Inicio Blog Página 170

Los grupos de Effetá de la Diócesis preparan una convivencia

0

Tendrá lugar el próximo 7 de marzo en el convento de las Hermanas de la Fraternidad Reparadora en Bujalance

FOTO: Archivo

En la diócesis de Córdoba hay tres grupos de Effetá, en las parroquias de la Consolación y Ntra. Sra. de Belén y en Fuente Obejuna. El grupo joven de la parroquia Ntra. Sra. del Castillo de Fuente Obejuna está preparando una convivencia en el convento de las Hermanas de la Fraternidad Reparadora en Bujalance para el próximo sábado, 7 de marzo. Una jornada que ofrecerá a los participantes la oportunidad de pasar un rato de convivencia y de vivir la Cuaresma.

Effetá es un retiro católico de jóvenes para jóvenes que tiene como finalidad vivir un encuentro personal con Dios. Es un retiro testimonial y experiencial, organizado por jóvenes que han conocido a Dios y quieren llevarlo a otros para que ellos también descubran el Amor Verdadero y tengan un primer encuentro con Cristo.

La convivencia, a la que puede asistir todo el que lo desee aunque no pertenezca a ningún grupo de Effetá, comenzará a las 10:00 horas y está previsto que termine sobre las 21:00 horas. Las inscripciones deben hacerse a través del siguiente enlace una vez realizado el listado definitivo se organizará el transporte. Respecto a la comida, cada uno lleva la suya, y para la cena se está preparando una cena conjunta en Córdoba.

La entrada Los grupos de Effetá de la Diócesis preparan una convivencia apareció primero en Diócesis de Córdoba. Ver este artículo en la web de la diócesis

Hermandad de Nuestro Padre Jesús de la Sentencia, María Santísima de Gracia y Amparo. Córdoba

0

La Hermandad fue erigida canónicamente en febrero de 1945 bajo la advocación de Nuestro Padre Jesús ante Pilato, con la aprobación del obispo fray Albino González Menéndez-Reigada

La Hermandad de la Sentencia tiene su origen en los años cuarenta del siglo XX, en un contexto de notable impulso del movimiento cofrade en Córdoba. A finales de 1944, un grupo de feligreses de la parroquia de San Nicolás de la Villa, con el apoyo decisivo de su párroco, don Paulino Seco de Herrera, promovió la fundación de una nueva corporación penitencial que contribuyera a enriquecer la Semana Santa de la ciudad, especialmente el Lunes Santo, jornada que hasta entonces carecía de cofradías.

La Hermandad fue erigida canónicamente en febrero de 1945 bajo la advocación de Nuestro Padre Jesús ante Pilato, con la aprobación del obispo fray Albino González Menéndez-Reigada. Ese mismo año realizó su primera estación de penitencia, contando ya con la imagen de Nuestro Padre Jesús, obra del imaginero cordobés Juan Martínez Cerrillo, a la que pronto se sumó la figura de Poncio Pilato, configurando la escena evangélica del juicio de Cristo. En 1946 la corporación adoptó su actual advocación de Nuestro Padre Jesús de la Sentencia, consolidando así su identidad definitiva.

Durante sus primeros años, la Hermandad experimentó un rápido desarrollo, completando progresivamente el conjunto escultórico del misterio y el paso procesional. Paralelamente, destacó por su compromiso social, especialmente mediante la asistencia jurídica gratuita a internos de la Prisión Provincial, labor promovida por varios hermanos pertenecientes al ámbito del derecho. La creciente devoción se manifestó también en actos extraordinarios, como la salida en rogativas celebrada en 1946. Durante varios años, la Hermandad de la Sentencia fue la única que procesionó en la jornada del Lunes Santo, contribuyendo de forma decisiva a la consolidación de este día en la Semana Santa cordobesa.

En 1976 se incorporó la advocación mariana de María Santísima de Gracia y Amparo, cuya imagen fue bendecida ese mismo año y procesionó por primera vez en 1979, completando así el carácter penitencial de la corporación con la presencia de la Santísima Virgen bajo palio.

A partir de finales de la década de 1980, la Hermandad inició una etapa de renovación y consolidación patrimonial. Se acometió la ejecución de un nuevo paso procesional para el Señor, así como la renovación del conjunto escultórico del misterio, buscando una mayor calidad artística y coherencia estética. Asimismo, se avanzó en la realización del paso de palio de María Santísima de Gracia y Amparo y en la mejora del ajuar procesional, incluyendo insignias y hábitos nazarenos, contribuyendo a una mayor uniformidad y solemnidad del cortejo.

