El Seminario Diocesano de Málaga ha acogido el Encuentro de Formadores de los Seminarios del sur de España el 26 de enero, Domingo de la Palabra de Dios. Sus participantes han podido visitar la exposición ofrecida con motivo del Centenario de la construcción del Seminario por san Manuel González.
Como explica Fernando Luque, sacerdote y vicerrector, tras la celebración de la Eucaristía, presidida por D. Jesús Catalá, pudieron visitar la exposición y, como tema central de este encuentro anual de formación e información, trataron la aplicación a los seminarios de la Ratio Fundamentalis Institutionis Sacerdotalis. Los Seminarios del Sur de España comprenden los de Andalucía, Cartagena y Murcia, y de ellos han acudido un numeroso grupo de rectores y formadores, a los que han presidido el Obispo de Málaga, quien además es miembro de la Comisión de Clero y Seminarios de la Conferencia Episcopal Española, y D. Rafael Zornoza, obispo de Cádiz y Ceuta.
Los días 14 y 15 de febrero se celebran las III Jornadas de Teología y Mundo Actual organizadas por el Centro Superior de Estudios Teológicos. El primer ponente de las jornadas es Juan Ramón La Parra, doctor en Sagrada Teología y profesor de la Facultad de Teología de Cataluña.
El lema de las Jornadas es “Hablar de Jesucristo hoy. Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?”. Ante esa pregunta,¿cuál sería la respuesta de Juan Ramón La Parra?
Esa pregunta ciertamente resuena en todos nosotros, y queremos responderle como Pedro: “Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo”, sabiendo también que, como le sucedió al apóstol, nuestra vida se ve marcada por altibajos. Yo sé que Jesús es fundamental para mí, pero debo vivir en la memoria de todo ello, en un mundo cargado de distracciones y, como Pedro, quiero vivir afirmándole de manera apasionada. Aunque luego pueda flojear, como él, porque la vida es complicada, porque no es fácil seguir a Jesús hoy. Lo fundamental es mi adhesión a Él, no mi coherencia.
“Proponer hoy la figura de Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre” es el título de su conferencia. ¿Por qué con lo atrayente que es la figura de Jesucristo resulta a veces tan complicado proponerlo, sobre todo a los más jóvenes?
Debemos encontrar la manera de proponer en el presente a Jesucristo, y eso debe hacerse de manera adecuada a quien recibe la propuesta, pero siendo fieles a la vez a su contenido. Hoy se nos proponen muchas cosas, y la propuesta cristiana debe ser capaz de encontrar un hueco en los oídos de nuestra gente, también de los más jóvenes. Ellos son hoy especialmente sensibles a la vulnerabilidad y a la soledad, y estamos en un mundo que nos ofrece sucedáneos de amor y de sentido.
Tenemos muchos medios de formación e información a nuestro alcance con los que podemos conocer a Jesús pero, ¿cómo hacer para que lleven a una experiencia de encuentro con Él?
En la Iglesia, hoy como ayer, debemos recordar que la vida de fe dentro de la comunidad pasa por el encuentro concreto, por el encuentro con el Señor, especialmente a través de rostros que nos lo hacen presente. Ser capaces de generar una comunidad, una familiaridad, un lugar donde la fe pueda ser vivida abre la puerta a que otro pueda también cobijarse y descubrir cómo Jesucristo lleva nuestra vida a una intensidad y plenitud insospechadas.
¿Hay mucho ruido en nuestro mundo? ¿Le tenemos miedo al silencio y a la oración?
La verdad es que sí, hay muchas distracciones, mucho ruido, y los cristianos no somos inmunes. Incluso podemos navegar durante horas viendo cosas relacionadas con el Señor, escuchando discursos y propuestas. Mi experiencia, personalmente y como profesor de jóvenes universitarios, es que el esfuerzo por introducir el silencio, por reducir el ruido, después es muy fecundo por lo que respecta a las relaciones interpersonales y comunitarias.
Veo que la Inteligencia Artificial es algo que le preocupa y sobre la que ha profundizado, ¿la ve como oportunidad para proponer hoy la figura de Jesucristo?
Creo que debemos valorar la tecnología de manera adecuada, recordando que no es neutra, y que cada vez somos más vulnerables a ella (y a los que están detrás de sus desarrollos). No podemos olvidar ingenuamente las consecuencias del pecado. La IA, y la tecnología en general, debe ser un instrumento en nuestras manos, y no al revés. La figura de Jesucristo nos recuerda que la salvación pasa por la carnalidad, por la amistad y el amor entregados, y a eso no podemos renunciar. Nos recuerda además la dignidad de la persona humana, ya que hemos sido creados a imagen de Dios, y no somos un medio en manos de los poderosos. La Iglesia debe recordarnos no solamente la urgencia de la cuestión ética, sino especialmente la altura de nuestra condición. Ser cristiano supone nadar contracorriente, y eso siempre es arduo, pero en este caso es mucho más urgente.
