La Catedral de Jaén y la fachada del Consistorio jiennense se teñirán de rojo, este miércoles20 de noviembre, a las 20:30h como gesto por los cristianos perseguidos. La fundación de la Santa Sede Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN) promueven este acto, que cuenta con la colaboración de la Diócesis y de la Catedral de la Asunción y que se engloba dentro de la iniciativa internacional REDWEEK, para dar a conocer la realidad olvidada de los cristianos perseguidos en el mundo.
La Delegación diocesana de esta fundación pontificia anima a los jiennenses a participar de este acto, en el que junto con la iluminación de los monumentos, se hará una oración por los hermanos cristianos que sufren persecución o necesidades en todo el mundo.
De esta forma, estos edificios de Jaén se unen a más de 20 monumentos, iglesias y catedrales que se iluminarán en toda España, así como a más de 110 parroquias. Algunos de estos monumentos son la Sagrada Familia de Barcelona, el Anfiteatro romano de Tarragona, la catedral de la Almudena de Madrid o el Santuario de Covadonga, en Asturias.
En el mundo, se iluminarán unos 1.000 monumentos, en más de 20 países. Algunos ejemplos son el Palacio de Westminster en Londres y La Basílica del Sacré Coeur de Montmartre en París.
La REDWEEK se celebra del 18 al 24 de noviembre y va a contar con diferentes acciones de concienciación y oración. ACN tiene como colaborador principal de esta iniciativa a la Asociación Católica de Propagandistas (ACdP).
El Papa Francisco acaba de regalarnos su cuarta encíclica, titulada “Dilexit nos”, en la que profundiza en el amor humano y divino manifestado en el Corazón de Cristo. Por ello, presentamos hoy la alegoría del Sagrado Corazón de Jesús que se encuentra en el techo de la sacristía de la Capilla Doméstica de San Luis.
La Capilla Doméstica o de los Novicios forma parte del impresionante conjunto jesuita de San Luis de los Franceses y fue inaugurada en 1712, siendo dedicada a la Virgen, decorándose la bóveda del presbiterio con la Asunción de María, obra de Lucas Valdés, mientras que Domingo Martínez es el autor de los frescos de la bóveda de la nave, que presentan las letanías marianas. De este pintor sevillano pueden ser asimismo las pinturas murales que ornamentan la bóveda de paños de la sacristía, en cuyo centro se representa alegóricamente el Corazón de Jesús, ya que el noviciado de San Luis fue uno de los centros en que más tempranamente se difundió esta devoción en España, como señala el historiador Juan Luis Ravé.
Así, aparece una cartela central en cuyo interior figura el anagrama JHS con el corazón de Jesús, que se presenta rodeado por la corona de espinas y rematado por la cruz que sobresale de las llamas que escapan de la parte superior del corazón, bajo el cual se encuentran los tres clavos, rodeándose todo el conjunto de cabezas de querubines. Esta composición, como nos informa el investigador citado, pudo tener como inspiración la portada del libro de las “Evangelicae Historiae Imagines”, de Jerónimo Nadal, fechado en 1596.
Las llamas representan el amor infinito del Hijo de Dios, mientras que la cruz y los clavos aluden a la Pasión del Señor, momento culminante en que se hace patente el amor hasta el extremo de Cristo por toda la humanidad. Esta cartela central está flanqueada por dos ángeles que se muestran arrodillados adorando el Sagrado Corazón de Jesús.
Aunque ya en el siglo XV encontramos algunos grabados alemanes con el símbolo del Corazón de Jesús, será en el siglo XVI cuando aparezca la representación del corazón ceñido por la corona de espinas y traspasado por los clavos. Un siglo después se desarrollará en Francia esta iconografía, fomentada por san Francisco de Sales, san Juan Eudes y santa Margarita de Alacoque, quien encarga a una religiosa salesa un dibujo a tinta, conservado en la Iglesia de la Visitación de Turín, que muestra el corazón solo.
A partir de la segunda mitad del siglo XVIII ya se representa a Cristo mostrando su Corazón, para hacer evidente que “es parte de su Cuerpo santísimo y resucitado”, como indica el Papa en la nueva encíclica, en la que también nos recuerda que el Corazón “no es un símbolo imaginario, es un símbolo real, que representa el centro, la fuente de la que brotó la salvación para toda la humanidad”: El amor de Cristo.
Los premios concedidos ascienden a 4.000 euros para los ganadores y 2.000 euros para los segundos en cada una de las disciplinas
El Cabildo ha dado a conocer el fallo del jurado del concurso artístico celebrado con motivo del 40 aniversario de la Declaración de la Mezquita-Catedral de Córdoba como Patrimonio de la Humanidad.
