Queridos diocesanos, amigas y amigos de Málaga y Melilla:
Cuando se acercan los meses de calor, muchos se embarcan en la conocida “operación verano”, cuidando la dieta y haciendo ejercicio físico. En estas fechas, queremos proponeros una “Operación Cuaresma”, proponiendo una serie de Ejercicios, esta vez espirituales, a todos los bautizados y bautizadas, especialmente para los miembros de nuestras queridas cofradías y hermandades, que vivís con tanta intensidad este tiempo litúrgico y la Semana Santa.
Con mucho cariño, hemos preparado esta iniciativa en colaboración con la Delegación Diocesana correspondiente y la Agrupación de Cofradías de Semana Santa de Málaga. Queremos que el trabajo precioso que realizáis —preparando cultos, procesiones, acciones de caridad y encuentros fraternos— venga acompañado de un trabajo interior, que os permita disfrutar más profundamente de lo que hacéis, y transmitir con más fuerza la alegría, el amor y la esperanza que brotan de la cercanía de Jesucristo y de su Madre Santísima.
No se trata de algo complicado ni exigente en tiempo. La semana próxima, del lunes 9 al viernes 13 de febrero, de 20.00 a 20.45 horas, se ofrecerán cinco charlas en la iglesia de los Santos Mártires de Málaga. No serán teóricas, sino que se explicarán pistas sencillas para ejercitarse espiritualmente, inspiradas en intuiciones de los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola. Os animo a acudir presencialmente si podéis, y si no, a seguirlas por internet en diocesismalaga.es desde cualquier lugar de la Diócesis.
Aunque parezca una propuesta humilde, os aseguro que puede cambiarnos la vida. Cuando dedicamos un tiempo de calidad a la oración, descubrimos nuestra fragilidad, reconocemos cómo nos engañamos o nos dejamos engañar, sentimos el dolor por nuestros pecados y acogemos con más hondura el perdón de Dios. Poco a poco, Jesús nos contagia su deseo de vivir las bienaventuranzas, de amar hasta el extremo, de entregarnos sin reservas, para participar así de su vida nueva resucitada. En este proceso, el Señor transforma nuestra sensibilidad y nuestra vida entera. Con su gracia, el corazón empieza a latir al ritmo del Evangelio, de modo que nuestro mayor deseo no es otro que amar a Dios y a los hermanos, como Jesús y con Jesús.
Os invito, pues, a sumaros a esta “Operación Cuaresma”, para que la Semana Santa no solo se celebre, sino que se viva en la familia, en el trabajo y en los momentos de encuentro y de descanso. Que esta experiencia pueda animar a los cofrades y a todos los bautizados y bautizadas a considerar la posibilidad de realizar Ejercicios Espirituales en formatos más intensos: dedicando unos días de retiro a la meditación y a la contemplación de la vida del Señor, o bien viviendo los Ejercicios en la Vida Diaria, reservando cada día un tiempo de oración durante varios meses.
Recibid un saludo muy cordial en el Señor.
+ José Antonio Satué
Obispo de Málaga

