Pentecostés, el día de todos, todos, todos

Estamos invitados a celebrarlo en las parroquias y arciprestazgos y, en Málaga capital, en dos momentos. El Adoremus de Pentecostés que tiene lugar el sábado 23 de mayo, a las 21.00 horas; y en la Eucaristía el domingo 24, a las 11.30 horas, presidida por D. José Antonio Satué. Ambos en la Catedral.

En la diócesis de Málaga hay medio centenar de movimientos y asociaciones laicales que participan en la Delegación de Apostolado Seglar; y los laicos de las parroquias también caminan juntos en la Acción Católica General. Hoy es el día de todos.

«El Apostolado Seglar de Málaga, es el fiel reflejo de la sociedad malagueña, rica en carismas», afirma José Carlos Pérez, delegado de Apostolado Seglar. Y es que «hay una gran cantidad de grupos, movimientos y asociaciones, con una actividad pastoral y espiritual significativa, que vienen de una tradición local ó nacional muchos de ellos. Otros abiertos a los nuevos tiempos donde grupos de nueva creación están teniendo una gran aceptación».

 

«Salgamos, no nos quedemos inmóviles en nuestras estructuras»

 

«Todos los laicos, asociados y no asociados, deberíamos conocernos mejor pues se ama lo que se conoce. Creo que todos deberíamos hacer un esfuerzo por conocernos más y mejor, lo que dicen y lo que hacen otros grupos y asociaciones, sin ningún tipo de temor, al final son más las cosas que nos unen que las que nos separan», añade el delegado.

En este sentido, el lema de la jornada incide en esa unidad y comunión entre todos. Para Angelines Morales, presidenta de ACG Málaga, este lema es una invitación «a salir al encuentro de las personas y a no quedarnos inmóviles en nuestras cómodas estructuras eclesiales, sobre todo al encuentro de quienes están solos, sufren, o necesitan escucha, acompañamiento o se sienten alejados de la fe. Y todo ello para que, tal como recoge el documento final del sínodo de la sinodalidad, podamos ejercer desde la humildad un testimonio profético para la sociedad. También nos invita a dejarnos impulsar por el Espíritu Santo: Pentecostés celebra precisamente el envío de los discípulos para anunciar con valentía y alegría, desde la creatividad y la audacia».

En palabras del delegado, «a mí, particularmente, me invita a reflexionar sobre varios aspectos:

Pueblo de Dios, se nos invita a tomar conciencia de que este pueblo lo formamos todos los bautizados, TODOS SIN EXCEPCIÓN, laicos, presbíteros, religiosos, ya que todos recibimos la misma gracia por el Sacramento recibido.  Pensemos también que llevamos un camino recorrido y que lo hemos hecho todos juntos, en nuestras parroquias, en nuestros movimientos, asociaciones, en nuestra diócesis. Todas estas vivencias crean un vínculo especial de pueblo como grupo humano.

Sale. Salir es un verbo que significa movimiento su sustantivo es salida. Nos lo dijo el papa León XIV en su primer mensaje publico después de su elección “ Queremos ser una Iglesia sinodal, una Iglesia que camina, una Iglesia que busca siempre la paz, que busca la caridad, que busca siempre estar cerca de los que sufren”. Una Iglesia dispuesta a salir

Encuentro. Nuestra vida de fe nace del encuentro con Jesús, que sale a buscarnos, y nos encuentra, dándonos un horizonte nuevo para nuestra vida llenándola de esperanza.Fruto de este encuentro, surge la necesidad de evangelizar, que es nuestra identidad más profunda como cristianos. En definitiva, este lema nos llama a tomar conciencia como pueblo de Dios, llamado al encuentro de los hombres y las mujeres de hoy para comunicar la Buena Noticia».

ACG

La ACG en la diócesis trabaja y desea responder a la misión para la que fue creada. «Es un instrumento que genera la propia Iglesia para ayudar a que los laicos vivan una fe encarnada, comunitaria y evangelizadora, a través de procesos formativos, en estrecha comunión con la Iglesia diocesana. Y es ahí donde podría radicar sus propias fortalezas, que a su vez siguen siendo líneas retadoras para que puedan dar realmente respuesta a la Iglesia y los hombre y mujeres de hoy:

La formación de laicos comprometidos, acompañando procesos largos y serios de maduración en la fe, para niños, jóvenes y adultos,  con una especial sensibilidad de encarnación en el mundo, en  la propia vida Dios se manifiesta y nos llama a ser transformadores de nuestro entorno personal y la vida pública.

La cercanía y el servicio a las parroquias y a la diócesis como instrumento facilitador de la vida comunitaria. Se empeña en la creación de puentes, vínculos y sentido de Iglesia. El estilo habitual de organizarse , de discernimiento comunitario, de participación, del entre todos de la ACG ha estado bastante en sintonía con la llamada actual que nos hace la Iglesia a caminar juntos.

La ACG es misionera por naturaleza y  no deja de preguntarse y poner en marcha acciones que puedan hacer llegar a otros a Jesucristo y su evangelio, acompañadas de una propuesta que genere un proceso de discipulado».

En este Pentecostés, todos, todos, todos «dejémonos impulsar por el Espíritu Santo».