En 1991 la Hermandad amplió su título, incorporando la advocación del Santísimo Sacramento, Nuestra Señora de la Alegría y San Nicolás de Bari, en vinculación con la tradición parroquial y la recuperación de la ermita de la Alegría. En este contexto, se promovió también la realización de una nueva imagen de Nuestra Señora de la Alegría, encargada en 1999.

En la actualidad, la Hermandad de la Sentencia vive una etapa de notable crecimiento y consolidación, reflejada tanto en el aumento sostenido del número de hermanos y nazarenos como en el fortalecimiento de su vida interna y su presencia en la Semana Santa cordobesa. Este impulso ha tenido uno de sus hitos más significativos en el año 2024, cuando la corporación estrenó su nueva Casa de Hermandad, desde la que realiza su estación de penitencia, lo que ha supuesto una mejora sustancial en la organización del cortejo, la conservación del patrimonio y la dignidad de la salida procesional. Asimismo, esta nueva sede ha sido concebida como un espacio destinado no solo a custodiar el patrimonio artístico, sino también a fomentar la convivencia y participación activa de los hermanos, reforzando el sentido de pertenencia y la vida corporativa.

En paralelo, la Hermandad ha continuado su firme compromiso con la búsqueda de la excelencia, tanto en la puesta en escena de su estación de penitencia como en la conservación, mejora y enriquecimiento de su patrimonio, consolidando un cortejo cada vez más numeroso, ordenado y solemne. Todo ello ha contribuido a situar a la Hermandad de la Sentencia en un momento de especial vitalidad, caracterizado por el crecimiento humano, la madurez institucional y la proyección de futuro dentro de la vida parroquial y cofrade de Córdoba.

La entrada Hermandad de Nuestro Padre Jesús de la Sentencia, María Santísima de Gracia y Amparo. Córdoba apareció primero en Diócesis de Córdoba. Ver este artículo en la web de la diócesis

Ayuda a la Iglesia Necesitada presentará en Sevilla su informe sobre libertad religiosa

0

Ayuda a la Iglesia Necesitada presentará en Sevilla su informe sobre libertad religiosa

Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN) presentará en Sevilla su informe anual sobre libertad religiosa el próximo jueves, 26 de febrero. Será en la casa hermandad de Los Estudiantes a partir de las ocho de la tarde y contará con las intervenciones del obispo auxiliar de Sevilla, monseñor Teodoro León; el director de ACN, José María Gallardo; y Naim Shoshandy, sacerdote en Qaraqosh (Iraq).

El informe de este año lleva por título ‘Tu derecho, no un privilegio’, y en él se evalúa la salud del derecho fundamental a la libertad religiosa en 196 países. Se trata del único estudio de este tipo elaborado por una organización no gubernamental, que documenta restricciones y violaciones que afectan a todos los grupos religiosos. Este año se publica la XVII edición en seis idiomas y se presenta en las oficinas de ACN en todo el mundo.

The post Ayuda a la Iglesia Necesitada presentará en Sevilla su informe sobre libertad religiosa first appeared on Archidiócesis de Sevilla.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Uniendo manos, educación y deporte contra el hambre

0

Uniendo manos, educación y deporte contra el hambre

El Campus CEU Andalucía de Bormujos fue escenario el pasado sábado de una jornada de solidaridad internacional en la sexta edición del Triangular de Fútbol Solidario 2026 ‘Métele un Gol al Hambre’. Organizado por Manos Unidas, la Guardia Civil de Sevilla (Montequinto), el Seminario Metropolitano de Sevilla, el Seminario Misionero Redemptoris Mater y la Universidad CEU Fernando III, este evento unió educación, espíritu deportivo y compromiso social para combatir el hambre en los países más vulnerables.

Seminaristas, guardias civiles de Sevilla y estudiantes del CEU compitieron en un ambiente de respeto y cordialidad, demostrando que el deporte trasciende rivalidades para convertirse en herramienta de transformación social.

El evento contó con el apoyo del teniente jefe de puesto de la Guardia Civil de San Juan de Aznalfarache, Juan Contreras; de los rectores del Seminario Metropolitano, Andrés Ybarra, y del Redemptoris Mater, Antonio Escribano; del responsable de comunicación de la Universidad CEU Fernando III, Carlos Yagüe; y de voluntarios de Manos Unidas Sevilla, simbolizando la alianza entre instituciones. La jornada forma parte de las iniciativas de sensibilización de Manos Unidas, que utiliza el deporte como vehículo para fomentar conciencia sobre desigualdad y hambre global.

