Inicio Blog Página 18

Cofradía de Jesús Nazareno y San Bartolomé. Córdoba

0

La hermandad estaba formada por cofrades que se les exigen virtudes morales y limpieza de sangre, realizando estación de penitencia en la madrugada del Viernes Santo

La Cofradía de Jesús Nazareno y San Bartolomé, título de la Cofradía fundacional, es eregida en en el año 1579 en la ermita de San Bartolomé, actual Iglesia-Hospital de Jesús Nazareno. Aunque la hermandad tenía un carácter penitencial, asume el compromiso de sostener el hospital bajomedieval de San Bartolomé con seis camas para ancianos pobres.

La hermandad estaba formada por cofrades que se les exigen virtudes morales y limpieza de sangre, realizando estación de penitencia en la madrugada del Viernes Santo en la Catedral.

El siglo XVII marcará la etapa de esplendor y apogeo de la Cofradía, con el aumento de número de hermanos y culminará el proceso de aristocratización. Es en este tiempo cuando la Cofradía adopta la estética barroca incorporando al cortejo procesional las imagenes de Ntra. Sra. de la Soledad y San Juan Evangelista, María Magdalena (1627) y la Verónica (1628). En 1700 se realizarán unas lujosas andas en plata para Jesús Nazareno.

El carácter asistencial toma un nuevo impulso gracias a la llegada del padre Cristóbal de Santa Catalina en 1673 y dando comienzo a la Hospitalidad Franciscana de Jesús Nazareno.

A lo largo del siglo XVIII el carácter aristocrático y el movimiento ilustrado que recorre España provoca un notorio descenso del número de hermanos, surgiendo las primeras dificultades que la Cofradía vendrá viviendo desde entonces hasta bien entrado el siglo XX.

La Cofradía permanece sin realizar estación de penitencia a partir de 1793 hasta que en 1850 se vuelve a reorganizar la hermandad, aunque se mantiene el carácter aristocrático. Es en este periodo donde se reforman las Reglas fundacionales, siendo sancionadas por la reina Isabel II en 1857, otorgándole el Título de Real e Ilustre. A partir de 1863 se suspende de nuevo la salida procesional y de manera definitiva en 1911 la cofradía queda inactiva.

En 1938 se intenta de nuevo reorganizar la Cofradía, realizando su estación de penitencia desde San Lorenzo, sufriendo de nuevo un periodo de letargo entre los años 1940 y 1971.

En 1971 se vuelve a reorganizar la Cofradía, siendo aprobados sus nuevos Estatutos en 1972. Su primera salida procesional es en 1973, incorporándose en 1975 María Santísima Nazarena. En 1987 se recupera la estación de penitencia en la Catedral en la Madrugada del Viernes Santo, que se mantiene hasta el año 2001, que pasa a su actual día, en la tarde del Jueves Santo. En 7 de abril de 2013 es beatificado el Padre Cristóbal de Santa Catalina incorporándose como co-Titular de la hermandad.

En la actualidad la Cofradía ya no tiene el carácter aristocrático fundacional, pero sí ha mantenido su carácter penitencial y principalmente asistencial, al estar fuertemente vinculada a la obra de las Hermanas Hospitalarias franciscanas de Jesús Nazareno, con la residencia de ancianos que lleva su nombre, así como la relación directa con el Colegio Diocesano de Jesús Nazareno. La Cofradía está integrada en la pastoral de la Parroquia de San Andrés.

La entrada Cofradía de Jesús Nazareno y San Bartolomé. Córdoba apareció primero en Diócesis de Córdoba. Ver este artículo en la web de la diócesis

El colegio de la Inmaculada recibe al pastor de la Diócesis

0

Alumnos y docentes del centro pusieron en manos del Señor la vida del colegio junto al prelado

 

El obispo de Córdoba, monseñor Jesús Fernández, ha visitado recientemente el colegio de la Inmaculada de Córdoba, perteneciente a la Fundación diocesana de Enseñanza “Santos Mártires de Córdoba”, para conocer no solo el funcionamiento del mismo, sino a la comunidad que lo conforma.

Los delegados de Pastoral del centro junto al equipo directivo acompañaron hasta la capilla al pastor de la Diócesis para compartir un momento de oración y poner en manos del Señor la vida del colegio.
Durante este encuentro, el Obispo obsequió al centro con unas figuras de los mártires San Acisclo y Santa Victoria de Córdoba, patronos de Córdoba, “un bonito gesto que nos recuerda nuestras raíces cristianas y el testimonio de fe de quienes nos precedieron”, subrayaron los responsables del colegio.