La ciudad de Huelva ha celebrado hoy con gran devoción la festividad de San Sebastián, patrón de la ciudad. La jornada comenzó con la solemne función principal presidida por el obispo de Huelva, Mons. Santiago Gómez Sierra, en la que los fieles se congregaron para rendir homenaje al santo.
En su homilía, Mons. Gómez Sierra destacó la vida y el martirio de San Sebastián como ejemplo de entrega y fidelidad a la fe, señalando:
“Si tuvierais que sufrir por causa de la justicia, bienaventurados vosotros. No les tengáis miedo ni os amedrentéis” (1Pe 3, 14). Estas palabras guiaron al mártir San Sebastián, que no temió las adversidades y nos enseña a mantenernos firmes en la fe y en los valores fundamentales.”
El obispo también reflexionó sobre los desafíos actuales de los cristianos en todo el mundo, señalando la importancia de vivir la fe con coherencia y valentía.
Tras la celebración litúrgica, la imagen de San Sebastián salió en procesión por las calles de Huelva, acompañada por una multitud de fieles. El momento más significativo tuvo lugar en la Plaza de San Pedro, donde el santo recibió el bastón de mando en reconocimiento a su nombramiento como alcalde perpetuo de la ciudad, una distinción aprobada recientemente por el Ayuntamiento.
La procesión continuó en un ambiente de profunda emoción, con numerosas muestras de devoción por parte de los vecinos y vecinas que se dieron cita para acompañar a su patrón.
Esta jornada festiva refuerza el lazo histórico y espiritual que une a la ciudad de Huelva con San Sebastián, símbolo de fortaleza y ejemplo de compromiso con la fe cristiana.
HOMILÍA COMPLETA DE MONS. SANTIAGO GÓMEZ SIERRA
““Si tuvierais que sufrir por causa de la justicia, bienaventurados vosotros. No les tengáis miedo ni os amedrentéis” (1Pe 3, 14). Estas palabras guiaron al mártir san Sebastián, nuestro patrón de la ciudad de Huelva, que hoy nos reúne. Las actas de su pasión nos hablan de este joven, nacido en Milán de padres cristianos, que se había enrolado en el ejército, concretamente, en la guardia del emperador Maximiano, cogobernante del imperio con Diocleciano. De Milán marchó a Roma donde recrudecía la persecución por causa de la fe.
Sin duda, que Sebastián conocía la enseñanza de Juan el Bautista, que leemos en el evangelio según san Lucas, llamando a la conversión: “unos soldados igualmente le preguntaban: ¿Y nosotros, qué tenemos que hacer?” Él les contestó: “No hagáis extorsión ni os aprovechéis de nade con falsas denuncias, sino contentaos con la paga”. (Lc 3, 14). Nuestro mártir vivió según esta rectitud moral, pero no se quedó solo ahí sin correr más riesgos, sino que en Roma se implicó en ayudar a los cristianos arrestados en la persecución desatada contra ellos. Así, también llegó la hora para este capitán defensor de los mártires. Condenado en el tribunal del emperador, sufrió el martirio en Roma. El modo de su ejecución martirial está representado en su imagen: atado a un poste y despojado de sus vestiduras -como Cristo en la cruz- fue asaeteado sin piedad muriendo poco después. Su cuerpo fue enterrado el 20 de enero del año 288 en las catacumbas de la vía Apia, siendo venerado ya desde muy antiguo.
Comenta san Ambrosio, celebrando al mártir san Sebastián, “Acerca de estas persecuciones, dice la Escritura: Todo el que se proponga vivir piadosamente en Cristo Jesús será perseguido. Se refiere a todos, a nadie exceptúa.” De varios modos se hostiga a los cristianos, también, hoy.
Recientemente, hemos visto como se convierten en objeto de burla los imágenes y signos cristianos. Basta recordar la exhibida en la inauguración de los Juegos Olímpicos de París, con una analogía blasfema de la Última Cena de Jesús, tomada del fresco de Leonardo da Vinci; la chanza del fin de año en la RTVE sobre el Corazón de Jesús, o en estos días el cartel sacrílego y grosero de las fiestas de san Sebastián en Palma de Mallorca. Así se hieren profundamente los sentimientos humanos y religiosos de millones de mujeres y hombres cristianos. Recurrir a la autoridad para que proteja los sentimientos religiosos es inútil, cuando, en nuestro país esa misma autoridad parece plantearse la revisión de este derecho. Sin embargo, nuestra respuesta como cristianos no puede dejar de proclamar la dignidad de la persona, que incluye también el máximo respeto a sus convicciones religiosas.