El saque de honor, realizado por el periodista Pepe da Rosa (Canal Sur Radio), marcó el inicio de un día donde el amor por el servicio y la deportividad fueron protagonistas. Durante su programa «Gente de Andalucía», emitido en directo desde el campus, Da Rosa destacó que los jóvenes participantes «encarnan el espíritu de que cada gol es un paso hacia un mundo más justo. Su entrega educa a la sociedad en la solidaridad sin fronteras».

Por su parte, Luis Amodeo, delegado de deportes del Seminario, subrayó el impacto formativo que estas jornadas tienen en los seminaristas: «Estamos alegres, preparados y agradecidos a Manos Unidas por la gran labor que realizan en Andalucía y en todo el mundo.
Nosotros, los seminaristas, jugamos a fútbol habitualmente y el Santo Padre, el papa León XIV nos invita a todos a realizar una pastoral del deporte y enfatiza su valor para construir paz, fraternidad y un crecimiento integral de la persona. El deporte es un instrumento de esperanza y unidad».

Esta sexta edición de ‘Métele un gol al hambre’ reafirma que la lucha contra el hambre requiere de «una educación que despierta conciencias, del deporte que teje puentes y de un servicio que transforma realidades». En palabras de un voluntario de Manos Unidas: «Cada pase, cada gol, es una llamada a actuar. Hoy Sevilla ha jugado por el mundo».

Todos con Manos Unidas

Manos Unidas Sevilla invita a apoyar sus proyectos anuales mediante donaciones: por Bizum usando el código 02990 o a través de su web. 

Los fondos recaudados financiarán iniciativas de seguridad alimentaria y desarrollo en comunidades desfavorecidas en distintos lugares del mundo.

 

The post Uniendo manos, educación y deporte contra el hambre first appeared on Archidiócesis de Sevilla.

Ver este artículo en la web de la diócesis

El obispo de Guadix anima a los cofrades a vivir la Cuaresma como un tiempo de conversión y compromiso cristiano

0

El obispo de Guadix anima a los cofrades a vivir la Cuaresma como un tiempo de conversión y compromiso cristiano

 

 

Ya estamos en Cuaresma: pasó el Miércoles de Ceniza y el primer domingo de este tiempo tan especial y esperado. Y comenzó en la diócesis de Guadix con un encuentro de todas las hermandades y cofradías, para “arrancar motores”. Tuvo lugar el domingo 15 de febrero, antes de la Misa de 12 de la Catedral y contó con la presencia del obispo, monseñor Francisco Jesús Orozco, que era quien convocaba.

 

En el encuentro, el obispo les habló de los contenidos de su Carta Pastoral para la Cuaresma, dirigida especialmente a los cofrades. A todos los invitó a vivir la Cuaresma como un camino de auténtica conversión y renovación interior.

En su mensaje para la Cuaresma de este año, el prelado agradece el trabajo de las hermandades y cofradías, a las que define como “parte del alma de nuestros pueblos y auténtico patrimonio espiritual”, y las anima a redescubrir sus cuatro fines esenciales: culto, formación, caridad y evangelización.

Inspirado en el mensaje del papa León XIV para esta Cuaresma, titulado “Escuchar y ayunar. La Cuaresma como tiempo de conversión”, el obispo invita a practicar un “ayuno del lenguaje” que promueva la amabilidad y la comunión, especialmente en la vida cofrade y en las redes sociales:  «desarmar el lenguaje» como dice el papa León.

Mons. Orozco exhorta a intensificar la vida sacramental, el estudio de la fe y el compromiso con los más necesitados, recordando que “la verdadera riqueza de una hermandad son las personas, especialmente las más vulnerables”. También pide vivir la Semana Santa con sentido evangelizador, participando activamente en los Santos Oficios del Triduo Pascual, centro de todo el año litúrgico.

Finalmente, el obispo subraya la importancia de la comunión con la parroquia, origen y hogar de toda hermandad, y confía a María, Estrella de la Evangelización, el camino cuaresmal de los cofrades de la diócesis para que conduzca a una Semana Santa de fe renovada y encuentro con Cristo Resucitado.

