Nacido en diciembre de 1958, Manuel Ángel Santiago fue ordenado sacerdote en 1990. Tras su ordenación, completó su formación académica en Roma, donde cursó estudios en la Pontificia Universidad Gregoriana, licenciándose en Teología Dogmática.
A su regreso, inició una intensa trayectoria ministerial. Fue párroco de San Juan de la Cruz de Málaga entre 1991 y 1994. Simultáneamente, desempeñó el cargo de consiliario del Secretariado de Pastoral Juvenil (1992-1994) y pasó a formar parte del equipo sacerdotal colaborador de los formadores del Seminario Menor desde octubre de 1993.
Entre 1994 y 1997 ejerció como vicerrector, formador y secretario de estudios del Seminario, dedicando una etapa clave de su ministerio a la formación de futuros sacerdotes. Durante ese periodo también fue vicario parroquial en Las Flores y El Buen Pastor. Posteriormente, fue nombrado párroco de Nuestra Señora del Rosario en Fuengirola, responsabilidad que asumió hasta 2014, consolidando allí una intensa labor pastoral y comunitaria.
«Me gustaría morirme como Dios quiera, cuando Él quiera y donde Él quiera. Él lo hizo todo bien, incluso la muerte», afirmaba.
En años posteriores desempeñó el servicio como párroco de Santa Ana y San Joaquín y de San Francisco Javier y, últimamente, como párroco de los Santos Mártires Ciriaco y Paula y de San Juan Bautista. Cabe destacar también su labor como delegado de Hermandades y Cofradías, desde donde trabajó por fortalecer la comunión entre las corporaciones y la vida diocesana, fomentando una vivencia auténtica de la fe en el seno de las cofradías.
En 2020 fue designado vicario para el Laicado, vicaría en la que se integran las delegaciones de Hermandades y Cofradías, Apostolado Seglar, Infancia y Juventud, Catequesis, Pastoral Vocacional, Pastoral Universitaria y Pastoral Familiar, ámbitos en los que impulsó el trabajo coordinado y el acompañamiento cercano a las distintas realidades eclesiales.
Preguntado por cómo le gustaría morir, en una entrevista publicada en DiócesisMálaga que puede leerse en este enlace, afirmó: «Pues como Dios quiera, cuando Él quiera y donde Él quiera. Él lo hizo todo bien, incluso la muerte. En los ejercicios ignacianos te invitan a preguntarte este tema y lo medito con paz; la respuesta interior como cristiano siempre ha sido la misma, antes y ahora: en el nombre del Señor y reconciliado con Él y el mundo».
La Agrupación de Cofradías de Semana Santa de Málaga celebró en la noche del primer viernes de Cuaresma su tradicional Vía Crucis oficial en la Santa Iglesia Catedral Basílica de la Encarnación, presidido por la sagrada imagen de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Viñeros, titular cristífero de la Hermandad Sacramental de Viñeros, en el primero de los grandes actos comunes del calendario cofrade malagueño. El Nazareno, obra de Francisco Buiza bendecida en 1976, se presentaba sobre andas de traslado adaptadas para la ocasión, vistiendo túnica lisa de terciopelo morado y portando la cruz al hombro, con potencias doradas y rodeado de lirios morados combinados con rosas burdeos en un pequeño monte que invitaba a la oración. La imagen continuó su recorrido por Plaza del Siglo y Duque de la Victoria entre numerosos fieles que guardaban respetuoso recogimiento al paso del Señor camino de la Catedral.
La llegada al primer templo de la diócesis se produjo a las 20:30 horas, donde fue recibido por el obispo de Málaga, monseñor José Antonio Satué, que participaba por primera vez en este acto cuaresmal, junto al deán de la Catedral, José Manuel Ferrary, miembros del Cabildo Catedralicio y la presidencia de la Agrupación de Cofradías. Finalizado el ejercicio el Señor volvió al Patio de los Naranjos para emprender su traslado de regreso a su sede canónica de la Aurora y Divina Providencia.
Con este acto, la Agrupación de Cofradías reúne un año más a los cofrades malagueños en torno a la contemplación pública de la pasión de Cristo, abriendo plenamente la Cuaresma e invitando a la ciudad a vivir este tiempo litúrgico desde el recogimiento, la oración y la esperanza compartida.