Pero la fe no sólo es fustigada con estas burlas. Como recordaba recientemente el cardenal Müller «en el Occidente aparentemente libre, la propaganda anticristiana repite constantemente a niños y jóvenes que la fe en Cristo está científicamente superada y contradice la libre autodeterminación de una persona ilustrada, que, según ellos, hace tiempo se ha elevado por encima de los deseos religiosos y de los dogmas «medievales» de la Iglesia, que consideran obsoletos».
Además, hoy, también, como en los primeros siglos, el cristianismo es la religión más perseguida en el mundo. En 78 países, 380 millones de cristianos enfrentan persecuciones y discriminaciones diariamente. Los 10 países donde la persecución es más dura, donde los cristianos arriesgan su vida y sus bienes por mantener su fe, son: Corea del Norte, Somalia, Yemen, Libia, Sudán, Eritrea, Nigeria, Pakistán, Irán y Afganistán.
Sí, de uno o de otro modo, la vida cristiana siempre está sometida a la prueba, si seguimos a Cristo con fidelidad. Ser católico es vivir conforme a los Diez Mandamientos de la Ley de Dios y a las Bienaventuranzas, defendiendo esta forma de vida con coherencia, sin someterse a la corrección política ni a las presiones ideológicas de turno.
En la exhortación postsinodal Sacramentum caritatis, leemos algo que los cristianos no podemos olvidar, dice “El culto agradable a Dios nunca es un acto meramente privado, sin consecuencias en nuestras relaciones sociales: al contrario, exige el testimonio público de la propia fe”.
El mártir San Sebastián nos enseña a no rehuir el combate de la fe. Hoy para los cristianos es inexcusable dar la cara en algunos frentes, hay “valores no negociables”, como son: el respeto y la defensa de la vida humana desde su concepción hasta su fin natural, la familia fundada en el matrimonio entre hombre y mujer, la libertad de educación de los hijos y la promoción del bien común en todas sus formas. También, la Doctrina Social de la Iglesia nos induce al compromiso de buscar, cooperando con otras personas de buena voluntad que pueden no compartir nuestra fe, la aplicación de políticas que favorezcan la libre iniciativa social, el trabajo para todos, la justa distribución de las rentas, la moralidad y la búsqueda sincera de la paz.
Pidamos al Señor que, siguiendo el ejemplo de nuestro patrón san Sebastián no rehuyamos el combate de la fe, dando testimonio de la verdad en la caridad; y así nos mantengamos fieles y perseverantes en el amor a Dios y al prójimo, viviendo como cristianos con una vida personal, familiar y social renovada por el Evangelio de nuestro Señor Jesucristo.
Santísima Virgen María, reina de los mártires, ruega por nosotros”
Este relato es una composición que incluye tres momentos distintos: el inicio del Evangelio de Lucas; una descripción general de las actuaciones de Jesús en la región de Galilea; y, por último, la visita que Jesús hace en una sinagoga de Nazaret un sábado.
El autor comienza con la intención de disipar las dudas que algunos podían tener en cuanto a la veracidad de las palabras y hechos de Jesús que recoge en su evangelio. Por eso insiste en que todo lo que cuenta es lo que a su vez le han transmitido los testigos directos y lo que él ha corroborado e investigado personalmente.
Lucas coloca al inicio de su evangelio esta escena de Jesús en la sinagoga para dejar bien claro desde el principio dos verdades: primera, que Jesús es el verdadero Mesías en quien se cumple la profecía de Isaías, al estar Ungido por el Espíritu Santo; y segunda, cuál es el proyecto y el objetivo de su misión: el anuncio de la Buena Noticia (Evangelio).
También desde el inicio ya se está señalando a los destinatarios del Evangelio, que a su vez son los preferidos de Dios. No son éstos los sabios, ricos, poderosos, personas destacables socialmente o las más religiosas, sino los pobres, enfermos, pecadores, cautivos…, es decir, lo que entendemos como la escoria o el desecho de la humanidad.
Jesús ha venido para mostrarnos a través de sus actuaciones el rostro misericordioso del Padre y la llegada de un tiempo de misericordia. Nosotros, como bautizados que hemos recibido el Espíritu Santo, al igual que Jesús, tenemos que vivir y anunciar el Evangelio y la misericordia.
El Museo Provincial de la Semana Santa, que será instalado en el Convento de la Concepción, de Guadix, también estuvo muy presente en FITUR
Guadix presentó en la Feria Internacional de Turismo (FITUR) de forma exclusiva su Semana Santa, una celebración que no solo reúne a miles de personas cada año, sino que también es un símbolo vivo de la historia, cultura y devoción de nuestra ciudad.