Es este un mensaje dirigido a los cofrades, pero que se hace extensible a todos, porque la Cuaresma nos interpela a todos los creyentes, seamos o no cofrades, y nos anima a vivir ese camino de conversión y compromiso hacia la celebración del Misterio Pascual.

Antonio Gómez

Delegado diocesano de MCS. Guadix

 

Ver este artículo en la web de la diócesis

“El arte de reconocer a Dios. De la escucha a la conversión”

0

“El arte de reconocer a Dios. De la escucha a la conversión”

La hermana Sagrario Gómez, teresiana y actualmente en una comunidad religiosa de Zaragoza, es quien ha dirigido este encuentro donde alrededor de 35 personas de vida consagrada, nos dimos cita en la sede de la Casa diocesana de ejercicios “Virgen de la Cinta”.

“Reconocer a Dios es un arte: afinar la escucha, educar la mirada y elegir la conversión”. Bajo este esquema central se desarrolló toda la primera parte del retiro con una exposición sencilla, profunda y que a nadie dejó indiferente.

A esta primera parte le siguió un tiempo extenso de silencio personal con la posibilidad de recibir el sacramento del perdón. Al silencio le siguió la eucaristía, compartida, sentida y vivida en profundidad.

Después de un almuerzo sencillo, también pudimos saborear un “postre” estupendo donde cada quien expresó lo que sintió y vivió durante el retiro. Palabras como “gracias”; “sencillez”; “profundidad”; “cambio”; “comunidad”; “compromiso”; “estilo de vida”… fueron las compañeras de este momento donde recuperamos la esencia del sentir de lo vivido y de la Palabra escuchada.

Al hilo del profeta Miqueas, también podemos afirmar que Dios no nos pide una espiritualidad ornamental, sino un estilo de vida: “Ya se te ha dicho, hombre, lo que es bueno y lo que el Señor te exige: tan sólo que practiques la justicia, que seas amigo de la bondad y te portes humildemente con tu Dios”. (Miq.6,8).

Ciertamente un retiro marcado por la Esperanza.

P. Juanma Arija (SdC)
Secretario Confer – Huelva

La entrada “El arte de reconocer a Dios. De la escucha a la conversión” se publicó primero en Diócesis de Huelva.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Febrero es el mes de Manos Unidas contra el hambre

0

Febrero es el mes de Manos Unidas contra el hambre

 

Pero no solo febrero, sino que la guerra contra el hambre en el mundo ha de durar, como nos recuerda el obispo de Guadix, todo el año

Febrero es el mes de Manos Unidas contra el Hambre en el Mundo, una ONG de la Iglesia que lleva solidaridad allí donde más se necesita. Y así se está viviendo en nuestra diócesis. Ya se celebró una colecta en las parroquias el pasado 8 de febrero, pero aún se siguen recogiendo donativos para ayudar a realizar el proyecto de desarrollo comprometido para este año, en una zona olvidada de India.

Aún llegan a las parroquias, en este mes, donativos para ayudar a Manos Unidas. Todos son necesarios y todos suman. Se necesitan algo más de 33.000€ para financiar un proyecto de desarrollo integral en unas diez aldeas rurales del centro de India, para que puedan salir adelante este año y los siguientes. Que así trabaja Manos Unidas, creando proyectos de futuro que acaben con el hambre para siempre, y con la falta de higiene, de recursos sanitarios, y sobre todo, con la falta de educación. La cultura, en Manos Unidas lo saben bien, es la mejor herramienta para salir de la pobreza.

Así lo dejó ver el obispo de Guadix en su Carta Pastoral sobre Manos Unidas, en la que recuerda que durante “este mes de febrero, la Iglesia celebra la Campaña contra el Hambre, promovida por Manos Unidas”. Recuerda monseñor Francisco Jesús Orozco, que Manos Unidas nació “del compromiso creyente y de la sensibilidad social de aquellas mujeres laicas de Acción Católica, conscientes de la injusticia estructural que padecían millones de personas”. Y pronto se convirtió en “una obra eclesial de gran hondura espiritual y notable eficacia”.

Sobre el lema de este año – “Declara la guerra al hambre”-, el obispo pone de manifiesto que el hambre no es un destino inevitable: “tiene causas estructurales y, por tanto, soluciones estructurales”. Y nos pide que “seamos los soldados del amor y de la justa dignidad del ser humano en esta gran batalla contra la injusticia”. Manos Unidas, dice, es “la Iglesia en salida, Iglesia samaritana que organiza la caridad con profesionalidad, transparencia y rigor, convirtiendo la generosidad en transformación real”.

