D. ANTONIO CEBALLOS. EL PAPA HA MUERTO

ODISURhttps://odisur.es
Oficina de información de los Obispos del Sur de España

EL PAPA HA MUERTO

Su Santidad el Papa, nuestro padre, nuestro hermano Juan Pablo II, por la misericordia de Dios, ha sido recibido por el Señor resucitado en la gloria del Padre.

Cristo puso al Papa como sólido fundamento de la Iglesia, a la que da indestructible firmeza e invencible fortaleza para ser, en medio de los hombres segura esperanza y orientación luminosa en el esfuerzo de conseguir un mundo mejor.

Quiero expresar con todos vosotros, queridos diocesanos de Cádiz y Ceuta, el dolor de esta partida y, a la vez, os invito a dar gracias a Dios por la vida entregada y ejemplar de quien fue el sucesor de Pedro durante más de veintiseis años.

Muchas cosas se podrían decir hoy del hombre, del cristiano, del sacerdote, del buen Obispo y Pontífice de la Iglesia, pero ya la historia se encargará de analizar lo que Juan Pablo II ha significado para el mundo y para la Iglesia Católica.

Ha sido el Papa defensor de los derechos humanos y de los que no tienen voz en todos los foros del mundo.

Ha defendido la paz, siempre y sin reservas, ante los mandatarios de las naciones y dirigentes sociales.

Ha estado al lado de los que sufren las injusticias y desigualdades dando aliento con su presencia y escribiendo proféticas encíclicas, en las que la persona es el centro y valor de toda la actividad humana.

Ha establecido y trabajado por el diálogo entre las grandes religiones monoteístas y entre las distintas iglesias cristianas.

Ha viajado para acercarse a todos los cristianos y a los hombres y mujeres de buena voluntad de la tierra.

Ha tenido un don especial para conectar con los jóvenes a los que ha dedicado los mejores momentos de todo su pontificado.

Ha predicado insistentemente las verdades de la fe aplicándolas a las circunstancias del momento actual y ha denunciado todo aquello que se opone al Evangelio de Jesucristo.

Ha sido un auténtico y sencillo ejemplo de piedad cristiana y ha dado, al final de su vida, ejemplo de sacrificio, tenacidad y de espíritu evangélico.

Un nuevo paréntesis se abre en la Iglesia Universal e intensa comunión en la fe, la esperanza y la oración.

Velemos con amor y gratitud los restos mortales de Juan Pablo II.

Recemos por el Papa Juan Pablo II, mejor dicho, pidamos que él interceda por nosotros, por la Iglesia y por el mundo ante el Padre Dios.

+ Antonio Ceballos Atienza

Obispo de Cádiz y Ceuta

Contenido relacionado

Enlaces de interés