El acto, liderado por el Ayuntamiento de Guadix, ha puesto en valor esta festividad como uno de los pilares de su identidad cultural. Además, se han presentado dos hitos importantes para este 2025: la próxima creación del Museo Provincial de la Semana Santa, impulsado por la Diputación de Granada en el Convento de la Concepción, y la conmemoración del 75 aniversario de los Seises de la Catedral.
La presentación contó con un vídeo elaborado por Alberto Tauste que capta la esencia cofrade de Guadix y resalta el impacto emocional y turístico que genera esta Semana Grande. Este material audiovisual, junto con otros centrados en el futuro museo y los Seises, fue clave para transmitir la riqueza y singularidad de la tradición accitana.
El evento estuvo presidido por el alcalde de Guadix, Jesús Lorente, acompañado de miembros del Equipo de Gobierno. También asistieron el presidente de la Diputación de Granada, Francis Rodríguez; el delegado territorial de Turismo, Cultura y Deporte, Fernando Egea; y representantes de la Federación de Hermandades y Cofradías de Semana Santa de Guadix, con su presidente Manuel Díaz a la cabeza, además del deán de la Catedral, Juan Sáez, y el director de los Seises, Jesús Galera.
En su discurso, el alcalde subrayó la importancia de la Semana Santa como motor turístico y cultural, destacando su capacidad para unir generaciones en torno a una tradición que es, a la vez, un acto de fe y una expresión artística. “La Semana Santa de Guadix no solo embellece nuestras calles con su patrimonio artístico y devocional, sino que también representa el esfuerzo conjunto de cofradías y familias que, con dedicación y entrega, mantienen viva esta celebración año tras año”, señaló.
Por su parte, el presidente de la Diputación anunció que Guadix será el escenario del pregón oficial de la Semana Santa de la provincia, que se celebrará en el Convento de la Concepción. Este lugar, además, albergará próximamente el Museo Provincial de la Semana Santa, un proyecto que busca preservar el rico patrimonio cofrade de Granada y posicionar a Guadix como un referente del turismo religioso.
Fernando Egea, delegado de Turismo, destacó la belleza singular de la Semana Santa accitana, calificándola como una experiencia inolvidable que combina tradición, arte y espiritualidad. “Ver nuestras procesiones enmarcadas por los escenarios históricos de Guadix es algo único que no deja indiferente a nadie”, afirmó.
Desde la Federación de Hermandades y Cofradías de Semana Santa, su presidente, Manuel Díaz, expresó un profundo agradecimiento al Ayuntamiento de Guadix por dedicar esta presentación en FITUR exclusivamente a la Semana Santa, un gesto que reconoce el valor de esta celebración como parte esencial de la identidad de la ciudad.
Este año, Guadix reafirma su compromiso con la difusión de su patrimonio, invitando a todos a vivir una Semana Santa que combina emoción, belleza y tradición en un entorno único.
Tomado de la Federación de Hermandades y Cofradías de Guadix
Homilía de Mons. Jesús Catalá, durante la Eucaristía con motivo de la imposición de la dalmática al Rvdo. Rafael Carmona Estrada, diácono permanente
IMPOSICIÓN DE LA DALMÁTICA AL RVDO. RAFAEL CARMONA ESTRADA, DIÁCONO PERMANENTE
(Parroquia Santo Domingo-Málaga, 26 enero 2025)
Lecturas: Neh 8, 2-6.8-10; Sal 18, 8-10.15; 1 Co 12, 12-30; Lc 1, 1-4; 4, 14-21. (Domingo Ordinario III – C)
1.- Celebramos hoy el “Domingo de la Palabra de Dios”. Al instituir esta jornada hace seis años el papa Francisco pedía que fuera un día solemne, en que se entronizara el texto sagrado y se destacara la proclamación de la Palabra divina (cf. Aperuit illis. 30.9.2019, 3). Con ella os acabo de bendecir después de haber sido proclamada.
Y en este Domingo nuestro hermano Rafael Carmona, diácono permanente, va a recibir la dalmática que la Cofradía de la Cena y de María Santísima de la Paz ha querido regalarle, imitando la imposición de la “casulla” a san Ildefonso por parte de la Virgen. Eres el primero que recibe la “dalmática”.
Imponer la dalmática es un acto con un sentido religioso profundo, teniendo en cuenta que la misión del diácono es predicar la Palabra de Dios, a parte de otros ministerios, como el de la caridad.
Con la imposición de la dalmática os comprometéis, queridos cofrades y fieles, a rezar y ayudar al diácono Rafael para que ejerza con mayor fidelidad su ministerio. ¡Rezad por él, queredlo, ayudadlo y amadlo de verdad, como os pido que lo hagáis con vuestros consiliarios y sacerdotes! Y eso, a pesar de las limitaciones que tengan.
Este gesto debe expresar vuestro amor a la Iglesia y a sus ministros. Os invito, pues, a que el gesto de hoy se prolongue con otros gestos en vuestra vida y actividad cofrade.
