“Amando hasta el extremo” es el musical que un grupo joven de nuestra diócesis estrenará los días 11 y 12 de diciembre en La Caja Banca. Las entradas saldrán a la venta el próximo 11 de octubre. En este musical están implicados la Delegación de Infancia y Juventud, la Acción Católica General en Málaga y la parroquia Nuestra Señora de la Amargura. Su directora, Lucía Martín, y dos protagonistas, Andrea Caro y Amanda de Oña, estuvieron presentando la obra en el programa el Espejo de COPE Málaga.
“Amando hasta el extremo” no es solo un musical, es un proyecto mucho más grande.
Lucía. Así es, tenemos que remontarnos a 2023. Nosotras compartimos grupo de vida en la parroquia de la Amargura. Teníamos 16 ó 17 años, la edad que tienen los personajes del musical porque este musical habla sobre nosotros, sobre nuestras vidas en ese momento en el que tenemos que tomar nuestras decisiones y en el que también la fe tiembla. Esas famosas crisis de fe de las que hablamos mucho por redes, toman un papel muy importante en nuestras vidas. En mi caso, empecé a sentir que no las compartíamos, sino que nos las guardábamos. Y pensé, ¿por qué, a qué le tenemos miedo, por qué no las hablamos entre nosotros? Entonces me dije, ¿qué puedo hacer yo como joven que también está pasando por esto? Y, como la música es nuestro lenguaje, nos encanta y es nuestro momento de mayor conexión, y me gusta mucho escribir, se plantó esta idea en mi corazón como una semilla y, aunque me costó mucho decir que sí, finalmente me lancé y estoy muy contenta por ello. Y así nació este musical de los jóvenes para todos.
Entonces, ¿en este musical todos los jóvenes se van a ver un poquito reflejados?
Andrea. Así es. De hecho, al comienzo del proyecto, Lucia lanzó una consulta a los jóvenes de la diócesis para que compartiéramos nuestros testimonios e historias y, con todo ello, construyó los personajes, así que el musical en realidad muestra la realidad de los jóvenes de Málaga. De hecho, recuerdo el momento en el que Lucía me preguntó. Me encontraba un poco más alejada del grupo de la parroquia porque estaba pasando esa crisis de fe en silencio y Lucía era la primera persona que me ofrecía un espacio simplemente para poder desahogarme y decir lo que pensaba. Además, tuve el privilegio de ser la primera que leyó el primer guion, que después ha vivido muchos cambios, y pensé: “esto es lo que me hubiera gustado que me dijeran en ese momento, y lo que me hubiera gustado decir”. Es un musical súper especial para nosotras porque estamos contando nuestra propia historia sobre el escenario.
¿Qué ha significado para vosotras este proceso?
Amanda. Son seis protagonistas con seis historias totalmente distintas de fe, de vida, de relaciones familiares diferentes. La amistad también tiene un papel muy importante en la obra, al igual que lo es para nosotras. Creo que cualquier adulto y cualquier joven va a poder sentirse reflejado con alguno de los personajes.
Lucía. He sentido que ha sido una llamada de Dios muy fuerte con la que han ido apareciendo dones que no sabíamos que estaban ahí.
Andrea. Ha sido también un redescubrir el valor del acompañamiento. En una sociedad que cada vez es más individualista, en la que parece que solamente miramos nuestro ombligo, como jóvenes cristianos tenemos la responsabilidad de caminar juntos y esos frutos ya se van notando en el propio musical, en el que nos hemos acompañado y nos hemos ayudado a crecer. Sin ese acompañamiento, superar las crisis de fe es bastante difícil y, en muchas ocasiones, las superamos gracias a una mano, a un abrazo y a una conversación. Para mí, el acompañamiento es el mensaje más importante del musical.
Amanda. Para mí era muy importante este espacio que ha creado Lucía para poder escuchar a los jóvenes. Lo que más me emociona del musical son los mensajes que transmite porque hablamos sobre la amistad, pero también hablamos sobre el duelo, las crisis de fe, la presión familiar y cómo todas esas cosas pueden alejarte de Dios. Por otro lado, a mí esta experiencia me ha acercado mucho a Dios, a mi grupo de vida, a Amanda y a Lucía, incluso a mi propia familia. Cuando comprobamos que todos hemos tenido crisis de fe, todos hemos tenido un momento en el que hemos dudado, pensamos, “¿por qué no lo hemos hablado antes?”.
Los temas musicales que habéis creado son también un material maravilloso para los grupos y parroquias.
Lucía. Así es. Para nosotras, el musical tiene dos partes: la puesta en escena y la parte espiritual, que es fundamental. Además, el hecho de que jóvenes y adultos nos sentemos juntos a escucharnos durante dos horas y media, es un punto de partida para abrir un poco de debate sobre las situaciones que se van a plantear en el escenario.
Un equipo grande de actores los que participan en el musical, ¿cómo los fichasteis?
En la Misa de acción de gracias de los campamentos anunciamos que íbamos a hacer un casting para el musical y recibimos una respuesta impresionante. Pensábamos que irían nuestras amigas y recibimos más de 20 peticiones que después se fueron ampliando hasta formar el equipo de más de 60 personas que formamos todo el equipo. Estamos súper agradecidas.
Más sobre el musical en instagram @amando.elmusical
Pueden comprar las entradas en la web amandohastaelextremoelmusical.com