Tras un recorrido por el colegio, conoció las actividades, celebraciones y propuestas que ayudan a que la fe forme parte de la vida diaria del centro, así como iniciativas como Zona Joven, que ofrece a los alumnos un espacio de encuentro, crecimiento y convivencia en la fe.










La entrada El colegio de la Inmaculada recibe al pastor de la Diócesis apareció primero en Diócesis de Córdoba. Ver este artículo en la web de la diócesis

«A una embarazada le diría que lo viva con amor»

0

Coincidiendo con la Jornada por la Vida entrevistamos a Elena González, forma parte de uno de los colectivos más vinculados con esta Jornada: el sanitario. Se graduará en junio como médico.

«A una embarazada le diría que lo viva con amor»
Elena González

Elena González Caballero se graduará  en junio como médico. Eligió estudiar medicina porque desde muy pequeña quiso ayudar, acompañar e intentar sanar. Su referente fue su abuelo que le motivó a ser no sólo una futura doctora si no a acompañar, dar la mano y mirar a los ojos en todas las etapas de la vida. De su desempeño profesional espera poder ayudar y curar a sus pacientes en su enfermedad, pero para ella lo fundamental siempre será que todos  salgan de la consulta más acogidos, escuchados y tranquilos de lo que entraron.   

– La Iglesia Católica en España celebra este miércoles 25 de marzo la Jornada por la vida, ¿crees necesario que se tenga que celebrar un día centrado en la vida humana?

– Creo que el poder disfrutar de la vida y permitirnos experimentar todas las cosas tan bonitas que esta nos tiene preparada es un auténtico privilegio que no debemos dar por hecho, y como tal, celebrarlo es un acto más que justificado.

– Como la mujer joven que eres ¿crees que tu generación valora y cuida la vida?

– No creo que seamos del todo conscientes de la suerte que tenemos. De lo afortunados que somos y de lo volátil que esto puede ser. En el hospital, estoy constantemente rodeada de historias que me conmueven y que me obligan a tener presente que el vivir no espera.

– En España los nacimientos rondan unos 300.000 al año, ¿qué le dirías una mujer embarazada para que disfrute y cuide su embarazo?

– Le diría que viva esta etapa con mucho amor, que quizás sea una de las etapas más especiales de su vida, y que el momento del parto es sin duda el momento más mágico y emotivo que jamás he presenciado. Que se dedique esos meses a ella, a su salud y a su felicidad.

– El índice de suicidios en tu generación es muy elevado; de hecho, es de las primeras causas de muerte en jóvenes españoles junto a accidentes de tráfico ¿Qué dirías a un joven que está pensando en quitarse la vida?

– Considero fundamental eliminar del todo el tabú sobre la salud mental, ir al psicólogo es un acto de valentía que nos ayuda a entendernos y a gestionar las situaciones que nos ocurren. Le diría que se dé una oportunidad, que estoy convencida de que dentro de unos años mirará hacia atrás y que se sentirá super orgulloso de su yo del pasado que decidió pedir ayuda; que gracias a eso ya sabrá enfrentarse a otras situaciones parecidas. Y no quiero caer en el tópico de que todo pasa, pero sí me gustaría aclarar que no estamos solos, y que darnos una oportunidad nunca es un acto en vano.

– En España unas 300.000 personas necesitan cuidados paliativos, ¿qué palabras tienes para quien vive instalado en esta situación?

– Pienso que esta pregunta debería ser a la inversa, deberíamos escuchar qué tienen ellos que contarnos a nosotros. Valoran lo que de verdad es importante y se encuentran conectados con las raíces de la vida, virtud que deberíamos adoptar.  Aún así, me gustaría poder cogerles la mano, y decirles que no se dejen nada en el tintero, que amen y que sonrían y que pase lo que pase nunca los vamos a dejar solos, y siempre lucharemos con ellos.

–  Como estudiante de medicina, ¿qué consejo darías para cuidar y fortalecer la calidad de vida?

– Diría que lo fundamental recae en los pequeños hábitos, en mantenerse activo, en tener una buena rutina de descanso y en alimentarse bien; pero es igual de importante cuidar las relaciones sociales que nos rodean, escucharse a uno mismo, actuar frente al estrés y hacer cosas que nos motiven y nos hagan sentir realizados. El secreto de una buena salud recae en llevar una vida equilibrada y feliz.

– En medicina cuentan que es preferible prevenir que curar, ¿cómo valoras la salud de los malagueños?

– Considero que, a diferencia de otras poblaciones, nos gusta compartir y socializar con los que nos rodean. Además, en Málaga vivimos cerca del mar, una fuente que siempre he considerado de vida, sin olvidar la dieta mediterránea que nos caracteriza. Creo que somos el ejemplo de haber nacido en un lugar con suerte y con posibilidades de alcanzar una buena salud.

