Se trata de una obra del escultor Antonio Miranda Martín, encargada por los jóvenes que conforman la Junta de Gobierno
La Semana Santa de Monturque contará a partir del año que viene con una nueva imagen de la “Pollinita” para el Domingo de Ramos.
El pasado domingo, el obispo de Córdoba fue el encargado de bendecir esta imagen en la parroquia de San Mateo, obra del escultor Antonio Miranda Martín, que por encargo de unos jóvenes de las hermandades y cofradías de la localidad, ha venido a completar la Semana Santa del pueblo. Y es que desde hace unos años, los jóvenes se pudieron en marcha para darle un cambio a la Semana Santa y promover la idea de tener un Domingo de Ramos. “Pensamos en traer una “Pollinita” al pueblo para darle vida a la Semana Santa, conformamos nuestro grupo joven, nos reunimos con el párroco y nos fusionamos con otra Hermandad que estaba a punto de desaparecer. Fue así como le dimos forma a la idea que teníamos”, explica Marina Cano, Hermana Mayor de la Hermandad de Jesús Resucitado, María Santísima de la Alegría y Jesús en su entrada triunfal en Jerusalén de Monturque.
En enero del año 2023 se firmó el contrato con el escultor, tras tres años de intenso trabajo para recaudar fondos que pudieran sufragar la imagen. “El sueño se ha hecho realidad, significaba mucho para todos nosotros y ahora esperamos que la Semana Santa de Monturque atraiga a mucha gente”, subraya la Hermana Mayor.
Ordenado en la Catedral Bryan A. Rivas Paredes, natural de San Salvador, que se está formando en el Seminario misionero Redemptoris Mater.
Desde el 16 de junio cuando fue ordenado de manos del arzobispo de Granada, Mons. José María Gil Tamayo, la Archidiócesis de Granada cuenta con un nuevo diácono. Se trata de Bryan A. Rivas Paredes ordenado ese día durante la Eucaristía del XI Domingo del Tiempo Ordinario, celebrada en la S.A.I Catedral Metropolitana de la Encarnación.
Bryan Rivas, que es natural de San Salvador (El Salvador) se está formando en el Seminario misionero Redemptoris Mater, desde hace 9 años, un tiempo prolongado debido a la situación de covid que hemos vivido en años anteriores y al cambio de pastor diocesano en la sede granadina.
En la celebración de ordenación estuvo acompañado por numerosos fieles, amigos y personas que le acompañan en su comunidad del Camino Neocatecumenal en la parroquia de Nuestra Señora de las Angustias. También algunos familiares, aunque la mayor parte de ellos se encuentran en San Salvador, desde donde pudieron participar en su celebración de ordenación a través de la retransmisión en directo por internet en el canal Youtube de la Archidiócesis, realizada por el Secretariado de Medios de Comunicación del Arzobispado.
Concelebraron distintos sacerdotes diocesanos, entre ellos los formadores de los Seminarios misionero Redemptoris Mater y diocesano Mayor San Cecilio.
“EXPROPIACIÓN DE TU VIDA”
En sus palabras durante la Eucaristía, Mons. José María Gil Tamayo ha recordado que “nuestra actitud debe ser la del publicano. Venimos indignamente”. “Ahora se inicia de manera sacramental una expropiación de tu vida. Lo que el Señor nos exige a todos de negarnos a nosotros mismos, en el ministerio ordenado adquiere un carácter peculiar. Es la expropiación, es el vaciamiento”, explicó el arzobispo.
Asimismo, le recordó que es servidor de Dios, entrando “a formar parte de los ministros; no de los ministros al modo humano de aferrarse al poder o al sillón, sea como sea y a costa de lo que sea”, sino en un servicio que debe marcar a cualquier ministro ordenado que es “al estilo de Jesús, y no de este mundo”. “No pierdas nunca tu condición de servidor”, recordándole de igual modo la unidad necesaria en torno al pastor y a sus hermanos presbíteros. “Por lo tanto, colaborador”, subrayó el arzobispo.
Mons. Gil Tamayo agradeció a Bryan Rivas su servicio en este tiempo en la Alpujarra, donde continuará en esta etapa de diaconado. “Gracias a Dios por los medios que se ha servido para llamarte”, indicó.
Siguiendo la liturgia de ordenación diaconal, el seminarista recibió de manos del arzobispo el Evangelio, fue revestido con la estola y casulla diaconal, y rezó las letanías postrado en el suelo.