Durante los días 7, 14 y 21 de febrero, se ha celebrado un Encuentro Prematrimonial en Huéneja, con algunas parejas del arciprestazgo del Marquesado. Ha sido una oportunidad estupenda para compartir con ellos todos los temas que les pueden ayudar a que su vida de matrimonio sea más auténtica y duradera.
El equipo de pastoral matrimonial del arciprestazgo del Marquesado agradece a todas las parejas la buena armonía que se ha tenido en las reuniones, su participación y su interés en todo lo compartido.
Como siempre, se ha dialogado con ellos sobre la importancia de la comunicación en la pareja, el amor, la fidelidad, la fe, el sacramento del Matrimonio, la sexualidad y paternidad responsable, la familia cristiana y la educación de los hijos.
Cada día, se le ha dado un cuadernillo con el resumen de todo lo expuesto, así como una serie de textos bíblicos que se han comentado y que pueden elegir para el día de su boda.
Al finalizar el encuentro, se celebró una bendición de novios presidida por el párroco de Huéneja, Andrés Puerta.
También el equipo de pastoral matrimonial del arciprestazgo del Marquesado da gracias a Dios por la oportunidad que ofrece, una vez más, de poder acompañar a un grupo de parejas que quieren unirse con el sacramento del Matrimonio. A todas ellas les desea una vida compartida, llena de ilusión, amor y fuerza para superar las posibles crisis.
El Cristo de la Buena Muerte de la Hermandad de la Hiniesta ha protagonizado este año el viacrucis que organiza el Consejo General de Hermandades y Cofradías de la Ciudad de Sevilla el primer lunes de Cuaresma. Se ha celebrado en la Catedral hispalense y ha sido presidido por el arzobispo, monseñor José Ángel Saiz Meneses. Este año se ha celebrado el 50º aniversario del viacrucis de las Hermandades de Sevilla, un ejercicio piadoso que se inauguró con la imagen del Cristo de las Misericordias, de la Hermandad de Santa Cruz.
Al término del viacrucis, el arzobispo dirigió una alocución a los participantes en la que destacó esta efemérides y afirmó que «hemos contemplado una vez más el inmenso amor de Dios manifestado en Cristo, que por nuestra salvación entrega su vida en la cruz». Más adelante recordó que con el rezo del viacrucis «también hacemos profesión de fe», y recomendó contemplar el «rostro exánime del Crucificado» al final del viacrucis.
Repasando los pasajes de la Pasión de Cristo, monseñor Saiz Meneses destacó que esta «suscita necesariamente piedad hasta en los corazones más duros, ya que -añadió- es el culmen de la revelación del amor de Dios por cada uno de nosotros». En esta línea, se preguntó «cuántas personas, en el silencio de sus existencias cotidianas, unen sus padecimientos a los del Crucificado», y se convierten en lo que calificó como «apóstoles de un auténtica renovación espiritual y social».
El arzobispo finalizó su intervención mirando el rostro del Cristo de la Buena Muerte, que «se refleja en el de cada persona humillada y ofendida, enferma o que sufre, sola, abandonada y despreciada».
Las intenciones de este viacrucis son dos: El arzobispo de Sevilla, monseñor Saiz Meneses, en el XXV Aniversario de su ordenación episcopal, y los frutos del Observatorio de la Piedad Popular del II Congreso Internacional de Hermandades y Piedad Popular.