2.- En el contexto del Jubileo 2025 el lema elegido por el Papa para el “Domingo de la Palabra de Dios” está tomado del Salmo 119: He esperado en tu Palabra (v. 74). En su Bula de convocatoria recuerda Francisco que la Palabra de Dios nos ayuda a encontrar las razones de la esperanza (cf. Bula Spes non confundit [9.5.2024], 1).
El ser humano, en los momentos de angustia, de tribulación, de la falta de sentido en su vida, se dirige a Dios y pone toda su esperanza y confianza en Él; es una experiencia muy humana.
Todo el mundo tiene esperanzas en la consecución de sus deseos o de planes de tipo personal, familiar, laboral, cultural, económico, lúdico. Pero lo que se nos ofrece en este Jubileo es “la Esperanza teologal”; la virtud, que, junto a la fe y a la caridad, regaladas en el bautismo, nos ponen en sintonía con Dios; porque el hombre está llamado a compartir la vida divina, por haber sido creado a imagen y semejanza suya (cf. Gn 1, 26). No existe otro ser en la creación que tenga la capacidad de contactar, sintonizar y relacionarse con Dios, como lo hace el ser humano, que está llamado a compartir la vida divina.
La esperanza teologal radica en la Persona de Jesucristo, crucificado y resucitado, que nos ofrece la salvación. San Pablo insiste en ello: «Cristo Jesús, esperanza nuestra» (1Tim 1, 1). Se trata de mantener un encuentro personal con Él, que es fiel: «Mantengámonos firmes en la esperanza que profesamos, porque es fiel quien hizo la promesa» (Heb 10, 23).
Las personas podemos defraudar y los proyectos pueden quedar rotos; pero la esperanza cristiana “no defrauda”, porque tenemos la certeza del cumplimiento de la promesa del Señor; porque nos es dada por la presencia eficaz del Espíritu Santo (cf. Rm 5, 5). Por eso podemos esperar en su Palabra, el Verbo de Dios, el Hijo de Dios, la Persona de Cristo.
Desearía insistir en que, cuando decimos “Palabra de Dios” al final de la lectura bíblica de la misa, nos referimos a Jesucristo, Palabra del Padre que nos ilumina y nos salva.
3.- Este Domingo de la Palabra de Dios nos invita a leer, meditar, rezar y empaparnos de la Palabra de Dios, que no se encuentra limitada a un conjunto de libros sagrados, sino que permanece siempre viva; y anima a cada comunidad no solo a anunciar la fe, sino a comunicarla con la convicción de que lleva esperanza a cuantos la escuchan y acogen con corazón sencillo. Porque es a Cristo mismo a quien escuchamos; y es la revelación que él nos hace de Dios.
Al igual que el apóstol Pedro, que se fio de la palabra de Jesús para echar las redes (cf. Lc 5, 5), fiémonos también nosotros de la Palabra del Señor, para llevar a cabo lo que él nos pida.
4.- La Palabra de Dios es fuente de esperanza, si Dios es para nosotros la fuente de la palabra misma. Si escuchamos la Palabra del Cristo, Verbo de Dios, que nos mira con amor, podrá alimentar en nosotros una esperanza inquebrantable y permanente, porque está fundada en una presencia que nunca falla.
La Palabra de Dios es una promesa hecha por quien es fiel. Cristo nos promete su permanencia siempre: «Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos» (Mt 28, 20). La última palabra de Jesús, su última promesa antes de ascender al cielo, es su presencia en cada instante de nuestra vida.
5.- Os animo a la lectura, estudio, profundización y meditación de la Palabra de Dios, que debe ser nuestro alimento cotidiano durante toda nuestra vida. Es lo mismo que decir que hay que mantener una relación personal diaria con la Palabra, Cristo, el Verbo de Dios. Nosotros le desobedecemos y nos alejamos de él por el pecado; pero él no falla nunca, sino que permanece fiel.
Queridos cofrades, vuestra cofradía tiene como titulares a Jesús en la última Cena, donde nacen la eucaristía y el sacerdocio. Deseo agradeceros la entrega de la dalmática a nuestro hermano Rafael; y la entrega de la casulla en años anteriores a los sacerdotes. Porque este gesto va en consonancia con la Sagrada Cena, es decir, con la Eucaristía; puesto que sin sacerdote no podemos celebrarla.
Promoved, queridos cofrades y fieles, la devoción y el amor a la Eucaristía y a la Virgen María. Ella impuso la casulla a San Ildefonso, cuya fiesta hemos celebrado en estos días.
A la Virgen de la Paz le pedimos su protección maternal y su intercesión para acoger, como Ella lo hizo, al Verbo de Dios, que ilumina nuestra vida y nos trae la salvación. Amén.