El pasado sábado, 15 de junio, Torredelcampo acogió la Vigilia Diocesana de Espigas. Las calles de la localidad se engalanaron, con gran esplendor, desde bien temprano, para acoger a miles de visitantes. Los altares públicos crearon un ambiente único y propicio para este encuentro diocesano, en torno a Jesús Sacramentado.
La vigilia diocesana comenzaba a las 18 horas con la recepción de las banderas de más de una veintena de secciones de la Adoración Nocturna Española de la Diócesis de Jaén, en el Centro Parroquial de San Bartolomé, por el Consejo Diocesano, con su presidente, D. Juan Antonio Moreno, a la cabeza. Posteriormente, tuvo lugar la procesión desde allí hasta el Teatro de la Villa, donde daba comienzo, pasadas las 20 horas, el pregón eucarístico, a cargo del párroco de la localidad, D. Pedro José Martínez Robles.
Tras un breve descanso, para la cena, llegaba el momento central del encuentro, la Santa Misa, presidida por nuestro Obispo, Don Sebastián Chico Martínez. Así, tuvo lugar en la Plaza del Pueblo, cuyo presbiterio presidían el Cristo de la Vera Cruz y la patrona de Torredelcampo, Santa Ana.
Concelebraron, D. Andrés Nájera, Consiliario Diocesano de la Adoración Nocturna Española; el anterior Consiliario, D. Manuel Peláez; el párroco y vicario parroquial de Torredelcampo y Jamilena, D. Pedro José Martínez y D. Joël Nsenkey; el Arcipreste de Martos – Torredonjimeno, D. Agustín Rodríguez; y una decena de sacerdotes diocesanos. Del mismo modo, participaron en la celebración eucarística los seminaristas y el Diácono Permanente D. Jesús Beltrán. Además, quisieron estar presentes diversas autoridades y multitud de fieles.
La celebración estuvo participada por la sección de la Adoración Nocturna de Torredelcampo, que este año celebra el 60 aniversario de su refundación. El Evangelio fue proclamado por el Diácono Permanente. Y la capilla musical corrió a cargo del coro de la parroquia de San Bartolomé.
Homilía Durante su homilía Don Sebastián quiso manifestar que el motivo que nos congregaba en esa noche era “alabar, bendecir y adorar a Aquel que ha dado su sangre en precio por cada uno de nosotros; Aquel que es nuestro alimento indispensable, que nos recuerda que Dios no nos deja nunca solos en el camino, sino que nos acompaña y nos indica la dirección hacia la que orientar nuestra vida. La vigilia de Espigas nos ha de llevar a la admiración, a la contemplación y a la oración”.
Además, Monseñor Chico Martínez explicó que “al reflexionar sobre este misterio, entendemos el amor y el respeto con que la Iglesia guarda ese tesoro, que es el centro de su vida. Por eso, los cristianos, a lo largo de la historia, han sentido la necesidad de manifestar, también, exteriormente la alegría y la gratitud por la realidad de un don tan grande. Pronto se entendió que la celebración no podía quedar limitada dentro del templo, sino que era necesario llevarla por las calles de los pueblos y ciudades. Así nació la procesión con el Santísimo Sacramento que la Iglesia celebra, desde el siglo XIII”. Y en este sentido añadió: “También nosotros lo hacemos hoy por las calles de Torredelcampo; entre cantos y alabanzas, altares y alfombras, llevaremos el Sacramento del Cuerpo y la Sangre del Señor. Pasaremos por los lugares donde transcurre la vida de las personas, donde se hacen presentes sus sufrimientos y brotan sus ilusiones. Ofreceremos el testimonio de nuestra fe, la esperanza de que en Jesús se halla la respuesta a los anhelos más profundos. Recorramos Torredelcampo, salgamos al encuentro de nuestros hermanos y mostremos a todos el Sacramento real de la presencia de Cristo. Un misterio para creer, celebrar y vivir”.
Y el Pastor Diocesano culminaba pidiendo que, de la mano de María, la Virgen Niña, viviéramos esa fiesta “con profunda gratitud a Dios, que siempre está cerca de nosotros, aunque no somos dignos de su amor infinito. Que Santa Ana, Patrona y Alcaldesa Perpetua de Torredelcampo, nos conduzca siempre hasta su nieto, Jesucristo, Pan de Vida”.
Vigilia de adoración y procesión Tras la Santa Misa, los asistentes se desplazaron desde la Plaza del Pueblo hasta la parroquia de San Bartolomé, presididos por el Santísimo Sacramento. Allí comenzaba la vigilia de adoración ante el Amor de los amores.