– La Iglesia, decía el papa Francisco, tiene que ser hospital de campaña para atender a quién lo necesite, dónde y cuándo lo necesite, especialmente los más pobres ¿te imaginas de médico en un imaginario hospital de campaña?

– Es una de mis tareas pendientes, creo que es la medicina más pura, y la que a nosotros nos conecta más con nuestra vocación. Es un recordatorio de por qué elegimos esta profesión y para mí, que desearía que todo el que lo necesite pueda optar a un servicio médico decente, esta oportunidad sería algo que me ilusionaría llevar a cabo.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Almería participó en la XLV Jornada de delegados y agentes de pastoral con personas migrantes, celebrada en El Escorial

0

Bajo el lema “Migrantes, misioneros de esperanza”, del 20 al 22 de marzo se celebró en El Escorial la XLV Jornada de delegados y agentes de pastoral con personas migrantes, con la participación de 114 representantes de 46 diócesis.

La diócesis de Almería estuvo representada por Rafael García Yebra, director del SEDIM, poniendo de relieve su implicación en este encuentro. Entre las conclusiones, destacó la propuesta de impulsar una Mesa Migratoria, en continuidad con el trabajo realizado recientemente en nuestra diócesis junto a la CEE.

El encuentro subrayó la importancia de seguir construyendo parroquias acogedoras, abiertas y misioneras, favoreciendo la participación e integración de las personas migrantes. Asimismo, se insistió en mirar esta realidad con los ojos de Dios, evitando discursos excluyentes y reconociendo el valor evangelizador de quienes migran.

Se puso en el centro la defensa de la dignidad de todas las personas migrantes, denunciando situaciones de injusticia y promoviendo una cultura del encuentro, la escucha y la esperanza. Una tarea que implica a toda la diócesis.

Ver este artículo en la web de la diócesis

La Catedral celebra, en Misa de 10, la solemnidad de la Encarnación y la fiesta de su dedicación

0

 

El obispo presidirá la celebración de la Misa en esta fecha tan señalada

Este 25 de marzo es la Solemnidad de la Encarnación, una fiesta importante en el calendario litúrgico de la Iglesia y en la fe de los creyentes. Y en la Catedral de Guadix se vive esta fiesta con un motivo particular, ya que está dedicada, porque así lo quisieron los Reyes Católicos, a la Encarnación. El obispo de Guadix, D, Francisco Jesús Orozco, presidirá este miércoles la Misa de 10 en la Catedral, para celebrar esta solemnidad y la titularidad del primer templo de la diócesis.

La Misa de 10 de esta mañana se celebra como todos los días, pero hoy será especial, no solo por la solemnidad, sino también porque es la fiesta de la titularidad de la Catedral, que lleva por sobrenombre “de la Encarnación”. Además, se celebra la Jornada por la Vida, algo que estará muy presente tanto en la Misa de 10, como en la Vigilia de Oración que habrá esta tarde, también en la Catedral, a las 20:00h y que igualmente presidirá el obispo diocesano.

 

Historia de la Catedral

Sobre la historia de la Catedral de Guadix, la web del templo recoge un resumen que habla de su rica historia y de cómo ha llegado hasta nosotros:

Su título de apostólica le viene dada por estar considerada la diócesis primera de todo el territorio que hoy conforma la península Ibérica. La presencia cristiana se testimonia en Guadix desde el siglo I cuando su patrón, San Torcuato, uno de los Siete Varones Apostólicos discípulos, según la tradición del Apóstol Santiago, funda en la ciudad romana de Acci (la actual Guadix) el primer episcopado de nuestro suelo patrio. Por tanto, la historia de la Catedral de Guadix remonta sus orígenes espirituales a la aparición del Cristianismo en la Hispania Romana, de ahí su denominación Prima Sedes Hispaniae.

Esta antigüedad de la diócesis de Guadix en la historia, se atestigua con la preeminencia de sus obispos en determinados concilios, como el de Elvira, en el año 302, donde la presidencia corresponde al prelado Félix, obispo de Acci. Se tiene constancia en los siglos siguientes, de la existencia de una catedral visigoda, dedicada a Santa María, que sería derruida para construir sobre ella la Mezquita Mayor  durante la invasión musulmana; hasta que finalmente, la ciudad es reconquistada por los Reyes Católicos a finales del siglo XV, y se erige nuevamente como cabeza de Obispado. Hay que hacer notar que en toda la historia de la Reconquista, que comienza con Fernando III El Santo apoyado por el Arzobispo de Toledo Ximénez de Rada, no se erigió ninguna cabeza de diócesis que a su vez no lo fuera de Reino, por tanto Guadix es un caso singular y único. Quizás devolverle a Guadix su dignidad episcopal no fue otra cosa que reconocer su primacía fundacional sobre el resto de las Iglesias españolas. Esto se llevó a cabo por el Papa Inocencio VIII, mediante Bula de Erección dada en 1492. Entonces es cuando comienzan las obras de la actual catedral que se prolongarían hasta bien entrado el siglo XVIII.

