
El Obispo de Málaga, D. José Antonio Satué, ofrece la siguiente reflexión en el día de hoy a través de sus redes sociales.
CONVERTÍOS PORQUE ESTÁ CERCA EL REINO DE DIOS.
Y yo, ¿cómo acojo la llamada a la conversión?
Señor, Dios cercano,
que habitas en el silencio y en la brisa suave,
abre mi corazón para reconocerte presente.
No quiero volver a Ti por temor,
ni buscarte para obtener favores,
sino dejarme atraer por tu amor que nunca se cansa.
Tú me llamas a la vida plena,
a la verdad que libera,
a la alegría que nadie puede arrebatarnos.
Enséñame a caminar hacia tu luz
con la confianza de quien sabe que es amado,
con la seguridad de quien descubre que no está solo.
Que tu cercanía transforme mis pensamientos,
purifique mis deseos
y renueve mis pasos.
Haz que mi conversión sea un acto de amor,
un sí sincero a tu presencia,
un regreso a casa sin miedo y sin condiciones.
Amén.