Homilía de Mons. Jesús Catalá, durante la Eucaristía en el encuentro de formadores de los seminarios del sur de España (Seminario-Málaga)
ENCUENTRO DE FORMADORES DE LOS SEMINARIOS DEL SUR DE ESPAÑA
(Seminario-Málaga, 26 enero 2025)
Lecturas: Neh 8, 2-6.8-10; Sal 18, 8-10.15; 1 Co 12, 12-30; Lc 1, 1-4; 4, 14-21. (Domingo Ordinario III – C)
1.- Hoy celebramos el “Domingo de la Palabra de Dios”. Al instituir esta jornada hace seis años el papa Francisco pedía que fuera un día solemne, en que se entronizara el texto sagrado y se destacara la proclamación de la Palabra divina.
Proponía, además, que en este día se celebrara la institución del ministerio laical de Lector o de otros ministerios laicales (cf. Carta apostólica “aperuit illas” [30.9.2019], 3). Podríamos acoger esta invitación del Papa en nuestros Seminarios y aprovechar esta celebración para la colación de los ministerios laicales a los seminaristas.
El Señor nos invita, como educadores, a promover la lectura y la meditación de la Palabra de Dios, usando los métodos propios (Lectio divina; conversaciones en el Espíritu, que se practicó en la Asamblea sinodal de 2024). Ciertamente hay que animar a los seminaristas a que la Palabra divina sea fundamental en su formación.
En el contexto del Jubileo 2025 el lema elegido por el Papa está tomado del Salmo 119: He esperado en tu Palabra (v. 74). En su Bula de convocatoria recuerda Francisco que la Palabra de Dios nos ayuda a encontrar las razones de la esperanza (cf. Bula Spes non confundit [9.5.2024], 1).
2.- El ser humano, en los momentos de angustia, de tribulación, de la falta de sentido en su vida, se dirige a Dios y pone toda su esperanza en Él. Es una experiencia muy humana.
Todo el mundo tiene esperanzas en la consecución de sus deseos o de planes de tipo familiar, laboral, cultural, económico, lúdico. Pero lo que se nos ofrece en este Jubileo es “la Esperanza teologal”; la virtud, que, junto a la fe y a la caridad, regaladas en el bautismo, nos ponen en sintonía con Dios; porque el hombre está llamado a compartir la vida divina, por haber sido creado a imagen y semejanza suya (cf. Gn 1, 26).
La esperanza radica en la Persona de Jesucristo, crucificado y resucitado, que nos ofrece la salvación. San Pablo insiste en ello: «Cristo Jesús, esperanza nuestra» (1Tim 1, 1). Se trata de mantener un encuentro personal con Él, que es fiel: «Mantengámonos firmes en la esperanza que profesamos, porque es fiel quien hizo la promesa» (Heb 10, 23).
La esperanza cristiana “no defrauda”, porque tenemos la certeza del cumplimiento de la promesa; porque nos es dada por la presencia eficaz del Espíritu Santo (cf. Rm 5, 5); por eso podemos esperar en su Palabra.
3.- Este Domingo de la Palabra de Dios permite a los cristianos reforzar la invitación de Jesús a escuchar, asimilar, custodiar y proclamar su Palabra, para ofrecer al mundo un testimonio de esperanza, que pueda ayudar a superar las dificultades del tiempo presente. Cada época tiene sus problemas, sus dificultades, sus luchas; y nos ha tocado vivir en una época no fácil, aunque no sea mejor o peor que las anteriores. Pero debemos responder a los retos que tenemos en este momento.
La Palabra de Dios es viva, como dice la carta a Hebreos: «La palabra de Dios es viva y eficaz, más tajante que espada de doble filo (…); juzga los deseos e intenciones del corazón» (Heb 4, 12). Esta Palabra es como una espada afilada, que penetra hasta lo más íntimo del ser humano; y es capaz de cortar para sanar. Hay espadas que cortan, para herir y dañar; la espada de la Palabra al cortar, sana y cura.
Las Palabras del Señor son espíritu y vida. Como hemos recitado en el Salmo: «La ley del Señor es perfecta y es descanso del alma; el precepto del Señor es fiel e instruye a los ignorantes» (Sal 18, 8).
4.- Hemos de leer, meditar y empaparnos de la Palabra de Dios, que no se encuentra limitada a un conjunto de libros sagrados, sino que permanece siempre viva; y anima a cada comunidad no solo a anunciar la fe, sino a comunicarla con la convicción de que lleva esperanza a cuantos la escuchan y acogen con corazón sencillo.
Estamos acostumbrados a hablar de la Palabra de Dios escrita; por tanto, referido a un texto. Sin embargo, deberíamos referirnos siempre a una Persona, el Verbo de Dios, porque el Verbo hecho carne es la Palabra que nos habla. Tendríamos que hacer un esfuerzo para ser conscientes de que escuchamos a Jesucristo, el Verbo encarnado.