La construcción de esta nueva catedral, una vez la ciudad fue incorporada a la Corona de Castilla, no fue fácil. Al problema que suponían las escasas rentas para este fin se unían otros de índole social, como epidemias, hambrunas, continuas levas de reclutamiento de soldados para las guerras que la Monarquía libraba en Europa, etc. Fue todo un mérito la conclusión de las obras, a lo que contribuyó en buena medida el tesón de Obispos y Cabildo y el impulso definitivo de la nueva dinastía de los Borbones, con la entronización de Felipe V tras la Guerra de Sucesión a comienzos de la decimoctava centuria.

Lo descrito en el párrafo anterior supone la explicación de la variedad de estilos que jalonan la fábrica de la catedral accitana. En ella gótico, renacentista y barroco casi consiguen una “fusión”, totalmente armoniosa, a pesar de la yuxtaposición de estilos. De esta forma, al entrar en la catedral es posible observar las trazas góticas correspondientes a la primitiva catedral realizada en el siglo XVI y, conforme nos adentramos, comprobamos los sucesivos tramos correspondientes a las posteriores ampliaciones, ya de marcada tendencia renacentista y barroca, fruto del diseño de los diferentes maestros de obras (Siloé, Blas Antonio Delgado, Vicente Acero, Gaspar Cayón, Hurtado Izquierdo, entre otros grandes de la arquitectura española) que aplicaron los esquemas de trazado siguiendo los postulados artísticos de cada momento. El resultado es un conjunto arquitectónico cuya riqueza radica en la perfecta conjunción de los distintos estilos decorativos con ausencia de bruscos cambios que “hieran” una detenida observación de los mismos. Su belleza y armonía no deja indiferente a nadie.

(Tomado de la web de la Catedral de Guadix)

Ver este artículo en la web de la diócesis

Mensaje de los obispos en la Jornada por la Vida

0

Reproducimos el mensaje de los obispos en la Jornada por la Vida cuya lema es «La vida, un don inviolable».

Mensaje de los obispos en la Jornada por la Vida

Mensaje de los obispos en la Jornada por la Vida

“La vida, un don inviolable”

En la solemnidad de la Encarnación, celebramos con alegría el momento en que el Verbo se hizo carne en las entrañas de la Virgen María, revelando que toda vida humana es un don inviolable y una buena noticia. Con este mensaje queremos reafirmar nuestra fe en el Dios de la vida, creador de todo lo visible e invisible, quien confiere a cada ser humano una dignidad infinita e inalienable desde su inicio hasta su fin.

1. La verdad de la ciencia y la razón

La defensa de la vida no es solo una cuestión de fe, sino una exigencia de la recta razón y de la ciencia. La biología defiende unánimemente que, desde el momento de la fecundación, existe un organismo humano vivo e independiente, con un patrimonio genético propio, un desarrollo embrionario autónomo, ordenado y coordinado.

Como sostienen los manuales de embriología, el cigoto no es un «proyecto de hombre», sino que podemos afirmar, desde el estudio multidisciplinar, que es un individuo real de la especie humana y que posee un «yo ontológico» desde su concepción. Esta es una verdad que la ciencia —a través del ADN, el genoma y la ecografía— nos muestra con claridad: el embrión es una persona distinta de sus padres, con una unidad organizada por su propio programa genético. Incluso pensadores que defienden el aborto han de reconocer, por honestidad intelectual, que, desde los primeros momentos de su existencia, el embrión es un ser humano. Por ello, el aborto es objetivamente inmoral, pues supone poner fin a la vida de un individuo de nuestra especie, negando la igualdad radical de derechos que debe fundamentar cualquier humanismo verdadero.

El papa León XIV afirmaba recientemente que «a la luz de esta profunda visión de la vida como un don que hay que apreciar, y de la familia como su guardiana responsable, rechazamos categóricamente cualquier práctica que niegue o explote el origen de la vida y su desarrollo. Entre ellas se encuentra el aborto, que interrumpe una vida en crecimiento y rechaza acoger el don de la vida».

