

JORNADA MUNDIAL DE ORACIÓN POR LAS VOCACIONES
Y JORNADA DE VOCACIONES NATIVAS
MIÉRCOLES: EL OLIVO
Ofrecerse cambia el mundo: Jn 6,1-10 /
Después de esto pasó Jesús a la otra orilla del lago de Galilea –el Tiberíades. Le seguía un gran gentío, pues veían las señales que hacía con los enfermos. Jesús se retiró a un monte y allí se sentó con sus discípulos. Se acercaba la Pascua, la fiesta de los judíos. Alzando la vista y viendo el gentío que acudía a él, Jesús dice a Felipe: —¿Dónde compraremos pan para que coman ésos? (lo decía para ponerlo a prueba, porque sabía bien lo que iba a hacer).
Felipe le contestó: —Doscientos denarios de pan no bastarían para que a cada uno le tocase un pedazo.
Uno de los discípulos, Andrés, hermano de Simón Pedro, le dice: —Aquí hay un muchacho que tiene cinco panes de cebada y dos pescados; pero, ¿qué es eso para tantos? Jesús dijo: —Haced que la gente se siente.
Alzando la vista observó a unos ricos que echaban sus donativos en el arca del templo. Observó también, a una viuda pobre que echaba dos monedillas; dijo: —Os aseguro que esa pobre viuda ha puesto más que todos. Porque todos ésos han echado donativos de lo que les sobraba; ésta, aunque necesitada, ha echado cuanto tenía para vivir.
En el ofertorio de la Misa llevamos pan y vino. Pero en realidad llevamos nuestra vida. Parecido al niño que ofrece sus cinco panes y dos peces o la viuda que se desprende de lo sólo tenía para vivir. Por eso, en este momento de la misa ofrecemos:
- Tu semana.
- Tus alegrías.
- Tus luchas.
- Tus pecados.
- Tus sueños.
Resumen: Jesús no necesita cosas perfectas. Necesita que te entregues.
La vocación no es solo “qué voy a hacer”, sino “cómo me voy a ofrecer”. En Getsemaní, Jesús dijo: “No se haga mi voluntad, sino la tuya”. Ahí está el secreto de toda vocación.
Una cultura vocacional nace cuando dejamos de preguntar: “¿Qué me apetece?”
Y empezamos a decir: “¿Qué quieres Tú?”
Preguntas que despiertan
- ¿Qué le ofrezco concretamente a Jesús en la Misa?
- ¿Estoy dispuesto a dar tiempo, talento, comodidad?
- ¿Vivo con espíritu de servicio?
- La vida como vocación se construye desde el altar.
Iluminación
- En el ofertorio de la Misa no solo se ofrece pan y vino.
- Se ofrece la vida. Nuestra vida. ¡Mi vida!
- Jesús en Getsemaní dijo: “No se haga mi voluntad…”
- Toda vocación pasa por aprender a decir eso.
Oración vocacional
Oh Dios, Padre bueno,
Señor y dueño de la mies,
escucha la oración de tu Iglesia,
«asamblea de llamados».
Concédenos abundantes y santas vocaciones
sacerdotales, consagradas y contemplativas,
al matrimonio y vida familiar,
misioneras, apostólicas y laicales,
garantía de vitalidad para el porvenir de tu Iglesia,
aquí y en cualquier parte del mundo.
Haz que vivamos «la vida como vocación»,
a la que Tú nos llamas.
Para que respondamos a tu llamada
en la variedad de vocaciones y carismas.
Danos sabiduría para anunciar
el Evangelio de la vocación;
discernimiento para acompañar a todos
en su camino vocacional;
y generosidad para servirte
en una renovada «pastoral de la llamada». Amén.





