Tras el rezo de Te Deum, Jesús Sacramento salía a las calles de la localidad, acompañado por representantes de las cofradías y hermandades, adoradores y fieles, para encontrarse con niños, mayores, enfermos… Durante el recorrido, se escucharon cantos y oraciones, creando un ambiente de recogimiento y devoción.
Finalmente, se procedió a la bendición de los campos y la reserva del Santísimo. Concluyendo, así, una noche para el recuerdo, marcada por la fe, la unión en Cristo Sacramentado y la espiritualidad.
Por un lado, el Santuario Nuestra Señora de África, en Ceuta tuvo lugar una presentación del proyecto Radio María para los voluntarios y oyentes interesados en la Ciudad Autónoma. Fue un curso gratuito para conocer la historia y evolución de Radio María en el mundo y los rasgos distintivos de su identidad que atraen cada día a más personas.
En Algeciras tuvieron el mismo encuentro con mismo contenido, en la parroquia de San Antonio de Padua para formar un grupo nuevo de voluntarios en la localidad. Además, en el Centro Penitenciario de Botafuegos asistieron para hablar personalmente a los privado de libertad sobre este medio de comunicación. El evento en la prisión se enmarcó en la campaña «Una Radio que cambia vidas», y que ha puesto en marcha Radio María este año, visitando a residencias de ancianos, hospitales y centros penitenciarios, ofreciéndoles «radiolinas» (aparatos de radio propios de RM) que ya han ofrecido los oyentes para esta campaña precisamente para los presos, enfermos y ancianos residentes. Con ellos fue la imagen de la Virgen Peregrina de Radio María, que viajó desde Almería a Algeciras precisamente para la ocasión.
Monseñor Demetrio Fernández presidió la misa de acción de gracias el viernes, 14 de junio, en la parroquia de la Asunción
La comunidad cristiana de las distintas parroquias de Priego se dio cita el viernes, 14 de junio, en la parroquia Ntra. Sra. de la Asunción para celebrar la misa de acción de gracias por la labor de las religiosas del Sagrado Corazón. La eucaristía estuvo presidida por el obispo de Córdoba, monseñor Demetrio Fernández. “Las monjas de las caracolas”, como se les conoce popularmente en Priego, estuvieron arropadas por feligreses de las distintas parroquias, que quisieron agradecer su servicio durante los último cincuenta y tres años.
Empezó el prelado su homilía agradeciendo la presencia “larga y muy eficaz” del apostolado en el barrio de las Caracolas a la vez que reconoció que la labor de la comunidad ha sido “de inserción y de plena inmersión” en la zona, donde las religiosas han acogido y acompañado a todo tipo de personas, especialmente a las mujeres.
Continuó el Obispo su alocución destacando que la macha de las religiosas “no es un capricho, sino un imperativo” y vuestras superioras ven prudente clausurar esta comunidad, y resaltó que Priego “os va a echar mucho de menos” porque “os quiere y os agradece vuestra dedicación”. La presencia de éstas y otras religiosas en Priego es “un testimonio de vida consagrada, con tareas diferentes, que trabaja por el reino”.
La vida religiosa por su propia naturaleza es “un testimonio de alegría en la sencillez de la vida, alegría que brota de Dios” apuntó el pastor de la Diócesis. Monseñor Demetrio Fernández animó a los prieguenses a pedir por las vocaciones, para que siga habiendo personas que transmitan la alegría del evangelio.
Vuestra actividad apostólica, “sencilla pero constante”, ha sido una presencia de la Iglesia especialmente en el barrio. Que Dios, que es el “mejor pagador”, os pague estos años dedicados a los vecinos de Priego. A Él no se le escapa ni un solo gesto de los que hayáis tenido a lo largo de vuestra vida, podéis esperar que una vida entregada producirá muchos frutos en mucha gente. Deseo que seáis felices en esta nueva etapa que comenzáis al dejar Priego, que sea una etapa serena, en paz, larga y fecunda en la que el Señor esté “cariñoso con vosotras”, terminó el Obispo sus cariñosas palabras a las religiosas.
El pasado sábado, 15 de junio, tuvo lugar en la Casa de la Iglesia una reunión de coordinación entre los movimientos diocesanos Kairós y Rise up, bajo la presidencia del Obispo, Monseñor Chico Martínez y del Vicario de Evangelización, D. Juan Ignacio Damas.