2. Una contradicción social y jurídica

Nos preocupa profundamente la tendencia a elevar el aborto a la categoría de «derecho», incluso con rango constitucional o en cartas de derechos fundamentales. El aborto nunca puede constituir un derecho, ya que no existe el derecho a eliminar una vida humana.

Vivimos en una sociedad que padece una grave «paradoja biopolítica». Como comentaba Mons. Luis Argüello en el discurso inaugural de la pasada Asamblea Plenaria: «En un mismo hospital, es posible que un grupo de médicos esté decidido a salvar a un bebé de cinco meses y medio de gestación, mientras que otro grupo de médicos mata deliberadamente a un bebé de la misma edad en la habitación de al lado. Es totalmente legal. Del mismo modo, la legislación puede castigar con una multa de 15.000 euros y hasta dos años de cárcel si se destruye un huevo de águila, pero da todo el derecho a matar a un hijo con síndrome de Down hasta el final del embarazo». Esta incoherencia moral es un síntoma del debilitamiento de nuestra democracia, que parece incapaz de tutelar al más vulnerable de todos los seres: el no nacido.

3. El amor de Cristo y la opción por los más pobres

Siguiendo las huellas del papa Francisco y la enseñanza del papa León XIV en su reciente exhortación Dilexi te, recordamos que la Iglesia debe ser un «hospital de campaña» que cuide la carne de Cristo en los sufrientes. Los no nacidos son los más pobres entre los pobres, pues no pueden defenderse, ni siquiera gritar, ante la agresión.

Nuestra mirada no se queda solo en el seno materno; se dirige también a madres y padres que enfrentan dificultades a la hora de afrontar un embarazo. El reciente informe FOESSA nos recuerda que muchas mujeres ven su maternidad frustrada por «barreras estructurales» que parecen absolutamente insalvables: la precariedad laboral, la dificultad de acceso a la vivienda y la debilidad de las políticas públicas de apoyo a la familia. Por ello, desde la Conferencia Episcopal Española queremos promover una alianza social para la esperanza a favor de la natalidad, que sirva, por una parte, para construir juntos las condiciones necesarias para que nuestros jóvenes puedan plantearse formar una familia abierta a la vida y, por otra, para que ninguna mujer tenga que recurrir al aborto por sentirse sola o sin recursos.

4. Una llamada a la esperanza

Invitamos a todos, creyentes y personas de buena voluntad, a ser «enamorados» de la vida y no simplemente «acostumbrados» a una cultura del descarte. Queremos dar gracias por tantas iniciativas, llevadas a cabo por organizaciones no gubernamentales y por personas concretas, que acogen, acompañan y ayudan de manera integral a las mujeres embarazadas que tienen problemas. El aborto no es una conquista, sino un fracaso personal y social. Soñamos con el día en que las futuras generaciones miren hacia atrás y les cueste creer que se sacrificaran millones de vidas en nombre de la libertad.

Que Santa María, Madre de la Vida, nos ayude a construir una sociedad donde cada niño sea recibido como un don y cada madre encuentre el apoyo necesario para abrazar la vida.

  • Mons. D. José Mazuelos Pérez, Obispo de Canarias y  Presidente de la Subcomisión Episcopal para la Familia y la Defensa de la Vida
  • Mons. D. Ángel Pérez Pueyo, Obispo de Barbastro-Monzón
  • Mons. D. Santos Montoya Torres, Obispo de Calahorra y La Calzada-Logroño
  • Mons. D. Antonio Prieto Lucena, Obispo de Alcalá de Henares
  • Mons. D. Gerardo Melgar Viciosa, Obispo emérito de Ciudad Real

Ver este artículo en la web de la diócesis

El obispo preside esta tarde la tercera vigilia de oración por la vida en la Catedral

0

El obispo preside esta tarde la tercera vigilia de oración por la vida en la Catedral

Será a las 8 de la tarde, con motivo de la Jornada por la Vida, y en ella se rezará el Rosario por la Vida y la Familia

«La vida, un don inviolable» es el lema de la Jornada por la Vida, que la Iglesia celebra el 25 de marzo, solemnidad de la Anunciación del Señor. Y es la delegación de Familia y Vida de la diócesis de Guadix la encargada de hacer llegar este mensaje a todos y de promover una auténtica cultura de la vida, desde el Evangelio y desde la tradición de la Iglesia.

Con motivo de esta jornada, en la Catedral de Guadix se han programado 3 vigilias de oración por la vida. La primera y la segunda ya se han celebrado, los días 23 y 24 de marzo, y la tercera vigilia tendrá lugar este miércoles 25 de marzo, solemnidad de la Anunciación. Será a la las 8 de la tarde, en la Catedral, y en ella se rezará el Rosario por la Vida y la Familia. Estará presidida pro el obispo, D. Francisco Jesús Orozco.