«¡Este es el momento de despertar de nuestros sueños y rutinas, de abrir puertas, de ofrecer respuestas, de estar presentes y disponibles!». Así exhortaba el obispo de la Diócesis de Cartagena, Mons. José Manuel Lorca Planes, esta mañana a los sacerdotes en el retiro de Cuaresma que tenía lugar en el santuario de la Virgen de la Fuensanta. El obispo les animaba a permanecer unidos; a «educar la mirada»; a fortalecer la «pasión por evangelizar»; a «buscar otras formas de transmitir la fe» y a realizar una reflexión sobre el ejercicio de su ministerio, hacia «una verdadera conversión, porque es un tiempo de esperanza, porque el amor puede cambiar el mundo». Además, Mons. Lorca les ha puesto como ejemplo la vida del beato Cura Valera que «no buscaba protagonismos inútiles, ni famas efímeras, todo lo contrario, su firme decisión era ser un alma para Dios y, por eso, buscaba el silencio, el recogimiento de la oración, la austeridad, la pobreza y salir raudo al encuentro de los hermanos que le necesitaban hasta dar la vida, olvidándose de sí mismo». Galería de imágenes
Este domingo, primero de Cuaresma, la Iglesia Catedral de Jaén acogió el rito de admisión de catecúmenos, niños y adultos, que recibirán en la Pascua los sacramentos de iniciación cristiana.
Una Eucaristía que dio comienzo con el canto de las letanías, poniendo a los más de 60 catecúmenos bajo la intercesión de los santos.
El Obispo presidió una celebración eucarística concelebrada por numerosos párrocos de toda la Diócesis que quisieron acompañar a los que reciben catequesis en sus comunidades. Entre ellos, de Jaén capital, D. Francisco Rosales de la parroquia de El Salvador; D. Rogelio Garrido de San Miguel. Así como D. Manuel Alfonso Pérez Galán y D. Jesús Díez del Corral de Linares; D. Miguel Conejero de Villargordo; D. Facundo López San Juan de Torreperogil y D. Sebastián Moreno de la parroquia de Rus. También, había catecúmenos de parroquias de Mancha Real, Andújar, San Pedro Pascual, San Roque, Santiago Apóstol, San Ildefonso de Jaén, Sabiote, La Guardia, Los Villares, Bailén, Alcaudete, La Carolina, Navas de San Juan…
Junto a los padres y padrinos de los catecúmenos, las catequistas tuvieron un papel importante dando fe de la formación que estaban recibiendo y considerándolos aptos para recibir los sacramentos.
El responsable para el catecumenado, D. Jesús Díez del Corral, presentó a los candidatos ante el Obispo antes de las lecturas.
Catequistas y familiares de los elegidos participaron de las lecturas; el salmo lo cantó el seminarista Daniel Cano y el Evangelio fue proclamado por el diácono permanente de Andújar, D. Andrés Borrego, catequista, a su vez, de algunos de los elegidos.
Homilía
Después de la lectura del Evangelio de las tentaciones, en este primer domingo de Cuaresma, el Obispo Don Sebastián expresó, “ser admitidos al Bautismo y a la plena participación en la Eucaristía, y, también vosotros adultos, culminar vuestra iniciación cristiana con el sacramento de la Confirmación”. Para añadir, “Es un día grande para vuestras parroquias y para toda la Diócesis. La Iglesia, vuestra Madre, os mira con alegría. No estáis aquí por casualidad. El Señor os ha llamado. Y vosotros, con libertad, habéis respondido.
Y vivimos este acontecimiento en este primer domingo de Cuaresma, cuando toda la Iglesia inicia el camino hacia la Pascua, donde vosotros dais también un paso decisivo: la inscripción del nombre, el rito de la elección. Es un momento precioso: la Iglesia escucha el testimonio de quienes os acompañan, acoge vuestra decisión y, en nombre de Cristo, os llama a una preparación más intensa para los sacramentos pascuales”.
Monseñor Chico, sobre las lecturas proclamadas afirmó; “el Evangelio de las tentaciones de Jesús en el desierto. No es casualidad. La Iglesia os propone este Evangelio precisamente hoy, a vosotros queridos catecúmenos, porque el camino hacia el Bautismo, la Confirmación y la Eucaristía no es un camino superficial. Es un camino hermoso, sí, pero también serio. Es un camino de libertad, de verdad y de combate espiritual”. Y continuó Don Sebastián, “Jesús, antes de comenzar su vida pública, va al desierto. Allí ora, ayuna y es tentado. También vosotros entráis ahora, de algún modo, en ese “desierto” cuaresmal: tiempo de escucha de la Palabra, tiempo de oración, tiempo de purificación del corazón, tiempo de elegir de verdad a quién queréis seguir. Allí el Señor vence las tentaciones que también son, en el fondo, las nuestras”.