En el encuentro de trabajo, al que asistieron representantes de los equipos diocesanos de ambos movimientos, se presentaron los proyectos de cada uno de ellos, viendo cómo hay una comunión de ideas y planteamientos entre ambos. La idea central del encuentro fue la de potenciar la toma de conciencia de que todos los cristianos estamos inmersos en un proceso de “cristificación” (identificación con Cristo), que se inicia con nuestro bautismo y culmina con la identificación plena tras nuestra muerte. En este proceso, debemos atender a las necesidades inherentes a las distintas etapas vitales de la persona. Es ahí donde cobran sentido los movimientos Kairós y Rise up, para dar respuesta a las exigencias de la adolescencia y la juventud. No son, por tanto, movimientos diferenciados, sino una continuidad natural uno del otro, un itinerario marcado por dos etapas.
En este sentido, y tras plantear los anhelos y retos, pero también las dudas y dificultades, se animó a ambos equipos a trabajar de manera estrechamente coordinada bajo la dirección de la vicaría de evangelización.
Pedimos a Dios por los frutos de esta reunión: que ambos movimientos puedan ser la respuesta que nuestros adolescentes y jóvenes diocesanos precisan en su camino de fe. Al resto de fieles de Jaén les pedimos oración, apoyo e impulso para estas dos realidades en cada una de las parroquias de nuestra geografía. Nuestros adolescentes y jóvenes lo necesitan y nos necesitan.
Kairós es el movimiento diocesano de adolescentes nacido en el seno de la Diócesis de Jaén, a raíz del I Encuentro de Agentes de Pastoral de Adolescencia celebrado en 2012.
Surge para dar respuesta a la pregunta “¿y ahora, qué?” a la que se enfrentan nuestros adolescentes después de culminar su itinerario catequético con el sacramento de la confirmación. Desde nuestro movimiento, se pretende dar una continuidad al proceso formativo y de crecimiento espiritual en el que se encuentran los adolescentes de nuestra diócesis, así como acompañarles, desde el punto de vista de la fe, en esta etapa tan convulsa para ellos, en la que se enfrentan, no solo a cambios físicos, sino, sobre todo, a la construcción de la que será su futura identidad como adultos.
Sus destinatarios son, por tanto, todos los adolescentes diocesanos entre 13 y 16 años, que se encuentren en el momento previo a la culminación del itinerario catequético “Testigos del Señor” hasta la incorporación al Movimiento Diocesano de Pastoral Juvenil “Rise Up”.
Rise Up es un movimiento diocesano juvenil creado por y para los jóvenes, especialmente enfocado, entre 17 y 30 años, que nace con el firme propósito de acompañar y vivir la juventud cristiana en comunidad.
Ofrece a los jóvenes un espacio de crecimiento personal en la fe, donde el diálogo, el respeto y el acompañamiento sean los pilares fundamentales. Empezar a caminar en grupos que quieran retomar su proceso de fe y comenzar a vivirla comunitariamente en un grupo de vida cristiana. Revitalizar la vida en las parroquias de las ciudades y pueblos de nuestra diócesis, creando un verdadero movimiento diocesano que recorra, enlace y comunique a la juventud cristiana de Jaén. Abordar, desde distintas perspectivas, temáticas de interés juvenil, que traten de impulsar y ayudar al joven en su crecimiento personal en la fe, así como en su discernimiento vocacional. Acercar a los jóvenes a las distintas realidades de nuestra diócesis, dando a conocer todo el entramado de la Delegación de Juventud, retiros y demás actividades juveniles.
Del 4 al 8 de diciembre tendrá lugar en Sevilla el II Congreso Internacional de Hermandades y Piedad Popular. Para conocer en nuestra diócesis cómo se está preparando y el contenido de este encuentro, el Seminario San Bartolomé acogió una presentación de este congreso, que según el delegado episcopal de Hermandades y Cofradías, Rafael Guerrero, «puede y debe significar un momento trascendental para estudiar la realidad y conformar el futuro que queremos para nuestras Hermandades, tanto dentro de la Iglesia, como insertas en la actual sociedad; cómo queremos transmitir nuestra fe y cómo podemos evangelizar desde la piedad popular».
Así, los encargados de dar a conocer los detalles fueron Joaquín de la Peña Fernández, secretario general del II Congreso Internacional Hermandades y Piedad Popular, y Juan José Morillas Rodríguez, miembro de la Comisión Organizadora.
Dicho Congreso contará con las ponencias de S.E.R. Cardenal Kevin Joseph Farrell, prefecto del Dicasterio para los Laicos, la Familia y la Vida; S.E.R. Cardenal José Tolentino de Mendoça, prefecto del Dicasterio para la Cultura y la Educación; S.E.R. Cardenal Marcello Semeraro, prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos o S.E. Monseñor Rino Fisichella, presidente del Pontificio Consejo para la promoción de la Nueva Evangelización, entre otras.