Las hermandades de gloria de la ciudad accitana participarán en el rezo de este rosario, en cada uno de sus cinco misterios.

Mensaje de los obispos

Para esta Jornada por la Vida, los obispos de la Subcomisión Episcopal para la Familia y la Defensa de la Vida, de la Conferencia Episcopal, han escrito un mensaje en el que indican que la defensa de la vida no es solo una cuestión de fe, sino una exigencia de la recta razón y de la ciencia. «La biología defiende unánimemente que, desde el momento de la fecundación, existe un organismo humano vivo e independiente, con un patrimonio genético propio, un desarrollo embrionario autónomo, ordenado y coordinado», explican.

Por ello, muestran su preocupación por «la tendencia a elevar el aborto a la categoría de «derecho», incluso con rango constitucional o en cartas de derechos fundamentales». «El aborto -subrayan los prelados- nunca puede constituir un derecho, ya que no existe el derecho a eliminar una vida humana».

Sin embargo, la mirada desde la Conferencia Episcopal no se queda solo en el seno materno, se dirige también a madres y padres que enfrentan dificultades a la hora de afrontar un embarazo. Por ello, indican que desde la CEE «queremos promover una alianza social para la esperanza a favor de la natalidad, que sirva, por una parte, para construir juntos las condiciones necesarias para que nuestros jóvenes puedan plantearse formar una familia abierta a la vida y, por otra, para que ninguna mujer tenga que recurrir al aborto por sentirse sola o sin recursos».

Antonio Gómez

Delegado diocesano de MCS. Guadix

Ver este artículo en la web de la diócesis

Celebraciones de Semana Santa 2026 en la Catedral de Almería

0

Santa y Apostólica Iglesia Catedral de Almería
Celebraciones litúrgicas presididas por el Obispo diocesano

29 de marzo – DOMINGO DE RAMOS
11:30 Bendición de palmas, procesión y Santa Misa

31 de marzo – MARTES SANTO
11’00 Celebración penitencial
12:00 Santa Misa Crismal

2 de abril – JUEVES SANTO
17:30 Santa Misa en la Cena del Señor
La Catedral permanecerá abierta para la adoración del
Santísimo Sacramento y la vela del Santo Cristo de la Escucha

3 de abril – VIERNES SANTO
05:00 Vía Crucis del Santo Cristo de la Escucha
17:30 Santos Oficios de la Pasión del Señor

4 de abril – SÁBADO SANTO
22:00 Solemne Vigilia Pascual de la Resurrección

5 de abril – DOMINGO DE RESURRECCIÓN
10:00 Santa Misa de Pascua del Señor y Bendición Papal

Mostrar más

Ver este artículo en la web de la diócesis

“Señor, envía obreros a tu mies”

0

Homilía del arzobispo de Granada, Mons. José María Gil Tamayo, en la Eucaristía celebrada en la Catedral en el V Domingo de Cuaresma y día del Seminario, con el lema “Deja tus redes y sígueme”, el 22 de marzo de 2026.

Queridos Rectores del Seminario San Cecilio, del Seminario Misionero Redemptoris Mater de Granada;
queridos formadores;
queridos sacerdotes concelebrantes;
diácono;
queridos seminaristas;
queridos hermanos y hermanas;
también quienes nos seguís a través de la televisión y de las redes:

Un saludo en el Señor en este quinto domingo de Cuaresma. Hemos ido avanzando, como le pedíamos al Señor, en el conocimiento del Misterio de Cristo.

El primer domingo, en este tiempo eminentemente bautismal, de preparación para el bautismo de los catecúmenos y del recuerdo, y de reavivar en nosotros las exigencias de nuestro bautismo, que nos hace hijos e hijas de Dios y miembros de la Iglesia, hemos sido, en el primer domingo, advertidos de que tenemos lucha en nuestra vida cristiana. Y como el Señor venció las tentaciones, nosotros también a las tentaciones que vamos encontrando en la vida, para seguir al Señor. Pero, no todo es lucha. También la vida cristiana es anticipo ya en esta vida de esa vida a la que estamos llamados; y llamados por Cristo, al que seguimos, en quien se cumplen las profecías y lo que la Ley y los profetas anunciaron en el Antiguo Testamento: Él es el Mesías.

