolvo quebrado. Al centro, cobijada por doselete calado, la figura de la titular, Santa María Magdalena, figura de serie. En el primer cuerpo se representan los apóstoles San Juan, San Andrés, San Pablo y Santiago el Mayor. En el segundo cuerpo, la Descensión, es decir, la escena que la Virgen María impone la casulla a San Ildefonso, en agradecimiento por las obras escritas por el santo obispo en defensa de la virginidad de la Madre de Dios; le sigue la unción de los pies del Maestro por la Magdalena; a continuación, Marta y María; y por fin, la comunión de la Magdalena de manos de San Juan. En el cuerpo superior, el Arcángel san Gabriel; la aparición del ángel a las tres Marías al pie del sepulcro; la Virgen de la Anunciación; y la aparición de Jesús a la Magdalena, conocida como el Noli me tángere. En el ático, el Calvario, en el que destaca en primer plano la Magdalena arrodillada, abrazada al pie de la cruz.
La tabla del Calvario corona el retablo dedicado a Santa María Magdalena. La posición de Cristo crucificado en la cima y centro del retablo viene a proclamar que Cristo, cabeza de la Iglesia, es el único mediador entre Dios y los hombres, y su sacrificio en la cruz es el origen de la Iglesia y de todos los sacramentos, que manaron de su costado abierto. En los retablos, indica que la Cruz de Cristo es la culminación de toda la obra redentora, de la que se hicieron copartícipes la Virgen y los santos, tanto en su cruz como en su gloria.
La escena del Calvario se levanta en un plano sobre un fondo de paisaje rocoso en su parte izquierda, y la ciudad de Jerusalén a su derecha, a la que conduce un camino serpenteante. Sobre una cruz casi en forma de tau, se alza la figura de Cristo crucificado, dramáticamente arqueada. Su Madre es la máxima expresión del dolor contenido, con la mirada baja, y las manos cruzadas sobre el pecho, en actitud orante y oferente. Como en los tiempos de la infancia de Jesús, en que María se veía en medio de acontecimientos cuyo alcance no comprendía, y entonces los guardaba y meditaba en su corazón, ahora los recobra de la memoria y los vuelve a meditar y a aceptar: «Fíat mihi secundum verbum tuum» (Lc 1, 38). La actitud obediente de María se halla en plena consonancia con la de Cristo: «Fiat voluntas tua» (Mt 6, 10), «Non mea volutas, sed tua fíat» (Lc 22, 42)_ San Juan exterioriza más sus sentimientos, y abre los brazos en actitud declamatoria. Magdalena, arrodillada, besa los pies heridos del Maestro. El pomo de perfumes recuerda el gesto de la unción en Betania, cuando Cristo dijo: «Al derramar ella este ungüento sobre mi cuerpo, lo hizo para mi sepultura» (Mt 26, 12).
El paisaje está concebido con un gran aliento espacial, muy entroncado ya con las corrientes modernas italianas y flamencas. Ésta y las tablas del Arcángel y de la Virgen de la Anunciación, son las que presentan un mejor dibujo y más delicada encarnación por veladuras. Son estudiadas acertadamente las sombras, por medio de una luz reflejada por el lado derecho, con lo que se logra mayor corporeidad en las figuras. Las figuras son esbeltas y elegantes. En las figuras de la Virgen, Magdalena y San Juan predomina la amplia línea curva en los mantos orlados en oro, tema decorativo que será el leit motiv de todo el retablo, obra de los oficiales del taller. Esta línea ondulada va a dulcificar el sentimiento del dolor, en relación con los calvarios flamencos, en los que la línea quebrada les añaden un especial dramatismo.
Como las tablas del Arcángel y de la Virgen de la Anunciación, fueron restauradas por Jesús Mendoza en 2002, gracias al convenio de colaboración firmado entre la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía, el Obispado y Parroquia, y el Ayuntamiento de Cala.
A la vista de los análisis realizados en el curso de la restauración, podemos considerar que son las tres tablas en que ha tenido una mayor y más directa intervención del maestro, que, salvo mejor opinión, consideramos se trata de Alejo Fernández. Figuró en la exposición Ave María, en la Casa Colón, en 2002.