El resultado ha sido el siguiente:
– Premio de poesía “Luis de Góngora y Argote”. El jurado ha seleccionado cinco obras en la primera fase, resultando ganador el poemario “El Arca de Córdoba”, de Daniel Cotta Lobato. El segundo premio ha recaído en la obra “Coloquio de un alma con su Mezquita-Catedral, de Manuel Gutiérrez Murillo.
– Premio de pintura “Pablo de Céspedes”. El jurado ha seleccionado en primera fase un total de dieciséis obras, resultando ganadora la obra “Luces en el interior de la Mezquita-Catedral” de Miguel Repollés Martínez. El segundo premio ha correspondido a la pintura “Entre la orilla y el cielo. Puente hacia Dios de toda la humanidad”, de Florinda López Fernández de Córdova.
– Premio de escultura “Duque Cornejo”. El jurado ha seleccionado dos obras en la primera fase, resultando desierto el primer premio. El segundo ha correspondido a la obra “Cruz ovalada (Cruce de caminos)”, de Miguel Fernández Vilches.
– Premio de fotografía “Tomás Molina”. El jurado ha seleccionado en primera fase un total de ciento veintiocho obras, resultando ganadora la fotografía “Lauda sepulcral Gonzalo Muñoz de Velasco”, de Claudio Castillo Herrero. El segundo premio ha recaído en “Rayos de luz”, de José Antonio Grueso Alcántara.
– Premio de orfebrería “Enrique de Arfe”: Ha sido declarado desierto.
La exposición de todas las obras seleccionadas en primera fase podrá visitarse en la exposición situada en la ampliación de Almanzor hasta el próximo día 24.
El próximo sábado 23 de noviembre, el Seminario Diocesano será el punto de encuentro para las Asociaciones y Movimientos Laicales de la Diócesis de Almería en una jornada de convivencia convocada por nuestro Obispo, D. Antonio Gómez Cantero. Este encuentro, que se desarrollará de 10:00 a 13:30 horas, busca profundizar en el sentido de caminar en comunidad para fortalecer la misión evangelizadora en nuestra Iglesia local.
La convocatoria está abierta a todas las personas que forman parte de algún movimiento o asociación laical, siendo una excelente oportunidad para reflexionar, compartir experiencias y crecer como comunidad.
El encuentro está organizado por la Vicaría de Pastoral y Evangelización junto con la Delegación para el Apostolado Seglar, y cuenta con la invitación personal de nuestro Obispo, quien ha mostrado un especial interés en reunir a los laicos comprometidos en la misión de la Iglesia.
Si formas parte de alguno de estos grupos, no faltes a esta cita. Realiza tu inscripción a través del enlace adjunto y únete a esta jornada de comunión y misión. ¡Te esperamos!
En la tarde del jueves 14 de noviembre 2024 tuvo lugar la solemne apertura del curso académico 2024-2025 del ISCR de Almería en el Seminario Diocesano contando con la presencia de nuestro querido obispo D. Antonio Gómez Cantero, el director del centro D. Jesús Gines García Aiz y el profesor Juan Sebastián Fernández Prados.
El acto comenzaba con la Misa votiva del Espíritu Santo, en la que el obispo recordaba la importancia de la «mirada» que no ha de ser sólo contemplativa sino teológica para asomarnos a la ternura de Dios. También, para ser conscientes de cómo hoy podemos Evangelizar, pues como educadores en la fe tenemos la «Palabra» que es vida y esperanza.
A continuación, tuvo lugar la lección inaugural bajo el título “El hecho migratorio: realidad y llamada», a cargo del profesor de la UAL y del ISCR D. Juan Sebastián Fernández Prados, que expuso no sólo datos sino una experiencia humana y cristiana de la migración mundial y local, siendo una reflexiva invitación al compromiso contra la pobreza.
Después, tomó la palabra el director del centro recordando que era un día de gozo porque el ISCR es una comunidad que comienza una nueva etapa, invitando al auditorio presente a la esperanza que nos prepara para el Jubileo de 2025. Animó a seguir formándose con una teología que cree, ama y espera para que suscite un pensamiento de fe que se encare en nuestro día a día a fin de alcanzar una mirada de fe y esperanza.
Acabó el director invocando al «Espíritu Santo» para que iluminase las inteligencias de los alumnos y profesores, a fin de que la «Palabra cuyo relato se hace Teología» sea gracia a manos llenas, a raudales. Sabiduría para narrar la verdad del Evangelio encarnado en el aquí y en el ahora que nos toca vivir para que el ISCR siga siendo Cenáculo donde se alumbre la Palabra de Dios para anunciar su Reino.