Y así lo veíamos en el segundo domingo con la escena de la Transfiguración. El tercer domingo nos presentaba el diálogo ya del Evangelio de Juan con la Samaritana. Y veíamos cómo Jesús va llevando a aquella mujer, a la que le pide de beber, pero a la que le ofrece sobre todo el agua viva, que es la gracia, que es el don del Espíritu Santo: “Si tú conocieras el don de Dios”. Ese Espíritu Santo, que hoy nos recuerda San Pablo en la Carta a los Romanos, que es el que en nosotros siembra esa semilla de resurrección, la vida en el Espíritu. Como nos ha dicho también el libro del profeta Ezequiel, tomando pie de la escena bíblica en que los muertos que están en aquel prado se van uniendo sus huesos, sus tendones, sus músculos, pero son cuerpos muertos inertes hasta que reciben el soplo, el espíritu que Dios les infunde y viven. El Espíritu de Cristo es el que nos prepara para la resurrección, respondiendo al anhelo del ser humano de esa plenitud que sólo está en Dios. Y aquel diálogo de Jesús con la Samaritana le lleva a aquella mujer a pedirle el agua viva, a creer en Jesús, en definitiva: “Si creemos en Jesús tenemos vida eterna”. Así nos lo va repitiendo una y mil veces el Evangelio de Juan.

Llegamos al cuarto domingo, el domingo pasado, en que Jesús se presenta como la luz del mundo: “Yo soy la luz del mundo”. En esa escena de la curación del ciego de nacimiento. “Quién es, Señor, para que crea en Él. – Lo estás viendo”. Jesús es el Hijo del hombre, el que nos devuelve la vista, el que nos hace recobrar la visión por la fe, la visión de Dios, que interpreta nuestra realidad, la de nuestro mundo y la de Dios. En definitiva, nos da esa visión sobrenatural que nos hace trascender la pura visión humana, la fe. Y así, Jesús se presenta como la luz del mundo, “el que cree en mí, con esa fe que me sigue, no camina en las tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida”.

Y en este domingo ya quinto, en este itinerario bautismal, la idea les presenta a los catecúmenos y a nosotros nos recuerda que sin fe en la resurrección no se puede vivir una vida cristiana. Y esto es especialmente necesario, recordar esta parte de nuestro Credo: “Creo en la vida eterna, creo en la resurrección de los muertos”, porque vivimos en una sociedad paganizada, donde el secularismo ha cortado toda ala de trascendencia, donde la norma suprema es “comamos y bebamos que mañana moriremos”, “apaga y vámonos”. En puro materialismo, donde la felicidad se queda en un puro tener o de tejas para abajo. Proclamar la fe en la Resurrección es algo inexcusable en el cristiano. “No somos un ser para la muerte”, como decía Heidegger. No, no. Somos un ser para la vida. No estamos lanzados a la existencia en un sinsentido que vuelve absurdo y provoca la náusea en el vivir, en un pesimismo que hace que toda esperanza quede limitada al tener; que todo proyecto de vida se acabe con la muerte o en un bienestar en el que cada vez seamos menos para tocar a más y se excluya a los más pobres o se excluya a la vida.

No hay esperanza, paradójicamente, de vida cuando sólo la vida se pone de tejas para abajo; cuando la natalidad, la apertura a la vida no entra en el proyecto existencial de un matrimonio; cuando todo es que estemos bien, aunque seamos pocos. Y todo porque hemos perdido la dimensión trascendente, porque hemos perdido la fe en la Resurrección y por eso en este domingo se le recordaba a los catecúmenos, y a nosotros también, que Cristo es la resurrección y la vida; que estamos hechos para la eternidad. Y, al mismo tiempo, ese Cristo que es el Verbo encarnado en Juan, ese Cristo que sabe de nuestros dolores, de nuestros sufrimientos, ese Cristo que llora ante la muerte de su amigo Lázaro, ese Cristo que recibe el reproche de sus hermanas, de Marta y María –“si hubieras estado aquí no habría muerto mi hermano”-, ese Cristo que no nos ahorra el sufrimiento y que también lo participa al hacerse hombre, y lo veremos de forma dramática en la celebración del triduo pascual –“siendo de condición divina tomó nuestra condición humana”-, ese Cristo, al mismo tiempo, le responde a Marta: “Tu hermano resucitará”. Y Marta responde con una respuesta de libro de creyente judía: “Ya sé que en la resurrección del último día resucitará”. Y Jesús le dice: “Yo soy la Resurrección y la Vida. El que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá, y el que está vivo y cree en mí no morirá para siempre. ¿Crees esto?”. No, “piensa esto”; no “qué te parece esto”, porque ahí está el meollo de la fe cristiana. Como dice san Pablo, si no creemos en la Resurrección, si pensamos que los muertos no resucitan, Cristo tampoco ha resucitado y si Cristo no ha resucitado -dice san Pablo- somos los más tontos de los hombres, nuestra fe sería un puro engaño.