Monseñor Orozco recuerda, también, cuál es el proyecto de promoción humana asumido por Manos Unidas de la diócesis de Guadix para este año 2026: “Se desarrollará en una región rural empobrecida, donde queremos ayudar a mejorar la seguridad alimentaria en diez aldeas tribales Korku, en la región de Melghat, en el distrito de Amravati, en el estado de Maharashtra, al oeste de la India. Nada está `lejos´ cuando se trata del sufrimiento de un hermano”.

Y termina su Carta el obispo recordando cuatro maneras de ayudar a realizar este proyecto: con oración, con sacrificio, con colaboración económica y con un compromiso permanente, porque “declarar la guerra al hambre no puede limitarse a una jornada o a un mes. Implica formarnos, sensibilizar, educar en la justicia social, promover un comercio más justo y apoyar iniciativas que pongan en el centro a la persona humana. Implica, en definitiva, vivir una caridad inteligente y eficaz durante todo el año”.

Sin duda, febrero es el mes de Manos Unidas en su campaña contra el hambre en el mundo. Y, como dice el obispo al final de su Carta Pastoral, que “que febrero sea el punto de partida que abarque toda nuestra vida. Que cada vez que recemos el Padrenuestro y digamos `danos hoy nuestro pan de cada día´, recordemos a quienes no pueden pronunciar esa súplica sin angustia”.

Antonio Gómez

Delegado diocesano de MCS. Guadix

 

Ver este artículo en la web de la diócesis

“Adorar en Espíritu y en Verdad”: el laicado de Huelva vive un Retiro Diocesano de conversión y encuentro

0

“Adorar en Espíritu y en Verdad”: el laicado de Huelva vive un Retiro Diocesano de conversión y encuentro

Organizado por la Delegación Diocesana para el Apostolado de los Laicos, el retiro se desarrolló siguiendo el método de la Lectio Divina, tomando como centro el diálogo de Jesús con la mujer samaritana (Jn 4, 5-30). Este pasaje iluminó toda la jornada como una invitación a pasar de una fe superficial o meramente exterior a una experiencia viva y personal del encuentro con Cristo.

La meditación fue guiada por la teóloga Carmen García Jiménez, profesora de Religión y miembro del equipo de la Delegación Diocesana para el Apostolado de los Laicos, quien ofreció una reflexión profunda y pedagógica sobre el significado de “adorar en Espíritu y en Verdad”. Subrayó que este modo de adorar no se reduce a un lugar ni a una práctica externa, sino que nace de un corazón abierto y sincero ante Dios, capaz de dejar caer las defensas y permitir que la luz del Evangelio ilumine la propia historia. La Cuaresma fue presentada como un tiempo propicio para esa verdad interior que libera y para la acción transformadora del Espíritu en la vida personal y comunitaria.

En esta línea, la reflexión invitó a reconocer la propia sed (sed de sentido, de reconciliación, de plenitud), y a dejar que Cristo se acerque a las heridas, miedos y obstáculos que a veces dificultan la oración y la relación con Él. Como la samaritana, cada participante fue llamado a “dejar el cántaro”: aquello que pesa, ata o distrae, para emprender un camino renovado de fe.

Uno de los momentos más intensos fue la adoración eucarística en la Capilla, durante la cual siete sacerdotes estuvieron disponibles para el sacramento de la Reconciliación. Muchos vivieron este tiempo como una experiencia concreta de encuentro personal con el Señor. “He sentido que el Señor me miraba con misericordia”, compartía una participante. “Me voy con paz y con ganas de vivir esta Cuaresma de otra manera”, afirmaba otro asistente.

El signo del “pozo”, presente en la ambientación, ayudó a expresar visualmente lo vivido. Desde un cántaro inclinado brotaba un chorro simbólico de agua formado por las “gotas” en las que cada grupo escribió los compromisos y resonancias surgidas del compartir fraterno. Así, lo escuchado en la intimidad se convertía en compromiso comunitario, un impulso misionero. Desde la escucha de la Palabra y la experiencia de comunión vivida, el laicado de Huelva es enviado a sus parroquias, movimientos, asociaciones y ambientes cotidianos para dar testimonio de una fe viva, reconciliada y esperanzada.

