Trini Ruiz: «Ir a Colichet es ir a ver a mi familia»

Diócesis de Málaga
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La diócesis de Málaga es una sede episcopal dependiente de la archidiócesis de Granada, en España. Su sede es la Catedral de la Encarnación de Málaga.

El 1 de diciembre es el Día Mundial de la Lucha Contra el Sida, una enfermedad que se ha cobrado la vida de millones de personas en todo el mundo. En 1992, la Iglesia de Málaga abrió las puertas de la Casa Colichet, dirigida por las Hijas de la Caridad y Cáritas que, desde entonces, ha sido todo un camino de esperanza para las personas con VIH.

Testimonio

Son muchas las personas voluntarias que, en más de 30 años de vida de la casa, se han acercado a la Casa Colichet para ofrecer sus dones. es el caso de Trini Ruiz, que contaba así en COPE Málaga su testimonio:

Historia

Una casa situada en Churriana en cuyo nacimiento tuvo mucho que ver el doctor Francisco Gómez Trujillo, que además de atender a los enfermos de sida mientras estaban en el hospital, se preocupó por el futuro de aquellos pacientes a los que se les daba el alta y no contaban con un lugar donde pudieran ofrecerles todos los cuidados que necesitaban. Él fue la persona que se empeñó en hacer posible este proyecto. Para ello llamó a todas las puertas necesarias, arropado por un equipo de compañeros. Gracias a su implicación y compromiso, consiguieron que, en el año 1992, siendo obispo de Málaga D. Ramón Buxarrais, se acondicionara este antiguo cortijo y se instalaran cuatro Hijas de la Caridad dispuestas a ofrecer todos los cuidados necesarios a estos enfermos. Durante los primeros años, también desempeñaron una gran labor los Hermanos de San Juan de Dios, que hacían turnos para velar por las noches, y un grupo de voluntarios de las Juventudes Marianas Vicencianas.

«Al principio, fallecían dos y tres personas por mes. Su estancia era muy corta porque no había tratamientos útiles. Desde el año 1996 los avances médicos cambiaron el panorama por completo y se ha ido consiguiendo que la enfermedad se haga crónica. Antes, los acogidos podían llegar a tomar hasta veinte pastillas diarias, ahora han logrado que, con una sola, tengan mejores resultados», explicaba Sor Juana, uno de los pilares de este centro, que además es médico.

Esta Hija de la Caridad, fue la primera directora de Colichet, y la única religiosa que continúa en la casa desde el principio. Nos cuenta que «los primeros años fueron muy difíciles porque había mucho desconocimiento. Sin embargo, en Churriana nos acogieron muy bien, a pesar de que era una enfermedad que daba pánico».

Nuevas instalaciones

El pasado mes de octubre, el Sr. Obispo, acompañado de los miembros del Consejo Diocesano de Cáritas, bendijo e inauguró la reforma y las nuevas instalaciones de la casa de acogida para enfermos de sida Colichet.

Tras más de un intenso año de remodelación, este centro de Cáritas por fin se ha convertido en un espacio funcional y adaptado a la realidad de los acogidos, brindando nuevas oportunidades y aportando mayor dignidad al cuidado de estas personas.

Durante más de tres décadas, la finca Colichet ha sido el espacio en el que nuestra Iglesia diocesana ha podido ofrecer un hogar, cuidados y, sobre todo, mucho cariño a enfermos de VIH que no tenían un lugar donde morir dignamente -en los primeros años- o donde vivir acompañados y atendidos por un gran equipo de trabajadores y voluntarios que «se ha desvivido siempre por ofrecer la mejor atención a sus necesidades, tanto físicas como emocionales o espirituales», asegura su directora, Paqui Cabello.

A pesar de la gran voluntad y el empeño por brindar el mejor servicio posible, las continuas goteras, las averías eléctricas y los múltiples desperfectos que se han ido acumulando a lo largo de los años, han sido un constante obstáculo, que se han ido añadiendo a los problemas estructurales propios de un edificio antiguo y escasamente acondicionado, donde puertas y pasillos eran demasiado estrechos para las sillas de ruedas y los baños eran compartidos.

Ahora cuentan con un comedor más amplio en el que pueden estar cómodamente todos juntos y disfrutan de una mayor intimidad en las habitaciones, a las que pueden acceder de manera más autónoma. Para su directora, «esta remodelación va a aportar muchas oportunidades a la casa porque no solo se ha mejorado la calidad de los espacios, también ha aumentado considerablemente su superficie, sumando nuevas estancias y la posibilidad de poder atender otras realidades en el futuro».

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