Nuestra fe no es el opio del pueblo, no es el contento de los débiles. Es la fuerza de los esperanzados que quieren ganarse el cielo y la resurrección y la participación en la victoria de Cristo, porque dan rienda al sentimiento más profundo del ser humano que es la vida, que es vivir, porque es amar para siempre: la resurrección, el anhelo de vivir para siempre. Y eso sólo lo ha satisfecho Cristo con su muerte y con su resurrección. Y en su resurrección hemos resucitado todos: “Por un hombre vino la muerte, por un hombre ha venido la vida”, nos dirá san Pablo en la Carta a los Romanos.

Luego, queridos amigos, en estas catequesis que nos ha llevado a lo largo de la Cuaresma, que afirmemos la fe en la Resurrección. No saquemos el Halloween, no vayamos por cuestiones míticas. La fe en la Resurrección. Y entonces, merece la pena entregar la vida, merece desgastarse, merece confiar en el futuro con esperanza y dejar tras de sí un mundo nuevo, un mundo mejor, un mundo donde labremos la esperanza y el amor entre todos, porque esperamos que el Señor nos acoja en su misericordia. Lázaro resucita otra vez para después morir y ese signo, ese milagro lo hace Jesús para llevarnos a la fe. Nos dice que creyeron en él.

Vamos a pedirle esto y vamos a pedirle al Señor con más fe que envíe obreros a su mies. Aquí están nuestros seminaristas, también cuatro del Congo, que los acogemos aquí, se forman con nuestros seminaristas, después trabajan cuatro años en nuestra diócesis como sacerdotes, y después vuelven a su país, en esa comunión y en esa universalidad. Cómo comprendéis, hombre, hay un buen grupo de seminaristas de los dos seminarios, el Redemptoris Mater, del Camino Neocatecumenal, que son de nuestra diócesis, y el Seminario San Cecilio, el seminario conciliar de nuestra diócesis. Pero no basta. Y hoy hay que pedir al Señor que las familias sean generosas. Si no hay hijo, el hijo le va a decir que se va a cura… pues, claro, lo llevan al psicólogo a ver qué le ha pasado.

Vamos a pedirle al Señor esto: Señor, que haya jóvenes que tengan la valentía, como estos jóvenes que están aquí, de seguir a Jesús, de dejar a un lado sus carreras, de dejar a un lado las redes como los apóstoles, para ser testigos de Jesús, para un día participar por el Sacramento del Orden de la capilaridad de Cristo en su pueblo, sirviéndolo con el anuncio de la Palabra, con la celebración de la Eucaristía, el Perdón y los demás Sacramentos, y al mismo tiempo guiar al pueblo de Dios en nuestras comunidades de Granada y en la misión.

Queridos amigos, hagamos caso al Señor y pidamos al dueño de la mies que envíe obrero su mies.

Que Santa María, la Madre de Dios y Madre Nuestra, la Reina de los Sacerdotes, la Madre del Seminario, nos ayude y cambie, por intercesión de Jesús, el agua de los deseos de tantos jóvenes en el vino oloroso, como hizo en el milagro del Caná Jesús.

Pidámosle a San José, que es el patrón de los seminarios, por ser el patrón de la Iglesia y custodio de Jesús y María, que cuide nuestros seminarios, para que estos chicos y los que vengan, lleguen un día por la imposición de manos a ser sacerdotes de Cristo, sacerdotes del Nuevo Testamento.

Así sea.

+ José María Gil Tamayo
Arzobispo de Granada

Cursillos de Cristiandad ofreció un viacrucis por los cristianos perseguidos y necesitados en el mundo

0

Cursillos de Cristiandad ofreció un viacrucis por los cristianos perseguidos y necesitados en el mundo

El Movimiento de Cursillos de Cristiandad celebró un retiro de Cuaresma la noche de este lunes 23 de marzo. La convocatoria se inició con el rezo del santo viacrucis por la explanada al monumento del Sagrado Corazón de Jesús en San Juan de Aznalfarache.

Las estaciones se ofrecieron por los cristianos perseguidos y necesitados en el mundo.

Seguidamente tuvo lugar la Exposición del Santísimo en el mismo lugar.

Al encuentro cuaresmal, a puertas de la celebración de la Semana Santa, acudieron cursillistas de la Archidiócesis.

The post Cursillos de Cristiandad ofreció un viacrucis por los cristianos perseguidos y necesitados en el mundo first appeared on Archidiócesis de Sevilla.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Enlaces de interés

ODISUR
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.