El retiro fue también una experiencia de Iglesia diocesana en comunión. La participación del laicado de parroquias, movimientos, asociaciones y hermandades, junto con la colaboración en su preparación de diversas realidades eclesiales, reflejó el deseo de seguir creciendo en una espiritualidad de comunión y en un estilo sinodal concreto: caminar juntos, escucharse y discernir en común.

En este tiempo de Cuaresma, el laicado de Huelva ha querido situarse ante el Señor no solo para “hablar de Dios”, sino para encontrarse con Él en Espíritu y en Verdad, dejando que su Palabra transforme el corazón y renueve la vida.

La Delegación Diocesana para el Apostolado de los Laicos agradece la amplia participación y anima a seguir cultivando espacios de oración que fortalezcan la vida espiritual y la misión evangelizadora en medio del mundo.

La entrada “Adorar en Espíritu y en Verdad”: el laicado de Huelva vive un Retiro Diocesano de conversión y encuentro se publicó primero en Diócesis de Huelva.

Ver este artículo en la web de la diócesis

Carta Pastoral del obispo de Guadix para la campaña de Manos Unidas

0

Carta Pastoral del obispo de Guadix para la campaña de Manos Unidas

Campaña conta el hambre 2026

La guerra al hambre desde el amor

En este mes de febrero, la Iglesia celebra la Campaña contra el Hambre, promovida por Manos Unidas, llevándonos al centro del Evangelio. Se recupera el lema fundacional para esta jornada: “Declara la guerra al hambre”. Allí donde millones de hermanos nuestros carecen de lo necesario, resuena la pregunta del Señor a Caín: “¿Dónde está tu hermano?” (Gn 4,9).

Desde su fundación en 1959, Manos Unidas nació como un gesto profético: declarar la guerra al hambre. Aquel impulso inicial —surgido del compromiso creyente y de la sensibilidad social de aquellas mujeres laicas de Acción Católica, conscientes de la injusticia estructural que padecían millones de personas— se convirtió en una obra eclesial de gran hondura espiritual y notable eficacia. Desde entonces, este corazón que declara la guerra al hambre sigue latiendo intensamente.

Declarar la guerra al hambre es afirmar la inquebrantable dignidad de toda persona humana, creada a imagen de Dios y llamada a una vida plena. El hambre no es solo carencia material; es una herida abierta en la dignidad del hombre y una contradicción del designio amoroso del Creador.

Asimismo, es la convicción de que el hambre tiene causas estructurales y, por tanto, soluciones estructurales. No estamos ante un destino inevitable, sino ante una injusticia que puede ser transformada mediante la educación, la promoción social, la capacitación técnica y el fortalecimiento de las comunidades locales. Seamos los soldados del amor y de la justa dignidad del ser humano en esta gran batalla contra la injusticia. Manos Unidas no se limita a aliviar necesidades inmediatas, sino que promueve proyectos sostenibles en educación, salud, agricultura, promoción de la mujer, acceso al agua y otras necesidades fundamentales. Se trata de capacitar, acompañar y expresar la dignidad, teniendo el humanismo cristiano y la doctrina social de la Iglesia, es decir a Cristo, como modelo y garante del proceso.

Manos Unidas es la Iglesia en salida, Iglesia samaritana que organiza la caridad con profesionalidad, transparencia y rigor, convirtiendo la generosidad en transformación real.

Este año, nuestra diócesis apoya un proyecto que encarna esta guerra contra el hambre. Se desarrollará en una región rural empobrecida, donde queremos ayudar a mejorar la seguridad alimentaria en diez aldeas tribales Korku, en la región de Melghat, en el distrito de Amravati, en el estado de Maharashtra, al oeste de la India. Nada está “lejos” cuando se trata del sufrimiento de un hermano. La distancia física entre Guadix y la India es grande, pero no en el corazón de la Iglesia y del amor. Allí, muchas familias viven pendientes de cosechas frágiles, de tierras poco productivas, de recursos escasos. El hambre es la preocupación diaria. Es la incertidumbre de no saber si habrá suficiente para mañana.

Este proyecto no es solo una ayuda puntual; es una apuesta por el futuro. Es sembrar esperanza donde hoy hay precariedad. Es abrir horizontes donde parecía imponerse el desaliento.

La Campaña contra el Hambre nos propone cuatro caminos concretos de colaboración, que son un auténtico itinerario espiritual y pastoral para nuestra diócesis.