Tras esta intervención, concluyó el acto el obispo diocesano inaugurando oficialmente el nuevo curso y entonando el himno universitario “Gaudeamus igitur”.
El pasado sábado 16 de noviembre, la Hermandad del Cristo de la Luz de Dalías llevó a cabo una peregrinación a Caravaca de la Cruz, coincidiendo con el Año Jubilar. Este acto de fe y devoción reunió a medio centenar de peregrinos, encabezados por el Hermano Mayor y acompañados por miembros de la Junta de Gobierno de la Hermandad.
La peregrinación estuvo presidida por el consiliario de la Hermandad, D. Raúl del Águila, quien guió espiritualmente al grupo durante toda la jornada. Los asistentes vivieron una experiencia de oración y reflexión al llegar a este importante destino de peregrinación cristiana, destacando por su relevancia en el contexto del Año Jubilar. La Eucaristía puso el broche de oro de esta actividad eclesial.
La eucaristía fue presidida por el Vicario General de la Diócesis en la festividad de los santos patronos de Córdoba, San Acisclo y Santa Victoria
Fotos.- Antonio Varo
El Vicario General de la Diócesis de Córdoba, Jesús Daniel Alonso, presidió el domingo 17 de noviembre, solemnidad de los santos patronos de Córdoba San Acisclo y Santa Victoria la Misa en rito hispano-mozárabe. La Eucaristía estuvo concelebrada por el párroco de San Francisco y San Eulogio y Deán Presidente del Cabildo Catedral, Joaquín Alberto Nieva, el director espiritual del Seminario Conciliar «San Pelagio», Guillermo Padilla, el rector del Seminario Redemptoris Mater, Jacob Martín y el párroco de San Pedro Apóstol, Domingo Moreno. El coro del Seminario San Pelagio interpretó los cantos.
La celebración, que se realiza cada año en la Basílica de San Pedro, ha estado marcada por el recogimiento y la devoción a los santos mártires de muchos cordobeses que se acercan a la Basílica de San Pedro cada 17 de noviembre, donde están depositadas sus reliquias. A ella acudieron también representantes de las hermandades que tienen en San Pedro su sede canónica.
El antiguo rito hispánico formó parte del grupo de liturgias de lengua latina que, entre los siglos V y VII, se constituyeron en Occidente. Se caracteriza por su sencillez, las intervenciones de la asamblea, la abundancia de lecturas o la fracción del pan y la comunión bajo las dos especies, entre otros aspectos.
La Real Hermandad de la Santa Caridad de Marchena celebró el 375 aniversario de su fundación el pasado sábado. La Eucaristía fue presidida por el arzobispo de Sevilla, monseñor José Ángel Saiz Meneses. “Damos gracias a Dios y a María Santísima, por la fe que hemos recibido, por nuestra historia cristiana, por todos los marcheneros que nos han precedido en este camino, durante cuatro siglos en la Parroquia, en la Hermandad y en la villa”.
El arzobispo hispalense subrayó que la Hermandad de la Santa Caridad de Marchena celebra el 375 aniversario de su fundación. “El año de 1649, tras haberse padecido en toda Sevilla una de las mayores epidemias de peste que se conocieron, Francisco López García y Pedro Benjumea Lebrón, junto con otros vecinos de la localidad de Marchena decidieron reunirse para fundar una hermandad que tuviese como principal cometido enterrar a aquellos difuntos que hubiesen sido encontrados en algún lugar de la villa o en el campo, circunstancia que debió ser muy común con la terrible enfermedad. La misión de enterrar a los pobres desamparados con un entierro digno obligó a que los hermanos de la Cofradía de la Santa Caridad de Jesucristo recogiesen limosnas para sufragar esas honras fúnebres”.
Con esa tarea como obra de misericordia fueron aprobadas sus primeras reglas el 9 de abril de 1650 y a partir de entonces, mantuvieron sus reuniones en la sacristía de la Parroquia de San Sebastián, donde se establecieron. En marzo de 1674, todos los esfuerzos se concentraron en buscar un lugar cercano a la mencionada parroquia con la intención de construir un hospicio que sirviese para dar acogida tanto a los pobres enfermos e incurables de la localidad como a aquellos indigentes transeúntes que pasasen por la villa. La figura del venerable Miguel Mañara en pro de los más necesitados ha servido de modelo y ha permitido que durante más de trescientos setenta y cinco años los hermanos de la Santa Caridad de Marchena se hayan adaptado a las circunstancias de cada época realizando una labor solidaria hacia los más desfavorecidos. Su trayectoria ha pasado por atender a aquellos pobres del pueblo, dar asistencia espiritual a sus hermanos, así como dar culto a Dios y servir al prójimo. De igual forma, la corporación mantuvo la ayuda asistencial y espiritual en los momentos más convulsos de la historia de la localidad y de la nación. Y si antes la principal misión era dar una sepultura digna a esos pobres vecinos de la localidad y pobres vergonzantes que morían en el término municipal de Marchena, hoy la misión se concentra en ayudar diariamente tanto en los aspectos materiales, como económica y espiritualmente a los más desamparados de nuestro pueblo.