Este pasado sábado 15 de junio, concluyeron las jornadas culturales: “La Catedral, corazón de la diócesis”, organizadas por la Cátedra Cultural Pedro Bencomo de la ULL y la Asociación Amigos de La Catedral.
En este último día de las jornadas tuvo lugar la inauguración oficial de la restauración del órgano del templo. Un acto que contó con la presencia de la directora insular de Patrimonio Histórico, Isabel de Esteban y la presidenta de la Real Academia Canaria de Bellas Artes, Rosario Álvarez. Además, el canónigo Juan Cirilo ofreció un concierto de órgano.
Cabe señalar que en la jornada del viernes se presentó la nueva “Colección de retratos de los obispos de San Cristóbal de La Laguna”. Una obra pictórica elaborada por Velina Ivanova que consta de 12 cuadros pintados de la manera manierista. Según indicó Ivanova, la obra ha pretendido mantener los elementos significativos de cada época y, a la vez, buscar una conjunción entre todos los cuadros. “Cada obra está pintada de una forma naturalista y clásica. Ha sido un proceso bastante laborioso que me ha llevado tres años de trabajo. Los cuadros tienen muchas capas de color, entre otras cosas, para garantizar la durabilidad en el tiempo”.
El campamento parroquial San Diego de Torre Pacheco acogió ayer la celebración de la asamblea de final de curso de Acción Católica General de la Diócesis de Cartagena (ACG). Con el lema Somos peregrinos de esperanza, en este encuentro participaron diferentes grupos provenientes de siete parroquias. Un día de convivencia en el que los asistentes se dividieron por equipos y comenzaron la jornada reflexionando acerca del trabajo realizado durante estos meses y analizando si cada una de estas parroquias participantes está siendo «una verdadera comunidad fraterna que acoge, acompaña y envía a la misión de anunciar a Cristo en el mundo», explican desde la comisión diocesana de ACG.
Por la tarde, tras la celebración de la Eucaristía y la comida compartida, continuaron haciendo balance del año, revisando especialmente los esfuerzos realizados en la visita a cinco parroquias interesadas en conocer el proyecto de ACG, así como en otras en las que ya se está desarrollando el itinerario formativo propuesto para los sectores de Infancia, Jóvenes y Adultos. Entre las conclusiones de esta asamblea destacan «la importancia de continuar insistiendo en la formación de los acompañantes y de realizar las sesiones de experimentación y seguimiento que sean necesarias en las parroquias».
Antes de dar por concluido este curso, como última actividad aún tienen pendiente celebrar el campamento para niños y jóvenes que tendrá lugar del 25 al 30 de julio.
Este viernes, 14 de junio, la Catedral de Jaén acogió la administración del Sacramento de la Confirmación de 84 jóvenes de las parroquias de San Pedro Poveda y San Juan Pablo II de la capital. La celebración, presidida por el Obispo diocesano, Monseñor Chico Martínez, estuvo concelebrada por el párroco, D. Julio Segurado; por el vicario parroquial de San Juan Paulo II, D. António Robles, así como por el Deán de las Catedrales, D. Francisco Juan Martínez Rojas y el también canónigo, D. António Aranda.
Las lecturas estuvieron participadas por los confirmandos y el Evangelio, de las Bienaventuranzas, proclamado por D. Julio Segurado. El acompañamiento musical estuvo a cargo del Coro parroquia de San Pedro Poveda, en una celebración multitudinaria, no solo por el gran número de jóvenes que iban a recibir los dones del Espíritu Santo y con ellos la confirmación en su fe, sino por las familias y amigos de los confirmando que quisieron acompañarlos.
En su homilía, el Obispo jiennense, en un tono muy cercano, insistió mucho en la importancia de ponerse de pie y dar un sí al Señor en sus vidas. A la vez, les urgió en persevera, a la vez que los animó a seguir en la Iglesia y dentro de la comunidad, seguir creciendo en fe y en gracia.
Después de la predicación de Don Sebastián, se procedió a la administración del sacramento, en el que el Obispo impuso las manos sobre los que recibían la Confirmación y después ungió con aceite sus cabezas.
Antes de concluir la celebración, el Prelado jiennense insistió a los jóvenes en la necesidad de ser “parte de algo grande”, y les habló del movimiento Kairós, que se encuentra en plena renovación, a través del cual pueden seguir creciendo en la fe: “no dejéis de seguir a Jesús, animaos a entrar en Kairós”, les dijo Don Sebastián.
Antes de finalizar, se tomaron una foto de grupo y el Obispo aprovechó para saludar a las familias y bendecir a los niños.