En primer lugar, la oración. Sin oración, nuestra acción corre el riesgo de convertirse en mero activismo filantrópico. Con oración, se convierte en participación en la caridad misma de Cristo. Os invito a orar en nuestras parroquias, Hermandades, comunidades religiosas, movimientos, colegios y familias. Incluyamos esta intención en la Eucaristía, en la Liturgia de las Horas, en el rezo del Rosario y en la oración personal. Que cada altar de nuestra diócesis se convierta en un clamor confiado por quienes padecen hambre.

En segundo lugar, el sacrificio. La tradición cristiana nos enseña que el ayuno y la sobriedad educan el corazón y nos liberan del consumismo. Renunciar a algo superfluo, revisar nuestros hábitos de gastos, optar por estilos de vida más austeros y responsables, tiene una dimensión profundamente caritativa. El sacrificio voluntario, ofrecido por amor, se transforma en pan compartido.

En tercer lugar, la colaboración económica. La generosidad concreta es imprescindible para que los proyectos se hagan realidad. Cada donativo, cada colecta parroquial, cada iniciativa solidaria en colegios y asociaciones, es una expresión tangible de comunión. La transparencia y el rigor que caracterizan a Manos Unidas garantizan que vuestra aportación llegue allí donde más se necesita y se convierta en vida digna.

En cuarto lugar, el compromiso permanente. Declarar la guerra al hambre no puede limitarse a una jornada o a un mes. Implica formarnos, sensibilizar, educar en la justicia social, promover un comercio más justo y apoyar iniciativas que pongan en el centro a la persona humana. Implica, en definitiva, vivir una caridad inteligente y eficaz durante todo el año.

Deseo expresar públicamente mi más cordial felicitación y gratitud a la presidenta diocesana de Manos Unidas, a su equipo de voluntarias y voluntarios, y a todos los bienhechores que, con discreción y constancia, sostienen esta obra. Vuestra dedicación es signo luminoso de una Iglesia que no se encierra en sí misma, sino que sale al encuentro de los más pobres con competencia, ternura y perseverancia.

Queridos diocesanos: que esta Campaña contra el Hambre 2026 no sea un gesto aislado, sino un renovado compromiso. Que febrero sea el punto de partida que abarque toda nuestra vida. Que cada vez que recemos el Padrenuestro y digamos “danos hoy nuestro pan de cada día”, recordemos a quienes no pueden pronunciar esa súplica sin angustia. Que, sostenidos por la gracia, podamos seguir declarando la guerra al hambre con las únicas armas de la fe que actúa por la caridad, la esperanza que no defrauda y el amor que todo lo transforma.

Con mi afecto sincero y mi bendición para todos.

+ Francisco Jesús Orozco Mengíbar

Obispo de Guadix

Ver este artículo en la web de la diócesis

«La guerra al hambre desde el amor», Carta Pastoral del obispo de Guadix

0

Campaña conta el hambre 2026

La guerra al hambre desde el amor

En este mes de febrero, la Iglesia celebra la Campaña contra el Hambre, promovida por Manos Unidas, llevándonos al centro del Evangelio. Se recupera el lema fundacional para esta jornada: “Declara la guerra al hambre”. Allí donde millones de hermanos nuestros carecen de lo necesario, resuena la pregunta del Señor a Caín: “¿Dónde está tu hermano?” (Gn 4,9).

Desde su fundación en 1959, Manos Unidas nació como un gesto profético: declarar la guerra al hambre. Aquel impulso inicial —surgido del compromiso creyente y de la sensibilidad social de aquellas mujeres laicas de Acción Católica, conscientes de la injusticia estructural que padecían millones de personas— se convirtió en una obra eclesial de gran hondura espiritual y notable eficacia. Desde entonces, este corazón que declara la guerra al hambre sigue latiendo intensamente.

Declarar la guerra al hambre es afirmar la inquebrantable dignidad de toda persona humana, creada a imagen de Dios y llamada a una vida plena. El hambre no es solo carencia material; es una herida abierta en la dignidad del hombre y una contradicción del designio amoroso del Creador.

Asimismo, es la convicción de que el hambre tiene causas estructurales y, por tanto, soluciones estructurales. No estamos ante un destino inevitable, sino ante una injusticia que puede ser transformada mediante la educación, la promoción social, la capacitación técnica y el fortalecimiento de las comunidades locales. Seamos los soldados del amor y de la justa dignidad del ser humano en esta gran batalla contra la injusticia. Manos Unidas no se limita a aliviar necesidades inmediatas, sino que promueve proyectos sostenibles en educación, salud, agricultura, promoción de la mujer, acceso al agua y otras necesidades fundamentales. Se trata de capacitar, acompañar y expresar la dignidad, teniendo el humanismo cristiano y la doctrina social de la Iglesia, es decir a Cristo, como modelo y garante del proceso.