Para cerrar sus palabras, el Prelado de Santo Reino se dirigió a los catecúmenos, para animarlos a vivir esta Cuaresma y la preparación de los elegidos como un tiempo de gracia: “Queridos hijos, hoy la Iglesia, en nombre de Cristo, os dice: “Seguid adelante. Caminad hacia la Pascua. Preparaos con mayor intensidad.” Hoy pedís entrar plenamente en la vida cristiana, y la Iglesia os prepara para recibir estos sacramentos, siendo el gran don para el que se os prepara: “nacer a la vida nueva y ser incorporados plenamente a Cristo y a su Iglesia”.
También les hablo a los a los padres, catequistas y párrocos, “Queridas familias, padrinos, madrinas, catequistas y comunidades parroquiales, hoy la Iglesia os confía una tarea muy concreta: acompañar de verdad. No basta con traer a alguien hasta la puerta. Hay que caminar con él. Nuestras parroquias están llamadas a ser verdaderas casas de acogida, donde quien se acerca a Cristo encuentre: una fe viva, una liturgia cuidada, una caridad concreta, un trato fraterno y una comunidad que camina unida”, concluyó.
Rito de admisión
Después de la homilía, fueron levantándose uno por uno diciendo sus nombres, para celebrar el rito de admisión. Los padrinos y catequistas fueron escrutados para conocer si los candidatos habían sido preparados como idóneos para recibir los sacramentos del bautismo y de la comunión, para a continuación interrogar sobre su conformidad a los catecúmenos. El Obispo concluyó diciendo: “Queridos catecúmenos, declaro con alegría que habéis sido elegidos para ser iniciados en los sagrados misterios durante las próximas fiestas de Pascua. Ahora es vuestro deber, como el de todos nosotros, que os esforcéis con todo entusiasmo en llegar a la plena verdad de vuestra elección”.
Después de la oración de los fieles, los ya elegidos abandonaron la asamblea y se dirigieron a la Sala Capitular donde el canónigo, D. Francisco Rosales les ofreció una catequesis. En la conclusión de la celebración eucarística para saludar al Obispo.
Será en la Vigilia Pascual donde estos niños y jóvenes reciban, en sus comunidades parroquiales, los Sacramentos del Bautizo y la Comunión.
La Junta de Andalucía, a través de su Delegación del Gobierno en nuestra provincia, reconoce en la entidad de la Iglesia Católica los valores humanos, la solidaridad y la concordia.
El pasado viernes día 20 Cáritas Diocesana de Granada recibió la Bandera de Andalucía a los Valores Humanos, la Solidaridad y la Concordia, con la que la Delegación del Gobierno en Granada de la Junta de Andalucía reconoce el compromiso de la entidad católica con las personas que más sufren en nuestra diócesis.
El galardón, cuyo acto de entrega se celebró en el Parque de las Ciencias de Granada y se enmarca en la próxima festividad de la región autonómica de Andalucía el 28 de febrero, fue recogido en nombre de Cáritas Diocesana de Granada por Luisa M.ª Maeso, directora, y Rosario Molina, secretaria general, acompañadas por D. Enrique Rico, vicario general del Arzobispado de Granada, y por Alfonso Marín, delegado episcopal de Cáritas Diocesana de Granada.
Hicieron entrega de esta Bandera la delegada de Inclusión Social, Juventud, Familia e Igualdad, Matilde Ortiz, y el delegado de Fomento, Articulación del Territorio y Vivienda, Antonio Ayllón. “Fue un momento de alegría compartida que la entidad quiere celebrar especialmente con quienes están cada día sosteniendo esta misión”, explican en Cáritas Diocesana.
“Queremos agradecer a la Junta de Andalucía este reconocimiento, la Bandera de Andalucía a los Valores Humanos, la Solidaridad y la Concordia. Para Cáritas Diocesana de Granada es un honor que se visibilice el trabajo que realizamos desde hace más de 60 años junto a las personas más vulnerables. Este premio es, sobre todo, para las parroquias, el voluntariado, los socios y las empresas colaboradoras que hacen posible nuestra labor; ellos son el corazón de Cáritas y quienes mantienen viva la esperanza de muchas personas”, señaló la directora de Cáritas Diocesana, Luisa María Maeso.