5.- La Palabra de Dios es fuente de esperanza, si Dios es para nosotros la fuente de la palabra misma. Si escuchamos la Palabra del Cristo, Verbo de Dios, que nos mira con amor, podrá alimentar en nosotros una esperanza inquebrantable, porque está fundada en una presencia que nunca falla.
La Palabra de Dios es una promesa hecha por quien es fiel. Cristo nos promete su presencia siempre: «Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el final de los tiempos» (Mt 28, 20). La última palabra de Jesús, su última promesa antes de ascender al cielo, es su presencia en cada instante de nuestra vida.
Al igual que el apóstol Pedro, que se fió de la palabra de Jesús para echar las redes (cf. Lc 5, 5), fiémonos también nosotros de la Palabra del Señor, para llevar a cabo lo que él nos pida.
6.- La vinculación de la palabra de Dios con el ser humano radica en el misterio de la encarnación: «Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros» (Jn 1, 14).
El ser humano ha sido creado capaz de escuchar la Palabra de Dios y mantener un diálogo y una relación personal con Él. Si lo hace, su vida se llena de sentido y de amor; si lo rechaza, su vida no tiene sentido, se vuelve inconsistente y superficial y es incapaz de sostenerse.
Dios nos da su gracia para escuchar y vivir atentos a su Palabra, que nos proporciona libertad y nos permite generar en nosotros una vida nueva, llena de esperanza en Dios, que cumple la promesa de su presencia en nosotros (cf. Dom Mauro-Giuseppe Lepori, OCist, La Palabra de Dios: fuente de esperanza).
7.- Os animo, queridos formadores y seminaristas, a formarnos cada día más en la lectura, estudio, profundización y meditación de la Palabra de Dios, que debe ser su alimento diario durante toda la vida.
Pedimos a la Santísima Virgen María su protección maternal y su intercesión para acoger, como Ella lo hizo, al Verbo de Dios, que ilumina nuestra vida y nos trae la salvación. Amén.
Presidido por Mons. Santiago Gómez Sierra, obispo de Huelva, el acto incluyó lecturas y un vídeo dedicado a su memoria, además del reconocimiento en forma de monumento, obra del escultor Martín Lagares, y contó con la participación de diversas autoridades y miembros de la comunidad educativa.
El evento comenzó con la intervención del director del colegio y de la Fundación Manuel Siurot, Joaquín S. Sierra Cervera, quien destacó el legado del homenajeado como un modelo de entrega a la educación y a los más vulnerables. Seguidamente, el escultor Martín Lagares expresó su gratitud al haber sido elegido para este proyecto: “Cuando Joaquín me llamó para hacer un monumento a Manuel Siurot, pensé que había conseguido una de las metas profesionales de mi vida. Quiero agradecer a aquellos que han ayudado con su ilusión a hacer realidad este monumento”.
Tras la lectura de textos de Manuel Siurot por parte de varios alumnos del centro, el delegado territorial de Educación, Carlos Soriano García, recordó su vínculo personal con el pedagogo, destacando su labor como inspiración para los educadores: “Hoy inauguramos esta magnífica escultura que no solo plasma su esencia, sino también su Fe e inspiración”.
La alcaldesa de La Palma del Condado, Rocío Moreno Domínguez, vinculó emocionalmente la figura de Siurot a su pueblo natal, citando una de sus frases más emblemáticas: “Mi pueblo es para mí una página sentimental escrita en el corazón con los perfumes de mi infancia”. Añadió: “Mi deseo es que toda la comunidad trabaje unida para que Manuel Siurot esté en el centro de nuestros corazones”.
Después de la proyección de un vídeo sobre la vida y obra de Manuel Siurot, tomó la palabra la alcaldesa de Huelva, Pilar Miranda Plata, quien subrayó los valores de sacrificio y entrega que definieron al pedagogo: “No era fácil dejar su profesión en la abogacía para dedicarse de forma altruista a enseñar a los niños pobres. Esos valores son los mismos que los profesores de este centro inculcan hoy a nuestros alumnos, preparándolos con profesionalidad y principios para el futuro”.
Finalmente, el obispo de Huelva, Mons. Santiago Gómez Sierra, clausuró el acto con un mensaje lleno de esperanza y gratitud, en el que anunció su intención de trabajar por la apertura de la causa de beatificación de Manuel Siurot:
“No terminamos de abrir la causa de beatificación de Manuel Siurot. D. Baldomero, siendo vicario general, hizo una pequeña biografía que nos puede servir para acercarnos al pedagogo, maestro, abogado… Os confieso que me encomiendo a Manuel Siurot y le pido que esta causa se haga posible, pues el favor nos lo hacemos nosotros para tener un ejemplo de vida cristiana.