Labor de acompañamiento
Don José Ángel añadió que, a su vez, como herederos espirituales del venerable Miguel Mañara, la hermandad realiza una labor de acompañamiento a las familias desamparadas que muchas veces están muy necesitadas de que alguien las escuche, las consuele en sus desdichas y les anuncie que la verdadera esperanza está en el Señor, invitando también a recibir los Sacramentos de la iniciación cristiana a los que por diversas circunstancias no han tenido la posibilidad de recibirlos.
“Otro aspecto que cuida es la formación espiritual de sus hermanos y de las personas acogidas, organizando durante el año distintos actos y cultos, como charlas formativas y retiros espirituales, además de los cultos y sufragios por nuestros los miembros de la hermandad y por los desamparados difuntos”.
Casa de acogida
Como obra social material de este 375 Aniversario se ha creado la Casa de Acogida Miguel Mañara, que hemos bendecido, y como obra espiritual el Grupo Jóvenes de Mañara para profundizar en el carisma de nuestro Venerable.
La Catedral de Jaén ha acogido este domingo la celebración de la VIII Jornada Mundial de los Pobres, este año bajo el lema «La oración del pobre sube hasta Dios». El Obispo de Jaén, Don Sebastián Chico, ha presidido la eucaristía, que además ha supuesto la clausura de los actos organizados por la Vicaría de Caridad de la Diócesis de Jaén con motivo de la Semana de los Pobres. Asimismo, en la celebración también han estado presentes miembros de «Stop Accidentes», Asociación de Ayuda y Orientación a los Afectados por Accidentes de Tráfico. El coro parroquial de Santa María Magdalena de Jaén ha acompañado con sus cantos la eucaristía.
En la homilía, el prelado ha subrayado que el Papa Francisco, en su mensaje para esta jornada, nos invita a «redescubrir la fuerza de la oración de quienes, desde la vulnerabilidad y la necesidad, elevan su clamor confiado al Señor». «La oración del pobre no es solo un grito de ayuda, sino también un testimonio de fe en un Dios que escucha, que se compadece y que actúa en favor de los humildes», ha añadido. El Obispo de Jaén ha subrayado que el Papa señala en su mensaje que esta jornada «no es un evento aislado», sino «una llamada permanente a poner a los pobres en el centro de nuestra vida cristiana». «Nos recuerda que la oración de los pobres sube al cielo porque nace de un corazón sincero y contrito, y que su confianza en Dios no conoce límites, incluso en medio de la adversidad. Este clamor, muchas veces silencioso y desapercibido, nos interpela a todos: ¿Cómo respondemos a las necesidades de nuestros hermanos más pequeños?», ha cuestionado Don Sebastián Chico.
«El Papa nos advierte contra la indiferencia -ha continuado-, que es la verdadera enemiga del amor y de la solidaridad. Nos anima a no mirar hacia otro lado ante la pobreza material y espiritual que nos rodea. En su mensaje, Francisco nos desafía a salir al encuentro de los pobres, a no conformarnos con soluciones superficiales o asistencialistas, sino a establecer relaciones auténticas que reconozcan su dignidad y su protagonismo en la construcción de un mundo más justo», ha explicado el Obispo.
Unir la oración a la acción
De igual modo, el pastor jiennense ha concretado que el Papa también nos propone un camino concreto: «Unir la oración a la acción». «Escuchar el grito de los pobres no basta; es necesario dar una respuesta concreta y eficaz», ha manifestado. Así, ha hecho referencia a la realidad de los temporeros que llegan a la provincia de Jaén. «No basta saber que tenemos ahora a muchos temporeros en nuestras calles, emigrantes, muchos de ellos sin papeles. Es necesario dar una respuesta concreta y eficaz. Y ahí tenemos que estar Cáritas; ahí tiene que estar la Iglesia y el brazo caritativo de la Iglesia, que es Cáritas», ha afirmado con rotundidad el Obispo de Jaén. «Cáritas no es una ONG; es la Iglesia en acción, el brazo derecho de la Iglesia», ha matizado. En este sentido, cada comunidad cristiana está llamada a ser una “tierra de hospitalidad, un lugar donde los pobres encuentren consuelo, compañía y ayuda tangible».