“Durante más de seis décadas, gracias a la entrega y colaboración de todas aquellas personas que forman parte de la entidad desde todos esos ámbitos, Cáritas Diocesana de Granada ha desarrollado proyectos de apoyo a familias, infancia y juventud, personas mayores y con discapacidad, personas migrantes, así como programas de empleo y formación. Cada acompañamiento, cada visita, cada gesto de cercanía y cada aportación económica hacen posible que miles de personas se sientan escuchadas, acompañadas y con nuevas oportunidades”, explica Cáritas Diocesana Granada.
“Este reconocimiento nos anima a seguir adelante, pero también nos recuerda que aún queda mucho por hacer”, insisten. “La exclusión social sigue siendo una realidad en Granada, por eso os invitamos a seguir caminando juntos: parroquias, voluntariado, socios, donantes y empresas colaboradoras. Vuestra fidelidad y vuestra confianza son la mejor Bandera de Cáritas y el mayor signo de esperanza para tantas personas”, subrayó Luisa María Maeso.
Del 20 al 22 de febrero ha tenido lugar la II peregrinación de jóvenes a Fátima organizada por la Delegación de Juventud
155 peregrinos de la diócesis de Córdoba han estado este fin de semana en Fátima, de ellos 9 religiosas, 4 sacerdotes, 2 seminaristas y 3 diáconos. Los jóvenes han tenido la oportunidad de vivir un encuentro con Jesús a través de María. El Delegado Diocesano de Juventud, Pablo Fernández de la Puebla, ha reconocido que ha sido una peregrinación preciosa, que todo ha ido muy bien porque “el Señor es muy grande”. El lema de la II peregrinación a Fátima era “Todo comenzó con un Sí”.
Durante la peregrinación los jóvenes han participado diariamente en la eucaristía, catequesis con testimonios, adoración al Santísimo, alabanzas, rezo del Vía Crucis y participaron en la procesión de las velas.
El ranking de MiCole reconoce al centro por la valoración de las familias y su modelo educativo propio
El colegio Reales Escuelas La Inmaculada vuelve a posicionarse como uno de los referentes educativos al alcanzar el puesto 35 en el ranking nacional de MiCole 2026, situándose además como el mejor colegio concertado de Córdoba según la valoración de las familias, de acuerdo con los datos publicados por esta plataforma especializada en centros educativos.
El estudio se elabora a partir de opiniones reales de familias, solicitudes de información y métricas de satisfacción. Desde la comunidad educativa destacan que este resultado refleja la confianza y satisfacción de las familias y el trabajo sostenido en una enseñanza “cercana y de calidad”.
El colegio forma parte de la Fundación Diocesana Santos Mártires de Córdoba, que integra 17 centros en la provincia y promueve un modelo basado en la excelencia académica, la formación integral y los valores.
Casi 200 personas procedentes de toda la Diócesis se dieron cita el 14 de febrero en la parroquia Ntra. Sra. de Gracia de Guadalcázar
El Apostolado de la Oración de la diócesis de Córdoba celebró su encuentro diocesano el pasado 14 de febrero en la parroquia Ntra. Sra. de Gracia de Guadalcázar. Casi 200 personas de los treinta grupos de Apostolado que hay en toda la Diócesis se reunieron en el encuentro. La jornada comenzó con la ponencia del director del Apostolado, Antonio Gálvez, “El Corazón de Jesús, un legado para todos”. Seguidamente, el párroco de Guadalcázar, José Miguel Bracero, presidió la eucaristía.
Los asistentes disfrutaron de una comida fraterna en la sala de usos múltiples de la localidad y de una velada amenizada por los niños de la parroquia, que interpretaron una obra de teatro. Asimismo, vieron una proyección catequética sobre el Corazón de Jesús y el Padre Mendizábal y escucharon el testimonio de Alfonso y Mónica, un matrimonio colaborador del movimiento en la diócesis de Getafe.
El encuentro terminó con un acto eucarístico guiado por la Hermana Isabel y la procesión de Jesús Sacramentado por los alrededores de la parroquia.