Manos Unidas es la Iglesia en salida, Iglesia samaritana que organiza la caridad con profesionalidad, transparencia y rigor, convirtiendo la generosidad en transformación real.

Este año, nuestra diócesis apoya un proyecto que encarna esta guerra contra el hambre. Se desarrollará en una región rural empobrecida, donde queremos ayudar a mejorar la seguridad alimentaria en diez aldeas tribales Korku, en la región de Melghat, en el distrito de Amravati, en el estado de Maharashtra, al oeste de la India. Nada está “lejos” cuando se trata del sufrimiento de un hermano. La distancia física entre Guadix y la India es grande, pero no en el corazón de la Iglesia y del amor. Allí, muchas familias viven pendientes de cosechas frágiles, de tierras poco productivas, de recursos escasos. El hambre es la preocupación diaria. Es la incertidumbre de no saber si habrá suficiente para mañana.

Este proyecto no es solo una ayuda puntual; es una apuesta por el futuro. Es sembrar esperanza donde hoy hay precariedad. Es abrir horizontes donde parecía imponerse el desaliento.

La Campaña contra el Hambre nos propone cuatro caminos concretos de colaboración, que son un auténtico itinerario espiritual y pastoral para nuestra diócesis.

En primer lugar, la oración. Sin oración, nuestra acción corre el riesgo de convertirse en mero activismo filantrópico. Con oración, se convierte en participación en la caridad misma de Cristo. Os invito a orar en nuestras parroquias, Hermandades, comunidades religiosas, movimientos, colegios y familias. Incluyamos esta intención en la Eucaristía, en la Liturgia de las Horas, en el rezo del Rosario y en la oración personal. Que cada altar de nuestra diócesis se convierta en un clamor confiado por quienes padecen hambre.

En segundo lugar, el sacrificio. La tradición cristiana nos enseña que el ayuno y la sobriedad educan el corazón y nos liberan del consumismo. Renunciar a algo superfluo, revisar nuestros hábitos de gastos, optar por estilos de vida más austeros y responsables, tiene una dimensión profundamente caritativa. El sacrificio voluntario, ofrecido por amor, se transforma en pan compartido.

En tercer lugar, la colaboración económica. La generosidad concreta es imprescindible para que los proyectos se hagan realidad. Cada donativo, cada colecta parroquial, cada iniciativa solidaria en colegios y asociaciones, es una expresión tangible de comunión. La transparencia y el rigor que caracterizan a Manos Unidas garantizan que vuestra aportación llegue allí donde más se necesita y se convierta en vida digna.

En cuarto lugar, el compromiso permanente. Declarar la guerra al hambre no puede limitarse a una jornada o a un mes. Implica formarnos, sensibilizar, educar en la justicia social, promover un comercio más justo y apoyar iniciativas que pongan en el centro a la persona humana. Implica, en definitiva, vivir una caridad inteligente y eficaz durante todo el año.

Deseo expresar públicamente mi más cordial felicitación y gratitud a la presidenta diocesana de Manos Unidas, a su equipo de voluntarias y voluntarios, y a todos los bienhechores que, con discreción y constancia, sostienen esta obra. Vuestra dedicación es signo luminoso de una Iglesia que no se encierra en sí misma, sino que sale al encuentro de los más pobres con competencia, ternura y perseverancia.

Queridos diocesanos: que esta Campaña contra el Hambre 2026 no sea un gesto aislado, sino un renovado compromiso. Que febrero sea el punto de partida que abarque toda nuestra vida. Que cada vez que recemos el Padrenuestro y digamos “danos hoy nuestro pan de cada día”, recordemos a quienes no pueden pronunciar esa súplica sin angustia. Que, sostenidos por la gracia, podamos seguir declarando la guerra al hambre con las únicas armas de la fe que actúa por la caridad, la esperanza que no defrauda y el amor que todo lo transforma.

Con mi afecto sincero y mi bendición para todos.

+ Francisco Jesús Orozco Mengíbar

Obispo de Guadix

Ver este artículo en la web de la diócesis

Enlaces de interés

ODISUR
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.