Finalmente, ha recordado que el Papa insiste en que los pobres «son un tesoro para la Iglesia», porque a través de ellos aprendemos «a vivir con más fe y confianza en Dios». «Nos enseñan lo esencial, aquello que no se puede comprar ni vender: la gratuidad del amor y la esperanza en medio de las pruebas», ha explicado. Ha recordado que tenemos «una gran responsabilidad» ante Dios y nuestros hermanos. «Un día nos presentaremos ante Dios y nos preguntará ¿cómo hemos invertido nuestros dones?, ¿cómo hemos vivido y cómo hemos amado, especialmente a los más necesitados?», ha afirmado para concluir que esta Jornada Mundial de los Pobres «sea una oportunidad para renovar nuestro compromiso con el Evangelio y para hacernos instrumentos de la misericordia de Dios, llevando consuelo, justicia y esperanza a quienes más lo necesitan». «Como nos dice el lema de este año, confiemos en que “la oración del pobre sube hasta Dios” y preparemos nuestro corazón para ser, también nosotros, respuesta a esa oración», ha concluido.
Mensaje a los seminaristas
Al término de la celebración, Don Sebastián Chico se ha dirigido a los seminaristas presentes en la eucaristía y les ha instado «a ser servidores de los pobres». «Ser sacerdote significa ser servidor, estar al servicio de los pobres», ha insistido. Incluso, ha instado a que quien no tenga claro este aspecto «es mejor que abandone cuanto antes el Seminario, porque esta no es su vocación».
De “forma breve y contundente”, como bien dijera el escritor argentino Jorge Luis Borges, el Vicario General de la Diócesis, clausuraba en la mañana del pasado viernes, 15 de Noviembre, la primera tanda de Ejercicios Espirituales del curso pastoral. “Ahora toca volver a Galilea. Es el Señor Jesús el que nos invita a volver a empezar, y hacerlo en Galilea, allí en donde El comenzó todo. Y hacerlo desde la perspectiva de Jerusalén, de su Pascua Redentora”. Con estas palabras D. Juan Ignacio Damas López cerraba las jornadas de retiro espiritual que, convocadas por la Delegación Diocesana para el Clero, han tenido lugar en la Casa Diocesana de Espiritualidad “San Juan de Ávila”, en La Yedra.
Damas López ha sido uno de los trece sacerdotes asistentes a estos días de retiro que han estado dirigidos por D. Miguel Ángel Arribas, sacerdote diocesano que, aunque segoviano de cuna, pertenece al presbiterio de la Archidiócesis de Madrid. En ella, y durante más de treinta años, ha venido siendo Director Espiritual del Seminario y, por un tiempo, Vicario Episcopal para el Clero de la archidiócesis madrileña. D. Miguel Ángel Arribas, experto en la aplicación del itinerario ignaciano a la espiritualidad diocesana, ha prestado su ayuda y en estos días, a los treces sacerdotes que, de edades, ministerios y lugares diversos de la diócesis, han participado en esta tanda de Ejercicios Espirituales. El delgado diocesano para el clero, el sacerdote D. Raúl Contrerasha agradecido de forma especial la disponibilidad del sacerdote madrileño para atender la petición de la diócesis, dado que fue llamado para sustituir en esta tarea al obispo emérito de Pamplona-Tudela, D. Francisco Pérez, quien, a última hora, y por razones de salud, excusó su asistencia. El mismo agradecimiento mostró el obispo diocesano, Don Sebastián Chico, quien, por otra parte, a mitad de la semana, se desplazó a La Yedra para saludar a los sacerdotes presentes y compartir con ellos la cena. La segunda tanda de Ejercicios Espirituales para sacerdotes que ha programado la Delegación Diocesana para el Clero tendrá lugar antes de la próxima Cuaresma, concretamente en la segunda semana del mes de febrero del próximo año de 2025.
En un adecuado y propicio ambiente de silencio, oración y fraternidad sacerdotal, con la ayuda de la comunidad de religiosas Mercedarias Eucarísticas, radicada en esta casa de espiritualidad diocesana, los sacerdotes participantes en estas jornadas de retiro han podido vivir intensamente cinco días de serena e intensa oración en las postrimerías del Año Litúrgico; y, por ende, hacerlo desde la vivencia profunda del espíritu que marca la liturgia, que no es otro que el que nos lleva cada día, y en estos días más, a poner énfasis y acento en la suplica del Padrenuestro en la que pedimos al Padre: “Venga a nosotros tu Reino, Señor”.