En la estampa que tenemos delante hay una oración, y es la primera causa para poder pedir una beatificación: encomendarnos a esa persona.
D. Luis Llerena Baizán ha recogido los testimonios y documentos de Manuel Siurot. A él le debemos un gesto de gratitud, y quiero aprovechar este momento para rendir homenaje a D. Luis Llerena, quien ha hecho un esfuerzo mayor para conocer la obra y persona de Manuel Siurot.
Tenemos que seguir recogiendo las enseñanzas de Manuel Siurot, teniéndole como ejemplo y, al mismo tiempo, como intercesor”.
El acto concluyó con una foto de familia y un sentido aplauso de los asistentes, que reconocieron el impacto perdurable de Manuel Siurot en la comunidad educativa y en la sociedad onubense.
La lluvia no ha impedido que la iglesia colegial del Divino Salvador se haya llenado esta mañana de catequistas procedentes de toda la geografía diocesana con motivo de la primera celebración jubilar del calendario diocesano. Más de ochocientas personas han participado en un acto con un marcado sentido espiritual y formativo, que ha presidido el obispo auxiliar, monseñor Ramón Valdivia.
En su intervención, el obispo ha animado a los catequistas a perseverar en su misión: «Queridos catequistas, en vuestros rostros, iluminados por la Palabra de Dios, está el reflejo de lo que el hombre espera”, ha afirmado. A continuación, ha destacado que «aquellos que se acercan a la catequesis han descubierto, a través del primer anuncio, que su esperanza no era una ilusión o un sueño frágil y voluble, que esa esperanza tenía como semilla la huella de Dios que permite al hombre esperar contra toda esperanza”.
«Nadie puede ser catequista apartado conscientemente de la Iglesia»
Más adelante ha recordado que el catequista está llamado a «ofrecer su testimonio, no simplemente lo aprendido, en el contexto eclesial, ¡nadie puede ser catequista apartado conscientemente de la Iglesia, o mínimamente separado de ella, ya sea porque está defraudado o porque no se ha sentido comprendido en algún momento!”.
Monseñor Valdivia ha concluido su alocución agradeciendo a los presentes «de corazón por vuestro servicio. Podría decir que solo Dios podrá pagaros el bien que hacéis, pero estoy convencido que ya os lo ha entregado, porque Él, dando su vida, ya nos entregó esa paga”.
Posteriormente ha habido un sencillo homenaje a Carmen Hernández, una de las personas más implicadas en la labor catequistas desde su servicio en la delegación diocesana que dirige el sacerdote Óscar Díaz. La jornada en el Salvador ha concluido con la adoración al Santísimo y la ponencia formativa del franciscano Alfonso García, sobre ‘El fundamento del Jubileo en la Sagrada Escritura’.
Al término de la ponencia, los participantes se han dirigido en peregrinación a la capilla Real dela Catedral, con monseñor Valdivia al frente, para ganar el jubileo.
El Obispado de Asidonia-Jerez ha acogido en la mañana de hoy la firma entre la Diócesis, representada por Monseñor José Rico Pavés, pastor de la Diócesis y D. Francisco Holgado Ruiz, Presidente del Consejo de la Sociedad de San Vicente de Pául en la provincia de Cádiz.
La Casa de la Iglesia de Asidonia-Jerez ha acogido en la jornada de hoy la firma del convenio entre la Iglesia Asidonense, representada por Monseñor José Rico Pavés, Obispo diocesano y la Sociedad de San Vicente de Paúl, representada por D. Francisco Holgado Ruiz, Presidente del Consejo de esta entidad en la zona de Cádiz. Con esta rúbrica, tras la publicación del decreto de constitución del Economato se inicia el periodo por el que la Sociedad de San Vicente de Paúl, bajo la representación de D. Francisco Holgado Ruiz y Dña. María Belén Alcaide Lucena gestionarán este organismo perteneciente a la Diócesis cuyo origen lo tiene en la obra social con motivo de la coronación canónica de la Virgen de la Estrella.
Igualmente, tras la firma con la Sociedad de San Vicente Paúl, esta última institución representada por D. Francisco Holgado Ruiz, ha firmado también esta mañana en el Colegio San José un acuerdo de colaboración con la Hermandad de la Estrella, la cual tras iniciar los trabajos de este organismo seguirá poniendo su granito de arena en esta obra social.
Por último, cabe mencionar que tras la colocación de la primera piedra del Economato Diocesano «Virgen de la Estrella» con motivo de la coronación canónica de dicha imagen, se anuncia que su inauguración tendrá lugar el próximo 25 de marzo. Igualmente, destacar que la misión de este organismo diocesano es proveer de una mayor eficacia y atención a las personas más necesitadas que encuentran su apoyo en las Cáritas Parroquiales y otras instituciones caritativas.